Al sistenmíta global....
El Banco de China promete
seguir revalorizando el yuan
Zhou Xiaochuan, gobernador del Banco de China.El yuan se apreciará, pero...
En medio de los continuos rifirrafes con Estados Unidos por el control de la evolución de la moneda nacional china, Zhou aseguró que el renminbi “pronto estará dentro de los límites de convertibilidad que queremos”. El dirigente no concretó qué baremos baraja ni cuáles son los tiempos que tiene encima de la mesa. China ha asegurado que el yuan será plenamente convertible antes del 2015, pero muchos expertos dudan de que sea así. Zhou dejó claro que quiere tener voz y voto en el proceso para decidir si, finalmente, el yuan es una de las monedas que se toman como referencia para los denominados derechos de giro del Fondo Monetario Internacional y que impulsarían la presencia exterior de la divisa asiática.
Desde 2005, China lleva inmersa en un proceso paulatino de dejar flotar su moneda. En junio de 2010, el Banco Popular de China anunció que impulsaría este mecanismo, controlado férreamente por Pekín con el objetivo de ayudar al sector exportador del gigante asiático ante las aceradas críticas de Estados Unidos, el principal acreedor de China. Washington considera que el yuan debería apreciarse, como mínimo, un 20% frente al dólar. Las autoridades asiáticas ven injustificadas las críticas y esgrimen la paulatina apreciación del yuan, que se ha apreciado un 22% frente al dólar en los seis últimos años.
Zhou sí que ha dado un aviso para navegantes: “La convertibilidad no significará que alguien pueda prestar dinero libremente en el mercado”. La paulatina liberalización seguirá férreamente controlada por Pekín. El objetivo es evitar la entrada masiva de dinero procedente de otras regiones al calor de las posibilidades de arbitraje que ofrecería la revalorización de la moneda. China seguirá canalizando las inversiones financieras a través de los Inversores Institucionales Extranjeros Cualificados (RQFII, por sus siglas en inglés). En la actualidad, hay inscritos 125 sociedades procedentes de 20 países que manejan activos por valor de 265.500 millones de yuanes (32.860 millones de euros).
Dos frentes más
Con una economía tan dependiente de la demanda exterior, y a la espera de que el tan cacareado incremento del consumo interno se convierta en una realidad, Zhou también ha subrayado la necesidad de que China se enfrente al impacto que tendrá en sus cuentas las crisis estadounidense y europea. En los últimos compases del año, el PBOC ha recortado las crecientes exigencias de reservas de capital que había hecho al sistema financiero para evitar el sobrecalentamiento.
Este tipo de medidas, que no se habían tomado desde 2008, deja a las claras que China piensa emplear toda su capacidad operativa para evitar problemas en la financiación de sus empresas, como ha pasado hace unos meses en la región de Wenzhou. A finales de septiembre, el ratio de capital de los bancos chinos ascendió a 12,3%, cinco puntos más que en 2006. Los analistas no desestiman que los requerimientos se relajen, para inyectar liquidez al sistema.
El peligro de la inflación, que hace unos meses era un tema candente en los mentideros económicos, ha pasado a un segundo plano. El objetivo del PBOC era terminar el año con una tasa del 4% y parece que la realidad se aproxima. En noviembre, la tasa marcó 4,2% de noviembre, apenas dos décimas más de lo previsto. A pesar de que quedan lejos los niveles marcados en julio, que superaron el 6,5%, Zhou sigue vigilante: “La inflación es un elemento a controlar”.
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