domingo, 1 de abril de 2018

Veo ganador a Isner....

Isner y Zverev, la última gran final en Cayo Vizcaíno

31.03.2018 | 19:31
Isner y Zverev, la última gran final en Cayo Vizcaíno
El estadounidense John Isner y la joven estrella alemana Alexander Zverev se disputarán este domingo el título del Masters 1.000 en el último partido del abierto de Miami en el histórico centro de tenis de Crandon Park, en Cayo Vizcaíno.
El quinto tenista del mundo eliminó este viernes al español Pablo Carreño en dos sets y un marcador de 7-6(4) y 6-2, mientras el estadounidense, 17 de la ATP, se deshizo del argentino Juan Martín del Potro por un 6-1 y 7-6(2).

En el último partido del torneo en Cayo Vizcaíno antes de su mudanza a partir de 2019 al estadio Hard Rock, situado al norte de Miami y que tendrá 7.000 asientos extra y 9 pistas más, Isner podría convertirse en el primer estadounidense en ganar desde que Andy Roddick lograra su segundo título en 2010.
Para ello deberá batir por primera vez al pequeño de los hermanos Zverev, pues hasta la fecha sus tres enfrentamientos se han saldado con sendas derrotas, dos de ellas el año pasado, una en el Masters 1.000 de Roma y la segunda en la pasada edición del torneo de Miami, aunque las dos a tres sets y con un "tie-break" de por medio.
Quizás sea el momento de Isner, que ha desplegado un gran tenis en Cayo Vizcaíno.
El de Greensboro (Carolina del Norte) puede presumir de haber cortado la racha de 15 partidos seguidos del tenista probablemente más en forma del circuito, el argentino Juan Martín del Potro, que tras ganar el ATP 500 de Acapulco y el Masters 1.000 de Indianápolis, alcanzó las semifinales en Miami.
El estadounidense sacó partido a esa acumulación de partidos y ganó al quinto cabeza de serie del torneo, pero antes ya había acabado con el coreano Hyeon Chung en cuartos y con el segundo favorito a llevarse el torneo, el croata Marco Cilic, en octavos.
Isner disputará así su cuarta final de un Masters 1.000 y aspira a su primer título en este tipo de torneos, tras sus derrotas en Indian Wells (2012), Cincinnati (2013) y París (2016).
El estadounidense es el tenista de todo el circuito que más semifinales de Masters 1.000 ha disputado desde el comienzo de la temporada 2017, con cuatro, aunque solo la de este viernes que se saldó con victoria.
Por eso quizás es optimista con el buen juego desplegado y dijo este viernes en rueda de prensa que lo importante no será el rival sino centrarse en su tenis y elaborar un "plan de juego" que le permita ganar al alemán, del que reconoció que es el "mejor jugador joven" del circuito.
No en vano, Zverev fue el único que pudo ganar a un Carreño que había mostrado un gran nivel de tenis en el torneo y lo hizo con una gran actuación, que brilló más si cabe cuando el español comenzó a perder energía debido al desgaste realizado en su partido de tres horas del jueves ante el sudafricano Kevin Anderson.
Su despliegue de tenis desarboló a otras dos de las grandes estrellas jóvenes del circuito, el croata Borna Coric (29 cabeza de serie ) y el australiano Nick Kyrgios (17), y en la ronda previa también al veterano tenista español David Ferrer.
Precisamente este último partido es el que más ha gustado a Zverev de los que ha disputado hasta la fecha en Miami como reflejo de su buen momento, que, indicó este viernes, deberá refrendar para poder contrarrestar lo que ya sabe que le espera: "Muchos golpes ganadores y saques directos".
A pesar de sus victorias previas con Isner, el de Hamburgo quiere afrontarlo como si fuera un partido "totalmente diferente" y centrarse en las fortalezas que le llevaron hasta la final y le pueden poner de tres de la ATP, solo por detrás de Roger Federer y Rafa Nadal.
Las derrotas de Del Potro y Carreño en semifinales provocaron además que el torneo se despida de Cayo Vizcaíno sin un vencedor latino desde que el chileno Marcelo Ríos lo ganase en 1998, a pesar de que, desde entonces, hubo presencia de tenistas iberoamericanos en 10 finales.
La mitad de ellas corresponden al español Rafa Nadal, que no podrá lograr el título que ansiaba en este centro de tenis de Crandon Park, de donde saldrá como último vencedor Isner o Zverev.

Matias hace el papelón...

«Don Felipe ha proyectado desde Oviedo la imagen de una España democrática y culta»

Matías Rodríguez Inciarte llega este martes al final de su etapa en la Fundación . / CELEDONIO
Matías Rodríguez Inciarte llega este martes al final de su etapa en la Fundación . / CELEDONIO

Matías Rodríguez Inciarte, presidente de la Fundación Princesa de Asturias: «España ha vivido en estos diez años momentos de serias dificultades y, pese a ello, la Fundación ha aumentado su prestigio»

M. F. ANTUÑA GIJÓN.

Cumple 70 años y los estatutos de la Fundación Princesa de Asturias obligan a un adiós que se hará efectivo el próximo martes. Matías Rodríguez Inciarte (Oviedo, 1948) hace balance en esta entrevista de un decenio en el que ha visto cómo don Felipe se convertía en Rey. Años difíciles al tiempo que apasionantes que le han propiciado notables satisfacciones.
-Años de gran responsabilidad. ¿Cómo fue el momento en que decidió asumir el reto?
-Fue una decisión que tomé muy consciente de que era un honor ser elegido para este cargo y también conocedor del gran trabajo que los anteriores presidentes de la Fundación habían realizado, llevando a la institución a un alto nivel de prestigio y reconocimiento.
-Diez años después, ¿qué sensaciones le provoca abandonar el cargo?
-Para mí ha sido un gran privilegio y un honor haber estado al frente de la Fundación estos diez años. Me ha dado la oportunidad de estar en contacto con Su Majestad el Rey, cuyo impulso y apoyo han sido decisivos en mi labor. Dejo la Presidencia con la tranquilidad de saber que he podido contribuir a consolidar los fines y la tarea de la Fundación. Han sido años en los que España ha vivido momentos de serias dificultades sociales, institucionales y económicas y, a pesar de ello, la Fundación ha aumentado notablemente su prestigio y su reconocimiento. Siento sobre todo una sincera gratitud hacia todos los que me han acompañado en estos años, patronos, protectores, y muy especialmente a Teresa Sanjurjo, directora de la Fundación, y a todo su equipo que ha tenido en todo momento una gran entrega, dedicación y gran sentido de la responsabilidad.
-¿Cómo ha visto evolucionar y cambiar la institución a lo largo de estos años?
-La Fundación ha seguido creciendo y fortaleciéndose estos años. Hemos llevado a cabo nuevos proyectos, sobre todo encaminados a establecer relaciones más intensas con nuestros premiados y a extender a la sociedad su vida y su obra, y hemos hecho un esfuerzo para potenciar nuestras actividades con el público y, sobre todo, con los más jóvenes. La Semana de los Premios es un claro ejemplo de ello.
-Debe atesorar en su memoria momentos mágicos. Recuerde alguno de ellos.
-Ha habido muchos momentos significativos a lo largo de estos años, pero me produjo una especial impresión el pasado año, cuando recibimos en el Campoamor a los representantes de la Unión Europea. Creo que fue una ocasión histórica para nuestra Fundación. También destacaría muchas de las afirmaciones que ha hecho en sus discursos Su Majestad el Rey, sobre todo en los años más difíciles de la crisis económica.
-¿Cómo eran para usted los días y horas previos a la ceremonia?
-Son días de trabajo intenso ya que significan la conclusión de un año entero de esfuerzo y dedicación. Hay que estar muy atentos, y todo el equipo de la Fundación lo está, ante los últimos detalles para asegurarse de que la semana de los Premios y la propia ceremonia sean un éxito. Son momentos, en definitiva, que he afrontado siempre como un honor y con responsabilidad.
-Vio al Príncipe convertirse en Rey. ¿Cómo vivió su proclamación?
-Ha sido un momento histórico que, desde la Fundación, vivimos con gran emoción, ilusión y esperanza. Recordamos el gran apoyo que la Fundación ha recibido siempre de la Corona y también fue un momento para evocar la huella imborrable que en todos nosotros dejó el primer discurso pronunciado por don Felipe en el Teatro Campoamor de Oviedo, cuando afirmó que llevaría a Asturias siempre en lo más profundo de su corazón.
-También le ha visto pronunciar sus discursos más comprometidos. ¿Qué dimensión cree que han alcanzado los Premios merced a ese carácter de la ceremonia?
-Durante muchos años don Felipe ha proyectado, desde la ceremonia de entrega de los Premios, una síntesis de valores, de pensamientos que han servido de inspiración a todos los españoles y han transmitido al mundo la muy positiva evolución de España. Creo que esa imagen de una España democrática y culta es un gran patrimonio de todos y nuestros Premios han contribuido, siquiera modestamente, a ello.
-Ha visto a una asturiana convertirse en Reina. ¿Cómo es la relación de ella con los Premios?
-La reina doña Letizia ha estado siempre muy próxima a los Premios y a la Fundación. Hemos sentido siempre su apoyo y me consta el interés con el que sigue todo lo relacionado con los Premios, los galardonados y su obra. En la Fundación le agradecemos profundamente su compromiso que nos ha ayudado a avanzar.
-Ha visto a una infanta convertirse en Princesa. ¿Veremos este año a Leonor en la ceremonia?
-En la Fundación estaremos encantados de recibir a la Princesa de Asturias, pero esa es una decisión que compete a sus padres, Sus Majestades los Reyes.
-¿Cómo ha de ser el presidente de la Fundación Princesa de Asturias de los años que están por venir?
-Será, no me cabe duda, una persona con un fuerte compromiso con la institución y estoy convencido de que llevará a cabo su tarea asegurando el progreso continuo de la Fundación.
-¿Cómo ha de ser la Fundación Princesa del futuro? ¿Qué retos ha de afrontar?
-La Fundación es una institución muy atenta a los cambios que experimenta la sociedad, por lo que es lógico que estos tengan un amplio reflejo en todos los ámbitos de su actividad. Mantener el camino emprendido para seguir mejorando es lo fundamental.
-¿Hacia qué territorios ha de mirar?
-En la actualidad los Premios son concedidos a personas e instituciones de los cinco continentes. En la Fundación se busca premiar a personalidades ejemplares y cuya obra o aportación tenga reconocida trascendencia internacional, sin poner fronteras ni límites.
-En los últimos años los Premios se han visto acompañados de polémica. ¿Cómo encara la Fundación la contestación popular de determinados sectores hacia los galardones?
-Creo que lo importante es la gran acogida en la población asturiana que tienen cada año las actividades que organizamos. La ceremonia de entrega y los actos de la Semana de los Premios ofrecen a los ciudadanos un programa de un elevado nivel cultural; lo mismo sucede con los conciertos realizados por los tres coros de la Fundación y, por supuesto, las jornadas dedicadas a los pueblos ejemplares. El objetivo de la Fundación es esforzarse en desarrollar lo mejor posible todas las actividades con una especial conexión con los asturianos.
-Convenza a los escépticos: ¿Por qué tienen que seguir existiendo los Premios Princesa de Asturias?
-La creación de la Fundación Princesa de Asturias fue desde sus inicios una gran idea que se llevó adelante con esfuerzo e ilusión. Además, en un periodo muy corto para la vida de las instituciones, se convirtió en una excelente proyección de Asturias hacia el mundo, haciéndose eco de los mejores valores de la cultura, la concordia, la libertad y la solidaridad. Son ejemplos de los que estamos muy necesitados en este mundo complejo en el que vivimos y creo que aportan a la sociedad, impulso, ilusión y el deseo de hacer bien las cosas. Son un ejemplo muy necesario, especialmente, para los jóvenes.

El Real Ovioedo...otra Liga por el desagüe.


Desde Sergio Egea no tuvimos un entrenador...potable!

Injusta derrota del Real Oviedo en el último minuto

Injusta derrota del Real Oviedo en el último minuto
ÁLEX PIÑA

Un gol de Pereira en la prolongación castiga al conjunto azul, que falló muchas oportunidades

RAMÓN JULIO

El Real Oviedo cayó derrotado esta tarde en el Carlos Tartiere ante el Alcorcón (0-1) con un gol del exjugador azul Pereira en el tiempo añadido, tras aprovechar un fallo de Viti en la cobertura. El conjunto azul no mereció tanto castigo después de un partido en el que acumuló muchas ocasiones de gol durante la segunda parte.
El cuadro azul solo presentó la novedad obligada de Hidi por el sancionado Rocha en el centro del campo. El resto del equipo fue el que empató en Córdoba, con Fabbrini en la banda derecha del centro del campo.
El conjunto azul salió a por el partido, con el italiano entonado y al que los rivales frenaban una y otra vez con faltas. El Fabbrini descargaba a Saúl Berjón de la responsabilidad de ser el que liderara el juego de ataque y eso lo agradeció el ovetense.
0 Real Oviedo
Alfonso; Carlos Hernández, Forlín, Christian Fernández: Cotugno (Viti, m.87), Folch, Hidi (Aarón Ñíguez, m.63), Mossa; Fabbrini (Linares, m.82), Toché y Saúl Berjón.
1 Alcorcón
Casto; Laure, Hugo Álvarez (Burgos, m.56), David Fernández, Soriano; Toribio, Mateo García (Nono, m.78), Bruno, Álvaro Peña; Dorca y Asdrúbal (Jonathan Pereira, m.66).
goles:
0-1, min.90+3: Jonathan Pereirax
Árbitro:
Cuadra Fernández, del Comité Balear. Mostró tarjetas amarillas a Carlos Hernández, por parte de los locales y a los visitantes a Hugo Álvarez, David Fernández, Toribio, Dorca
No obstante, y pese a que los azules dispusieron de varios saques de esquina, los primeros en probar al portero fueron los alfareros con un disparo lejano de Asdrúbal, que Alfonso mandó a saque de esquina.
El balón era de los de Anquela, que llegaban con cierto peligro, pero les faltaba el último pase y se encontraban con una buena defensa de los de Julio Velázquez, que evitaban que Casto tuviera trabajo. El balón siempre transitaba por el centro del campo sin verticalidad y con pocos cambios de ritmo que propiciaran ocasiones de gol para ninguno de los equipos.
El paso de los minutos atascó algo a los ovetenses en el centro del campo y dio un respiro al Alcorcón, que se estiró algo, aunque no creaba peligro.
La mejor ocasión de los locales llegó en una contra, en la que Saúl Berjón centró al área para que Toché, muy forzado, rematara ligeramente desviado. Esa acción fue la última con cierto peligro de la primera mitad, ya que el juego se volvió anodino y sin que ninguno de los dos equipos fuera capaz de acercarse a la portería contraria con peligro.
Se llegó al descanso con todo pendiente para la segunda mitad, en la que los azules estaban obligados a dar un paso al frente para buscar el partido. El equipo de Anquela careció en la primera del ritmo y profundidad necesarios para crear las ocasiones necesarias. Eso hizo que el técnico pusiera a calentar a Linares, Aarón Ñíguez y Viti, nada más reanudarse el juego.
La decoración del partido en el inicio de la segunda mitad fue la misma de la primera, pero parecía que el Alcorcón estaba más cómodo ante un Oviedo que se iba volviendo previsible y no era capaz de avanzar hacia la portería contraria, para la desesperación de una grada que empezaba a silbar alguna de las acciones de los suyos.
El juego transcurría más en el campo local que en el visitante y los acercamientos alfareros eran cada vez más peligrosos, mientras que los locales apenas pasaban del centro del campo.

Más Real Oviedo

La primera solución que buscó Anquela fue dar entrada a Aarón Ñíguez por Hidi, con lo que Fabbrini pasó al centro del campo para jugar como mediapunta.
La ocasión más clara para los ovetenses llegó en una acción a balón parado. Un saque de esquina, tras varios rechaces le cayó a Toché, que en posición acrobática, de media chilena, mandó al larguero.
La presencia de Aarón Ñíguez dio algo más frescura al ataque de los azules que comenzaron a acercarse más a la portería madrileña, el propio jugador ilicitano dispuso de una clara ocasión en un remate de cabeza, tras un buen servicio de Saúl Berjón, pero el balón salió rozando el poste. Luego lo intentó desde un costado, pero su remate salió desviado.
Los azules estaban empezando a asediar al Alcorcón y el segundo cambio de Anquela fue para dar entrada al delantero Linares, por Fabbrini. La tercera ocasión de Aarón Ñíguez fue en un remate de cabeza que Casto salvó en la línea.
El Oviedo insistía sin acierto una y otra vez, sin apenas dejar salir de su campo al Alcorcón de su campo. Tras un saque de esquina de los azules, cuando pasaban dos minutos de la hora, el exoviedista Jonathan Pereira se presentó solo ante Alfonso y le batió por abajo para hacer volar los tres puntos.