jueves, 29 de febrero de 2024

El Consistorio se llama andana, porque...TEME LO QUE SABE....

El Oviedo Medieval enterrado bajo La Vega no tiene quien lo excave El Ayuntamiento regatea la financiación para proseguir con la búsqueda del palacio de Alfonso II. Por Diego Díaz Alonso 28 febrero 2024 La Vega. Foto: David Aguilar Sánchez Desde el 791, fecha de su coronación, hasta su muerte, en el 842, Alfonso II fijó como una de sus prioridades políticas poner a Oviedo en el mapa político de las cortes europeas. Si bien Pelayo había inaugurado en el 718 el Asturum Regnum, no fue hasta el Rey Casto cuando aquella rústica y primitiva monarquía asturiana comenzó a adquirir la apariencia externa de algo mucho más serio y homologable a las cortes europeas de la época. Varias iglesias y un complejo palaciego en el entorno de Santuyano servirían para hacer del Oviedo Alto Medieval una capital cortesana con aromas del Toledo visigodo o del Aquisgrán de Carlomagno. De todo aquel proyecto iniciado por Alfonso II nos han llegado importantes vestigios al siglo XXI. Otros permanecen ocultos, probablemente bajo la fábrica de La Vega. El arqueólogo Avelino Gutiérrez, que este miércoles participó en una actividad de la plataforma Salvemos La Vega, considera que “es muy probable que bajo la fábrica pueda estar el palacio de Alfonso II”, y añade, “descubrirlo sería un regalo para Oviedo”. El catedrático de la Universidad se muestra prudente con respecto a lo que pueda aparecer tras tantos siglos, movimientos y demoliciones, pero sí considera factible el hallazgo de los cimientos y muros, y quizá otros restos monumentales. Grupo Arqueos: Avelino Gutiérrez, Daniel Herrera, Lorenzo Arias, Alejandro García y Patricia Suárez. “Los estudios previos apuntan que vamos en buena dirección, pero hacen falta más catas, mover miles de metros cuadrados, y eso cuesta dinero” explica Gutiérrez. El director del Grupo de Investigación ARQUEOS sobre Arqueología tardoantigua y medieval considera que el Ayuntamiento no está mostrando ningún interés porque estos restos salgan a la superficie: “Nadie se ha puesto en contacto con nosotros”. El grupo considera que un trabajo riguroso requiere un presupuesto de un millón de euros y adelanta que la parte más importante podría estar bajo el lugar en el que se quiere desviar el Bulevar de Santuyano. Maqueta del palacio de Alfonso II. Foto: Ayuntamiento de Oviedo. Según Gutiérrez, Oviedo es una ciudad importante en la Edad Media, capital de un reino y punto clave en el Camino de Santiago, pero en la que sus actuales habitantes son poco conscientes de ello. “Se valoran elementos como la Catedral o el prerrománico, pero la ciudad medieval pasa desapercibida porque no hay un lugar en el que se explique el conjunto”. En ese sentido el arqueólogo aboga por seguir poniendo en valor ese patrimonio medieval, como son los restos del antiguo monasterio de La Vega, del siglo XII, “embutidos” en la posterior fábrica de armas fundada al calor de la industrialización del siglo XIX. Gutiérrez también apuesta por un museo de la ciudad que pueda contar toda la historia de Oviedo: “Algunos llevamos años insistiendo en esa idea”. Desde Salvemos La Vega reclaman al gobierno local y autonómico un estudio arqueológico en profundidad antes de hacer ninguna planificación urbanística de este espacio, que contiene una historia de más de 1.200 años. ETIQUETASactualidad_cabeceraAlfonso IIarqueologíaEdad MediaLa VegaOviedotemes_cabecera Artículo anterior Juli regresa a La Malatería Artículo siguiente Vivienda estudiará las zonas de alquiler tensionado

Las ilusiones Socialistas....OVIEDO D.F.

«Estoy convencida de que en las próximas elecciones saldrá un alcalde socialista», dice Losa P. A. OVIEDO. Jueves, 29 de febrero 2024, 01:00 Comenta La Agrupación Municipal Socialista de Oviedo (AMSO) celebró ayer en la Casa del Pueblo el 132 aniversario de su constitución. Un acto en el que la secretaria general Delia Losa rememoró el nacimiento de la misma, «vinculado a la lucha obrera», los tiempos duros y «nuestro resurgir en la democracia para ya gobernar con una mayoría absoluta en 1982». Dicho esto y tras recordar a figuras como Emilio Llaneza, Álvaro Cuesta, Francisco Varela o Purificación Tomás, lanzó el objetivo: «Aspiramos a que en un futuro próximo, estoy convencida de que en las próximas elecciones municipales, podamos volver a tener un alcalde socialista que dé a la ciudad ese aire progresista moderno y avanzado que representa nuestro partido».

Doble rasero...

Los orígenes del “doble rasero” El derecho internacional del más fuerte ¿Podemos imaginar relaciones internacionales codificadas e impuestas al resto del mundo por países de América Latina, África, el Cáucaso o Asia? Difícilmente, y por un buen motivo: desde el siglo XVII, el derecho internacional ha reflejado los intereses de las grandes potencias. Sin embargo, sus formas contemporáneas, como las Naciones Unidas, siguen siendo el recurso –por desgracia, a menudo impotente– de los Estados dominados. por Perry Anderson, febrero de 2024 JPEG - 110.6 KB LAURA WILLS. – Public Survey (‘Encuesta pública’), 2010 El derecho internacional, en su acepción contemporánea, evoca indefectiblemente la idea de relaciones entre Estados soberanos. En occidente se considera que estas empezaron a cobrar una forma más o menos codificada con los tratados de Westfalia, firmados en 1648 y con los que se puso fin a la guerra de los Treinta Años. Sin embargo, el nacimiento de un corpus teó­rico sobre el asunto precedió a ese momento fundacional, ya que se ­remonta a la década de 1530 y a los escritos del teólogo español Francisco de Vitoria. Más que a las relaciones entre los Estados de Europa –de los cuales España era por entonces, con mucho, el más poderoso–, Vitoria se interesó por las que los europeos (empezando, claro está, por los españoles) mantenían con las poblaciones de (...) Este artículo está reservado a suscriptores. Si usted es suscriptor, introduzca sus datos a continuación para continuar con la

Esti Juez chochea!!!!

El fiscal afirma que García Castellón incluye un informe “apócrifo” y sin firmas contra Puigdemont en el caso Tsunami El Ministerio Público recurre la decisión del juez de introducir en la causa y enviar a Suiza el documento no oficial de la Fiscalía del Supremo sobre la imputación por terrorismo del expresident — El juez García Castellón afirma que Suiza actúa bajo un “sesgo político” al cuestionar sus acusaciones contra Rovira El juez Manuel García-Castellón entra a la Audiencia Nacional. EFE/ Mariscal El juez Manuel García-Castellón entra a la Audiencia Nacional. EFE/ Mariscal Oriol Solé Altimira Barcelona — 29 de febrero de 2024 12:44h Actualizado el 29/02/2024 13:05h 0 SEGUIR AL AUTOR/A Nuevo enfrentamiento entre el juez y el fiscal del caso Tsunami. Esta vez, a cuenta de la respuesta que el magistrado Manuel García Castellón planteó al varapalo que recibió de Suiza, que puso en entredicho su causa por terrorismo sobre Tsunami Democràtic. El fiscal Miguel Ángell Carballo ha recurrido la petición del juez para enviar a Suiza el informe no oficial y “apócrifo” de los fiscales del Supremo partidarios de imputar a Carles Puigdemont por terrorismo al entender que García Castellón lo ha introducido en la causa fuera de los “cauces oficiales”. Suscríbete para seguir leyendo, sin límites

Europa quiere Guerra....

Militarismo, rearme y tambores de guerra en Europa. Dossier Francesco Strazzari Tommaso Di Francesco Sebastiano Canetta Anna Maria Merlo 25/02/2024 COMPARTIR:Facebook Twitter Telegram La ilusión bélica de Occidente Francesco Strazzari He aquí el anunciado Zeitenwende: la transición al nuevo tiempo. El canciller alemán Scholtz y el ministro de Defensa Pistorius con elegantes abrigos negros, acompañados por el primer ministro danés Frederiksen: hunden sus palas en la tierra desnuda e inauguran la nueva fábrica Rheinmetall de munición de artillería. El objetivo proclamado, un millón de piezas en manos ucranianas para marzo, es un espejismo: tras decenas de miles de muertos, Adviivka cae y cada vez luchamos con menos recursos. Las minas y los drones rusos han congelado la iniciativa de Kiev, confinándola a la batalla en el Mar Negro. Mientras tanto, Rheinmetall ha obtenido pedidos por valor de 10.000 millones: desde que los tanques rusos invadieron Ucrania, el valor de las acciones se ha incrementado más del doble. El secretario general de la OTAN, [Jens] Stoltenberg, señala con el dedo los retrasos del Congreso estadounidense. Y anuncia un millón de drones y nuevas minas para las defensas ucranianas. Pero el candidato Donald Trump tiene cada vez más ganas de empezar a desmantelar de nuevo la Alianza, mientras Tucker Carlson alaba a Putin y la dolce vita moscovita, y en las cárceles rusas del Ártico devuelven muerto al opositor jefe Navalni. En Occidente, Alemania, Reino Unido y Japón entran en recesión. La Conferencia de Seguridad de Múnich se inauguró con unas encuestas que muestran que el 87% de los ciudadanos de la UE están a favor de la defensa europea. Fue precisamente en Múnich, en 2007, donde Putin expuso las bases del revisionismo ruso. Hoy ha recibido una resonante ovación Zelenski, que llegó con un acuerdo bilateral con Londres en el bolsillo, y pasó a firmarlo en París y Berlín (no en Roma). En la sustancial afasia sobre la guerra contra Gaza, mientras Israel bombardea a los palestinos en la barrera entre la Franja y el Sinaí egipcio -un ominoso anuncio de la nueva Nakba-, Alemania habla con Francia de compartir el paraguas nuclear y de incorporar a Turquía -hasta ahora excluida por su coqueteo con los [sistemas de defensa antiaérea] S-400 rusos- a la iniciativa del escudo antimisiles continental: 17 países, incluidos las neutrales Austria y Suiza. Francia es fundamental, porque el sistema no será íntegramente made in Europa, sino que incluirá el Patriot estadounidense y el Arrow israelí. Los países europeos gastan ahora 380.000 millones de dólares en defensa: eran 230.000 millones en 2014, el año de la invasión de Crimea. Ursula von der Leyen declara que la UE impulsará su industria de defensa, como hizo con las vacunas y el gas: gastará más en pedidos europeos, en lugar de comprar a terceros países, como los EE. UU. Se esperan resistencias por parte de algunas capitales, pero el camino está marcado. El propio Draghi, además, se ha mostrado confiado en caso de victoria de la derecha en las europeas: una vez en el Gobierno, no podrán negar que la europeización de la defensa es imperativa y conveniente. Sin embargo, el propio Stoltenberg, el 31 de enero, señaló con franqueza a la Heritage Foundation que más OTAN significa más mercado para la industria militar norteamericana: prueba de ello es que los aliados atlánticos se han comprometido a comprar armas norteamericanas por valor de 120.000 millones en los dos últimos años. Misiles para el Reino Unido, Finlandia y Lituania, tanques para Polonia y Rumanía, y F-35 para todos los demás: así que "la OTAN es un buen negocio para los Estados Unidos". En Múnich, la vicepresidenta norteamericana, Kamala Harris, denunció las fallidas ideologías del aislacionismo y el autoritarismo que están desestabilizando el mundo. Reivindicó la importancia del liderazgo de Washington, situando a la OTAN en el centro, y advirtió en contra del riesgo de que un futuro presidente norteamericano abandone a sus aliados para apaciguar dictaduras. Los EE. UU. cuentan desde hace tiempo con una fuerza espacial, y recelan de las pruebas antisatélite realizadas por otras potencias con lanzamientos de misiles balísticos. Prohibida por todos los tratados, la militarización del espacio es un escenario realista, sea cual sea el peso de las especulaciones en Washington en torno al supuesto proyecto ruso de arma atómica en el espacio. Aunque una deflagración nuclear fuera de la atmósfera tendría efectos indiscriminados poco adecuados para el cálculo estratégico, lo cierto es que los costes y beneficios de proyectar tecnología en el espacio están cambiando rápidamente, a medida que dependemos cada vez más de las vulnerables redes de satélites, desde las infraestructuras civiles hasta los sistemas de alerta de misiles nucleares. En su interconexión con los datos y la comunicación, los satélites también desempeñan un papel decisivo en la guerra, como demuestra el imperio de Elon Musk: de la geopolítica a la astropolítica hay ahora un paso corto, sobre todo si nos saltamos los tratados de control de armamento. Un número creciente de políticos y expertos se moviliza para frenar el miedo abogando por un nuevo aumento del gasto militar, en nombre del si vis pacem para bellum. Un escenario que es casi una profesión de fe, en el que la democracia la defendida por fuerzas de progreso que votan indiscriminadamente a favor de los créditos de guerra, gobiernan derechas nacionalistas ablandadas por la necesidad de defender el bloque occidental, mientras que las muchas contradicciones sociales, económicas y políticas que surgen serían con el tiempo reabsorbidas por el justo curso de la Historia. Un argumento que se rinde a una visión puramente geopolítica y esencialista de Occidente, perdiendo su capacidad de ver las transformaciones globales, las dinámicas de deshumanización que nos atraviesan y el horizonte de la sostenibilidad. No se discuta qué modelo de defensa. Ignórense los fundamentos empíricos sobre los que se ha construido históricamente la paz (pensemos en el final de la Guerra Fría), que no se encuentran en la pura competencia por el rearme y en la aún más esquiva "victoria" en la confrontación militar, indirecta o directa, sino en la capacidad de gestionar transformaciones contradictorias, de producir consensos y oportunidades para muchos. Si quieres la paz, prepara la paz. il manifesto global, 18 de febrero de 2024 Vuelve el Dr. Strangelove, y esta vez no es una película Tommaso Di Francesco ¿Se acuerdan de la extraordinaria y distópica película de Stanley Kubrick Dr. Strangelove? [¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú] No es exagerado decir que estamos viviendo en ella. Formamos parte del guión y del escenario de luces brillantes sobre las capitales europeas y los puntos de lanzamiento de misiles. Sin embargo, sólo somos actores, no protagonistas, y no podemos más que temer que todo acabe con la misma conclusión tragicómica. Hablamos de la deriva militarista de toda Europa, que ahora está adquiriendo un carácter pro-nuclear general, con la situación sin precedentes de Alemania, con el Ministro de Finanzas Lindner, y ahora también los militares de Polonia, reflexionando sobre la necesidad concreta de dotarse de disuasión nuclear. Francia ya tiene armas nucleares, y también el Reino Unido, ahora fuera de la Unión. Bastó con que Donald Trump reiterase su postura aislacionista norteamericana en plena campaña para las elecciones presidenciales de los Estados Unidos, con su provocadora declaración de que "animaría [a Rusia] a hacerle lo que le diera la gana" a cualquier país de la OTAN que no "pagara las facturas", para que se produjera un estallido de reacciones gubernamentales desde el Viejo Continente, todas dispuestos a demostrar que sus países eran militarmente capaces de valerse por sí mismos, con la consiguiente carrera por ver quién tiene más potencia de fuego. Todo ello con el objetivo declarado de "duplicar": es decir, el gasto tanto en defensa europea como en la Alianza Atlántica. En resumen, un paso del bienestar [welfare] a la guerra [warfare]. Teniendo en cuenta el hecho de que, en los últimos nueve años, desde 2014, los Estados europeos, además de Canadá han aumentado sus presupuestos militares en nada menos que 600.000 millones de euros, y que en 2024 la mayoría de los países de la OTAN destinarán al menos el 2% a defensa (con países "virtuosos" como Polonia ya casi en el 4% y la Alemania del canciller Scholz destinando ya 100.000 millones de euros a defensa). Por no hablar de la decisión de la UE de tomar fondos incluso Next Generation para suministrar armas para la guerra en Ucrania. El secretario de la Alianza Atlántica, Stoltenberg, se mostró maravillosamente adaptable, como de costumbre: empezó dándole la razón a Trump ("las críticas... no versan principalmente sobre la OTAN, se refieren a los aliados de la OTAN que no gastan lo suficiente en la OTAN. Y ese es un punto válido") y luego declaró con orgullo que "hay una enorme diferencia, y los aliados europeos han dado realmente un paso adelante." Y es cierto: de hecho, ya estamos siguiendo la agenda de Trump -resulte o no elegido-, pues la Unión Europea ya ha decidido sobre nada menos que 41.000 millones de euros en ayuda militar a Ucrania, precisamente porque teme el advenimiento del magnate aislacionista a la presidencia de los Estados Unidos. A la preocupación se sumó la noticia, también desde los Estados Unidos, de que el presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el republicano Mike Turner, ha pedido al presidente Joe Biden que haga pública "una grave amenaza para la seguridad nacional", la cual, según la CNN y Reuters, tiene que ver con armas nucleares rusas de alto secreto ubicadas en el espacio (se desconocen más detalles). La declaración pública de Turner fue probablemente una estratagema para tratar de resolver la espinosa cuestión de cómo conseguir los votos bipartidistas necesarios para enviar muchas decenas de miles de millones en nuevo armamento a Ucrania - Turner forma parte del frente republicano favorable a Ucrania - pero también una prueba de lo que parece ser una cuestión real. A saber, que, en esta dinámica de precipitación hacia la guerra, asoma la perspectiva plausible de que la disuasión nuclear de una potencia nuclear como Rusia -aunque lo niegue públicamente- esté evolucionando hacia cabezas nucleares situadas en el espacio, más allá de las "ordinarias" terrestres y navales. En resumen, del tan cacareado escudo espacial de Reagan a las cabezas nucleares en órbita terrestre de Putin. Ni que decir tiene que esta perspectiva sólo es más realista si se tiene en cuenta el hecho de que existe un conflicto armado en Europa que enfrenta a un país que dispone de bombas atómicas, Rusia, con Ucrania, que no las tiene, y que todavía quiere entrar en la OTAN (aunque el presidente norteamericano ha dicho que no hasta ahora). La alianza militar participa en esta guerra de forma cada vez más directa con inteligencia y suministros de guerra. Pero aparte de la OTAN, Ucrania -como todo el mundo tiende a olvidar- depende militarmente de los Estados Unidos, que ya tiene al menos un centenar de bombas atómicas repartidas por toda Europa, desde Italia hasta Bélgica y Alemania. Estoy convencido de que éste no es el camino: que, si la paz y nuestro futuro mismo están amenazados, debido a las condiciones de feroz guerra de trincheras que ahora salpica también al suelo ruso, la única posibilidad es rebobinar la cinta de los diez años de conflicto -desde el Maidán de 2014, Crimea, la guerra civil por el Donbás y los dos años transcurridos desde la agresión de Putin el 24 de febrero de 2022- y encontrar términos para las negociaciones, sin buscar una "victoria" ni en el caso de Kiev ni en el de Moscú, la cual es una perspectiva imposible, como han demostrado estos dos años de derramamiento de sangre. ¿Cuál es la otra opción? La otra opción es que la perspectiva de un enfrentamiento nuclear en Europa sea inevitable, una confrontación desigual, con los miles de cabezas nucleares rusas operativas frente a los cientos de Francia y el Reino Unido. O, tal como propuso un ministro israelí del gobierno de Netanyahu, ¿por qué excluir también la solución nuclear para los palestinos de Gaza? En ese punto, se trata sencillamente de lo que todo el mundo está haciendo. Y nuestros líderes europeos parecen estar diciéndonos que "nos preparemos para la guerra", a medida que nos acercamos a las elecciones europeas. ¿Serán las elecciones del Día Siguiente? El Dr. Strangelove ha vuelto. Y ya no se trata sólo de una película. il manifesto global, 21 de febrero de 2024 Alemania aumenta la producción de armas, con las armas nucleares sobre la mesa Sebastiano Canetta El canciller Olaf Scholz, siempre acusado de dar largas a cualquier decisión clave y de sopesar cada palabra pronunciada en público, tiene las ideas claras sobre la nueva vocación de Alemania: industria bélica y defensa atómica para proteger no a la socialdemocracia alemana, sino "nuestros valores occidentales". Está dispuesto a perseguirlos a toda costa, impulsando un proyecto de ley económica de varios miles de millones de euros, a lomos de un país ya asfixiado por la recesión, y asumiendo el precio electoral que pagará su partido, que se ha hundido hasta el tercer puesto en las encuestas tras los democristianos y los nacionalistas fascistas, y sólo ligeramente por delante de los Verdes. Sin embargo, el giro hacia la guerra en Berlín es un hecho: "Necesitamos que la producción de armas funcione en nuestras fábricas a pleno rendimiento. Debemos centrarnos en la fabricación de toda la munición necesaria", subrayó Scholz, esbozando los dos objetivos principales: seguir suministrando armas a la cada vez más tambaleante capacidad militar ucraniana y preparar a la Bundeswehr de modo que esté lista para el combate en 2025, año en el que el ministro de Defensa alemán prevé un "posible ataque ruso a la OTAN". No habrá desescalada, pues. No hay grandes disensiones en el seno del SPD, sólo el ligero refunfuño de aquellos a quienes no les ha gustado el cuestionable momento del anuncio, próximo a las elecciones europeas. "¿Nos traerá votos el miedo?"…ésa es la persistente duda que inquieta a algunos dirigentes socialdemócratas; por lo demás, parecen haberse alineado plenamente tras la transformación de Alemania en una gigantesca trinchera de protección del "mundo libre", después de que Scholz esbozara (por primera vez explícitamente) el nuevo discurso de defensa de los "valores occidentales", marcando el nuevo rumbo inmutable de la "locomotora" alemana. Sin embargo, desde un punto de vista estrictamente militar, la primera potencia económica de Europa sigue en un estado tan ruinoso que difícilmente se podría haber imaginado. El Financial Times ha publicado imágenes que documentan el estado cada vez más lamentable de las fuerzas armadas alemanas, a pesar de la colosal inversión de 100.000 millones de euros del fondo creado por Scholz. La Bundeswehr está "en muchos aspectos hasta peor equipada de lo que estaba antes de la invasión rusa de Ucrania", debido a la guerra de desgaste en la que primero fueron a parar a Kiev los mohosos vehículos blindados heredados de la RDA, luego las versiones obsoletas de los tanques Leopard-2 y finalmente se exigieron los escasos y caros sistemas de última generación vitales para cualquier ejército. "Precisamente por eso, debemos acelerar ahora el programa de rearme", comentó el ministro de Defensa del SPD, Boris Pistorius, mientras se fotografiaba en la carcasa de un tanque en la fábrica Rheinmetall junto al canciller Scholz. Parece una competición entre líderes, o al menos así lo vio el ministro de Finanzas, Christian Lindner, secretario del FDP, que optó por superar a ambos, elevando la alerta de seguridad al máximo nivel de terror: "No podemos excluir que tengamos que equiparnos con nuestra propia bomba atómica... Cada país tiene que asumir su parte en la defensa común". A la principal candidata del FDP a las elecciones europeas, Marie-Agnes Strack-Zimmermann, no le gustaron sus palabras, pero sólo porque no cree que deba hablarse en público del paraguas nuclear por razones de seguridad. Sin embargo, la principal candidata del SPD, Katarina Barley, coincide en todo con Lindner. Está convencida de que es necesario continuar las conversaciones más o menos confidenciales con Francia destinadas a compartir el paraguas atómico de Macron, especialmente ahora que Europa está en peligro con la [posible] elección de Trump en los Estados Unidos. En su opinión, las declaraciones sobre la OTAN son una invitación a crear un paraguas atómico europeo: "En el camino hacia un ejército europeo, esto también podría convertirse en un problema". También hablan abiertamente de bombas nucleares en la vecina Polonia, donde los generales acaban de reiterar la necesidad de trasladar parte de la disuasión nuclear a sus bases aéreas. La distancia entre Varsovia y Berlín se está derritiendo, como demuestra el sonoro fin de la frialdad en las relaciones diplomáticas polaco-alemanas y el inicio de una cooperación activa, incluso en el ámbito militar, como demuestran los planes que están presentando Scholz y el primer ministro polaco, Donald Tusk. il manifesto global, 20 de febrero de 2024 Sin paz a la vista: Europa y la OTAN corren a rearmarse Anna Maria Merlo El mundo avanza a marchas forzadas hacia el rearme. Europa está en plena efervescencia, temerosa de las amenazas rusas, mientras Putin pone a prueba la estabilidad de la OTAN. En las últimas semanas, han aumentado las advertencias de los líderes de los países europeos, desde Dinamarca hasta Alemania y los países bálticos, que hablan de grandes riesgos de guerra en los próximos años, mientras crece la preocupación por Rusia, ahora en plena "economía de guerra". Los países europeos están firmando nuevos acuerdos bilaterales de seguridad con Ucrania para intentar hacer frente a las vacilaciones de los Estados Unidos en un momento en el que Kiev está pasando apuros. Se aclaran los compromisos de entrega de armas, municiones, misiles y ahora aviones, con unos 60 F-16 prometidos a Zelenski por los europeos. Se están formando varias "coaliciones" especializadas (en drones, artillería, etc.) con países líderes para coordinar la ayuda militar. Entre ellos figuran miembros de la UE, pero también el Reino Unido, que en cuestiones militares está prácticamente con un pie dentro de la Unión. Existe la promesa de un aumento del gasto militar por parte de los países europeos de la OTAN, en respuesta al riesgo de desvinculación de los Estados Unidos tras las declaraciones de Donald Trump contra los miembros que "no pagan" -ampliamente condenadas como "irresponsables"- y el bloqueo en el Congreso norteamericano de los 66.000 millones de dólares de ayuda a Ucrania. Se habla de abrir un centro de entrenamiento OTAN-Ucrania en Polonia. De cara al futuro, se está debatiendo la posibilidad de contar con un comisario de Defensa en la próxima Comisión Europea; la actual presidenta, Ursula von der Leyen (que está considerando presentarse de nuevo), ha aceptado que el PPE impulse esta iniciativa. Para la UE, la posibilidad de una autonomía estratégica -aún no claramente definida- ya no es descartada ni siquiera por los países más estrechamente vinculados al paraguas nuclear norteamericana. El "Mecanismo Europeo para la Paz" (nuevo instrumento extrapresupuestario al servicio de la política europea de Defensa) se activa ahora en favor de Ucrania, aunque sigue habiendo obstáculos en el Consejo en este frente y hay retrasos en el millón de municiones prometido para este año. En enero, la UE aprobó una ayuda económica de 50.000 millones de euros en cuatro años (mientras que el Banco Mundial calcula que Ucrania necesitará 450.000 millones para la reconstrucción). El jueves, los ministros de Defensa de la OTAN se reunieron en Bruselas. También se invitó a Ucrania, que está en lista de espera para convertirse en miembro. El viernes, el presidente Volodimir Zelenski tenía previsto estar en Berlín y después en París, para firmar un acuerdo bilateral de seguridad con Francia. Se trata de la formalización de un compromiso contraído por el G-7 en la cumbre de la OTAN celebrada en Vilna en 2023 para apoyar a Kiev. A él se sumaron otros países, 25 en total, según el cual cada país debe establecer a nivel nacional el alcance del apoyo militar, su duración y otras formas de ayuda, como financiera, económica o tecnológica. Durante el fin de semana, la Conferencia de Seguridad de Múnich, en su 60 aniversario, debatirá sobre las dos grandes guerras en curso, la de Ucrania y la de Gaza. Tras el acuerdo bilateral entre el Reino Unido y Kiev el 12 de enero, el viernes se preveían condiciones más claras por parte de Alemania y, lo que es más importante, la firma de un acuerdo bilateral de seguridad en París. Londres ha destinado otros 2.500 millones de libras para ayuda militar a Ucrania en 2024 (después de 2.300 millones tanto en 2022 como en 2023), mientras que Berlín promete 8.000 millones sólo este año (acaba de abrir una nueva fábrica de municiones en Baja Sajonia). Francia no ha dado detalles de su apoyo, pero tras las críticas del instituto IFW de Kiel sobre la escasa contribución de París, se disponía a dar más información el viernes sobre el equipamiento militar, un aumento previsto de 40 misiles SCALP, más artillería móvil Caesar, sistemas de defensa antiaérea Crotal, lanzamisiles y misiles antitanque. Francia, que ya ha puesto su industria militar en modo "economía de guerra", va a ponerse a la cabeza de la "coalición de artillería" (aumentando la producción de obuses 255 y Caesars), además de la defensa aérea, especialmente para la formación de pilotos. El jueves, la OTAN prometió a Ucrania un millón de “drones”; se está creando un grupo de "aliados", con el liderazgo de Gran Bretaña y Letonia (que incluye también a Suecia, que pronto será miembro, así como a Dinamarca, Alemania, Lituania, Estonia y los Países Bajos). Dinamarca se ha comprometido a entregar 19 F-16 a Kiev en el segundo trimestre de este año; se espera que Holanda entregue 42, pero aún no ha fijado un plazo. En respuesta a las declaraciones de Trump, el secretario de la OTAN, Jens Stoltenberg, señaló el jueves que, de los 31 países de la Alianza, 18 han cumplido ya el compromiso de destinar al menos el 2% del PIB a gasto militar. Alemania se unirá a este club este año; Francia lo hará en 2025. En 2022, sólo 7 países habían alcanzado este compromiso. En la actualidad, Polonia es el país que más gasta en el ejército (3,9%) y tiene el mayor ejército de la UE. Los países bálticos, Hungría, la República Checa, Rumanía, Grecia y Finlandia se sitúan entre el 2% y el 3%, Italia en el 1,46% y España por debajo del 1%. Alemania está en línea con los compromisos de la OTAN, ya que ha aumentado el gasto militar por primera vez desde 1992 (que fue del 3% durante la Guerra Fría). A pesar de este aumento del gasto, Europa teme no poder defender a Ucrania si se agota la contribución norteamericana. il manifesto global, 20 de febrero de 2024 Francesco Strazzari Francesco Strazzari, profesor de Relaciones Internacionales en la Scuola Universitaria Superiore Sant'Anna de Pisa, se doctoró en el Instituto Universitario Europeo de Florencia y ha sido docente en las universidades de Bolonia, Amsterdam y Johns Hopkins, así como en el Instituto Noruego de Asuntos Internacionales (NOPI) de Oslo. Tommaso Di Francesco Tommaso Di Francesco, veterano periodista romano, fue codirector entre 2014 y 2023, junto a Norma Rangeri, del diario “il manifesto”. Poeta epigramático y satírico, es también autor de novelas y cuentos, y compilador de diversas antologías literarias. Sebastiano Canetta Sebastiano Canetta, periodista independiente y colaborador del diario il manifesto, ha publicado, junto a Ernesto Milanesi, varios libros de investigación sobre asuntos político-económicos italianos, como “Pesci in barile. Romanzo sul sistema degli «eletti»” (Manifestolibri, 2005), “Cosa Loro. I Serenissimi della Compagnia delle Opere” (Manifestolibri 2011) y “LegaLand. Miti e Realtà del Nord Est (Esplorazioni)” (Manifestolibri, 2010). Anna Maria Merlo Anna Maria Merlo, licenciada en Filosofía y doctorada en Historia de la Economía, es corresponsal de il manifesto en Francia desde 1988. Es también veterana colaboradora de Il Messagero y de Il Giornale dell'Arte, y autora, junto a Antonio Sciotto, de "La rivoluzione precaria" (Ediesse, 2006). Fuente: il manifesto global, 20 de febrero de 2024 Temática: Belicismo Capitalismo contemporáneo Unión Europea Traducción:Lucas Antón COMPARTIR:Facebook Twitter Telegram Subscripción por correo electrónico a nuestras novedades semanales: mi@correo.electronico Otros artículos recientes La batalla de Galiza el 18F y la pesada losa del Partido Popular: una “mayoría natural” no tan mayoritaria Millán Fernández 25/02/2024 Militarismo, rearme y tambores de guerra en Europa. Dossier Francesco Strazzari Tommaso Di Francesco Sebastiano Canetta Anna Maria Merlo 25/02/2024 Guerra en Ucrania: corrupción, tensiones y el papel de la izquierda. Dossier Stefan

Tensiones latentes...

Los tambores de la guerra cibernética entre Estados Unidos y China 27 de febrero de 2024 ESTEBAN S. ROACH Con su reciente testimonio advirtiendo sobre la terrible amenaza que China supuestamente representa para la infraestructura estadounidense, el director del FBI, Christopher Wray, estaba diciendo a los republicanos y demócratas del Congreso exactamente lo que querían escuchar. Una peligrosa agenda anti-China se ha convertido en lo único que une a la clase política estadounidense. NEW HAVEN – El director del FBI, Christopher Wray, recientemente subió la apuesta en la campaña estadounidense contra China. En un testimonio ante el Congreso el 31 de enero, hizo sonar la alarma sobre la intensificación de la actividad de piratería informática china y advirtió que la infraestructura estadounidense (telecomunicaciones, energía, transporte y agua) es sumamente vulnerable al grupo de piratas informáticos patrocinado por el estado chino Volt Typhoon. La cobertura de primera plana del New York Times aumentó la sensación de urgencia. Unos días después del testimonio de Wray, un informe conjunto del FBI, la Agencia de Seguridad de Infraestructura y Ciberseguridad (CISA) y la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) proporcionó documentación detallada de la amenaza del Volt Typhoon. A continuación siguió más cobertura en primera plana del Times . Y luego se produjo el corte de una importante red celular el 22 de febrero. De repente, los temores cibernéticos han cobrado vida propia. En este frenesí se ignora en gran medida una condicionalidad importante de la advertencia de Wray. China, afirmó, se estaba “preposicionando” para futuros conflictos. Eso no es lo mismo que el presidente ruso Vladimir Putin concentrando tropas en la frontera de Ucrania a finales de 2021 y principios de 2022. En palabras de Wray, se podría esperar que el Volt Typhoon atacara la infraestructura crítica de Estados Unidos, “ si China decide que ha llegado el momento de atacar”. (el subrayado es mío). Para continuar leyendo, regístrate ahora. ¡Es gratis! REGÍSTRATE AHORA ¿

Visitamos a los españoles en la Formª I....

No hay duda: los dos españoles de la Fórmula 1 tienen mejor coche que el año pasado. Sin embargo, los dos, y la mayoría de los observadores que siguen el mundial, creen que el Red Bull de Max Verstappen volverá a ser imbatible este año. Emprender así una temporada de carreras, sin siquiera haber dado una vuelta oficial, tiene que ser duro. Pero hay rayos de sol entre las nubes. La sospecha general no es que Max Verstappen vaya a ganar este año, sino que ya hay quien piensa que en 2025 también ocurrirá. Su escudería ha digerido como ningún otro las regulaciones, con una gran parte de preponderancia de lo aerodinámico, y que su ingeniero jefe —Adrian Newey— conjuga como nadie. La montaña es azul Los coches azules van a ser el coco mientras no cambien las reglas, y eso llegará en 2026; por eso se cree que dominarán el periodo del llamado ‘efecto suelo’. Llevan tal ventaja, que en verano del año pasado abandonaron el desarrollo de su monoplaza para ponerse con el RB20 de esta temporada, mientras el resto hacía lo que podía para evitar que ganasen el 100% de las carreras. Pincharon en hueso, y justificaron el jornal por la mínima: Red Bull venció en todas menos en el Gran Premio de Singapur, en la temporada más arrolladora de todos los tiempos. La pretemporada de Fórmula 1 deja algo claro: el favorito es Verstappen y el resto correrá tras él La pretemporada de Fórmula 1 deja algo claro: el favorito es Verstappen y el resto correrá tras él José M. Zapico Sin embargo, este 2024 se muestra más alentador en cuanto al posible rendimiento general de los dos españoles. Guste o no, gran parte de los resultados proviene de tener un mejor coche, y para su fortuna, los dos contarán con una mecánica un paso más allá que la que pilotaron el año pasado. De acuerdo con esto, sus resultados deberían ser mejores. Carlos Sainz y el SF-24 Ferrari no se ha complicado mucho en poner nombre al sucesor del SF-23, pero si su nombre es casi el mismo, el coche es distinto a pesar de que la normativa apenas haya cambiado. El año pasado sus dos carreristas se quejaban del efecto pernicioso de las ráfagas de aire, de falta de tracción en la salida de curvas lentas, y una falta de consistencia en carrera. Las claves económicas y políticas no explicadas de la carrera de Fórmula 1 en Madrid Las claves económicas y políticas no explicadas de la carrera de Fórmula 1 en Madrid José M. Zapico Los ingenieros italianos se han fajado en crear un coche que siguiera siendo rápido en recta, y sumamente veloz a una vuelta; así seguirán siendo capaces de clasificar bien. El problema es que su bólido se desfondaba en las tandas largas que hay entre cambio y cambio de neumáticos, neumáticos que tendía a desgastar más de lo deseado. Durante los test de esta pretemporada, tanto Sainz como su compañero Charles Leclerc, detectaron una mayor consistencia en el manejo del nuevo monoplaza. Pedían esto desde hace justo un año, y culpaban al SF-23 de llegar a ser algo nervioso e inconstante. Perdían su control más de lo habitual debido a lo poco previsible de su comportamiento. La Fórmula 1 correrá por las calles de Madrid desde 2026: el circuito y todas las claves La Fórmula 1 correrá por las calles de Madrid desde 2026: el circuito y todas las claves José M. Zapico Se nota de un vistazo que con el SF-24 han hecho un trabajo mucho más pulido, muy probablemente por una utilización alternativa de los límites presupuestarios. Puede que el Red Bull sea imbatible, pero sí es alcanzable. Si en 2023 los dos Ferrari acumularon una victoria y siete pole positions, es posible que este año, y con un coche mejor, ese ratio crezca. Un mejor Carlos a pesar de todo Si esa es la ventaja con la que contará el madrileño, la mecánica, tendrá que correr todo el año con agua avinagrada en su monoplaza. Sainz no es para nada un piloto que no merezca su asiento, pero cuando se abre la posibilidad de subir en tus coches a un siete veces Campeón del Mundo como Lewis Hamilton, no la dejas escapar. Carlos Sainz en su Ferrari. Ferrari tuvo que elegir, y Carlos será desalojado de su coche al acabar la presente temporada, en beneficio del británico. De manera oficial no hay información alguna sobre su destino, pero Mercedes dejará un puesto libre, el rumor es que Red Bull también al acabar el contrato de Checo Pérez, y se habla de que su posible próxima formación sea Sauber. El hasta-el-año-pasado-equipo-conocido-como Alfa Romeo, y en el que militó Pedro de la Rosa, se convertirá en Audi F1 en 2026. Eso sí que sería un plan a medio y largo plazo apetitoso para un corredor que merece más reconocimiento del que recibe. No olvidemos, que Sainz fue el único piloto de la parrilla en batir a los Red Bull el año pasado. Allá a donde vaya, le irá bien, y este año, mejor que en 2023. Fernando Alonso y el AMR24 El bicampeón de Oviedo resopla al hablar de lo que va a ocurrir este año. Cuando se le pregunta, no duda, y deja claro que Max Verstappen será el coco a batir, y él estará lejos. A pesar de lo que cree, cuenta con un armamento diferente con respecto al del año pasado. Sin excesivo brillo durante los test de Bahrein, en tres jornadas su AMR24 apenas dio muestras de una velocidad extrema, o detalles que le pusieran en la zona noble de la tabla desde el principio. En alguna tanda larga, su coche se comportó con cierta eficacia, pero habrá que esperar a ver cómo responden en las primeras carreras. El piloto español Fernando Alonso. | Zuma Press Nadie piensa que esté entre los llamados a ganar carreras, pero bien podría avanzar para colocarse como líder de la zona media con solvencia. Con un equipo en trayectoria ascendente, el asturiano quita valor a lo visto antes de que empiece el fuego real, y se entrega a las afirmaciones de Dan Fallows, padre de su monoplaza. El ingeniero verde tampoco se mostró en especial entusiasmado en las primeras jornadas, y prometió que llegarían mejoras continuas según avance el calendario. Dudas y alguna certeza Esto tiene dos lecturas, y sin muchos datos que cotejar, una es que no están entusiasmados con lo que han visto, pero sí parecen satisfechos. Cuando un coche nace bien, y esto es lo que les ocurrió el año pasado, suele dejar rastro en los entrenamientos. Tiende a ser rápido desde el primer día, adolece de paradas prolongadas por problemas de diseño estructural o fallos de construcción, y lidera con facilidad varias tandas. El AMR23 del año pasado sí que logró esto, pero el AMR24 no tanto, y esta es la parte preocupante. La buena es que Aston Martin hoy ya no es el equipo de hace un año. Tienen otro personal, otros mecanismos internos, es una escudería mucho más solvente, y es bastante posible que su comportamiento como equipo cambie durante el calendario más largo de la historia de la F1, con 24 citas. Mejor equipo, mejores resultados El año pasado Aston Martin se comportó como un equipo mediano, y el reflejo fue que su coche se desinfló con involuciones en lugar de evoluciones; fue de más a menos. Un equipo grande, potente y con solvencia, hace crecer sus monoplazas durante la temporada, y esto es algo que no les ocurrió a los de Silverstone. Todo esto conduce a pensar que los bólidos verdes estarán en una cuarta-quinta posición en un principio —que es de donde partían el año pasado— para intentar avanzar al menos un puesto al final del año. Las manos de un siempre eficiente Alonso deberían llevar ese coche un poco más allá, a sacar más partido del material con el que cuenta, y aunque no parece que tendrá la ventaja temporal de principios del año pasado, el pódium puede estar a la mano. ¿Alguna victoria? Ojalá, pero no será fácil, a pesar de que con toda seguridad, tendrá un coche mejor. Para los pilotos españoles —y para todos los demás— debe ser como comerse una piedra a bocados, saberte perdedor antes de empezar. Pero Sainz y Alonso tienen mejores coches que el año pasado, y aunque saben que el título tiene un nombre grabado, han jurado molestar; a Max Verstappen y al resto. Y hay razones para pensarlo.