De pergueñar una fusión, demasiados corralitos en peligro....
Cotizalia.com
@R. J. Lapetra - 12/06/2010 06:00h
Todo ha cambiado. Casi de repente. El largo proceso de reestructuración financiera ha cambiado radicalmente el ránking de poder bancario. En el momento en que finalicen los procesos de fusión que están en marcha, el número de cajas de ahorros pasará de las 45 que había en 2008 a 20. Por el camino, más de 700.000 millones de euros en activos se habrán fusionado generando dos cajas SIP de más de 300.000 millones de euros, un tamaño lejos todavía de los 500.000 millones y 1,1 billones que atesoran los balances de BBVA y Santander.
Son nueve las que siguen en solitario. Las aragonesas Caja Inmaculada (CAI) e Ibercaja, la burgalesa Caja Círculo, la extremeña Caja Badajoz y las vascas Vital, Kutxa y BBK, junto con las comarcales de Ontiyent y Pollensa están intentando aguantar la reestructuración en solitario. Algunas de ellas se han quedado rezagadas en este proceso en cuanto a tamaño. Especialmente las que se presumían de fortaleza antes de la crisis como Ibercaja, BBK o Unicaja, que han caído hasta los últimos puestos del Top 10 de cajas de ahorro, relegadas por hasta siete nuevos grupos resultantes de fusiones que atesoran más de 45.000 millones de euros en activos.
Seis SIP, 8.600 millones en ayudas del FROB
Unicaja, pese a fusionarse con la pequeña Caja Jaén, ha dejado el tren de CCM y Cajasur antes de que fuesen intervenidas. Sin embargo, la entidad que preside Braulio Medel conserva "la mejor información" sobre la caja cordobesa y parte como favorita ante la inminente subasta que dirige el banco de inversión Nomura. El cuaderno de venta ha llegado a manos tanto de BBK, Cajasol como de Ibercaja, los otros tres potenciales compradores. Las medianas en mejor posición se disputan ahora los 18.000 millones de euros en activos y "la fiel clientela de la entidad andaluza", según distintas fuentes del sector.
La configuración de grandes grupos de cajas incrementa la competencia a la hora de acceder a las fuentes de financiación. Una evidencia de mercado que les obliga a crecer. Están a punto de quedarse del top 10 de cajas de ahorro. Según datos de la CECA, Caja Madrid – Bancaja - Laietana - Rioja - Badajoz - Avila - Segovia ocuparían el primer puesto con 338.000 millones de euros). La otrora intocable La Caixa pierde provisionalmente el primer puesto pese a fusionarse con Caixa Girona (278.000).
La tercera 'caja' en liza es la que dirige CajAstur, junto a la CAM, CCM, Caja Cantabria y Caja Extremadura (139.000). Emerge en cuarta posición una de las fusiones en marcha más antiguas. Caixa Catalunya, Tarragona y Manresa suman 81.000 millones en activos, cifra que les sitúa por delante de Caixa Galicia - Caixanova (78.000). En Castilla y León nace la sexta caja, formada por Caja España - Caja Duero (46.000). En total, estas seis uniones han solicitado al FROB, el fondo de rescate, más de 8.600 millones de euros.
El séptimo escalón es para la única fusión sin ayudas públicas. CAN - Canarias - Burgos (45.000) lideran el proyecto de Banca Cívica, que se ha enfocado en la expansión internacional con la apertura de oficinas en EEUU, Alemania o Marruecos. En octavo, noveno y décimo puesto por tamaño de su balance aparecen Ibercaja, Unicaja y BBK.
Cajas: capitalización y visión de cliente
La fase de fusiones está en la fase final. Las propias entidades se están viendo presionadas por la cruda realidad de negocio. "El estrechamiento de los márgenes, el aumento de la morosidad y el exceso de capacidad del sector bancario están afectando negativamente a los resultados de las Cajas de Ahorros de ahí que resulte necesaria la reestructuración del sector", señala un informe de PwC.
La auditora y firma de servicios profesionales plantea dos escenarios: uno mediante la emisión de cuotas participativas similares a las acciones y otro, con la cesión del negocio bancario a otra entidad y la creación de fundaciones para que que prosigan con la obra social de las cajas. La llegada de Basilea III va a provocar un vuelco regulatorio y la necesidad de reforzar los ratios de capital de cajas y bancos.
El presidente del mayor banco español, Emilio Botín, recalcó el viernes ante los accionistas de Banco Santander la necesidad de que las cajas puedan capitalizarse para que pueda seguir fluyendo el crédito. Y todo ello cuando queda menos de una semana para que finalice el plazo que estableció el Banco de España para que las cajas puedan notificar la solicitud de ayuda pública para sus uniones, aunque es a finales de junio cuando termina el periodo para que estas entidades puedan acogerse al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB), según lo aprobado por la Comisión Europea.
La otra cara de los procesos de fusión entre cajas es la falta de información para los clientes, la continua sucesión de rumores y la delicada coyuntura económica han generalizado la sensación de que el cliente ha pasado de ser el centro de atención a verse relegado a un segundo plano, según denuncia una reciente encuesta de STIGA.
"No es de extrañar que, con todo ello, la fidelidad de los clientes se resienta", señala el estudio. Según los resultados del estudio realizado por esta firma, uno de cada cuatro clientes de las cajas en proceso de integración se declara reacio a la fusión emprendida por su entidad. En siete de las diecinueve entidades analizadas, el colectivo de reacios supera el 25% de los clientes.
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