Dos Billones en un año! la caraba.....
La banca acumula más de 11.600 millones de ladrillo en un año
pero sube la cobertura diez puntos
Las principales entidades tenían unos 33.300
millones de euros de activos inmobiliarios en balance al cierre de
marzo, cubiertos con provisiones al 38% en promedio. Sólo Banesto redujo
su
stock en el primer trimestre.
Mientras el Gobierno trabaja a contrarreloj para encontrar una
solución al problema inmobiliario de la banca, las entidades siguen
acumulando ladrillo en su balance. Al cierre del primer trimestre, las
principales entidades -sin incluir a Bankia que aún no ha presentado sus
resultados- tenían 33.273 millones de euros de activos inmobiliarios
procedentes de canjes de deuda o de embargos.
Sólo en los últimos tres meses esta cifra ha crecido el 7%, es decir,
en 2.169 millones. En el último año, el parque inmobiliario de estas
entidades ha aumentado el 54%, lo que equivale a 11.625 millones.
Pero no todas son malas noticias. La buena es que en este periodo
también ha aumentado la cobertura de estos activos, gracias
especialmente al Real Decreto sobre Saneamiento del Sistema Financiero
con el que el Gobierno pretende presionar a la banca para que acelere la
limpieza de sus balances. Aunque el Real Decreto se publicó a finales
de febrero, desde comienzos de año se intensificaron los rumores sobre
que el Ejecutivo del PP estaba preparando una ley para que la banca
subiera la cobertura del ladrillo, lo que llevó a algunas entidades a
adelantar saneamientos.
De hecho, en diciembre la cobertura promedia del stock de ladrillo
había subido ocho puntos frente al primer trimestre de 2011, hasta el
36%.
En marzo, este porcentaje se había elevado hasta el 38%.
El Real Decreto elaborado por el ministro de Economía, Luis De
Guindos, concede de tiempo a las entidades hasta finales de este
ejercicio para completar las nuevas provisiones del ladrillo. Para las
entidades que estén en proceso de fusión, el plazo se alarga durante un
año más, ya que uno de los objetivos del Gobierno es empujar a las
entidades a acelerar el proceso de concentración.
Las nuevas coberturas Las nuevas normas sobre
provisiones de los activos problemáticos del ladrillo prevén que los que
estén relacionados con el suelo tengan una cobertura de al menos el
60%. Para las promociones en curso el porcentaje tendrá que ser del 50%,
mientras que para las terminadas u viviendas de particulares este
coeficiente se incrementa gradualmente hasta alcanzar el 50% el cuarto
año. Además, la norma prevé un
buffer de capital para el suelo.
El pasado 17 de abril, el Banco de España dio el visto bueno a los
planes que le presentaron las entidades para explicar cómo pensaban
cubrir los nuevos requisitos de provisiones y capital. El regulador ha
aprobado todos los planes, aunque reconoció que algunos de los aprobados
eran muy justos.
Entre las principales entidades cotizadas, CaixaBank y Bankinter ya
han completado todos los saneamientos previstos por el Real Decreto en
el primer trimestre. La entidad catalana, que
para
conseguir este hito asumió una reducción de su beneficio del 84%, tiene
en marzo 2.459 millones de euros de activos inmobiliarios en balance,
con una cobertura del 36%. Estos activos, sin embargo, no son todos los
que tiene el grupo La Caixa, ya que los de la inmobiliaria Servihabitat
se han quedado en la matriz.
Bankinter, en cambio, consiguió terminar todas las provisiones del Real Decreto y, al mismo tiempo, aumentar su beneficio un 1,8%.
La entidad que dirige María Dolores Dancausa tiene 511 millones de
euros de ladrillo, un 5,3% más que en diciembre. La cobertura es del
39%.
Banesto ha sido la única entidad, entre las que han presentado ya sus
cuentas al mercado, que ha conseguido reducir el stock inmobiliario en
el primer trimestre. El descenso ha sido moderado, apenas veinte
millones, hasta los 3.587 millones, pero el banco augura que
esta tendencia se sostendrá en los próximos meses, según afirmó su consejero delegado, José García Cantera. La filial de Santander,
que redujo su beneficio un 88% hasta marzo, ha cubierto la mitad de las provisiones que tiene que realizar en el año y tiene una cobertura del 45%.
En el caso de Popular, la fuerte subida interanual de los activos
adjudicados en balance se explica por la incorporación de Banco Pastor.
Con respecto a los datos proforma de diciembre de las dos entidades
juntas, el dato de marzo supone un incremento del 5,8%, hasta los 9.063
millones. La ratio de cobertura ha subido diez puntos, hasta el 42%. La
fusión con Pastor permitiría a Popular retrasar hasta el próximo año el
cumplimiento de la nueva normativa sobre saneamientos. Sin embargo, el
banco ya
ha cubierto un 60% de las provisiones requeridas y ha asegurado que terminará el resto a lo largo de 2012.
También Sabadell tendría la posibilidad de aplazar el cumplimiento
del Real Decreto, debido a que está en proceso de absorción de Banco
CAM, que se adjudicó en subasta a finales del pasado año. No obstante,
según reiteró el consejero delegado, Jaume Guardiola,
en la última presentación de resultados,
el banco prevé cumplir este año. Empezará a realizar las provisiones a
partir de este segundo trimestre, una vez que haya incorporado CAM. A
cierre de marzo, y sin contar con la caja alicantina, Sabadell tenía
4.401 millones de inmuebles, con una cobertura del 29%.
La situación de los dos grandes Santander y BBVA
decidieron no adelantar las provisiones impuestas por el Real Decreto:
las realizarán a lo largo del ejercicio, de acuerdo con el deterioro de
los activos a cubrir. Como explicó el consejero delegado de BBVA, Ángel
Cano, los bancos internacionales que cotizan en la Bolsa de Nueva York
tienen que respectar la normativa contable internacional, que no permite
adelantar saneamientos específicos, antes de que el activo manifieste
su deterioro.
Además, según explica un alto directivo del sistema financiero
español "es también cuestión de imagen. Si provisionas todo y antes de
tiempo, parece que le estás diciendo al mercado que, efectivamente,
estabas atrasado con tus saneamientos y te tenías que poner al día. En
cambio, la postura de Santander y BBVA deja claro que tienen que
realizar nuevas provisiones para cumplir con una nueva norma, pero no
porque lo necesiten".
BBVA, que podría aplazar las provisiones por la absorción de Unnim,
ha confirmado que las realizará este año. Hasta marzo, tenía 8.249
millones de ladrillo en balance, cubierto al 34%. Desde diciembre su
stock inmobiliario ha crecido el 7%. Cano dejó claro en la presentación
de resultados que
BBVA no tiene ninguna necesidad de un banco malo, o un vehículo inmobiliario, para limpiar su balance del ladrillo. Eso sí, ha reconocido que para otras entidades podría ser la única solución.
Una postura parecida
es la que ha expresado el número dos de Santander, Alfredo Sáenz.
El mayor banco español, que al cierre de marzo tenía 8.590 millones de
inmuebles adjudicados, tiene una cobertura del 48%, gracias a que el año
pasado realizó una provisión genérica para adelantarse a los cambios
normativos que se preveían en el sector. En el primer trimestre del año,
el stock de Santander sólo ha crecido un 0,4%, y Sáenz ha augurado que a
lo largo del ejercicio se reducirá, porque la entidad está vendiendo
más de lo que se adjudica.
La mayoría de los banqueros coincide en que los mayores saneamientos
que el Gobierno ha impuesto a la banca por el ladrillo impulsará la
venta de los pisos. Al incrementar las provisiones, las entidades pueden
permitirse rebajar más los precios de venta, sin tener que asumir más
pérdidas contables. Sin embargo, la principal preocupación sigue siendo
el suelo, ya que en las actuales circunstancias de la economía española
prácticamente no hay mercado para este activos.
Por eso, el Gobierno y el Banco de España están estudiando fórmulas para que las entidades puedan desconsolidar estos activos,
creando sociedades externas de las que no tengan el control ni la gestión.
Una fórmula que, según las opiniones prevalentes en el mercado, tan
sólo tendría sentido si se incorporaran inversores externos a estos
vehículos. En todo caso, las entidades más fuertes y solventes, como
Santander y BBVA, ya han dicho que no tienen interés por participar en
estas sociedades.