Empecemos
por los hechos. El equipo de gobierno aprobó ayer, a un mes de que
venza el convenio con el Ayuntamiento, la continuidad de la SOF o, al
menos, un esbozo de futuro. Lo hizo respaldando una propuesta de su
presidente, Roberto Sánchez Ramos, que el PP ni llegó a votar y ante la
cual anunció que deja los órganos de gobierno de la sociedad de
festejos, y a la que Somos Oviedo puso como condición el aval de un
próximo informe del secretario sobre la viabilidad de la propuesta.
En
rueda de prensa, Sánchez Ramos, acompañado por los representantes del
PSOE y Somos en la SOF -Diego Valiño y Andrea Álvarez, respectivamente- y
por su vicepresidente, Avelino Alonso, defendió que «el equipo de
gobierno apuesta por el futuro de la SOF, el Ayuntamiento no quiere
cerrarla, cree que tiene futuro, pero quien tiene que decidirlo son sus
socios».
A estos se les consultará el próximo 18 de diciembre en
asamblea. Se les propondrá redactar unos nuevos estatutos para que la
tutela «y la figura del Ayuntamiento y sus concejales desaparezcan»,
señaló 'Rivi', tal y como obligan los últimos cambios legales. Mientras
tanto la actual junta se mantendrá en sus puestos hasta que se aprueben
los estatutos «en tres o cuatro meses» y se elija a una nueva directiva.
Eso sí, estarán mano sobre mano, porque desde el 1 de enero, la SOF no
tendrá objetivos ni más financiación que las cuotas de sus socios, unos
25.000 euros al año. Con ese dinero, los planes del edil pasan por
mantener a un trabajador de los ocho actuales en tareas de atención a
los socios y administrativas. ¿Los otros siete? Serán despedidos,
admitió, pero las indemnizaciones por despido que suman más de 247.000
euros «las asumirá el Ayuntamiento», aunque «todos nos esperamos que no
se cobren porque hay una demanda, que tiene visos de prosperar, y serían
salarios atrasados».
Al final del proceso, «entregaremos una
sociedad sin deudas» a la nueva directiva y «con la posibilidad de un
convenio» con el Ayuntamiento para organizar el Día de América en
Asturias, sobre el que, recordó el edil, tiene «la patente la SOF hasta
2026».
El PP abandona
Ese es el escenario idílico que
respaldaron los tres grupos de gobierno, pero no convencieron ni a
Ciudadanos, pese a que la formación naranja lleva meses defendiendo que
se busquen fórmulas que eviten la desaparición de la sociedad y sus 70
años de historia. Su portavoz, Luis Pacho, votó en contra y denunció que
la propuesta del equipo de gobierno «es humo» que no aclara nada del
futuro de la sociedad y que llega tarde.
Pacho responsabilizó
tanto al tripartito como al PP de permitir que «se hunda el barco de la
SOF, los primeros por su absoluta falta de previsión y el jugar a la
improvisación hasta el último minuto, y los segundos por abandonar el
barco cuando ya no pueden manejarlo a su gusto».
«La propuesta
que envió in extremis el presidente de la SOF para que esta mañana
decidiésemos sobre la marcha sobre el futuro de la SOF, el despido de
sus ocho trabajadores, la posible continuidad de la entidad con otra
forma jurídica y, en definitiva, el futuro de los festejos de esta
ciudad, no aclara nada sobre su futuro o viabilidad», denunció.
Fue
el único voto en contra porque la representante del PP, Belén Fernández
Acevedo, abandonó la sesión antes siquiera de iniciarse el debate del
orden del día. La edil explicó sus razones en una rueda de prensa. La
popular sostuvo que, desde que el secretario informó que la encomienda
de gestión por la que el Ayuntamiento delegaba en la sociedad la
organización de festejos era ilegal, el equipo de gobierno debió
abstenerse de seguir tramitando cosas a través de la SOF. De hecho, los
populares han denunciado ante la Fiscalía por prevaricación a todos los
miembros de la junta de gobierno por estos hechos. La edil argumentó que
las dos propuestas sometidas a votación ayer -la continuidad de la SOF y
la programación navideña hasta el 31 de diciembre- «no hacían sino
incidir en esa ilegalidad».
Calificó los planes para la
continuidad de la SOF de «desnortados» y explicó que si en el futuro se
firma un nuevo convenio con la entidad «estaríamos en la misma situación
que ahora, ésta seguiría dependiendo de forma mayoritaria del
Consistorio».
Fernández Acevedo denunció que «el silencio del
alcalde, Wenceslao López, avala la grave y extrema situación en la que
se encuentra la SOF» e insistió en que el equipo de gobierno conocía la
situación irregular de la sociedad desde 2016 «y han esperado al último
mes de 2017». La propuesta, resumió, «llega tarde, muy tarde y no tiene
pies ni cabeza».
Tampoco tiene informes municipales. Los que
acompañaban la propuesta son de los asesores de la SOF. A petición de
Somos «y tras una consulta verbal con el secretario», explicó su edil
Andrea Álvarez, se pedirá su informe por escrito sobre la continuidad de
la sociedad y la posibilidad de suscribir ese convenio para el Día de
América en Asturias. No estaría de más preguntar al habilitado también
si el Ayuntamiento puede pagar las indemnizaciones por despido de los
trabajadores de una entidad privada.
Ignacio Sánchez Galán, que aboga por
ir introduciendo las energías renovables a medida que se cierran otras
centrales, reclama reclama que se haga de forma ordenada y sabiendo cómo
se va a pagar el cierre
El presidente de Iberdrola, Ignacio Sánchez Galán,
ha pedido un marco regulatorio estable para España, como el de países
como Reino Unido, Brasil, México o Estados Unidos, en los que está
presente la compañía, y una planificación energética que sea "pública,
conocida y notoria", para así poder dejar de escuchar que "el anterior
ministro se equivocó".
En un encuentro informativo
organizado por 'El Confidencial', Galán reconoció que en los 17 años que
lleva al frente de la compañía ha visto pasar "a seis ministros y 12 o
13 secretarios de Estado, que todos con la mayor voluntad empiezan a
escribir cosas" pero al final se equivocan, y los errores "los pagan los
ciudadanos y los accionistas".
Por ello, lamentó que
España sea el único país donde la energética tiene pleitos. "Me duele
como español. Me fajo vendiendo España y me duele dar tanto trabajo a
los abogados. ¿Por qué no podemos evitarlo? ¿Por qué somos distintos?",
se preguntó.
Así, pidió mirar al modelo de otros países
donde hay unas "reglas del juego muy claras, decisiones consensuadas y
marcos muy de largo plazo", para lo que es necesario "hablar y
dialogar". "Al final, está claro que las decisiones las deben tomar los
gobiernos, pero no nos equivoquemos. A ver si conseguimos no decir que
el anterior se equivocó", añadió.
A este respecto, Galán aseguró que Iberdrola ha invertido en los
últimos 17 años en España un total de 25.000 millones de euros, con un
resultado económico "casi nulo, ya que ganamos ahora casi igual que
antes".
El directivo criticó también las altas cargas
políticas que sufre el negocio eléctrico en forma de un "montón de
impuestos". "Muchas veces es mejor meterlo en las tarifas que evita
bastante controles y ruido mediático. Por ejemplo, es mejor subir la
tasa que se cobra a las hidroeléctricas que tener que ir al Parlamento a
decir que subo medio punto el impuesto de Sociedades", afirmó.
«No se puede ir en contra de los tiempos»
Además, para Galán, no se puede "ir en contra de los tiempos", en
referencia al crecimiento de las tecnologías 'verdes'. "Hay cosas que
caen por su peso por la fuerza de la gravedad. Todo el mundo se mueve en
una dirección y España no se puede mover en la contraria", dijo.
De esta manera, respecto al 'mix' energético a futuro, Galán señaló que
"primero hay que tener la foto de dónde se quiere llegar", si se quiere
un país muy dependiente energéticamente o no y con una economía
'verde'.
Las nucleares se van a cerrar
Asimismo, subrayó que las centrales nucleares se van a cerrar, así como
el carbón y los ciclos combinados, aunque pidió que se haga de manera
"ordenada y sabiendo cómo se va a pagar". "Son cosas que llevo pidiendo
tiempo, pero al final se decide desde el cortoplacismo", añadió al
respecto.
El presidente de Iberdrola también abogó por
seguir introduciendo renovables al ritmo que se va produciendo el cierre
ordenado del resto de centrales, ya que con más energía 'verde'
"automáticamente los precios se irían deprimiendo".
Finalmente, Galán, que alabó el trabajo de Miguel Arias Cañete como
comisario europeo de Energía y Cambio Climático, vaticinó un futuro en
el que se debe implementar el almacenamiento y pidió realizar un plan de
electrificación para el transporte.
Las negociaciones entre Banco Santander y
los sindicatos para la fusión de los servicios centrales de este banco y
los de Popular han vuelto a fluir y puede que el acuerdo entre ambas
partes esté cerca (las negociaciones finalizan el día 14).
El giro se ha producido tras la decisión de Santander
de aceptar gran parte de las condiciones económicas recogidas en el ERE
de 2016. Además, se rebajan las salidas del grupo de 1.585 inicial a
1.200, aunque ya había rebajado anteriormente el número con el que se
empezaron las negociaciones a 1.385.
Así, las prejubilaciones se producirán a partir de los 55 años, con el 80% del salario pensionable, más el complemento especial con la Seguridad Social hasta los 63 años de edad. Más 3.000 euros a los trabajadores con más de 15 años de antigüedad de entre 55 y 61 años. Para los empleados con 62 años o más, el banco sigue ofreciendouna anualidad más una prima de 3.000 euros.
Para las personas hasta los 55 años la indemnización será de
40 días por año trabajado, con un límite de 24 mensualidades, a la que
se suma primas de 500 euros por año de antigüedad, con un máximo de
25.000 euros por más de 25 años en el banco. Las salidas serán
voluntarias.
Pese a ello, CC OO y UGT siguen reclamando reclamando prejubilaciones a partir de los 50 años.
En la mesa también se ha presentado el servicio de
recolocaciones que Santander pondrá a disposición de todos los empleados
salientes. La consultora Lee Hecht Harrison ha presentado su plan de
recolocación externa, con un compromiso de recolocación del 80% en los
dos primeros meses, en España o en el extranjero, según el deseo de los
interesados.
Además, el banco recolocará a otros 575 empleados en empresas del grupo, que no se suman al ERE.
La cifra repartida por las cotizadas españolas este año se quedará
cerca de los 30.000 millones de euros, concretamente será de alrededor
de 29.400 millones de euros, lo que supone una subida por primera vez
desde 2014. Según los datos de BME, entre enero y octubre, se
repartieron 24.207,7 millones de euros entre dividendos, devoluciones de
prima de emisión y reducciones de nominal con devoluciones de
aportaciones. En noviembre, las numerosas empresas que retribuyeron a
sus accionistas desembolsaron 2.900 millones de euros y según las
estimaciones para el mes de diciembre, quedan por repartir otros 2.320
millones de euros aproximadamente, con lo que la cifra total para este
ejercicio rondará los 30.000 millones de euros.
Este
importe es el más elevado desembolsado desde 2014, ejercicio en que se
superaron los 43.000 millones de euros. Sin embargo, un superdividendo extraordinario que repartió Endesa desvirtuó esta cifra teniendo en cuenta que desembolsó 15.000 millones de euros.
Durante 2017, 25 de las 35 empresas que forman parte del Ibex
han incrementado el dividendo por acción respecto a 2016, según los
datos recogidos por FactSet y facilitados por Link Securities.
Juan José Fernández-Figares, director de análisis de Link Securities,
recuerda que “los dividendos siempre están ligados, o deberían estar
ligados, a los resultados de las compañías y a su capacidad de generar
caja libre. En este sentido, destacar que aunque hay compañías que
establecen una cantidad fija como dividendo, independientemente de la
evolución de su beneficio, la mayoría liga ambas variables estableciendo
un pay-out (porcentaje del beneficio destinado a dividendo). En este
caso, si los beneficios mejoran, también lo hace el dividendo en la
misma proporción”.
En los últimos meses son muchas las empresas que han incrementado la retribución al accionista.
Oscar Anaya, jefe de ventas de Tradition España, considera que “no
estamos viendo fuertes crecimientos en la línea de ventas. Dónde
realmente está llegando esa mejora es por dos vías. Por un lado, el
Ebitda y de los beneficios operativos, fruto de los fuertes procesos de
reestructuración que hemos visto en el pasado y cuyos frutos empezamos a
ver ahora. Por otro lado, la fuerte reducción de provisiones en el
sector bancario (venta de carteras de activos tóxicos relacionados con
el inmobiliario) que ha impulsado sus beneficios netos y los flujos de
caja”.
El experto explica además que aunque los grandes “jugadores” han
desempeñado un papel muy importante de cara a ese incremento en la suma
global de dividendos, en realidad es un movimiento en el que ha
contribuido un número importante de compañías. De hecho, más de 50
empresas de la Bolsa española han elevado el dividendo este año. Los
aumentos más significativos fueron los de NH, cuyo dividendo se
incrementó en un 175% seguidos de OHL o Parques Reunidos, Ence,
Euskaltel, CAF, Miquel y Costas o Cie son otras de las empresas que han
mejorado sus pagos al accionista. según los datos de FactSet. Dentro del
Ibex, Meliá ha sido el valor que más ha subido el dividendo este año
pasando de los 0,13 euros brutos por acción a los 0,15 euros de 2017.Por
su parte, Aena, que en 2016 pagó 3,71 euros brutos por acción y en
2017, 4,53 euros, mejoró el dividendo el 22%.
Paga extra
Las últimas semanas del año son aprovechadas por numerosas compañías
para retribuir a los accionistas. Entre los que quedan por pagarse
destaca el de Telefónica.
La operadora española realizará el desembolso más cuantioso al repartir
más de 1.000 millones de euros el próximo 14 de diciembre. IAG y Mapfre
son los siguientes pesos pesados que harán el mayor reparto en
diciembre. En el primer caso, el desembolso será de cerca de 266
millones de euros mientras que en el segundo serán 186 millones los que
se repartirán. IAG y Mapfre pagarán estos dividendos los próximos 4 y 14
de diciembre. Sabadell, BME, Ence, Grifols, Enagas, Atresmedia,
Viscofan y BME son otras de las cotizadas que premiarán a los
accionistas en los próximos días.
Previsiones, muy halagüeñas para 2018
El panorama de cara al próximo ejercicio es muy prometedor.
“Deberíamos seguir viendo una mejora progresiva en el aspecto del
incremento de los beneficios siempre y cuando la macro no se deteriore,
algo que no parece que vaya a producirse, a tenor de los datos que vamos
viendo en los últimos meses”, considera Oscar Anaya, director de ventas
de Tradition España.
Las empresas del Ibex se disponen a elevar la retribución al
accionista de cara al próximo año en un momento en el que el beneficio
de las compañías va al alza. En los nueve primeros meses del año el
resultado neto de las empresas que forman parte del selectivo español
aumentó un 17%, hasta rozar los 33.000 millones de euros. Una tendencia
positiva que previsiblemente se mantendrá a cierre de año, hasta elevar
el beneficio del Ibex por encima de los 44.000 millones de euros,
niveles de 2009.
En la época dorada del cine, las curvas más famosas estaban en Hollywood. Pero para la mayoría de los economistas —bastante más aburridos—, la curva más célebre fue siempre la de Phillips, cuya formulación, en 1958, tuvo —y aún tiene— una enorme influencia
en el mundo académico. Entre otras cosas, porque identificaba una
variable fundamental en el análisis económico: ¿a partir de qué momento
la generación de empleo produce inflación? O dicho de otra manera, cómo influyen los salarios en la evolución de los precios al margen de su componente monetario (creación de dinero). William Phillips fue
un profesor neozelandés singular: cazador de cocodrilos, héroe de
guerra, prisionero de los japoneses durante tres años, ingeniero
eléctrico, inventor de computadoras y, sobre todo, célebre por demostrar
que a partir de un determinado nivel de empleo (o de paro, según se
mire) la inflación tiende a crecer vía presión salarialpor
falta de mano de obra, lo que se formuló a través de un conocido
acrónimo en inglés —la NAIRU—, que en castellano se conoce como tasa de
desempleo no aceleradora de inflación. La NAIRU, por lo tanto, es la
variable a vigilar, porque permite conocer lo que Friedman llamó
tasa natural de paro y que hoy se suele denominar tasa de paro
estructural. Es decir, aquella que se sitúa al margen del ciclo
económico, y que es la que más preocupa porque revela ineficiencias en el mercado de trabajo.
Lo que se sabe en el caso de España es que el desempleo estructuralse sitúa “entre el 18% y el 19%”, según las
últimas estimaciones del Banco de España. Es decir, que si la tasa de
desempleo baja de ese nivel, comienza a manifestarse una presión inflacionista. ¿Está ocurriendo eso? La respuesta es sencilla: no. La Comisión Europea ha rebajado ese nivel hasta el 17,4%, mientras que un reciente estudio de los economistas Daniel Fuentes y María Romero lo sitúa entre el 15% y el 18%. En todo caso, tasas muy elevadas que reflejan un problema de fondo en el mercado laboral.
El paro, según la Encuesta de Población Activa (EPA), representa actualmente
el 16,4% de la población activa, por lo tanto, por debajo del nivel de
desempleo estructural. Sin embargo, la inflación continúa sin tomar
aire. El indicador adelantado de IPC en noviembre se situó en el 1,6%,
pero eliminando los componentes más volátiles (carburantes y
alimentos no elaborados), la inflación subyacente se sitúa en el 0,9%.
El deflactor del PIB, que es una medida más rigurosa, ya que incorpora
toda la inflación y no solo la derivada del consumo, se situó en el
tercer trimestre en el 1%, lo que refleja la escasa presión
inflacionista que sufre la economía. Es decir, la sensibilidad de los precios a la recuperación económica es algo más que discreta.
Repuntes temporales
Es
evidente que la tasa de paro sigue siendo muy elevada, pero hay que
tener en cuenta que la economía —que ha creado dos millones de puestos
de trabajo en los tres últimos años— viene de niveles de paro del 27%.
Pues bien, pese a ello, y a que el PIB ha avanzado a ritmos ligeramente
superiores al 3% en los tres últimos años, el IPC apenas ha despegado, más allá de repuntes temporales
vinculados a los precios del petróleo. Y nada indica que en los
próximos dos o tres años vaya a cambiar esa correlación: el paro seguirá
bajando y los precios no se acelerarán de forma significativa. Ningún
servicio de estudios prevé un alza relevante del IPC, lo que se traduce
en rentabilidades de la deuda realmente bajas: el TIR del bono a 10 años
se situará en el 2,55%, según AFI, en diciembre de 2019, es decir, dentro de dos años.
Por supuesto que no se trata de un fenómeno español. En países con niveles de paro cercanos al pleno empleo la inflación tampoco crece. El caso más evidente es el de Alemania (tasa de paro del 3,6% y una inflación del 1,4%), pero tampoco ocurre en Holanda (4,7% de paro y un IPC que ha subido solo un 1,3% en el último año). El único caso diferente es el del Reino Unido, con un desempleo del 4,2% y una inflación más alta, del 3%, pero achacable no a la presión de los salarios sino a la depreciación de la libra por el Brexit.
EEUU, sin embargo, es el ejemplo más evidente. El país de Donald Trump
tiene un paro del 4,2%, prácticamente pleno empleo, pero el IPC
interanual apenas crece un 2%, pese a que la economía estadounidense
acumula ya más de 30 trimestres consecutivos con un crecimiento robusto.
¿Está fallando la curva de Phillips? ¿O es que Samuelson y Solow
se equivocaron cuando en los años sesenta popularizaron tan
extraordinario invento? Hay una cosa cierta. No es la primera vez que
eso ocurre. En los setenta, la 'estanflación' —estancamiento con
inflación elevada— puso contra las cuerdas la curva de Phillips.
Entonces se acreditó que era compatible la existencia de elevadas tasas
de desempleo y, al mismo tiempo, fuertes incrementos de precios, lo que
dio a entender que la curva de Phillips funcionaba mejor a corto plazo
que a largo.
Pero
ahora, justamente, está sucediendo lo contrario: hay menos paro, pero
también menos inflación vía salarios. Incluso, en los años más duros de
la crisis, la economía mundial esquivó la deflación,
lo cual es poco consistente con los elevados niveles de desempleo en
países como España (la tasa de paro llegó al 27%). ¿Qué está ocurriendo?
La holgura laboral
En un reciente trabajo,
el Banco Central Europeo (BCE) apuntó a una realidad incuestionable,
sobre todo en países como España. El crecimiento de los salarios, decían
sus economistas, “continúa siendo débil, lo que sugiere un grado de holgura
todavía considerable en el mercado de trabajo”. Lo que unido al 'output
gap', la diferencia entre la producción observada por las estadísticas y
la potencial en función de su capacidad productiva, explicaría las
bajas tasas de inflación. España estaría, por lo tanto, muy lejos de
aprovechar la utilización de su aparato productivo.
El término 'holgura' es una forma amable de denominar un fenómeno muy conocido en el mundo laboral que se llama subempleo, y que se produce —definición
de Estadística— cuando las horas de trabajo de una persona ocupada “son
insuficientes” en relación con una situación de empleo alternativo que
esta persona desearía desempeñar estando disponible para ello. Dicho en
román paladino, eso quiere decir que el desempleo es mucho mayor —el BCE ha llegado a
sugerir un 30% incluyendo el subempleo— que el 16,4% que reflejan las
estadísticas, cuya metodología es muy exigente a la hora de definir a
una persona como parada. O lo que es lo mismo, como el desempleo real es
mucho mayor que el estadístico, la inflación salarial no sube, ya que
la presión de las nóminas es menor.
No es, desde luego, la única causa. La globalización, que hace que los países emergentes exporten deflación debido a los bajos costes de producción; el cambio de paradigma en
la fijación de los salarios —ahora los sueldos se negocian sobre
expectativas de IPC y no sobre inflación pasada—, y, sobre todo, los avances tecnológicos, que son intensamente deflacionistas, junto a la menor presión sindical en
busca de salarios más altos, han vuelto a poner contra las cuerdas a
Phillips y su curva, pensada para tiempos en los que el empleo era a
tiempo completo y las economías desarrolladas eran fuertemente
proteccionistas. Y precisamente por eso, cualquier alza de los salarios
—vía disminución del paro— provocaba aumentos significativos de la
inflación.
Ahora no sucede eso. Ni siquiera las ingentes
inyecciones de liquidez de los bancos centrales han sido capaces de
elevar la inflación de forma intensa. La vieja correlación agoniza.
Malos tiempos para Phillips.
MADRID (Reuters) - El selectivo español inició la última sesión de la semana y primera de diciembre con apenas variaciones, tratando de aferrarse a los 10.200 puntos, con la decisión del Senado de Estados Unidos de posponer la votación sobre la reforma fiscal pesando sobre las bolsas europeas.
El proyecto de recorte tributario propuesto por los republicanos fue debatido hasta el jueves por la noche en el Senado, pero se aplazó hasta el viernes por la mañana cualquier votación al respecto.
"El retraso de la propuesta del Senado sobre la reforma fiscal genera cierta incertidumbre y presión bajista a la apertura", dijeron analistas de Sabadell (MC:SABE) en una nota preapertura a clientes.
En el mercado de divisas, el euro se apreciaba levemente a 1,1915 dólares, mientras que los precios del petróleo prolongaban sus subidas después de que la OPEP y productores no pertenecientes a la organización acordaran ampliar los recortes de producción hasta finales de 2018.
El peor valor en las primeras operaciones volvía a ser la tecnológica Indra (MC:IDR), que cedía un 3,1 por ciento tras dejarse la víspera un cinco por ciento, aún penalizada por la reacción del mercado a su día del inversor.
Técnicas Reunidas (MC:TRE) también destacaba en la parte baja de la tabla con un descenso de un 1,3 por ciento después de que JP Morgan (NYSE:JPM) bajara su recomendación y precio objetivo.
En la parte alta brillaba Dia (MC:DIDA) con un rebote de un 2,4 por ciento tras el reciente castigo en bolsa al valor.
Entre los valores de alta ponderación, apenas Telefónica (MC:TEF) e Iberdrola (MC:IBE) actuaban como soporte del Ibex, con repuntes del 0,4 por ciento y el 0,2 por ciento, respectivamente.
Los grandes bancos, Santander (MC:SAN) y BBVA (MC:BBVA), cedían alrededor de un 0,3 por ciento, mientras que Repsol (MC:REP) e Inditex (MC:ITX) se dejaban un 0,1 por ciento.
El Ibex cedía un 0,07 por ciento a las 9:29 horas, hasta los 10.202 puntos, camino de cerrar la semana con una subida de alrededor de un 1,5 por ciento, mientras que el paneuropeo FTSEurofirst 300 perdía un 0,06 por ciento.
Fuera del Ibex, destacaba el alza de un 28 por ciento de Bionaturis, tras anunciar anoche un acuerdo de integración con ADL Biopharma.