sábado, 31 de octubre de 2020
Difícil coyuntura...
La pandemia: vivir o sobrevivir
Antonio PapellPor ANTONIO PAPELL 14 horas
0
Covid-19 pandemia
La gran pandemia es la mayor desastre sanitario natural que ha padecido la humanidad en más de un siglo, y su irrupción saca a la luz descarnadamente el sistema de relaciones sociales a todos los niveles: la geopolítica abre o consolida rivalidades profundas y campos inéditos de colaboración; la amortiguada lucha de clases resucita cuando se hace evidente que los pobres sufren más en las contrariedades; la política, una lucha a menudo obscena de intereses, tiene que hacer un gran esfuerzo para que surjan de sus profundidades la solidaridad y el sentimiento humanitario.
En realidad, el dilema que se ha planteado una parte de la clase política dirigente es inconfesable: no se enuncia con claridad pero subyace en el debate sobre las medidas que hay/habría que adoptar para contener el actual y segundo ascenso de la pandemia del coronavirus, hoy absolutamente fuera de control, y retroceder o avanzar hacia situaciones más manejables.
La preocupación es general: todos somos conscientes de que cuanto más afectemos a la actividad económica en la tarea de reducir a toda costa el chorro intolerable de fallecimientos diarios, cercano a las doscientas personas, más profundamente hundiremos nuestra economía. Todos sabemos asimismo que el reto consiste en conseguir el prodigio de conciliar ambos objetivos: detener la epidemia y no deteriorar más la economía sino al contrario. Aunque todos sabemos que eso es imposible. Lo sugieren las caras atribuladas de quienes nos explican mediante eufemismos bienintencionados la realidad de lo que acontece.
Veamos el más evidente caso particular: el nuevo estado de alarma que acaba de aprobarse por amplio margen parlamentario y que puede durar hasta seis meses lleva implícito un cese nocturno de actividad —un toque de queda— entre las 23 horas y las 6 horas, pudiendo cada comunidad atrasar o adelantar una hora ambos límites, el superior y el inferior. Es muy evidente que la medida, por sí sola, no parece muy eficaz, no va a suponer un cambio radical y profundo en los hábitos de la inmensa mayoría de los ciudadanos… pero es todavía más claro que no significa sanitariamente lo mismo iniciar esta situación a las diez de la noche (o bastante antes, como se ha hecho en Francia y otros países) que a las doce. En el primer caso, sí se desbarata en buena medida la vida social nocturna —la cena gregaria y la copa posterior— en tanto en el segundo la medida no tiene efectos relevantes, salvo el cierre de discotecas y lugares de ocio nocturno, que entre semana no representa una movilización significativa. Los botellones, por definición ilegales, no dependen del ordenamiento sino de las medidas de control y sanción que se establezcan policialmente.
La comunidad de Madrid, además de intentar utilizar la pandemia para potenciar la imagen de sus dirigentes (es algo muy notorio) con fines abiertamente políticos, mantiene que es necesario compatibilizar las medidas sanitarias con el salvamento de la economía, de forma que no nos libremos del virus pasra morirnos de hambre después. Por eso ha dispuesto el principio del toque de queda a las 24. Pues bien: en estas circunstancias, ya puede asegurarse que el éxito de la medida será perfectamente descriptible: nulo, o casi nulo. Máxime cuando obstinadamente se rechaza potenciar la asistencia primaria e incrementar significativamente el número de rastreadores. En Madrid, según datos recientemente publicados, hay un rastreador por cada 7.800 habitantes, mientras en la Rioja hay uno por cada 2.800; en la Comunidad Valenciana, uno por cada 3.100; en Cataluña, uno por cada 4.800… Es cierto que el rastreo es prácticamente imposible en situaciones graves como la actual, cuando más del 35% de los infectados no sabe identificar el origen del contagio, pero parece evidente que si ahora se disponen los medios adecuados, podremos conseguir que una vez dominado el actual segundo episodio, estaremos en mejores condiciones para prevenir el tercero.
Lamentablemente, como presagian entre líneas los expertos, dentro de poco —en días, como mucho en semanas— tendremos que tomar decisiones muy graves, que se relacionan con el precio que atribuimos a la vida humana. Si, como parece, el toque de queda no resuelve el problema, ¿estamos dispuestos a acudir de nuevo al confinamiento domiciliario puro y duro, a la paralización de la actividad económica, salvo el mantenimiento de los servicios fundamentales? Ello supondría un tremendo quebranto para el país, algo inimaginablemente grave, pero quizá no haya otra solución si queremos detener, como es nuestra obligación, el reguero de muertes.
La opción contraria, la que ha pretendido el mundo anglosajón y que el Reino Unido ha debido rectificar por los efectos catastróficos que tenía (a Trump le da igual que mueran sus compatriotas), era buscar la inmunidad de rebaño, que pasa por permitir el contagio de un porcentaje significativo de la comunidad (con las víctimas mortales que ello provocaría), hasta que el conjunto de la población superviviente quede inmunizado. Este efecto fue el que puso fin a la gripe española en 1920. La masacre previa fue de tal calibre que no puede ser de ningún modo sugerida hoy.
La tentación del pesimismo
Manuel Castells está publicando una nueva edición de su conocido libro “Ruptura: la crisis de la democracia liberal”, aparecido por primera vez en 2017, en que ya toma en consideración los primeros efectos de la gran pandemia. De momento, conocemos el epílogo de la obra renovada, publicado como adelanto en la prensa catalana.
En dicho apéndice, Castells pone de manifiesto que el problema suscitado por la covid-19 no decaerá con la vacuna, que se prevé próxima, ya que antes habrá que probarla, manufacturarla y distribuirla de forma que llegue a todos los confines del planeta, dado que cualquier reservorio del virus podrá ser causa de rebrotes en cualquier lugar. Y mientras tanto —escribe Castells— “la economía sigue en caída libre, el paro aumenta a niveles que apenas podrán ser sostenidos por el seguro de desempleo, las fronteras se cierran, la agresividad entre las personas se incrementa, en particular en la violencia machista, la xenofobia se generaliza, la transición al teletrabajo y a la teleenseñanza se hace en la confusión, mientras las redes sociales se pueblan de mitos apocalípticos y teorías conspirativas que ponen en duda la ciencia y la democracia. Se socava el orden geopolítico mundial mientras un nacionalismo rampante amenaza con confrontaciones peligrosas entre estados y con supresión de la disidencia so pretexto de inseguridad. Es más, las necesarias precauciones sanitarias de restricción de la movilidad y vigilancia de los contactos sociales como principales formas de prevenir la difusión del virus han introducido ya limitaciones extremas a las libertades que alimentan la tentación siempre presente en los estados de un autoritarismo puro y duro para mantener el orden”.
La tentación del pesimismo acecha siempre a los intelectuales, pero en este caso, carece de verdadero fundamento. La tragedia que estamos padeciendo es inmensa, monstruosa, y todo indica que nos quedan meses de muerte, dolor y sufrimiento, pero por primera vez en la historia, y gracias al desarrollo científico que hemos alcanzado, estamos cerca de conseguir una vacuna que nos evite tener que resignarnos a la mencionada inmunización de rebaño. Hay, en fin, esperanza en el horizonte y es muy probable que a lo largo de 2021 cesen o disminuyan muy significativamente las muertes debidas a esta enfermedad. La ciencia no estaba preparada para una embestida de esta naturaleza, pero sí está sabiendo reaccionar, aunque no todo lo deprisa que desearíamos, y muchos ya confiamos en que el saber y el conocimiento resolverán el drama a plazo no muy largo.
Cuando esto suceda, la economía de la mayoría de los países estará seriamente afectada (salvo en China, que ya ha conseguido la normalidad de 2019 por procedimientos autoritarios, la covid-19 sigue haciendo estragos en prácticamente todo el planeta), pero a diferencia de crisis anteriores, los aparatos productivos estarán prácticamente intactos y el sistema financiero internacional habrá padecido pero no se habrá derrumbado.
La capacidad de oferta tiene inercias negativas que harán imposible una recuperación automática; así por ejemplo, es evidente que el turismo no alcanzará las cotas anteriores hasta que el nivel de vida real de las sociedades maduras vuelva a remontar. Pero de otra parte, si se consigue que los recursos habilitados para la reconstrucción se apliquen verdaderamente a la modernización de los sistemas productivos —mediante la digitalización, la descarbonización y la mejora de la formación—, es muy probable que se consigan con rapidez crecimientos altos de la productividad, que hubieran sido inimaginables sin la mediación de un contratiempo tan grave como la pandemia.
En cuanto al sistema financiero, el hecho de que la crisis esté globalizada y todas las economías hayan tenido que endeudarse para responder al reto de la epidemia, tanto en el fortalecimiento de los servicios sanitarios cuanto en el socorro de las empresas afectadas por las etapas terapéuticas de confinamiento, sugiere la posibilidad de una quita global, que descargue el conjunto de los déficit fiscales hasta volverlos manejables. Los organismos económicos internacionales deberán ponerse a trabajar en esta dirección en cuanto se vea una luz en le horizonte.
Hay que compartir con Castells la convicción de que después de la pandemia ya nada será igual. Pero esta afirmación no ha de ser necesariamente negativa. A veces, las convulsiones permiten renacimientos inesperados, resurgimientos que no habrían acontecido de otra manera. Y a todas luces tenemos enfrente la oportunidad de renacer dentro de poco, en todo caso más pronto que tarde.
FacebookTwitterEmailCompartir
viernes, 30 de octubre de 2020
El Ayto. y sus tonterias....PLAN PARA EL CAMPO.....YÁ!!!!!
65 señales nuevas para no «perderse» en el Campo San Francisco
Principado y ayuntamiento tardan tres años en llegar a un «consenso» sobre las placas de las especies de los árboles
Campo San Francisco de OviedoEUROPA PRESS
D.R.
29/10/2020 05:00 H
El colectivo Los Franciscanos, que nacía el pasado mes de enero para luchar contra el «abandono» del principal parque del centro de la ciudad, el Campo San Francisco, hablaba de un progresivo deterioro de este. El ayuntamiento parece haber tomado ese guante, al menos parcialmente, y ha convocado un concurso para renovar e instalar las placas que indican, entre otras cosas, las especies de árboles y arbustos que se pueden ver en el Campo.Según reconoce la memoria del proyecto, «la actual señalización botánica del Campo de San Francisco tiene más de 25 años» y, si durante este tiempo ha informado a los paseantes sobre las características botánicas de los árboles, «con el paso del tiempo gran parte de los carteles han ido desapareciendo, además de que tanto el diseño como los contenidos deben de modernizarse». La inversión aproximada será de 95.000 euros con IVA, una vez que se examinen las ofertas el próximo 16 de noviembre.
PUBLICIDAD
También recuerda que en 2017 el ayuntamiento adjudicó a Ignacio Martinez Loredo la asistencia técnica para la redacción del proyecto de señalización de equipamientos y botánica del Campo de San Francisco. «Una vez remitido el citado documento al Consejo de Patrimonio Cultural del Principado de Asturias, este formuló algunas objeciones al mismo que han ido subsanándose hasta que se ha consensuado el modelo de señalización». Es decir, tres años para llegar a un acuerdo sobre los carteles que dicen de qué especie es cada árbol.Es solo un principio. Los Franciscanos no limitaban su crítica, no obstante, a la señalización. También citaban el «abandono total» de las obras del quiosco del Bombé; las fuentes sin agua; los pavimentos, bordillos, barandillas y ornamentos rotos; la falta de reposición de árboles caídos; los graffitis y el «deteriorado» estado del Paseo de los Álamos.
Encuestas USA....
Pocas novedades en las últimas encuestas
LAS CLAVES DE LOS SONDEOS
Iker Barinagarrementeria
Faltan 4 días. A menos de una semana de que Estados Unidos elija nuevo inquilino para la Casa Blanca, la recta final tiene datos diferentes a los de hace cuatro años. Los cambios que hubo en los sondeos en los últimos días de la campaña tras el anuncio de que el FBI reabría la investigación por los correos electrónicos de Hillary Clinton, parecen no existir (o al menos no detectarse). Hillary partía con ventaja pero pasó de tener 7 puntos de ventaja a solo 3 el día de las elecciones. Los números de Biden son un poco más cómodos para el demócrata: mantiene una ventaja ligeramente superior a 7 pts. Exactamente cuatro días antes de la cita electoral, Clinton tenía una ventaja de 1,8 pts. según el promedio de Real Clear Politics.
Los modelos de predicción siguen dando una alta probabilidad a Biden, pero insisten en que nada está decidido.
De todas formas es importante recordar que el sistema electoral estadounidense se basa en ganar estados y obtener sus respectivos votos electorales. Por ello, Clinton a pesar de que había ganado el voto electoral por 2 puntos perdió el Colegio Electoral (obtuvo 232 de los 270 necesarios) y con ello la Presidencia.
La mirada está puesta en los estados clave, que son los que decidirán la elección. En Pensilvania, que tiene la mayor probabilidad de ser el estado decisivo, los números del demócrata se siguen ajustando: su diferencia ahora es de +5 y si se tiene en cuenta que la mayoría de los márgenes de error de las encuestas se sitúan en torno a en 4 puntos, la ventaja de Biden podría estar en el aire.
La tensión se palpa...
EE.UU.: Máxima tensión en el duelo electoral más ajustado de la historia
EconomíaHace 4 minutos (30.10.2020 12:58)
© Reuters © Reuters
Por Laura Sánchez
Investing.com - Volatilidad en los mercados este viernes, con los inversores atentos tanto a noticias macro positivas como algunas empresariales negativas. Además, comienza la cuenta atrás para las elecciones en Estados Unidos, el próximo 3 de noviembre.
“Los nervios de las elecciones también influyen. Hoy Bank of America (NYSE:BAC) ha metido el miedo en el cuerpo a los operadores diciendo que si hay resultados ajustados podríamos hablar de un 20% de caída en las bolsas americanas nada menos”, destaca José Luis Cárpatos, CEO de Serenity Markets.
“Mi dedicación a la política presidencial se remonta a la década de 1980 y debo decir que estas son las elecciones más atípicas que he visto en mi vida, y probablemente en la de todos los que están vivos ahora”, afirma John Emerson, Vice Chairman de Capital Group International y exembajador de EE.UU. en Alemania.
Si gana Biden…
En un sondeo realizada por Focus Economics a 67 instituciones realizada del 15 al 20 de octubre, la mayoría de los encuestados se decanta por Joe Biden como ganador y ven a los demócratas con una mayoría en el Senado (los demócratas ya tienen la Cámara de Representantes).
“Sin embargo, algunos aspectos de la agenda de los demócratas, como los posibles cambios en las leyes de salud o ambientales, podrían frustrarse por el proceso obstruccionista en el Senado y recibir el rechazo de los tribunales. Unos demócratas más moderados en el Congreso también podrían limitar la escala de los aumentos del gasto público y los aumentos de impuestos”, explica Focus Economics en su informe.
“Aun así, una presidencia de Joe Biden probablemente resultaría en una postura fiscal más expansiva, un giro hacia las energías renovables y un sistema tributario ligeramente más redistributivo. La política comercial se volvería menos combativa y los encuestados ven que Biden se deshace algunas de las medidas punitivas de Trump contra China. Sin embargo, las tensiones con China se mantendrían algo elevadas y Estados Unidos probablemente seguirá siendo más proteccionista de lo que fue bajo el mandato de Obama”, añaden.
¿Y si gana Trump?
“Si Trump gana las elecciones, en el frente interno, su presidencia probablemente estaría marcada por más recortes de impuestos y aumentos en infraestructura y gasto militar. Sin embargo, nuestros encuestados ven una postura fiscal más estricta en relación con Biden”, explican en Focus Economics.
“La maniobra podría estar limitada por un Congreso parcial o totalmente controlado por los demócratas. La postura sobre el comercio internacional probablemente continuará y las tensiones comerciales con China se intensificarán”, añaden.
“La mayoría de los encuestados ven que el crecimiento del PIB, la inflación, el equilibrio fiscal y la deuda pública promedian más con Biden que con Trump”, concluyen estos expertos.
Europa
Con respecto a Europa, Jack Janasiewicz, portfolio manager en Natixis (PA:CNAT) IM y Esty Dwek, Head of Global Market Stategy de Natixis IM Solutions (Natixis IM), creen que, “en general, que Biden gane, será positivo para los activos europeos. EE.UU. es una gran mercado de exportación para Europa. Hay mucha confianza en si gana Biden, lo que supondría para algunos de los sectores más cíclicos y también para los de infraestructuras”.
Según estos expertos, “el crecimiento de EE UU, al igual que el de China, es importante para el crecimiento europeo. Si estos dos bloques tienen mejores perspectivas para 2021, eso será útil y podría generar confianza en la recuperación. También existe la opinión de Biden será más multilateralista que Trump y por lo tanto las relaciones Europa/EE.UU. deberían mejorar en el futuro”.
Pensamos que si, los datos son INEQUIVOCOS....
¿Está Asturias abocada a un nuevo confinamiento?
Mientras unos expertos dan un breve margen para comprobar si las restricciones actuales cambian la tendencia, otros consideran que ya se tenía que haber impuesto ante indicadores que muestran una situación «fuera de control»
os personas aplauden al personal sanitario a las ocho de la tarde de hoy viernes en Oviedo. en una jornada marcada por el estado de alarma a causa del coronavirus
os personas aplauden al personal sanitario a las ocho de la tarde de hoy viernes en Oviedo. en una jornada marcada por el estado de alarma a causa del coronavirusJ.L CEREIJIDO EFE
CARMEN LIEDO
REDACCION 30/10/2020 12:12 H
Asturias bate su propio record de número de contagiados de covid-19 por jornadas. Aunque las restricciones como el toque de queda, el horario para la hostelería, las burbujas sociales de seis personas y el cierre perimetral de la región se impusieron hace unos días, el impacto o respuesta de esas medidas no se verá, al menos, hasta finales de la próxima semana. Esto hace que la línea que separa la situación actual del confinamiento sea muy fina y que los expertos se debatan entre si hay que dar un margen a las medidas tomadas por el Principado o ya se tendría que haber impuesto el aislamiento domiciliario de la población para tratar de frenar la incidencia y transmisión del virus. Incluso hay quien considera que la declaración del estado de alarma tendría que haber contemplado ya la opción del confinamiento para que éste se pudiera aplicar en aquellas zonas (sean comunidades, regiones o ciudades) en las que el semáforo aprobado por el Consejo Interterritorial de Salud ya está en rojo y la presión asistencial es muy alta.
Técnicos sanitarios del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), trabajan en el interior de la cabina de seguridad del laboratorio de virología de este centro de referencia del Principado
Asturias suma siete nuevas muertes y bate su récord de contagios en 24 horas
L.O. En el caso de la región asturiana, la situación que se da es una elevada tasa de incidencia diaria que va menguando jornada a jornada la capacidad de hospitales y UCIs. Teniendo en cuenta esto ¿está Asturias abocada a un nuevo confinamiento para tratar de frenar esta segunda ola de la covid-19? Considerando que las medidas tomadas hasta el momento llegan tarde y son insuficientes, Pedro Arcos, epidemiólogo y director de la Unidad de Investigación en Emergencias y Desastres de la Universidad de Oviedo, entiende que «en Asturias ahora mismo sería necesario ya un confinamiento», algo que también plantea para el conjunto de España porque, en su opinión «vamos ya tarde». Es más, señala que los indicadores de número de positivos, hospitalizados o ingresados en la UCI «muestran una situación fuera de control» que está derivando en un alto riesgo de colapso de la sanidad.
Técnicos sanitarios del Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA), trabajan en el interior de la cabina de seguridad del laboratorio de virología de este centro de referencia del Principado
La fase 2 «modificada» se estrella contra la pandemia: de 194 casos a 355
Daniel López Acuña, exdirectivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS), también es partidario de aplicar el confinamiento domiciliario si las medidas tomadas hasta el momento no consiguen bajar la tasa de incidencia de los contagios. Acuña traslada que las restricciones que se han empezado a aplicar no van a modificar la situación de manera inmediata, sino que se tardarán entre 10 y 15 días en ver el efecto que generan. «No se verán resultados hasta finales de la próxima» porque, según dice, «es el plazo prudencial que da la propia biología del virus». Insiste en que la distancia física, evitar las actividades gregarias durante el día y la responsabilidad individual durante los fines de semana son parte de la receta para entre todos hacer que la situación mejore. Un paraguas jurídico para aplicar el confinamientoLa cuestión, añade, es que «la red sanitaria está a tope» y no descarta que las medidas que se han tomado, como es el toque de queda o el cierre perimetral, se queden cortas. Así, no entiende que el estado de alarma que se decretaba en España hace unos días no contemple la posibilidad del confinamiento cuando en muchos lugares del país ya está en rojo o en naranja el semáforo aprobado por el Consejo Interterritorial de Salud y la presión asistencial es muy alta.Por ello, manifiesta que la opción del confinamiento ya tendría que haber pasado por el Congreso de los Diputados para su aplicación en los territorios en un momento dado si los datos de incidencia, positividad y transmisión siguen empeorando. «Esta pandemia requiere dar respuestas que no pueden esperar a los plazos de tramitación jurídica porque son momentos críticos. Es necesario tener instrumentos jurídicos», señala López Acuña, que aboga ante situaciones extremas por un confinamiento domiciliario durante dos semanas. «No queda más remedio cuando sube la incidencia y la transmisión», comenta. «La línea es muy fina en Asturias y de seguir así habrá que contemplar la opción del confinamiento domiciliario en una semana o, incluso, antes», indica el exdirigente de la OMS, que percibe en la región «la misma tendencia del resto de Europa». Entre tanto, pide a la población que además de cumplir las restricciones, lleve a cabo un autoconfinamiento que suponga hacer sólo lo esencial»Por su parte, Patricio Suárez Gil, coordinador de la Plataforma de Bioestadística y Epidemiología del Instituto de Investigación Sanitaria del Principado de Asturias (ISPA), espera que las medidas aplicadas en Asturias que conllevan una reducción de la movilidad y, por tanto, menos probabilidad de contagios sirvan para hacer bajar la curva de incidencia de la COVID-19 en esta segunda ola en la región. «Habrá que esperar un par de semanas. No más. Si en esas dos semanas no hay respuesta o una tendencia descendente, habrá que tomar otras medidas, como el confinamiento domiciliario», explica Suárez Gil.
ista de un control de acceso al centro urbano de Oviedo, que desde el fin de semana tiene un cierre perimetral
Mano dura contra el éxodo clandestino en el puente festivo
LUIS FERNÁNDEZ En esta línea se había pronunciado ya el presidente del Principado, Adrián Barbón, quien ya advirtió cuando estableció el toque de queda, la modificación de horarios nocturnos para la hostelería y el cierre perimetral de la región que si la curva no se aplanaba en dos semanas, la única salida que quedaría sería un nuevo confinamiento en las casas como el vivido durante la primera ola de la pandemia, aunque por un periodo aún pordeteminar.
Demasiado en juego....
Hay mucho en juego para Europa en «las elecciones más importantes de todos los tiempos»
¿Cuál será el resultado de las elecciones más importantes del año y quizás de la década? El politólogo holandés Cas Mudde, profesor en el estado de Georgia, comenta las posibles situaciones a las que nos podemos enfrentar y sus consecuencias en Europa.
Publicado en 29 octubre 2020 a las 13:09
Cas Mudde
La sociedad estadounidense parece estar dividida prácticamente por todo, pero la mayoría de los americanos está de acuerdo en que su «gran» país se ve amenazado por el «fascismo» y en que la «democracia» está en juego en las próximas elecciones. Esta omnipresencia del «fascismo» en el debate político es relativamente nueva, pero la idea de que las próximas elecciones son cruciales para el futuro de la democracia no lo es. Desde las «elecciones robadas» del 2000, cada presidente ha sido considerado ilegítimo por una parte cada vez mayor del otro bando, desde George W. Bush y Barack Obama hasta Donald Trump. Aunque Joe Biden gane indiscutiblemente, como indican la mayoría de los sondeos, ocurrirá lo mismo.
No es tan exagerado decir que las próximas elecciones presidenciales son «las más importantes de la historia de los Estados Unidos»; retrospectivamente, las elecciones de 1932 en la República de Weimar también parecían muy importantes. Nos jugamos mucho este próximo 3 de noviembre, y no solo en Estados Unidos. Al ser una superpotencia, aunque en declive, el electorado americano tiene una gran influencia no solo en su política nacional sino también internacionalmente, incluyendo la política europea. Por lo tanto, es importante que los europeos sepan lo que está en juego en Estados Unidos, tanto en política interior como exterior.
Las elecciones
Siempre es difícil escribir un artículo semanas antes de su publicación, pero lo es aún más cuando trata sobre sondeos en un contexto político tan volátil como el de Estados Unidos. Aun así, parece bastante seguro que el candidato demócrata Joe Biden ganará el voto popular. De hecho, es casi incuestionable decir que ganará con un mayor margen que Hillary Clinton en 2016 (a menudo nos olvidamos de que Clinton superó a Trump con un 2 % más de votos, casi tres millones). De todas formas, el Colegio Electoral, un sistema político antidemocrático, que da más importancia a los votos de la América rural, eligió por una clara mayoría a Trump.
Algunos encuestadores creen que Biden necesitaría ganar el voto popular por más de 5 millones para poder ganar en el Colegio Electoral. Según casi todos los sondeos, a mediados de octubre, esto no parece ser un problema. En muchos de estos sondeos, Biden supera a Trump con números de dos cifras por todo el país, incluyendo los sondeos de Rasmussen, que suelen ser más favorables para los republicanos y por eso los suelen utilizar Fox News y el propio Donald Trump. Por lo tanto, las predicciones atribuyen indudablemente la victoria a Biden; de hecho, la página web de Nate Silver, FiveThirtyEight, cree que el antiguo vicepresidente tiene un 88 % de posibilidades de convertirse en el nuevo presidente en enero de 2021. Aun así, predicciones similares daban cifras parecidas a Cl…
CATEGORÍAS
DIPLOMACIAEUROPA EN EL EXTRANJEROEUROPA VISTA DESDE FUERAPOLÍTICA Y DEMOCRACIAEUROPEAN UNIONUNITED STATES
MAS LEIDO
«Estamos viviendo la cuarta ola de la política de extrema derecha desde el fin de la Segunda Guerra Mundial»
El hombre y el espíritu del capitalismo
Cómo los gigantes tecnológicos están extendiendo su control sobre la UE y sus estados a través del cabildeo
¿Eres un medio de comunicación, una empresa o una organización? Consulta nuestros servicios editoriales y de traducción multilingüe.
Más
Apoya el periodismo europeo independiente
La democracia europea necesita prensa independiente. Voxeurop te necesita a ti. ¡Únete a nosotros!
Más
Hazte miembro
SOBRE EL MISMO TEMA
POLÍTICA Y DEMOCRACIAENTREVISTA
«Estamos viviendo la cuarta ola de la política de extrema derecha desde el fin de la Segunda Guerra Mundial»
Gian-Paolo Accardo
TERRORISMOVIÑETA
Libertad de expresión
Tjeerd - Cartoon movement (Amsterdam)
BREXITANÁLISIS
La verdadera historia sobre “los pirados de Bruselas” y sus normas sobre los plátanos
Alexander Fanta
EUROPE AT LARGENOTICIAS
Navalny, Putin, tensiones con Europa: “Necesitamos un cambio de gobierno”
Ekaterina Venkina
AMPLIACIÓNVIÑETA
La bifurcación
Serhii Fedko - Cartoon movement (Amsterdam)
CAMBIO CLIMÁTICODATOS
Europa no estará sana sin un medioambiente sano
Emanuela Barbiroglio
Informarse. Participar. Debatir. Apoyar.
Consulta nuestras ofertas desde 4,20 € / mes
Hazte miembro Más
Suscríbete a nuestro boletín
en español
Newsletter en español
Correo electrónico
Suscríbete
AVISO LEGAL Y PRIVACIDAD VOXEUROP TEAM VOXEUROP COOPERATIVA MANIFESTO RSS FEED
©️Voxeurop SCE 2020
Made with ❤ by CosaVostra
We use cookies to guarantee you the best experience on our website. If you continue to use this site we will assume that you are happy with it.OkPrivacy policy
Barack echa una maníta....
La nueva ocupación de Obama: provocar a Trump
Saboreando claramente la oportunidad de contraatacar a su sucesor, el expresidente ha estado dispuesto a lanzar golpes en nombre de la campaña de Joe Biden, enfocada en la unidad.
“¿Se pueden imaginar si yo hubiera tenido una cuenta bancaria secreta en China cuando contendía para la reelección?”, preguntó recientemente el expresidente Barack Obama en Filadelfia, refiriéndose a un reportaje sobre el presidente. “Me habrían llamado Barry el pekinés”.
“¿Se pueden imaginar si yo hubiera tenido una cuenta bancaria secreta en China cuando contendía para la reelección?”, preguntó recientemente el expresidente Barack Obama en Filadelfia, refiriéndose a un reportaje sobre el presidente. “Me habrían llamado Barry el pekinés”.Credit...Kriston Jae Bethel para The New York Times
Por Glenn Thrush
29 de octubre de 2020
+
Read in English
La semana pasada, el expresidente estadounidense Barack Obama bajó con grandes zancadas del escenario en Filadelfia después de estrenarse como el ariete de Joe Biden en 2020 y dijo que estaba emocionado, y que incluso sentía un poco de placer por la oportunidad de trolear a su trol, el presidente Donald Trump.
“Oh, cielos, eso se sintió bien”, le dijo Obama a un amigo en una llamada telefónica, y le hizo saber al equipo de Biden que el formato informal del evento (un “mitin sobre ruedas” en donde se dirigió a cientos de simpatizantes que estaban en sus autos en el estacionamiento de un estadio) había funcionado sorprendentemente bien, según varias personas cercanas al exmandatario que hablaron bajo la condición de mantener el anonimato al comentar sobre conversaciones privadas.
En 2016, Obama atestó sus golpes a Trump en nombre de Hillary Clinton. Después, aumentó el nivel de las críticas hacia su sucesor durante las elecciones intermedias de 2018. Este verano, durante la convención demócrata virtual, ofreció una enorme queja contra el presidente, al advertir que si Trump se reelige “derrumbará nuestra democracia”.
No obstante, nada de lo que Obama ha dicho durante la era de Trump se compara con su alegre y enorme desprecio hacia el actual presidente durante los días finales de la campaña 2020. Según personal del Partido Demócrata, esto forma parte de un incremento de actividades durante las dos semanas previas a la elección, y culminará en un mitin conjunto con Biden planeado para el próximo fin de semana.
“¿Cuál es su argumento de cierre? ¿Que las personas están demasiado centradas en la covid?”, dijo Obama el martes en un mitin en Orlando que tenía como objetivo motivar a los votantes en Florida, un estado que siempre es disputado de manera estrecha y es el estado adoptivo de Trump. “Dijo esto en uno de sus mítines. ‘Covid, covid, covid’, se ha quejado. Está celoso de la cobertura mediática que tiene la covid”.
Aparentemente, Trump lo estaba viendo. Y se quejó sobre cuánta cobertura mediática recibía Obama. “@FoxNews está transmitiendo el discurso falso y sin público de Obama para Biden, un hombre al que a duras penas podría respaldar para el cargo”, tuiteó Trump al minuto 21 del discurso de su predecesor.
Thanks for reading The Times.
Subscribe to The Times
El regreso de Obama a la campaña es motivado por un deseo de ayudar a Biden de todas las maneras posibles, de acuerdo con amigos y asistentes demócratas. Ya ha prestado su nombre a alrededor de 50 correos electrónicos para recolectar fondos en nombre de Biden y otros demócratas, además de participar en anuncios en 15 estados pendulares para motivar a la gente a que salga a votar y recaudar millones de dólares a través de eventos de recolección en línea.
Sobre todo, anhela revertir los roles con su leal compañero, afirman estos aliados y asociados, y está dispuesto a lanzar golpes que socavarían la imagen de Biden como un unificador nacional si el exvicepresidente mismo lo hiciera.
También le ha permitido a Obama divertirse en un momento en el que muchos simpatizantes de Biden han seguido con ansias los promedios de las encuestas de los estados y temen una segunda victoria sorpresiva de Trump. Obama al parecer saborea la oportunidad de contraatacar a Trump, quien no solo le ha lanzado la carnada durante años, sino que también ha tratado de erradicar su legado, política por política.
Editors’ Picks
The Ghost Was the Least of Our Problems
How the Trump Era Has Strained, and Strengthened, Politically Mixed Marriages
What Happens When Sarah Cooper Speaks in Her Own Voice?
“Simplemente está pasando un buen rato en la campaña, como alguien que dispone de mucho material que ha estado esperando un largo tiempo para compartirlo”, dijo David Axelrod, un asesor de campaña y de la Casa Blanca del expresidente desde hace mucho tiempo.
ImagePartidarios en Filadelfia escucharon a Obama hablar en un mitin sobre ruedas la semana pasada.
Partidarios en Filadelfia escucharon a Obama hablar en un mitin sobre ruedas la semana pasada.Credit...Kriston Jae Bethel para The New York Times
Obama inició el mitin en Filadelfia aludiendo con discreción a un reporte reciente de The New York Times que detallaba los activos financieros previamente desconocidos del presidente en China y otros países.
“¿Se pueden imaginar si yo hubiera tenido una cuenta bancaria secreta en China cuando contendía para la reelección?”, preguntó Obama después de ridiculizar las mediciones recientes del índice de audiencia en televisión del presidente y de burlarse de él por contagiarse del coronavirus después de ignorar las medidas de protección. “Me habrían llamado Barry el pekinés”.
En su segundo mitin, el sábado en un estacionamiento de Miami, Obama atacó a Trump con una sonrisa de oreja a oreja que por momentos revelaba su furia pura.
Al aparecer en Florida cuando Trump llegó a West Palm Beach para votar, el expresidente atacó a su sucesor por el mal manejo de la pandemia de coronavirus, “dejar caer” la economía, preguntarle a sus asistentes sobre vender Puerto Rico, cavilar sobre matar el virus inyectándose desinfectante y alguna vez, supuestamente, haber considerado hacer estallar los huracanes con armas nucleares.
Obama concluyó con la comparación de Trump, de manera poco favorable, con el meme característico del estado, un hombre común incompetente y confundido conocido por su comportamiento extraño e idiota.
“¡Ni siquiera el ‘Hombre de Florida’ haría estas cosas!”, dijo Obama al referirse al estereotipo del tipo desubicado de Florida que llega a los noticieros por romper la ley de modos absurdos. “¿Por qué las aceptan del presidente de Estados Unidos?”.
Trump reaccionó de inmediato. “Nadie asiste a los discursos llenos de odio de Obama”, escribió el presidente en Twitter momentos después de que Obama terminó. “¡47 personas! ¡Sin energía, pero aun así es mejor que Joe!”.
De hecho, había decenas de autos en el evento y la campaña de Biden afirmó que cientos de asistentes potenciales habían sido rechazados para cumplir con los requerimientos de distanciamiento social.
La hostilidad elegante de Obama se queda bastante corta ante cualquier cosa que Trump diría en el transcurso de un mitin habitual, y hasta el momento las verificaciones de datos posteriores a los discursos han sido un trabajo ligero en comparación a las del actual presidente. Un miembro del personal de Obama dijo que todas sus afirmaciones planeadas desde antes para atacar a Trump habían sido verificadas.
Pero su tono, sin embargo, representa una fuerte diferencia con la convocatoria de 2016 de su esposa, Michelle Obama, en apoyo a Clinton: “Cuando ellos se rebajan, nosotros nos elevamos”.
Image
“¡Ni siquiera el ‘Hombre de Florida’ haría estas cosas!”, dijo Obama en Miami el sábado. “¿Por qué las aceptan del presidente de Estados Unidos?”.
“¡Ni siquiera el ‘Hombre de Florida’ haría estas cosas!”, dijo Obama en Miami el sábado. “¿Por qué las aceptan del presidente de Estados Unidos?”.Credit...Todd Heisler/The New York Times
Michelle Obama, que ha grabado videos para la campaña de Biden, no tiene planes de aparecer en los eventos en persona de esta campaña, dijeron asistentes demócratas con conocimiento de sus planes. Su marido, por su parte, está decidido a gastar su capital político ahora, incluso si esto implica abandonar su característica reticencia a insultar a Trump, un hombre al que ha descrito en privado como despreciable.
Durante las conversaciones con el equipo de Biden, el expresidente y sus asistentes detallaron una amplia estrategia final, la cual consiste en eventos en línea y apariciones en persona en estados críticos en disputa dirigidos a votantes negros y jóvenes, los grupos que él cree que son los más receptivos a su mensaje. Los detalles de su calendario han permanecido en modificación constante y dependen de la gravedad de la pandemia y las necesidades cambiantes de la campaña.
En esas conversaciones, Barack Obama delineó el papel de “guerrero feliz”: atacar a Trump directamente como nunca antes lo había hecho, pero con el humor hiriente que empleó durante sus dos campañas a la presidencia.
Según los asistentes, algunos de sus ataques son espontáneos, pero muchos han sido cuidadosamente trabajados, como la línea de “Barry el pekinés”, que fue mencionada el día después del debate presidencial final y fue desplegada para desactivar los ataques de Trump sobre los acuerdos de negocios en China intentados por Hunter, uno de los hijos de Biden.
El enfoque beligerante de Obama tuvo otro beneficio que no fue inmediatamente evidente hasta que comenzó a trabajar en sus comentarios este mes, afirman los asistentes demócratas.
De manera gradual, el exmandatario —que se ha ajustado a las necesidades políticas de la campaña— asumió el clásico papel de guardaespaldas adoptado por Mike Pence y previos candidatos demócratas a la vicepresidencia, lo que ha permitido que la senadora Kamala Harris, la compañera de fórmula de Biden, no tenga que hacer esos ataques y se mantenga, en gran medida, al margen de la refriega.
A pesar de toda su continua popularidad con los votantes demócratas, Obama no está en la boleta en 2020, y su participación frenética y tardía en la campaña en nombre de Clinton no fue decisiva hace cuatro años.
Y su presencia, especialmente en un estado complejo como Florida, no es universalmente positiva.
“Las políticas de Obama sobre cuba fueron profundamente impopulares para muchos votantes en el sur de Florida, y a pesar de su popularidad después de la presidencia, también conlleva algunos riesgos reales”, dijo Alex Conant, un veterano consultor político que trabajó para el senador Marco Rubio, un republicano cubanoestadounidense que se opuso al intento de Obama de normalizar las relaciones con el gobierno de La Habana.
“Obama siempre ha sido hábil para dirigir un mensaje y meter el dedo en la llaga”, agregó Conant. “Pero su capital político no era transferible cuando era presidente, y no está claro si ahora lo es”.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)