sábado, 1 de enero de 2022

Estoy seguro que J.Miguel de la Guardia está yá....revolviéndose!!!!

El Fontán ganará un piso hostelero con 2,4 millones del Ministerio de Turismo El Gobierno financia el proyecto para modernizar el mercado: una decena de nuevos puestos, eficiencia energética y mejoras estructurales Carlos Lamuño 31·12·21 | 04:01 | Actualizado a las 05:03 0 El interior del mercado del Fontán. | Pablo Solares El interior del mercado del Fontán. | Pablo Solares Oviedo ha conseguido su primer proyecto de los nuevos fondos Next Gen. El Ministerio de Turismo consignó ayer 2,4 millones de la UE a la modernización del mercado municipal de abastos de “El Fontán”. El proyecto, el segundo de toda España mejor valorado por los técnicos de Reyes Maroto, incluye la instalación de una “caja” dentro del edificio que permitirá crear un segundo piso en forma de entreplanta en el que se quieren instalar entre 10 y 15 nuevos puestos. Estos, estarán destinados a la hostelería, la preparación de plantos y comida para llevar. En la iniciativa también se incorpora la intención de “digitalizar” el mercado y de llevar a cabo ciertas actuaciones pendientes de eficiencia energética. La inversión necesaria para llevar a cabo las obras es de 2,9 millones, de los que el Consistorio solo deberá aportar unos 500.000 euros. Las obras, que deberán recibir el visto bueno de la Consejería de Cultura, están planteadas de manera que no interfieran con la protección del edificio de Juan Miguel de La Guardia. El mayor cambio del Fontán se encontrará en la nueva “entreplanta”. La idea es colocar una infraestructura que actúe como un segundo piso, al que se accederá subiendo por escaleras. En la parte superior de esa planta, que se deberá instalar sin modificar las columnas del Mercado, se habilitará una nueva zona de hostelería con la intención de “diversificar la oferta comercial para captar nuevos públicos”, según se especifica en el documento remitido por el Ayuntamiento al Ministerio de Turismo. Esta solución, de mezclar la venta de productos con los negocios hosteleros es habitual en numerosos mercados de toda Europa. Aunque el espacio es limitado, debido a la imposibilidad de modificar la estructura del mercado se plantea habilitar una zona de consumo en esa nueva entreplanta que pagarán los fondos europeos. Los cálculos del área de Mercados del Consistorio estiman que esta nueva infraestructura permitirá generar unos 30 nuevos empleos que se sumarán a los 99 actuales. En los puestos actuales, que no deberían sufrir grandes modificaciones de ubicación con la llegada del segundo piso, se plantean mejoras y una profunda “modernización”. El Ayuntamiento quiere actuar en los cerramientos de los vendedores, adecuando sus locales al tiempo que instala nuevos servicios informáticos para digitalizar su funcionamiento y mejorar la información que manejan los vendedores.

La de A.Papell....sobre la posible fragmentación Europea...

Tenemos un problema: Europa se fractura Antonio PapellPor ANTONIO PAPELL 2 mins 0 Unión Europea Europa Los países del Este de Europa que ingresaron en la Unión Europea en las dos últimas ampliaciones (la del 1 de mayo de 2004 cuando se incorporaron República Checa, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania, Malta y Polonia, y la de 1 de enero de 2007, cuando ingresaron Rumanía y Bulgaria) no han terminado de aclimatarse al viejo espíritu de la UE, probablemente porque fue muy súbita la transición entre la pertenencia al Pacto de Varsovia y su ingreso en el mundo occidental, con sus valores y principios democráticos antiguos, bien arraigados e innegociables. En este sentido, además de la formación disidente del Grupo de Visegrado que actúa como grupo de presión en la UE, lo más grave que nos ha sucedido a modo de amenaza a la estabilidad de la Unión es la actitud intolerable de Hungría al rechazar la prevalencia del derecho comunitario sobre el interno, tesis ultranacionalista que ahora comparte también, al parecer, Rumanía, como un síntoma más de su descomposición interior. Queda mucho por hacer en este campo y en estos países orientales si se quiere evitar la ruptura de la UE sin claudicar en los principios, pero no quedaría más remedio que abrir un cortafuegos si Hungría y Rumanía, a los que puede adherirse fácilmente Polonia, también aquejada de un nacionalismo patológico y ultraconservador, no aceptan que la Unión no es simplemente un club a la carta. Pero, aunque, tras el Brexit —ya un hecho consumado que hay que asumir sin más objeciones—, estas conductas díscolas constituyan los problemas más llamativos de la UE, quizá el más grave a largo plazo sea la creciente fragmentación política, a nivel estatal y comunitario. Fragmentación que tiene un origen nacional (en la mayoría de países la emergencia de nuevos espacios políticos hasta ahora homogéneos es un hecho) y que se manifiesta claramente en las instituciones europeas. Instituciones que, hasta ahora, no han encontrado mucha más dificultad que antes al llevar a cabo sus actuaciones, pero que sí ven cómo se complican los debates y podrían acabar acusando en algún momento síntomas más o menos graves de inestabilidad. Entre febrero de 2020 y diciembre de 2021, han cambiado 10 de los 27 presidentes de Gobierno que se sientan en el Consejo Europeo El periodista Bernardo de Miguel, basándose en unas opiniones de Ignacio Molina, investigador en el Elcano y profesor en la Autónoma de Madrid, ha puesto de manifiesto algunos datos muy expresivos: entre febrero de 2020 y diciembre de 2021, han cambiado 10 de los 27 presidentes de Gobierno que se sientan en el Consejo Europeo. En el Consejo Europeo actual solo se sientan seis de los 27 miembros (sin contar al Reino Unido) que había a finales de 2016 (año del referéndum del Brexit). Tras la salida de Angela Merkel, el miembro más veterano jefe de Estado o de Gobierno ha pasado a ser el húngaro Viktor Orbán, que llegó al poder en 2010, solo unos meses antes que el holandés Mark Rutte, el segundo líder más resistente. Y es digno de recordar que hasta los años noventa el Consejo Europeo estaba formado por “líderes estables, con mandatos electorales muy amplios”. En la era de Helmut Kohl o François Mitterrand apenas había relevos en las sillas del Consejo “y eso permitía establecer lazos de confianza y acuerdos que ahora son casi imposibles porque la continuidad es muy dudosa”. Asimismo, “durante los tres primeros años y medio de Felipe González como presidente del Gobierno español, solo cambió en el Consejo Europeo el primer ministro de Italia. Durante los tres años y medio de Pedro Sánchez, ha cambiado un tercio de los 27 miembros y el primer ministro español ya es casi uno de los veteranos”. Todo indica que existe un correlato entre este fenómeno europeo y la fragmentación interna de las fuerzas políticas. En Francia se ha pasado de cuatro grupos parlamentarios al llegar Mitterrand en 1981 a los nueve actuales. En Alemania, los dos grandes partidos, CDU/CSU y SPD sumaron casi el 82% de los sufragios en 1987, y en las elecciones del pasado septiembre no llegaron al 50%. En España, se ha pasado de un bipartidismo imperfecto a un pluripartidismo complejo y ha habido que improvisar un gobierno de coalición, sin precedentes… Es curioso constatar que en las elecciones generales de 1996, que dieron paso a Aznar, PP y PSOE sumaron el 76,42% de los votos y 297 escaños de los 350 del Congreso; en las del 2008, que volvió a ganar Zapatero, ambos partidos consiguieron el 83,11% de los votos y 323 escaños; en cambio, en las últimas elecciones generales celebradas, en noviembre de 2019, PP y PSOE tan solo consiguieron 209 escaños y el 48,81% de los votos. Es difícil no deducir de esta secuencia que el sistema sostenido por los dos grandes partidos fracasó en la crisis de 2008, lo que generó fuerte desapego de la ciudadanía a los antiguos actores. Y algo parecido ha sucedido en la mayoría de los demás países europeos. La fragmentación tiene dos causas: el desprestigio de los gobiernos occidentales y una mayor sofisticación de la oferta La fragmentación tiene en fin dos causas: el desprestigio de los gobiernos occidentales que no han sido capaces de evitar ni de gestionar las grandes crisis, súbitas e inesperadas, que hemos padecido desde 2008, y la mayor sofisticación de la oferta —el efecto Spotify— que permite a los ciudadanos optar por formaciones mucho más ajustadas a sus preferencias. Las nuevas tecnologías de información y comunicación (TIC) que han dado lugar a la globalización, han generado asimismo una gran expansión de la oferta política en el mercado ideológico, lo que supone un corrimiento de la democracia parlamentaria —con elecciones de segundo grado en que la gente elige a sus representantes, que asumen la soberanía— hacia el asamblearismo, en que las personas y los pequeños grupos aspiran a ser ellos mismos actores en el proceso de decisión de su futuro. Todos estos movimientos son espontáneos, y no resultaría fácil influir en ellos para proponer, por ejemplo, que las coaliciones se conviertan poco a poco en partidos, capaces de realizar labores de síntesis y de hablar establemente con una sola voz. De cualquier manera, Europa está muy viva, se ha demostrado muy útil en la crisis sanitaria (pese a los fallos e imprevisiones iniciales), y la ciudadanía es consciente de que el futuro será mucho más accesible si luchamos por él los europeos todos juntos y no por separado. Estamos en riesgo, pero no al borde del abismo. Hay fragmentación pero no fractura. Al menos todavía. Nota bene: Europa en la globalización Hace tiempo que las viejas democracias han perdido sus escrúpulos en las relaciones internacionales, que se han relajado con el fin de la guerra fría. En tanto esta pervivió, las potencias tenían modo de imponer determinados criterios a su respectiva área de influencia, pero hoy tal cosa es imposible, y, lejos de constatar el fin de la historia que pronosticaba Fukuyama (el éxito definitivo del humanismo democrático, ya sin enemigos), estamos a punto de resignarnos a que otras culturas, con otros códigos nada democráticos y más bien claramente autoritarios, adquieran carta de legitimidad a los ojos de Occidente, como si fuera perfectamente natural que una parte de la humanidad viva en la indigencia moral, bajo imposiciones. Viene esto a cuento de que en Hong Kong, las libertades civiles se van agostando hasta extremos insoportables. China no está dispuesta en absoluto a mantener indefinidamente las libertades democráticas en un territorio que disfrutaba de ellos y que ha regresado a su soberanía. La noticia del cierre del Stand News, el periódico que mantenía la llama democrática, y del encarcelamiento de sus periodistas, no ha provocado apenas reacciones oficiales en Occidente. Ya se sabe que China es lo que es pero la necesitamos para que nos abra sus mercados y nos facilite componentes baratos. Lo acabamos de ver. Y nos exponemos a presencia en cualquier momento la absorción de Taiwan por Pekín, sin más que alguna protesta inofensiva occidental. En Rusia, se ha desmantelado la ONG Memorial, que defendía los derechos humanos, satanizaba el estalinismo y procuraba resarcir a sus víctimas. Y tampoco ha habido represalias. Quizá ni siquiera las haya cuando Moscú termine de ponerla bajo su bota. Este es el relativismo moral que muchos temíamos al fin de la guerra fría. Posted inEN PORTADAEUROPA

España, ese rebaño feliz....Sabatína de G.Morán.

OPINIÓN Los inocentes Cuando leí que España es el país más optimista de Europa me invadió una sensación extraña, como si uno estuviera viviendo en otro lugar del que creía Sánchez revienta el protocolo covid para calcar las cuarentenas de AyusoPedro Sánchez, presidente del Gobierno. Europa Press PUBLICADO 01/01/2022 04:45 Cuando leí que España es el país más optimista de Europa me invadió una sensación extraña, como si uno estuviera viviendo en otro lugar del que creía. Se trataba del resultado de una encuesta realizada por Gallup en 44 países de todo el mundo. Sólo nos ganaban en autosatisfacción Colombia, Kazajistán y Albania, territorio que a saber por qué se situaba fuera del mapa europeo, cosa que para cualquier conocedor del mundo albanés no tendría nada de extraño. El comentarista de la información, aparecida en El Mundo, cargaba las tintas con una reflexión para nota: “En general, los europeos, según la encuesta de Gallup y Sigma Dos, somos mucho más cenizos que los latinoamericanos, africanos e indios”. O sea, que somos felices y no nos damos cuenta, al menos algunos. MÁS INFO Navidades grisesNavidades grises La carta Me vino a la memoria la ópera del malogrado Arriaga, “Los esclavos felices”, pero como hace dos siglos de aquello me entretuve buscando antecedentes retóricos más cercanos. El gran icono que era Ortega y Gasset dejó perplejo a su auditorio del Ateneo madrileño exclamando enfático que “España goza de una indecente salud”, lo cual pronunciado en 1946, con el hambre, las cartillas de racionamiento y una represión despiadada, provocó que algunos de los testigos que presenciaron el acto no acabaran de entender si el filósofo hablaba en tono sarcástico o había perdido la aguja de marear. La supuesta información sobre nuestra felicidad planetaria se publicó en “El Mundo” el pasado martes, 28 de diciembre. Acabáramos. Era el Día de los Inocentes. Una tradición estúpida, de procedencia ignota, relaciona la invención de la Matanza de los Niños ordenada por el sátrapa Herodes, con la incitación a gastar bromas chabacanas y nada infantiles. Fue habitual en España y Latinoamérica. Los anglosajones y otras sociedades desplazaron esa majadería al mes de abril. Cuando leí que España es el país más optimista de Europa me invadió una sensación extraña, como si uno estuviera viviendo en otro lugar del que creía. Se trataba del resultado de una encuesta realizada por Gallup en 44 países de todo el mundo Durante el franquismo, tan gris él, para superar por un día el aburrimiento y divertirse a costa de la pobre gente, cada periódico solía insertar una inocentada. Es decir, una fake que escribiríamos hoy, en general tan estrafalaria como para animar los comentarios del público local. Este hábito para simples se mantuvo hasta fechas muy recientes y hasta es probable que aún se conserve en algunas especies antañonas de la fauna periodística. No hará veinte años sufrí en Soria una experiencia de ese tipo, sin acordarme de que la ciudad, la provincia y hasta la gente sobrevivían en aquel purgatorio helado. El diario local se divirtió el 28 de diciembre con una “deformación” exclusiva y relevante. Las inocentadas se traducían en que la gente mayor se cuidara de no salir a pasear ese 28 de diciembre porque los niños se esforzaban por pegarles a la espalda un monigote de papel. El pegote provocaba más risas que advertencias y lo llevaban sin darse cuenta hasta llegar a casa. Se denominaban “travesuras de la infancia”. Las inocentadas de invierno estaban íntimamente ligadas a otra tradición, muy frecuente en la época: la invención del “gafe”. Era como otra inocentada, pero más letal. Alguien en la cotidiana y soporífera tertulia del café decidía que Fulano era gafe. Se basaba en la holganza, cierta envidia soterrada y algunas anécdotas que confirmaban el origen de desgracias y accidentes en la víctima elegida. Así nacía un gafe. Nadie que yo sepa ha escrito nada sobre la importancia de “la cultura del gafe” en la inteligencia española de posguerra. Los académicos y asimilados se ocupan de cosas más benéficas para el escalafón. Es pena, porque se ha perdido una fuente que sólo se podría reconstruir por alguien que lo hubiera vivido, que diera fe de aquel involuntario pecado nefando. Ser considerado un gafe marcaba tu vida; no es ninguna broma ni exageración. Lo que da de comer a un escritor es su renombre, luego llegan sus textos y los juicios sobre la obra. Un novelista gafe pasa a ser bautizado como “El Innombrable” y va acumulando más ceniza sobre su brasero conforme se suman más colaboradores a la tarea del sacrificio. Acaba convertido en un personaje desgraciado. Ya pocos se acuerdan de Juan Antonio Zunzunegui, un ingeniero bilbaíno que sería uno de los más exitosos novelistas en los años 50 y 60, hasta que se fue apagando bajo el peso de su condición de “Innombrable” por antonomasia. Se basaba en la holganza, cierta envidia soterrada y algunas anécdotas que confirmaban el origen de desgracias y accidentes en la víctima elegida Su prosa es farragosa y sus novelas plúmbeas, pero eso ni ayer ni hoy es óbice para triunfar. Camilo José Cela fue su competidor en la Real Academia allá por el año 1957 y está acreditado por testigos como el principal fabulador sobre la condición de gafe de Zunzunegui. Le venció en mala lid, como todo lo que se empeñaba por conseguir Camilo, un rey del chanchullo y la maledicencia. Se oscureció la figura de Zunzunegui como escritor, aunque fuera tan mediocre como la mayoría; no le citaba nadie, si podía evitarlo. Se le conocía como “El Innombrable”, nada más. En la secta periodística había propensión a los gafes. En Bilbao el periodismo estaba condicionado por la estampa familiar de los Hermanos Barrena, manufactureros de gafes y auténtica hez del gremio; instructores de una generación de serviles mandarines de la pluma. En ese Bilbao plomizo alcancé a conocer un gafe; tenía conciencia de tal y escribía de sucesos. Respondía al nombre de Santos Zamora y se había convertido en su propia parodia; triste, mohíno, flaco como un penitente. Yo dirigía un periódico y el día que le contraté, porque era muy bueno en su oficio, la cafetería donde nos reunimos se quedó vacía y él hizo como que no se daba cuenta. Se mataba con la palabra y las víctimas asumían su papel; no imagino qué otra cosa podían hacer en un mundo gris y acobardado. Cada ciudad, cada pueblo, parecía haber designado su gafe preferido. Nuestra literatura de la época, por más ramplona que fuera, no osó sacarlos del armario y probablemente ya es demasiado tarde; se consideraría una vulgaridad tan zafia como las inocentadas. Porque las inocentadas, como los gafes, no se explican; ningún practicante de estos ritos asume su condición de torturador benevolente. Vivimos tiempos en los que sólo existen víctimas. Así quieren hacérnoslo creer quienes deciden sobre nuestros destinos. Si la mitad de los españoles son optimistas me gustaría enterarme del por qué. ¿Por la salud que disfrutan? ¿Por su envidiable situación económica? ¿Por el horizonte político cargado de buenos augurios? ¿Por su fraternal solidaridad? Tiene que haber algo que se me escapa, porque de no encontrarlo estaríamos hablando de un rebaño dispuesto a pasar por noticias las inocentadas y considerar gafes a los que están acojonados. Europa Pandemia Pesimismo por TaboolaEnlaces PatrocinadosTe puede gustar Citroën Ë-C4 eléctrico Gama Citroën Made In Spain Calcula tu seguro de coche en un minuto. Descubre cuánto puede costarte Mutua Madrileña ¿Nuevo Caddy? ¡Venga! 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Pablo Carreño comienza con buen pie el 2022...

Carreño estrena el año con la primera victoria para España Nacho Albarrán Hace 9 horas Tras en España se comían las doce uvas para saludar la llegada del deseado 2022, en Australia, donde habían celebrado el Año Nuevo diez horas antes, Pablo Carreño salió al Ken Rosewall Arena de Sídney para representar a la Selección en la primera eliminatoria del Grupo A de la ATP Cup contra el chileno Alejandro Tabilo. Y podría decirse que el gijonés sufrió una simbólica resaca por lo mucho que le costó sacar adelante su partido ante un rival en teoría inferior, de 24 años y 139º del mundo, a quien venció por 6-4 y 7-6 (4). Así se adelantó la Armada a la espera del duelo entre los números uno Christian Garín y Roberto Bautista. Carreño tuvo que remontar marcadores adversos en los dos sets. Ambos los arrancó con un 3-0 en contra, lo que le obligó a hacer esfuerzos extra para que el encuentro no se le escapara. En el primero estuvo con break abajo en dos ocasiones y en el segundo se vio con un peligroso 5-2 en contra antes de evitar un indeseado alargue cuando Tabilo sacó con 5-3 para igualar. Entre otras cosas, a Pablo le penalizó su mal desempeño con el saque (seis dobles faltas) en gran parte del duelo, hasta que dio con la tecla para estabilizarlo e imponer su ranking y su calidad. En los momentos decisivos, el asturiano se centró y evitó complicaciones en un desempate bien jugado después de iniciarlo por debajo en el marcador (1-3). Para fabricarse esa oportunidad, afinó la puntería, sobre todo con el revés paralelo, y aumentó la producción de golpes ganadores. De ese modo, tuvo un buen inicio de temporada antes de afrontar el primer Grand Slam del curso. Resultados de la ATP Cup.

Asturias mira al 2022 con expectación...

Así será 2022 en Asturias Ángel Falcón ÁNGEL FALCÓN ASTURIAS Bandera de AsturiasBandera de Asturias Fármacos antivirales y vacunas esterilizantes, la recuperación económica con fondos europeos, las obras finales del AVE, la extensión de la banda ancha. Los proyectos de José Andrés y los retos de Luis Enrique y Fernando Alonso que protagonizarán el año que arranca 01 ene 2022 . Actualizado a las 05:00 h. Comentar · 3 Como la curva espacio-tiempo einsteiniana, esta pandemia que nos ha tocado vivir deforma nuestra concepción de los años pasados y lo que parece lejano no lo es tanto. Arranca 2022, un año clave que será poliédrico y que nace con la esperanza de vencer a un virus que apareció en 2020 y se ha quedado con nosotros de manera desoladora, aunque más debilitado y domesticado por la ciencia y sus vacunas. El covid-19 afronta en Asturias una sexta ola con la variante ómicron como protagonista por su fácil transmisión, aunque la sospecha es que sus efectos no son tan graves y que la presión hospitalaria no está de momento desbordada. Estos dos años han servido para poner el foco en el servicio sanitario público de Asturias, el esfuerzo del personal y la necesidad de apostar por ellos: por un Estado del Bienestar al que contribuimos a través de un sistema fiscal progresivo. El futuro en 2022 pasa por afinar las vacunas, por nuevos fármacos antivirales, por la búsqueda de una inoculación esterilizante que impida la transmisión (España espera tener su vacuna lista a finales de este año) o bien por la llegada de una inmunización de grupo. Es decir: poner fin al virus o al menos convivir con él como hacemos con otros coronavirus. Será un año en que la lucha contra el covid podrá tener efectos positivos salvo en el Tercer Mundo, donde sigue reinando la brecha. No nos olvidemos de ellos. Vista del autocovid instalado en el Hospital Universitario Central de Asturias (HUCA) 2.000 contagios diarios y preocupación por ómicron: así encara Asturias el puente de Año Nuevo E. G. B. El año que empieza tendrá su foco sanitario (un invierno difícil, una primavera presumiblemente más llevadera y un verano más relajado) y también un foco económico. La recuperación ya está siendo una realidad este año en el plano del empleo, pero la economía asturiana aún no ha alcanzado los niveles prepandemia. La recuperación total del turismo puede ser una gran noticia, así como la llegada de empresas como Amazon. El armamento de los fondos europeos Next Generacion deben suponer en 2022 un impulso. Unos fondos por los que habrá que competir en varios ámbitos: almacenamiento de energía, hidrógeno verde, economía circular, energías renovables, movilidad sostenible, descarbonización, automoción verde, digitalización. En el trasfondo: la transformación del sistema productivo asturiano, que ya se está mascando. El programa con más recursos de la historia de la UE debe servir para alumbrar la génesis de un nuevo modelo económico más acorde con el siglo XXI. Barbón aspira a captar 3.000 millones de euros. Ese cambio se está produciendo ante nuestros ojos y en esta ocasión no debemos perder el tren: ya lo hicimos en demasiadas ocasiones. También habrá que agarrarse al vagón del AVE y de nuevo a la curva espacio-tiempo: la que nos une a través de un hilo fino con las décadas últimas del siglo XIX. En 1880 se horadó la rampa de Pajares y ahí sigue, vetustísima aunque en pie. A finales de este año quizá se pueda viajar por la variante de Pajares (o en el primer trimestre de 2023) y a lo largo de 2022 empezará la circulación en pruebas, compatible con las obras. Menos de tres horas de Oviedo a Madrid, (un tiempo muy mejorable en el futuro). 4.000 millones de inversión de una obra muy simbólica, que representa gráficamente las dificultades de Asturias para avanzar en estos últimos 30 años. El AVE es la culminación de un proyecto del siglo XX pero en 2022 habrá otro objetivo más propio de esta centuria: otras autopistas de relevancia. La banda ancha llegará al 100% de la población, según las previsiones. El mundo es inexplicable sin banda ancha, aunque en Asturias seguiremos hablando durante estos meses de la rebaja del peaje del Huerna, de la Autovía del Suroccidente, de las obsoletas cercanías ferroviarias, de la ronda Norte de Oviedo, de la estación intermodal de Gijón o de las tarifas a las autopistas. Al fin y al cabo estamos en pleno tránsito entre siglos: es el momento histórico que nos ha tocado vivir. En diciembre de 2022 rozaremos el millón de habitantes o quizá lleguemos a los 999.000. Números también simbólicos, que reflejan el drama de una región con buena calidad de vida, pero sin empleo, que es también otra forma de pandemia. La Asturias vaciada, el declive de la zona rural donde está depositada la sustancia, la verdad de Asturias, puede tener este año momentos positivos: se avanzará en la candidatura de patrimonio mundial de la Sidra y el sector agroalimentario seguirá ganando peso. Y la llingua, tan arraigada, podrá dar un paso de gigante con la oficialidad. ¿Por qué un patrimonio cultural tan hermoso como la llingua produce animadversión? ¿Por qué en Asturias no se respalda sin fisuras una particularidad cultural como es el asturiano? ¿Por qué cabe oponerse en Asturias a que un producto de Asturias suba un escalón, ascienda a una división superior? Imaginen una manifestación en la calle Uría con pancartas que dijesen: «Yo no apoyo que el Arte prerrománico sea patrimonio de la Humanidad». ¿Por qué el menosprecio? ¿Acaso es un complejo de inferioridad? 2022 será un año clave en el que el diputado de Foro Adrián Pumares tendrá ante sí (y todo su partido empezando por su presidenta Carmen Moryón) la posibilidad de que la llingua tome otra dimensión con la cooficialidad, un reconocimiento que los jóvenes ven con normalidad, sin dramas. No tiene sentido desdeñar nuestras propias raíces. El presidente asturiano Adrián Barbón con su vicepresidente, Juan Cofiño, durante el debate final de los presupuestos de Asturias para 2022 en el Parlamento asturiano, este jueves Barbón saca adelante su mayor presupuesto entre reproches de la izquierda LA VOZ Y este año será también un año preelectoral. Los partidos activarán las maquinarias. Adrián Barbón y el PSOE tienen ante sí el reto de la recuperación sanitaria y económica, las palabras mágicas que les catapultarían a una victoria electoral en 2023. IU y el Podemos de Sofía Castañón asumen la posibilidad de una confluencia real de intereses de la izquierda, siguiendo el camino de Yolanda Díaz. Ciudadanos y Nacho Cuesta tienen el reto de no ser absorbidos por el PP y de mantener su independencia mientras que los populares de Teresa Mallada aspiran al ecumenismo de la derecha. Es decir: captar a los votantes de Cs, de Foro y de Vox para catapultar su candidatura. Evitar la jibarización de los conservadores (que tanto daño ha causado al PP) y eludir la colonización populista y ultra de Vox. Y habrá más protagonistas. José Andrés lanzará un proyecto contra la crisis climática, Asturias lanzará nanosatélites al espacio, Fernando Alonso acelerará «El Plan» (¿volverá a los podios?) con su Alpine. El año en el que Luis Enrique comandará a la selección de fútbol en el Mundial de Quatar, en el que el Oviedo y el Sporting aspirarán al ascenso, en el que la Ópera de Oviedo cumplirá 75 años, en el que el Campoamor se podrá llenar de nuevo para la gran fiesta de los Premios Princesa de Asturias. Quizá regresen los conciertos y la música en directo, las fiestas de prao y la vida que dejamos atrás en un triste mes de febrero de 2020. Estos años robados que merecemos vivir. Que suba el telón porque todo ello lo contaremos en La Voz de Asturias.

Creemos que la inflación devendrá ESTRUCTURAL cercana a un 54% anual....

Empresas y finanzas El IPC encarecerá la luz, carburantes, alimentos y vivienda durante 2022 Los costes se repercutirán en transporte y logística El BdE ya habla de "sobrevaloración" en el mercado inmobiliario Calendario-euros.jpg Foto: Archivo elEconomista 7:00 - 31/12/2021 El índice de precios al consumo (IPC) cierra 2021 marcando una subida de la tasa interanual de hasta el 6,7% según los datos avanzados publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE). Esta cifra supone un crecimiento de más de un punto en el último mes, el mayor desde 1992. Pero las previsiones para el año que viene, lejos de relajarse, muestran un traslado de este aumento de precios a los productos finales y a los servicios del día a día y, con ello, a los bolsillos de los ciudadanos, originando un efecto dominó que toca ya a todos los sectores. En el comportamiento interanual del IPC destaca, según el INE, la subida de los precios de la electricidad y, en menor medida, de los alimentos, que el año anterior habían registrado caídas como consecuencia de los parones relacionados con la irrupción del Covid-19. La escalada récord de la factura de la luz, que ha crecido hasta alcanzar un precio medio de 115 euros MWh durante este año, cuando la media de los últimos años rondaba los 50 euros, pero según muestran los futuros no se relajará durante los primeros meses de 2022 y, por su naturaleza, aumentará los costes de la mayor parte de los productos y servicios del día a día. Los combustibles también han estado subiendo durante todo el año. La gasolina comenzó el ejercicio en cifras que se colocaban en 1,20 euros el litro, llegando a superar el 1,5 euros el litro a mediados de noviembre y cerrando el ejercicio alrededor de los 1,49 euros. Este aumento del 24% es similar al que sufrió durante este ejercicio el diésel, que pasó de 1,08 euros el litro en enero a 1,35 euros a finales de diciembre, un 25% más. Los expertos alertan de un alto IPC estructural tras llegar su tasa al 6,7% Los expertos alertan de un alto IPC estructural tras llegar su tasa al 6,7% En este sentido, el transporte es uno de los sectores más afectados y, según confirman desde el sector, se verán obligados a trasladar estos aumentos de precio a sus servicios. "Tenemos que mostrar que los costes suben y lo repercutimos de manera transparente", decía hace unas semanas Daniel Carrera, presidente de UPS Europa, en una entrevista con elEconomista. Esta misma postura la mantenía días después Luis Doncel, presidente de GLS Iberia, "tenemos que hacer los ajustes necesarios en las tarifas para que todos repartamos el esfuerzo económico", reseñaba situando en el 6% el incremento de costes sufrido este año y que tendrán que trasladar. Más allá de la logística, el transporte de pasajeros, tanto en tren, avión o barco, también está sufriendo un aumento de costes derivado del precio de los combustibles y la electricidad. Si bien las tasas que paga este tipo de transportes se han mantenido inalteradas durante todo el ejercicio de 2021, el auge de las materias primas llevará a un aumento de precios, sobre todo, en los billetes de avión. Así lo señaló hace unas semanas la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA) y su director general, Willie Walsh, que expuso que el sector vivirá un aumento de precios en los próximos meses. La inflación no encuentra techo en España: el IPC se dispara al 6,7% en diciembre y toca máximos de tres décadas La inflación no encuentra techo en España: el IPC se dispara al 6,7% en diciembre y toca máximos de tres décadas Siguiendo con el transporte, el precio de la compra de vehículos también se verá afectado. A la escasez de chips y los retrasos de los últimos meses que han llevado a la falta de stock, se suma el fin de la moratoria WLTP y el aumento del Impuesto de Matriculación. Todo ello puede llevar a una subida de 12 euros en la letra mensual para el conductor, según Unoauto, el portal vertical de vehículo nuevo de Sumauto. Por tanto, seguirá la tendencia que ya se marcó este año cuando el precio medio de un vehículo nuevo subió un 6,7%, según la Agencia Tributaria, llegando hasta los 20.291 euros. Y del transporte, a la alimentación. La cesta de la compra seguirá subiendo el próximo año. Ignacio González, presidente de Aecoc, lanzó en el último congreso anual de la asociación de fabricantes y distribuidores del sector de gran consumo una advertencia: "Estamos ante una tormenta perfecta y va a haber mucha tensión porque nuestros márgenes son muy ajustados", recalcó, tras recordar que ya percibe un incremento de precios en los productos agrícolas y ganaderos. El problema, añadió, además, es que "de aquí en adelante no hay previsión de una bajada, sino más bien al revés y la situación puede ir a peor en los próximos meses". Sobrevaloración en la vivienda El precio de la vivienda mantendrá la tendencia alcista en 2022. Así lo aseguran los players del sector inmobiliario, que señalan un contexto marcado por el incremento de las materias primas, la falta de mano de obra y la inflación. Desde la consultora CBRE cifran la subida media de precios en el 4,2%. La obra nueva se encarecerá un 6,5%, mientras que la de segunda mano lo hará en torno al 4%. Por su parte, el servicio de estudios de CaixaBank prevé un avance medio del 4%, y descartan que los precios entren en una espiral alcista preocupante a medio plazo, sino que experimentará un crecimiento acorde con la evolución de la renta de las familias. En cuanto al mercado del alquiler, donde se ha impuesto la tendencia a la baja en el último año, los expertos estiman un cambio de rumbo con subidas que podrían llegar al 5%, según la Agencia Negociadora del Alquiler. El Banco de España, por su parte, ya alerta de la existencia de una "sobrevaloración" del precio de la vivienda en nuestro país, aún en niveles moderados y por tanto, sin temor a que se dé una burbuja de momento. No obstante, el supervisor nacional asegura que el precio de la vivienda se encareció un 3% en el segundo trimestre del año y un 4,5% en el tercero, por lo que se mantendrá vigilante ante esta tendencia alcista. Precisamente, el organismo aprobó la semana pasada una nueva circular con tres nuevas herramientas macroprudenciales para evitar la acumulación de riesgos en el sector financiero que le da competencia para intervenir las condiciones en la concesión de préstamos a determinados sectores, como el inmobiliario, lo que podría desembocar en un encarecimiento del crédito. En el lado del alquiler, la subida del IPC que se conoció ayer encarece los arrendamientos de vivienda una media de 46 euros en diciembre, según Idealista, la mayor subida en 30 años. El precio mediano en España de una vivienda de dos habitaciones en alquiler cerró 2020 en 680 euros. Con la revisión actual, la renta llegaría a 726 euros.

Nuestros Pensionistas y sus nuevas prestaciones...

Las pensiones suben entre un 2,5% y un 3% con el nuevo año y el sueldo de los funcionarios, un 2% europapress.es Hace 6 minutos Archivo - Varios pensionistas en un parque de Madrid© Eduardo Parra - Europa Press - Archivo . Reservados todos los derechos Archivo - Varios pensionistas en un parque de Madrid Las pensiones contributivas subirán un 2,5% este año en función de la fórmula contemplada en la reforma de pensiones y en la que se tiene en cuenta el IPC para evitar pérdidas de poder adquisitivo. MADRID, 1 (EUROPA PRESS) En concreto, este incremento del 2,5% es el resultado de la media del IPC entre diciembre de 2020 y noviembre de 2021. Las pensiones de clases pasivas también subirán este año un 2,5%. No obstante, la subida será del 3% para los beneficiarios de pensiones mínimas, pensiones no contributivas e Ingreso Mínimo Vital (la renta garantizada para la unidad familiar compuesta por un adulto se situará en 5.899,6 euros). Por su parte, el sueldo de los funcionarios aumentará un 2% y el Indicador Público de Rentas con Efectos Múltiples (Iprem), referencia para la concesión de becas, ayudas, subsidio por desempleo y subvenciones, se incrementará un 2,5%, hasta los 579,02 euros mensuales (6.948,30 euros al año en doce pagas). PENSIONES MÍNIMAS CONTRIBUTIVAS: ENTRE 10 Y 59 EUROS MÁS AL MES Con la subida del 2,5% contemplada para este año, las pensiones mínimas contributivas aumentarán aproximadamente entre 10 y 59 euros al mes, dependiendo de la clase de pensión y de las circunstancias personales. En concreto, el importe de la pensión mínima para los jubilados de 65 años con cónyuge a cargo quedará en 890,5 euros al mes en 14 pagas (frente a los 851 euros al mes actuales); la de sin cónyuge (unidad económica unipersonal) en 721,7 euros (689,7 euros actualmente), y la de con cónyuge no a cargo en 685 euros mensuales (frente a los 654,6 euros actuales). Para los jubilados con menos de 65 años, la pensión mínima con cónyuge a cargo se fija para 2022 en 834,9 euros al mes (797,9 euros actualmente); sin cónyuge en 675,2 euros mensuales (645,3 euros ahora), y con cónyuge no a cargo en 638,2 euros mensuales (609,9 euros actualmente). Por su parte, la pensión máxima de jubilación se situará desde hoy en 2.819,19 euros mensuales por catorce pagas, frente a los 2.750,42 euros al mes de este año. Las pensiones mínimas de viudedad subirán entre 24 y 37 euros mensuales, dependiendo de las circunstancias. En concreto, la pensión mínima de viudedad para los titulares con cargas familiares se situará en 834,9 euros mensuales, en contraste con los actuales 797,9 euros al mes. En el caso de ser mayor de 65 años o de tener una discapacidad mayor o igual al 65% la pensión mínima de viudedad será de 721,7 euros mensuales, lo que supone 32 euros más que ahora. Si el titular de la pensión de viudedad tiene entre 60 y 64 años, la cuantía con el nuevo año será de 675,2 euros mensuales (645,3 euros actualmente), mientras que en el caso de los beneficiarios menores de 60 años la prestación será de 546,8 euros mensuales (522,5 euros este año). Por su parte, la pensión mínima contributiva de gran invalidez subirá desde este sábado hasta los 1.335,8 euros mensuales (1.276,5 euros actualmente) si se tiene cónyuge a cargo, y ascenderá hasta los 1.082,6 euros si no se tiene cargo al cónyuge (unidad económica unipersonal), en contraste con los 1.034,6 euros al mes actuales. La pensión mínima por incapacidad absoluta o total de los titulares con 65 años con cónyuge a cargo será el próximo año de 890,5 euros al mes, en contraste con los 851 euros actuales, mientras que la de quienes no tienen cónyuge a cargo (unidad económica unipersonal) será de 721,7 euros mensuales (689,7 euros actualmente). En el caso de las pensiones de orfandad, el importe mínimo ascenderá desde este sábado a 220,7 euros mensuales por beneficiario (ahora son 210,8 euros), mientras que si el beneficiario tiene menos de 18 años y cuenta con una discapacidad superior o igual al 65% la cuantía será de 434 euros mensuales, 19,3 euros más que en 2021. La pensión mínima en favor de familiares se situará con el nuevo año en 220,7 euros mensuales, frente a los 210,8 euros actuales. Además, en la segunda mitad de este mes los pensionistas y beneficiarios del Ingreso Mínimo Vital (IMV) recibirán una paga compensatoria dado que sus pensiones se revalorizaron un 0,9% en 2021, por debajo del IPC.