domingo, 2 de febrero de 2025
La Democracia VS Conversación...en el alero.
«La IA permite una vigilancia total que acaba con cualquier libertad»
27 enero
2025
«La IA permite una vigilancia total que acaba con cualquier libertad»
Artículo
Pilar Bolívar
En su nuevo ensayo, ‘Nexus‘, el historiador y filósofo Yuval Noah Harari (Israel, 1976) enciende las alarmas sobre el creciente poder de la inteligencia artificial, el avance de la hipervigilancia y el debilitamiento de la conversación. Así, el autor de bestsellers como ‘Sapiens’ y ‘Homo Deus’ plantea una paradoja: si nuestra especie es tan sabia, ¿por qué somos tan autodestructivos?
¿Qué diferencia a la inteligencia artificial (IA) de un totalitarismo o autoritarismo?
Los regímenes autoritarios controlan la esfera política y militar y el presupuesto, pero dejan que la gente tenga un margen. El rey o el tirano no puede saber lo que cada uno de nosotros hace o piensa cada minuto del día. Los regímenes totalitarios intentan precisamente hacer eso. Stalin en la Unión Soviética o Hitler en Alemania no solo querían controlar el ámbito militar y el presupuesto, sino la totalidad de la vida de cada uno de sus habitantes. Pero incluso Hitler y Stalin tenían límites frente al nivel de control de sus súbditos porque no podían seguir a todo el mundo constantemente, ni mucho menos disponer de unos 400 millones de agentes para vigilar y controlar a sus 200 millones de ciudadanos. La IA permite una vigilancia total que acaba con cualquier libertad, porque no necesita agentes para seguir a cada humano: hay teléfonos inteligentes, ordenadores, cámaras, reconocimiento facial y de voz… La IA tiene la capacidad de revisar una cantidad ingente de videos, audios, textos, analizarlos y reconocer patrones.
«La gente del sector de la IA está atrapada en una mentalidad de carrera armamentística»
¿Esto ya está sucediendo?
Por supuesto. En Israel hay territorios ocupados con cámaras y drones, siguiendo a todo el mundo constantemente. En Irán, donde las mujeres deben cubrir su rostro, hay cámaras de vigilancia con software de reconocimiento facial que identifica a las mujeres que, por ejemplo, van en su vehículo sin cubrirse la cara. Ellas reciben de inmediato en su teléfono móvil un SMS que les recuerda su falta y su castigo: la confiscación de su vehículo; deben descender del coche y entregarlo. La autoridad para castigarlas está en manos de la IA. No es un escenario de ciencia ficción ni algo que pasará en 100 años. Ya estamos viviéndolo.
¿Considera que debemos asumirnos como especie en peligro?
Sí, pues la IA es diferente a cualquier tecnología previamente inventada. No es una herramienta sino un agente independiente. Todas las anteriores tecnologías —la bomba atómica o las armas nucleares— tenían un inmenso poder destructivo, pero su poder estaba en las manos de los humanos, ellos decidían cómo y dónde usarlas. No sucede lo mismo con la IA, pues esta toma decisiones por sí misma. En el ámbito periodístico, las decisiones más importantes en un periódico están en manos de su editor. Un periodista puede escribir la historia que desee, pero, al final, es el editor quien decide qué publicar en la primera página del periódico. Ahora, en la mayoría de los principales medios de comunicación y plataformas digitales como Twitter y Facebook, el rol del editor ha sido reemplazado por la IA. Son algoritmos los que deciden cuál debe ser la historia recomendada, cuál debe ir en la parte alta del news feed. Ahora la IA no solo toma decisiones por su cuenta, sino que también crea ideales, en cuanto produce mil cosas nuevas por sí misma, desde textos, imágenes, etc.
«Los medios de comunicación integran la base de una democracia a gran escala»
¿Qué papel debe asumir la prensa para fortalecer la democracia?
Antes del mundo premoderno no conocíamos una democracia —la palabra «democracia» significa «conversación»— en sí, pues una conversación a gran escala era imposible. En una pequeña ciudad, sus habitantes podían reunirse en la plaza y conversar llegando a acuerdos, pero en un reino era técnicamente imposible mantener una conversación entre millones de personas. Una conversación a gran escala fue posible con la llegada de la tecnología de la información moderna, cuya primera herramienta fueron los periódicos que surgieron entre los siglos XVII y XVIII en Países Bajos o Inglaterra, en donde nacieron las primeras democracias de la historia. Luego llegaron otras nuevas tecnologías como el telégrafo, la radio, etc., demostrando que los medios de comunicación integran la base de una democracia a gran escala. Algunos dictadores de la era moderna empezaron como periodistas. Lenin antes de ser dictador fue editor de un periódico. Mussolini empezó como periodista socialista y después cambió de parecer y fundó un periódico fascista; era editor de un periódico y a partir de ese poder se convirtió en dictador de Italia. Hoy este poder está en manos de los gigantes: Facebook, Instagram y Twitter y en manos de sus algoritmos.
En este marco, ¿caben la libertad de expresión y la censura?
Si bien existe un fuerte debate sobre la responsabilidad de estos nuevos gigantes tecnológicos, cuando se les acusa de algo siempre hablan de la libertad de expresión: «Nosotros, por la libertad de expresión, no queremos censurar a nadie» y este tema está en el centro de la polémica. Estoy de acuerdo en que las empresas de redes sociales deben ser cuidadosas con el tema de la censura a sus usuarios, pero el problema no son los contenidos producidos por humanos sino las decisiones editoriales de los algoritmos.
«Insto a la gente a marcar la diferencia entre las decisiones de los usuarios humanos y las del algoritmo»
¿Qué pueden hacer las personas del común?
Insto a la gente a marcar la diferencia entre las decisiones de los usuarios humanos y las del algoritmo. Si el usuario humano decide inventar una historia, publicar fake news y mentir (tal vez por error o a propósito), en situaciones extremas, podría ser perseguido y castigado; en términos generales, la gente miente, pero en una democracia debemos tener cuidado antes de empezar a censurar. Además, creo que la gente tiene derecho a la estupidez, inclusive a decir mentiras —excepto cuando se vinculan a un delito—. No es bueno que la gente mienta, pero forma parte de la libertad de expresión. Sin embargo, el tema principal con esas teorías de conspiración y fake news no son las decisiones de los seres humanos protegidos por la libertad de expresión, sino las decisiones de los algoritmos de las corporaciones, pues su modelo de negocio se basa en la implicación del usuario.
¿Cómo describe el modelo de negocio de las empresas de redes de información?
La implicación del usuario es la base de todo. Si las personas pasan más tiempo en las plataformas, las empresas ganan más dinero pues venden más anuncios y recaban datos que más adelante venderán a terceros. Este es su modelo de negocio. Y persiguiendo este objetivo, los algoritmos de las empresas han descubierto que hay que diseminar fake news y teorías que aumentan las dosis de odio, miedo y rabia en los usuarios porque esto hace que la gente se implique, esté más tiempo en las plataformas y envíe enlaces para que sus amigos también se puedan enfadar y tengan miedo. De eso sí que deberían ser responsables las empresas porque esto no es libertad de prensa.
¿Qué pueden hacer las empresas de redes de información?
No hay que detener todo esto; simplemente hay que invertir más en seguridad, como sucede por sentido común en cualquier otro sector. Por ejemplo, si vas a fabricar un fármaco o una vacuna hay que invertir tiempo, esfuerzo y talento para que funcione sin generar efectos adversos. Si las empresas de IA invirtieran, por ejemplo, 20% de su presupuesto, su tiempo y talento en seguridad, sería un paso significativo que podría protegernos de su lado más pernicioso. Pero la gente del sector está atrapada en una mentalidad de carrera armamentística, de competidores, y de no dejarse ganar. Así que cuando les hablas de los peligros de la IA te responden: «Ahora estamos desarrollando la IA y si tenemos un problema en el camino, pues ya lo trataremos». Esto es muy peligroso porque es como si alguien pusiera en la carretera un vehículo sin frenos y dijera: «Solo queremos que vaya lo más rápido posible y, si luego hay un problema en carretera con los frenos, inventaremos algo cuando eso suceda». Esto no funciona así en los vehículos y tampoco debería hacerlo en la IA.
«La IA tiene un potencial enorme; no creo que toda la gente en Silicon Valley sea malvada»
¿Algo positivo o aporte de IA a la humanidad?
Sin duda, la IA tiene un potencial enorme; no creo que toda la gente en Silicon Valley sea malvada. La IA puede darnos a todos la mejor atención sanitaria, pues hay falta de médicos en muchos países y la IA podría crearlos; inclusive, el médico de IA puede actualizarse a diario con los descubrimientos, estudios y desarrollos que se producen en todo el mundo. El médico IA puede estar 24 horas con nosotros mientras que los médicos humanos no pueden (además, el médico IA es más barato). En este sentido, dentro de 20 o 30 años la IA podrá crear la mejor atención sanitaria incluso en zonas remotas o de pobreza extrema. Ahora, en el campo de la prevención de accidentes de tránsito, muchas veces los siniestros son producidos por errores humanos, pero cuando le das a la IA el control de un vehículo autónomo, esta no se va a dormir al volante, no bebe alcohol y luego conduce, etc. No hay tecnología perfecta, pero creo que automatizar la conducción salvará millones de vidas.
Esta entrevista hace parte de un acuerdo de colaboración entre el periódico ‘El Tiempo‘ y ‘Ethic’.
sábado, 1 de febrero de 2025
Por fin!!!! Jazz en Oviedo....
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Los lunes, al cole
Álex Conde llena el Filarmónica para abrir "Oviedo jazz"
El pianista valenciano entusiasma con clásicos y temas propios
"Álex Conde Trío", ayer, en el Filarmónica. | DAVID CABO
"Álex Conde Trío", ayer, en el Filarmónica. | DAVID CABO
Rubén Martínez
Rubén Martínez
Oviedo 01 FEB 2025 4:06 Actualizada 01 FEB 2025 4:00
Como buenos valencianos, a Álex Conde y su trío no les faltó su emblemático "Barrio del Carmen" en el concierto con el que llenaron anoche el teatro Filarmónica para abrir la temporada del ciclo "Oviedo jazz", organizado por la Fundación Municipal de Cultura y el Centro Nacional de Difusión Musical.
Era la primera vez en Oviedo para Conde, hijo del legendario cantante flamenco Alejandro Conde, pero el estreno no fue obstáculo para dejar huella con clásicos y también con sus temas propios, en esta parada de la gira nacional con la que presenta su primer disco con esta formación en clave de flamenco, jazz, bee bop...
El valenciano, licenciado en música clásica en su ciudad y en piano de jazz en Barcleona, ha vivido en Estados Unidos los últimos diez años y todas esas influencias las pudo mostrar anoche.
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El trío comenzó con una composición propia: una "Alegría", "Barrio del Carmen", seguido de dos temas de Bud Powell y Thelonious Monk. A continuación, dieron paso a dos boleros tradicionales: "Sabor a mí", de Álvaro Carrillo, y "Con 3 palabras", de Osvaldo Farres, para centrarse después en una recta final con una versión del clásico "Ain’t No Sunshine" de Bill Withers y cerrar con un tema propio de Conde, "Bulezjazz".
El avance Imparable, de una educación Universitaria, segregada y elitista....
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“Si quieres generar desarrollo en tu territorio financia mejor tu universidad pública”
La universidad pública gana todavía a la privada en España, pero por un estrecho margen: hay 50 públicos frente a 46 privados.
Por
Diego Díaz Alonso
1 febrero 2025
Campus de Humanidades del Milán, Universidad de Oviedo/Uviéu.
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Diego Díaz Alonso
Diego Díaz Alonso
Historiador y activista social. Escribió en La Nueva España, Les Noticies, Diagonal y Atlántica XXII. Colabora en El Salto y dirige Nortes.
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1 febrero 2025
Asturias dejará pronto de ser un territorio libre de universidad privada. Este jueves se anunciaba la puesta en marcha de la Universidad Nebrija en Avilés, y sobre la mesa está la apertura en Gijón de la Universidad Europea, propiedad del fondo sueco dueño del conocido portal inmobiliario Idealista.
Margarita Barañano Cid, profesora titular del Departamento de Sociología Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid, lleva años asistiendo al deterioro de la universidad autonómica, y no entiende cómo el Gobierno asturiano está apostando por la instalación de universidades privadas, “que sólo tienen como objetivo ganar dinero”.
Barañano afirma que las universidades públicas tienen un impacto muy positivo en sus comunidades, y considera descabellado que teniendo “una universidad estupenda” se estén poniendo todo tipo de facilidades a universidades que investigan mucho menos y “no son para todo el mundo”. Frente a la idea de que la apertura de un campus privado es una bendición para un territorio, Barañano plantea que la pública siempre revierte en más: “Si quieres generar desarrollo en tu territorio financia mejor tu universidad pública”.
“Están dándose autorizaciones incluso con informes desfavorables”
La universidad pública gana todavía a la privada en España, pero por un estrecho margen. Hay 50 campus públicos en España. El último es de 1998, cuando se aprobó la Politécnica de Cartagena. Frente a esta cifra hay otros 46 privados, de la empresa y la Iglesia, pero los gobiernos autonómicos estudian o tramitan una decena más. Aunque la apertura de nuevas instituciones académicas debe ir precedida de informes académicos favorables, Barañano advierte que los gobiernos autonómicos “están dando autorizaciones incluso con informes desfavorables”.
Margarita Barañano Cid.
En diciembre CCOO reclamaba la dimisión de la directora general de Universidad del Gobierno asturiano, Cristina González Morán, por anunciar su apoyo, todavía sin todavía contar con informes, a la apertura de la Universidad Europea, que definía como un proyecto estratégico.
Estudiar medicina en este “proyecto estratégico” cuesta por ejemplo 18.900 euros al año. Un precio muy alto, que deja a muchos fuera, pero que muchas familias de clase media pueden estar dispuestas a asumir si la alternativa es que sus hijos se queden sin cursas estudios universitarios por falta de plazas en la pública. “Las familias se rascan los bolsillos para que el niño o la niña pueda estudiar, lo cual es muy sensato, porque saben que les puede dar acceso a mejores empleos”, apunta Barañano, que explica que la privada está entrando allí donde hay más escasez de oferta pública, como medicina y enfermería, o en los masters obligatorios, como el de la abogacía o el del profesorado.
Bloquear el crecimiento de la universidad pública es otra de las consecuencias de las privadas. Si la universidad privada se implanta no va a querer cerca competidores públicos más baratos.
Facultad de Medicina. Foto: David Aguilar Sánchez
“Si vas a la seguridad social y tardan en atenderte terminas yendo a la privada si puedes pagarlo” explica Barañano, para la que el horizonte es ir a un modelo similar a la educación concertada, en el que las administraciones públicas subvencionan a la patronal educativa.
Los fondos de inversión entran en el sector
Los fondos de inversión se han convertido en los grandes protagonistas de la nueva oleada de universidades privadas en España. Según un reportaje de Lola Carrasco para Infolibre una de cada cinco universidades privadas tendrá participación de fondos de inversión en 2026
Ya no estamos hablando por tanto de las llamadas “universidades garaje”, casi academias privadas pensadas para malos estudiantes, como de proyectos cada vez más serios y de mayor envergadura, a menudo de carácter internacional, que compiten en el mercado global de la educación, y a la que las administraciones locales y autonómicas plantean todo tipo de favores para atraer a sus territorios.
Universidad Europea en Madrid.
La investigación es siempre el punto débil de negocios privados que buscan altas y rápidas rentabilidades. “La Universidad no es un centro de expedir títulos, sino un elemento fundamental dentro de la estrategia de desarrollo e investigación de los países” señalan Eva Fernández y Soraya Calvo, delegadas de Izquierda Sindical Asturiana en la Universidad de Oviedo/Uviéu: “Nuestra Universidad pública tiene muchas cosas de las que sentirse orgullosa. UniOvi genera el 80% de la investigación realizada en Asturies, un producto orientado a la mejora de la vida de todas las personas con un valor público incalculable”.
Para Barañano al retorno de la pública a la sociedad hay que sumar su importancia como lugar de convivencia interclasista y cohesionador social, algo de lo que carecen las universidades privadas, especializadas en clases medias y altas.
Para la socióloga, en lugar de avanzar hacia una universidad más popular y diversa, 100% gratuita, como sucede en Dinamarca, estamos avanzando hacia una institución más segregada y elitista. “En lugar de crear más plazas en las carreras más solicitadas se desvían estudiantes a la privada” comenta Barañano para la que la pública necesita más financiación y contratos: “¿Si hay más demanda de profesionales de la salud por qué la facultad de medicina o enfermería de Oviedo no amplía ya su oferta de plazas?”.
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Gijón
Jueves, 30 de enero 2025, 20:34
Si las posiciones contrarias en material fiscal amenazaban con un choque de trenes entre los socios de Gobierno (PSOE e IU-Convocatoria por Asturies), el nombramiento de Belarmina Díaz como consejera de Transición Ecológica puede suponer una crisis entre ambas formaciones en toda regla. ...
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La mina de hierro situada al lado de una playa en Asturias que es Bien de Interés Cultural y se cae a pedazos
Elena G. Bandera
E. G. Bandera
REDACCION
ASTURIAS
Castillete e instalaciones de la mina de hierro de Llumeres (Gozón, Asturias), cerrada en el año 1967
Castillete e instalaciones de la mina de hierro de Llumeres (Gozón, Asturias), cerrada en el año 1967
Tenía un muelle al que llegaban los vagones desde la bocamina para cargar el mineral en barcos de vapor y estuvo en funcionamiento durante un siglo, hasta 1967
01 feb 2025 . Actualizado a las 11:45 h.
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Aprincipios de este año se derrumbó el tejado de una de las naves de la mina de Llumeres, que es Bien de Interés Cultural (BIC) y se encuentra en estado ruinoso. La Asociación del Curbiru de Bañugues calcula que el derrumbe en este conjunto histórico situado en la costa de Asturias, en el concejo de Gozón, se pudo haber producido entre finales de diciembre o principios de enero. Se cayó lo que quedaba de la cubrición y parte de un muro de uno de los talleres de las minas, que estuvieron en funcionamiento durante un siglo, hasta 1967, y fueron el yacimiento de hierro más importante de Asturias.
Mina de Llumeres
Mina de Llumeres
El nuevo derrumbe se comunicó el 7 de enero a la Consejería de Cultura y al Ayuntamiento de Gozón «sin que hasta la fecha se haya recibido respuesta de ninguno de ellos».
Tejados derruidos en las edificaciones de la mina de Llumeres
Tejados derruidos en las edificaciones de la mina de Llumeres
El conjunto histórico de edificaciones, que van desde la bocamina o el polvorín al muelle al que llegaban los vagones con el hierro para cargarlos en los barcos de vapor, son BIC desde 2009. Todo, el hospitalillo, las oficinas, las vías del tren, el economato, todo está en estado ruinoso, comido por la maleza, en peligro de seguir derrumbándose en uno de esos parajes espectaculares que tiene Asturias. Aparte de su valor geológico, la zona tiene una pequeña área recreativa y un mirador en la entrada de la bajada a la playa de Llumeres, que es la única de aguas rojas de Asturias.
Playa de Llumeres, en la parroquia de Bañugues (Gozón, Asturias)
Una espectacular playa de aguas rojas, única en Asturias
D.R.
La mina de Llimeres está en la Lista Roja de patrimonio amenazado que elabora Hispania Nostra desde 2022. Ese mismo año, según recuerdan desde la Asociación del Curbiru, a instancias del diputado de Podemos Ricardo Menéndez Salmón la Consejería de Cultura se comprometía a llevar a cabo «evaluaciones periódicas de la mina de Llumeres para evitar un mayor agravamiento de su deterioro».
Castillete e instalaciones de la mina de hierro de Llumeres (Gozón, Asturias), cerrada en el año 1967
Llumeres entra en la «Lista roja» de patrimonio amenazado
G.G.
También recuerdan que PSOE e IU votaron en 2022 en contra de la propuesta con la que Podemos pretendía que se recuperase el conjunto histórico. Todos los intentos han sido infructuosos porque ni el Principado ni el ayuntamiento, según señalan, contemplan actuación alguna que recupere el conjunto. En el ayuntamiento por ejemplo lo consideran inviable —«a no ser que aparezca alguna iniciativa de carácter privado»— aunque desde la asociación aportan datos del catastro que demuestran que solo habría que intervenir en una finca.
«En su estado actual, si no se hace una intervención urgente, el taller entero puede venirse abajo en muy poco tiempo. Con estos temporales es posible que los daños ya sean mayores», advierten desde la asociación, en la que lamentan que la alternativa a que no se actúe de forma inmediata vaya a ser «la pérdida irreparable de uno de los bienes incluidos en el Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias».
Estado actual del muelle de carga de la mina de Llumeres (Gozón, Asturias) en la que aún quedan restos de la antigua estructura
Estado actual del muelle de carga de la mina de Llumeres (Gozón, Asturias) en la que aún quedan restos de la antigua estructura
La explotación del hierro en Llumeres se remonta a la época prerromana y el conjunto histórico que se está derrumbando es de mediados del siglo XIX. Estuvo en funcionamiento entre 1859 —desde 1861 en manos de Duro Felguera— y 1967.
Primero se construyeron las edificaciones situadas en la ladera por encima de la playa, que antaño ocuparon las oficinas, el economato, el hospitalillo o el polvorín. Y, más tarde, se levantarían los edificios sobre los que se lleva años alertando por su mayor riesgo de derrumbe como efectivamente está ocurriendo. La casa de máquinas, la de aseo y, ya en los años 50, la de oficinas y talleres.
«Se mantienen en situación de abandono el almacén, el edificio de clasificación del material y la bocamina, por donde se sacaba el mineral. La panadería es hoy una vivienda particular. La vía férrea conserva su trazado en situación de olvido y abandono. La imagen de conjunto se aproxima mucho a la de ruina», dice, para completar la descripción del conjunto histórico, la ficha de Hispania Nostra sobre este olvidado BIC asturiano.
La Prensa, capitulaciones y otrtos....
STEPHEN ENGELBERG / DIRECTOR DE PROPUBLICA
“Vivimos en un ambiente en el que los hechos llevan las de perder”
Sebastiaan Faber 31/01/2025
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El director de ProPublica, Stephen Engelberg. / ProPublica
El director de ProPublica, Stephen Engelberg. / ProPublica En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí “Cuando la prensa diaria entró en crisis, se asumió que lo primero en eliminarse sería el periodismo de investigación, que no solo es carísimo, sino que suele molestar a todo el mundo. Más de quince años después, nos hemos dado cuenta de que es justo lo opuesto. Resulta que el periodismo de investigación es la mejor base para la supervivencia de los medios. Es caro, sí, pero también es lo que de verdad atrae al público lector”. Habla Stephen Engelberg, director de ProPublica, la mayor organización informativa sin ánimo de lucro en Estados Unidos, con una plantilla de 150 reporteros y un presupuesto anual de 45 millones de dólares. Fundada en 2007, ProPublica no es, ni mucho menos, pionera en su campo. El primer medio sin fines de lucro, el Center for Investigative Reporting (CIR), cuyo canal de difusión es hoy Reveal, se creó en San Francisco en 1977. El Center for Public Integrity (CPI) se fundó en 1989, en la capital del país. En los últimos quince años, sin embargo, el modelo ha proliferado a nivel internacional (a través de organizaciones como el Consorcio y la Red de Periodismo de Investigación, ICIJ y GIJN por sus siglas en inglés), a nivel local en ciudades como Baltimore o Cleveland y a nivel regional en estados como Texas. Es llamativo, además, que muchos de los medios más jóvenes cuenten con periodistas con muchos años de experiencia en las redacciones de las cabeceras comerciales más grandes del país. Si los diarios tradicionales han tendido a funcionar a base de anuncios y suscripciones, los nonprofit se financian mediante una combinación de apoyos sustanciosos de filántropos y fundaciones y contribuciones más modestas de lectores comunes. Y donde la prensa convencional compite ferozmente entre sí, los reporteros de los nonprofit colaboran con colegas de otras cabeceras y buscan compartir sus historias. ProPublica se considera un medio generalista, pero otros fundados en los últimos años adoptan un enfoque temático más específico. Así, el Marshall Project investiga el mundo de la justicia criminal, The Markup se concentra en la industria tecnológica y The Intercept, fundado por Glenn Greenwald, Jeremy Scahill y Laura Poitras, promete una cobertura despiadada de las instituciones de poder. En los últimos 17 años, los reportajes de ProPublica han servido para revelar abusos a gran escala y producir cambios legislativos a todos los niveles. En los últimos dos años, el medio ha publicado investigaciones sobre las muertes causadas por la restricción del acceso al aborto, la corrupción de la Corte Suprema y los abusos de las compañías privadas de seguros sanitarios, entre otras muchas historias. Desde 2008, sus reporteros se han hecho con siete Premios Pulitzer. Su director, Stephen Engelberg (Lexington, Massachusetts, 1958), pasó 18 años con el New York Times, incluida una estancia como corresponsal en Varsovia, desde donde cubrió las guerras de Yugoslavia. En 2002 se mudó a Portland para dirigir el diario The Oregonian. Trabaja en ProPublica desde 2008 y lo dirige desde 2013. Habla con CTXT desde su despacho en SoHo (Manhattan) tres días después de la toma de posesión de Donald Trump. ¿Cuál es el ambiente en la redacción? Serio, concentrado, muy diferente de lo que fue en 2016, cuando la victoria de Trump nos pilló con el pie cambiado. Esta vez ocurrió lo opuesto. La verdad es que llevamos meses preparándonos. Ya antes de las elecciones sacamos una serie importante sobre la inmigración, por ejemplo. Ahora es cuestión de centrarse. Como organización que se enfoca en investigaciones de largo aliento, tendremos que decidir qué significa vivir con el actual ritmo informativo, aunque es probable que no pasemos cuatro años tan febriles como esta semana. Por ahora, estamos intentando ajustarnos a la nueva realidad. Es preocupante la capitulación por adelantado ante Trump de medios cuyos propietarios pretenden proteger sus propios intereses ¿Alguna de las decisiones de la nueva administración le ha sorprendido? En líneas generales, ha ocurrido lo que esperábamos: una campaña de shock and awe, con una avalancha de órdenes ejecutivas, algunas de las cuales claramente van más allá de los límites legales –como el intento de abolir la ciudadanía por nacimiento, que está codificada en la 14 enmienda de la Constitución–. Si algo nos puede haber sorprendido es que la nueva administración está siendo incluso más agresiva, y yendo más lejos de lo que anticipamos. Ha sido el caso con el indulto masivo a los asaltantes del Capitolio. Trump y los suyos nunca han ocultado a quienes tienen en la diana. Los inmigrantes, la comunidad LGBTIQ+ y el funcionariado federal son todos considerados enemigos. Entre ellos está también incluida la que Trump lleva años llamando “la prensa mentirosa”. ¿Cómo valora la actitud de los medios ante esta situación? Es verdaderamente preocupante la capitulación por adelantado de medios cuyos propietarios pretenden, ante todo, proteger sus propios intereses. El Washington Post, por ejemplo, representa una parte nimia del imperio empresarial de Jeff Bezos. Pero es una institución increíblemente importante en el paisaje periodístico de este país. En un mundo ideal, es obvio que no se vería al propietario de un medio periodístico celebrar una nueva administración de la forma en que lo hizo Bezos. Ni mucho menos ocupar un asiento tan prominente en la inauguración o ¡ayudar a financiarla! ProPublica, en cambio, no tiene propietario. Así es. No tengo a ningún milmillonario que me diga qué hacer. La gente que nos financia no se preocupa por salvaguardar sus posibles contratos con ningún gobierno. Admito que estoy hablando desde una posición de privilegio, y no quiero estar tirando piedras a mis colegas desde mi torre de marfil. Pero la verdad es que hay una serie de organizaciones informativas, incluidas cadenas de radio y televisión, cuyos intereses empresariales claramente se están imponiendo sobre la misión de sus ramas periodísticas. Es un problema muy grave. Las vulnerabilidades que señala son precisamente las que los medios nonprofit han intentado minimizar desde los años 70. Pero depender de fundaciones y donantes privados, ¿no constituye un riesgo también? ¿No hacen falta otros mecanismos de protección? En ese sentido hemos tenido bastante suerte. Es verdad que, en 2007, cuando empezamos, contábamos con un grupo relativamente pequeño de financiadores. Pero con el tiempo hemos podido diversificar nuestra base. Hoy no hay ninguna fuente de financiación que proporcione más que un pequeño porcentaje de nuestro presupuesto anual de 45 millones de dólares. Tenemos unos 75.000 donantes. Un cuarto del dinero que recaudamos proviene de donaciones pequeñas. Además, las historias que publicamos no suelen impactar en la recaudación de forma directa. Ni siquiera las más controvertidas. En el último año, por ejemplo, hemos escrito bastante sobre la forma en que el suministro de armas de Estados Unidos a Israel transgrede sus propias normas de derechos humanos. Sin duda hubo donantes proisraelíes que dejaron de contribuir por ello. Pero también hubo otros que decidieron donar precisamente por nuestra cobertura del tema. Por mi parte, puedo decir que no siento presión alguna para ajustar nuestra política editorial a las realidades políticas. Las cosas no parecen funcionar de forma tan fluida en todas partes. Cuando el reportero Ken Klippenstein dejó The Intercept el año pasado, sacó una pieza en su Substack quejándose de que el miedo de cabrear a los donantes se impusiera sobre la misión periodística del medio. Incluso dio ejemplos de historias censuradas preventivamente. Mira, no hay ningún modelo que esté libre de riesgos. En los medios comerciales, existe el riesgo de enfadar a las empresas anunciantes. O de cabrear a los suscriptores, porque estos también tienen expectativas. El New York Times, donde trabajé muchos años, tiene diez millones de suscriptores que lo financian. Si cada uno de ellos espera hoy que el diario lidere la resistencia contra Trump, y amenaza con cancelar su suscripción si ocurre algo diferente, eso también genera una presión. Quiero decir que presiones las habrá siempre; la cuestión es cómo resistirlas. En ese sentido, es de lamentar que la cadena de televisión CBS parezca dispuesta a tirar la toalla con la demanda que le ha puesto Trump, y que la mayoría de los abogados consideraría un disparate total, basado en unos cargos inexistentes. [Trump exige 10.000 millones de dólares a CBS por, supuestamente, editar una entrevista a Kamala Harris para hacerla quedar mejor, suprimiendo partes confusas de sus respuestas. La cadena de televisión lo niega]. Y sin embargo parece probable que la CBS acabe pagando para que el gobierno no ponga trabas a una deseada fusión empresarial. Esto constituye un problema muy serio. Porque vamos a ver, si tú eres un reportero de la CBS, ¿cómo vas a afrontar la próxima oportunidad que tengas de contar una historia complicada? Las capitulaciones por adelantado de estos grandes medios comerciales, ¿incrementan la importancia relativa de medios como ProPublica? Me parece que sí. En estos momentos, el difícil trabajo periodístico de investigar y pedir cuentas a la nueva administración requiere una serie de elementos indispensables. Además de tener reporteros excelentes, hace falta una poderosa infraestructura legal. No basta con tener buenos editores; también necesitas a abogados que te revisen los textos. Y necesitas un buen seguro en caso de que te hagan un juicio por difamación. Me parece que muchos medios no están por la labor. No te sorprenderás si te digo que nuestro seguro por difamación se ha encarecido estos últimos años. La expectativa es que habrá más juicios. Otro elemento indispensable es menos práctico. Tienes que estar dispuesto a que te critiquen públicamente por tus investigaciones: correr el riesgo de enfadar a políticos, empresarios y lectores. El hecho de que nosotros contemos con todos estos elementos no solo se debe a que seamos un medio sin fines de lucro, sino también a nuestro tamaño, que nos permite tener la infraestructura, el talento y el apoyo para realizar nuestra misión. Ahora bien, la gran mayoría de los medios norteamericanos no están en esta situación. Nuestro seguro por difamación se ha encarecido estos últimos años. La expectativa es que habrá más juicios Una fuente constante de preocupación ha sido la desaparición de los diarios locales y regionales. ¿Qué hace ProPublica al respecto? Es un desafío que tenemos muy presente. A día de hoy, tenemos cinco centros regionales, lo que nos permite tener más periodistas de investigación dispersos por el país que ningún otro medio. Más allá de esta iniciativa, también financiamos unos veinte newsrooms locales. La idea es pagar un año entero de salario y beneficios para que una reportera o un reportero trabaje en un proyecto local, al mismo tiempo que le proporcionamos todo el apoyo que necesite en términos legales, editoriales, de investigación o de análisis cuantitativo. El objetivo es asistir a periodistas locales allí donde estén. Nos hemos dado cuenta de que el problema no es que el periodismo local carezca de ideas. Lo que no tienen es infraestructura. Pero eso es lo que nosotros podemos proporcionar. Además, estamos convencidos de que hay todavía un caudal de donantes potenciales para financiar el periodismo local. La gente se ha venido acostumbrando a donar a medios nacionales, pero a nivel local aún hay bastante margen de mejora. La ventaja de los medios nonprofit locales es que pueden apelar a los mismos miembros de su comunidad. ¿El declive de los medios locales ha tocado fondo? Me temo que no. Hace falta una mayor comprensión pública de que aquello que la gente estaba acostumbrada a recibir gratis –el periódico local– estaba siendo financiado mediante anuncios y que ahora, que ese modelo ha muerto, la única forma de tener un periodismo local de calidad es pagando por él. Esa conciencia, que ya existe para los medios nacionales, aún está en vías de desarrollo para los locales. ProPublica y otros nonprofits colaboran y comparten con otros medios, con excelentes resultados. Hace años, cuando hablé con David Kaplan, que entonces dirigía la Red Global de Periodistas de Investigación (GIJN), me dijo que el futuro del periodismo no está en la competencia sino en la colaboración. Sin embargo, en los últimos años también hemos visto cómo reporteros estrella abandonan sus diarios y revistas, muchas veces por frustración, para montar un medio unipersonal en Substack. Pienso en Matt Taibbi, Seymour Hersh, Glenn Greenwald o el mismo Ken Klippenstein. Mira, la verdad es que cualquiera que escriba algo factualmente complejo necesita a quien le lea y edite los textos. No hay otra. En lo que respecta al trabajo de investigación, por tanto, me parece que el fenómeno de Substack deja muy vulnerables a los periodistas. No digo que el formato no pueda servir para otros géneros. Por ejemplo, a mí me encantan las reseñas de cine de Ty Burr y me he suscrito a su Substack. Pero para el periodismo de investigación puede resultar muy complicado no tener una infraestructura de apoyo y control. No estamos, precisamente, en una época en que se perdonen los errores. Cada vez que salen historias que después se puedan cuestionar o desmentir, todo el periodismo sufre. Sin duda hay algunos periodistas cuya marca personal vale más de lo que ganan en su medio y que, por tanto, pueden acceder a ese capital abriendo su propio Substack. Bien por ellos. Pero a largo plazo no es una solución. El formato servirá para enriquecer a un número muy pequeño de personas, y para ayudar a difundir el trabajo de muchas más. Pero no va a poder sustituir lo que necesitamos de verdad: un periodismo cuidadosamente contrastado, editado y documentado que resulte persuasivo para sus lectores, por más que haya otras personas que intenten negar su veracidad. Vivimos en un fact-challenged environment, un ambiente en el que los hechos llevan las de perder. Cuanto más apoyo tengan nuestras historias, mejor. El auge del sector informativo nonprofit, ¿ha contribuido a mejorar los medios comerciales? Sí, me parece que sí. Al fin y al cabo, y por más que colaboremos entre todos, estamos compitiendo por los mismos lectores. Todos queremos que la gente nos lea. Dependemos de lectores que estén dispuestos a donar o pagar dinero por algo único. Y cuantas más cosas únicas hay disponibles, más inversión habrá en mejorarlas. El New York Times comprende que, para cobrar a la gente lo que le cobra, tiene que darle algo especial casi todos los días. Y hay pocas cosas más especiales que el periodismo de investigación. Exacto. Y resulta comercialmente viable. Autor > Sebastiaan Faber Profesor de Estudios Hispánicos en Oberlin College. Es autor de numerosos libros, el último de ellos 'Exhuming Franco: Spain's second transition' Ver más artículosEl Cachetazo Chino a Donald the Duck....
Lo del Sputnik
El trumpismo, por ahora un enfrentamiento con el judicial, una dramatización del racismo, un recorte descomunal del Estado y un aumento de los aranceles, ha recibido un duro golpe. La leche se la ha proporcionado DeepSeek, un satélite chino
Guillem Martínez 1/02/2025
Bluesky Icon
Trump, durante la conferencia de prensa sobre el choque aéreo en Washington. / Imagen de TV
Trump, durante la conferencia de prensa sobre el choque aéreo en Washington. / Imagen de TV En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí 1- Hola. Esto es un artículo que he hecho con mis manitas, como un regalo del Día de la Madre. La idea es ponderar cómo ha quedado el patio tras el Juntstazo de la semana pasada, para después observar qué ha aportado en los últimos días el Trumpismo 2.0. –esa cosa por definir, cuyo significado real será preciso dilucidar lo antes posible–, para posteriormente finalizar, zas, con algo en verdad notorio, una noticia trascendental que dibuja la época. A saber: un inesperado satélite Sputnik vuelve a recorrer el espacio, de manera que, si salen a la ventana, podrán verlo. Pi-pip-pip. Las noticias en verdad importantes son constatables al asomarse a la ventana. Más información en el punto 16. Al que se llega, como ya saben, siguiendo esta línea de puntos que continúa con el punto 2. 2- ¿Cómo ha quedado el patio una semana después de que Junts, también con sus manitas, doblara el precio de las tarjetas de transporte y rebajara más de dos puntos el importe de las pensiones? Pues ha quedado completado con dos dinámicas, que se prolongarán, como poco, hasta el final de la legislatura. Como ya habrán adivinado, se trata de las dinámicas A) y B). 3- La dinámica A) consiste en que Junts no sabe si tirarse al tren o al maquinista. Es decir, ha verbalizado que es un partido de criterio voluble, que diría un párroco. Lo que orienta en la dirección de que el pack indepe-catalanista-lo-que-sea pasa un momento intenso de despiste. Es el aludido momento de crisis –histórica, importante, de la que nadie habla ni hablará en Cat, diría– del catalanismo político, seriamente fuera de juego, sin un itinerario claro, en ocasiones sin tan siquiera un léxico claro. En este momento de su crisis, Junts, simplemente, busca la consecución de medidas cuyo itinerario político es breve o nulo y que tan solo tienen la función de ser visualizadas por su electorado –a través de la tele, el punto en el que transcurre la política por aquí abajo– como una manifestación de poder sobre Moncloa. No hay proyecto. Tan solo, como decimos en cat, épater le électeur. Junts, simplemente, busca la consecución de medidas cuyo itinerario político es breve o nulo 4- Veamos, si no, qué ha conseguido Junts tras su desastrosa votación de la semana pasada y tras una semana de negociaciones, a tutiplén, con el PSOE. ¿A cambio de qué ha cambiado Junts el sentido de su voto? Pues de nada. No se lo pierdan. 5- Está semana se desgajó la ley ómnibus en un pack económico –que, se supone, se está negociando ahora– y un nuevo decreto social, con 29 medidas –entre ellas lo de los bonos de transporte, la subida de las pensiones, las ayudas por el paso de la dana y de Mazón por València…–. Y, a cambio de votar todo eso, Junts consiguió dos grandes logros. El Gran Logro a): una suerte de seguro público para los propietarios de pisos ocupados por sus inquilinos –algo simbólico, pues esa situación no es muy común–. Y el Gran Logro b), que no es otro que la aceptación de la moción de confianza por parte de Moncloa, con la que nos adentramos en el festival del humor. No se vayan, amiguitos. 6- En la anterior propuesta de Junts, rechazada por la Mesa, para la cosa moción de confianza –registrada en el Congreso el pasado diciembre–, se explicaba lo que Junts quería someter al voto del pleno en estos términos: “El Congreso (…) insta al presidente (…) a plantear una moción de confianza” –lo que es la sinopsis, breve y exacta, de un delirio: Junts pedía votar en el Congreso una decisión que es únicamente del presidente del Ejecutivo; porque yo lo valgo–. Pues bien, en la propuesta de esta semana, que ha sido aceptada por la Mesa, y que llegaría al hemiciclo a mediados de febrero, la cosa ha cambiado sucintamente: “El Congreso (…) insta al presidente de Gobierno (…) a considerar la oportunidad de plantear una cuestión de confianza conforme la prerrogativa que le confiere la CE78, atendiendo al carácter político, sin vinculación jurídica, de la presente iniciativa”. Junts, vamos, no solo rebaja el tono épico del asunto, sino que viene a reconocer que la petición que se emite cae dentro de su gran especialidad política: el fake. Es decir, lo negociado entre Junts y Moncloa es lo siguiente: la Mesa admitirá la petición de Junts. Se tramitará. Es posible que en un pleno se hable de ella. Pero aún es más posible que no se vote. Y que, si se vota, no se le hará caso alguno, pues es una resolución parlamentaria, del tipo no-queremos-que-los-niños-lloren-de-frío-en-el-Trópico. El Gran Logro b) es, otra vez, el simulacro de algo. Es decir, lo dicho, un fake. Un parece que. Nada. 7- La dinámica A) consiste, vamos, en que Junts ha explicitado, por fin, lo que quiere del Ejecutivo y del Legislativo. Gestos. Teatrales. No reales. Que puedan ser entendidos por sus votantes –históricamente, no muy rápidos– como demostraciones de poder. El PSOE no tendrá problemas en emitirlos. Se han juntado, en fin, el hambre con las ganas de comer. PSOE y Junts. Es posible intuir, incluso, que esta dinámica de solicitar funciones teatrales, y de otorgarlas, empezó hace mucho ya, con el mismísimo acuerdo de legislatura. Y que no se va a interrumpir por ahora. Por otra parte, Junts ha emitido otro mensaje aún más explícito y lapidario: sí, votará periódicamente con PP y Vox. Es su carácter. Pero la sangre no llegará al río / al fin del Gobierno de coalición, pues eso significaría el fin de Junts. Es más, según el CIS de enero, siete de cada diez votantes de Junts quieren un gobierno de Sánchez antes que uno PP-Vox. Algo que Junts, que se ha hecho el loco al respecto por unos días, viene a reconocer y a fijar como límite. 8- La dinámica B) alude, a su vez, al Gobierno, a la gestión de su mayoría parlamentaria. De repente, siendo aún complicada, se ha vuelto más depurada y sencilla. Tan solo debe emitir dramatizaciones teatrales, al albur del partido de guerra cultural que las solicite a cambio de su voto. Es posible que con esta emisión de gestos a la carta, solicitados por los dos partidos de guerra cultural integrados en la mayoría parlamentaría del Congreso –el otro es Podemos–, el Gobierno pueda, incluso, emitir presupuestos, ese preciosismo del siglo XXI. Vivir para ver. 9- Hasta aquí les he hablado de cosas importantes. Pero ahora lo haré de cosas más importantes. Trump. Esa catarata de decisiones, constantes, espectaculares. ¿Qué proporción de agua y espuma ha tenido esta semana? 10- Varios jueces federales han congelado distintas decisiones presidenciales. Así, una jueza federal ha congelado el congelamiento de las ayudas federales. Al poco de esa decisión, Trump ha suspendido la orden indefinidamente / se la ha comido con patatas. Los jueces, vamos, pueden ser un freno a Trump. Precisamente porque –al contrario que en España– previo al advenimiento de Trump 2.0 los jueces no han firmado manifiestos, que solo tenían como fin polarizar y reducir a minoría silenciosa a los miembros de los cuerpos de la Justicia progresistas. No defienden al fiscal general, en un caso que los hechos y el periodismo han explicado como inexistente 11- Esta semana, por ejemplo, se ha podido asistir en España a un logro de esos manifiestos, imposible de realizar aún en EEUU. El fiscal general ha sido interrogado por un juez del TS. Se trata de un hecho de gran violencia: por primera vez, desde 1936, unos uniformados –con toga– juzgan a otros. Es decir: no va a haber piedad. Ni, muy posiblemente, como está ocurriendo, respeto a la ley y a la costumbre. Ni a honestidad alguna. Tras su interrogatorio, ha habido otro manifiesto. Otro más. Lo que explica debilidad en el proto-golpismo. En este caso firman 13 fiscales de mesa / de la Junta de Fiscales. No defienden al fiscal general, en un caso que los hechos y el periodismo han explicado como inexistente, sino que le exigen la dimisión, por no haber contestado a las preguntas del juez instructor. Continuará. 12- De los puntos 10 y 11 se deduce que EEUU posee más herramientas que nosotros para enfrentarse, incluso para frenar, la amenaza antidemocrática. Volvamos a EEUU. 13- Han empezado las deportaciones. Es importante ver cómo funcionan esas Nuevas Noches de los Cristales Rotos. Se trata –por ahora– de sobreactuaciones dramatizadas, si bien con resultados dramáticos para los deportados. Lo que indica que persiguen antes el miedo que la deportación. En una de esas redadas participó, como un poli más, la ministra / secretaria de Seguridad Nacional –se trata de mi facha favo: una señora famosa por matar a tiros a su perro; acudió al evento vestida con chaleco antibalas y gorra de influencer–, que retransmitió el asunto en redes y en términos épicos y teatrales. Por lo visto, la megarredada –en Nueva York, donde es inmigrante ilegal hasta el gato– fue un éxito de crítica y público, pero no de deportados. Lo que puede explicar el género. Por otra parte, estas expulsiones –en ocasiones en avión; no se pierdan el punto 14– son insostenibles económicamente en el tiempo. El mismo hecho de querer expulsar a 15 millones de inmigrantes es económicamente insostenible en términos productivos. ¿Hasta dónde llegará el teatro? ¿Hasta la ruina, es decir, hasta lo real? 14- Ha habido un primer conflicto con un Gobierno extranjero por la cosa deportaciones: el de Gustavo Petro / Colombia. En ese conflicto han sido importantes dos cosas. Por una parte, el uso, por parte de Trump, de a) la amenaza de subir los aranceles a Colombia, que fue determinante para que el Gobierno de Petro aceptara los deportados colombianos expulsados por Trump. Por otra, b) el uso de la lírica, de la sentimentalidad, y no de la política, por parte de Petro, como si fuera un cantautor, y no un político con cargo en uso. Y con responsabilidades. La cosa a) explica un componente del trumpismo –no se pierdan el punto 15–. Y la b) un peligro para la política y el periodismo no trumpistas: ser engullidos por el trumpismo, no describir el trumpismo, no emitir políticas consecuentes a esas descripciones, sino emitir cursilerías, dramaturgia, esa región del trumpismo. La sentimentalidad, en fin, en política, es otro bulo. 15- Sobre los aranceles. Parecen ser la gran herramienta de Trump. Los ha emitido ya contra Canadá y contra México. Lo que explica el trumpismo como la búsqueda de beneficios empresariales en un Estado, esa cosa que no es, en absoluto, una empresa, que tiene otra función y otros balances y otro tipo de beneficios. La idea es, en todo caso, aumentar beneficios à gogó con los aranceles. A esos ingresos se le sumaría el ahorro por el adelgazamiento del Estado. El DOGE, la oficina de Musk, en ese sentido, pretende desprenderse de 2,3 millones de funcionarios federales, siguiendo la misma pauta, el mismo léxico que durante el gran despido masivo en X. Musk pretende quedarse solo con funcionarios que sean fieles al presi y a la cosa MAGA. Eso supondría la pérdida de la presunta neutralidad del Estado. En todo caso, el intento no será tan fácil. Existen los sindicatos y las leyes federales, que impiden esos despidos. El aumento de ingresos por aranceles y la disminución de gasto –en funcionarios, en gasto social, en subvención a energías alternativas– permitirían, en todo caso, la prometida rebaja histórica, sin precedentes desde Reagan, en los impuestos a las empresas y en el IRPF. Vamos, que las gallinas que entran por las que salen. Y aún quedarían 500.000 millones de dólares de excedente –calculaban; no se pierdan el punto 16– para regalar a las grandes empresas tecnológicas, en lo que sería la mayor descapitalización del Estado de la Historia. Todo este proyecto es hoy un castillo en el aire, que en una semana de Trump 2.0 ya ha empezado a tambalearse. Por dos razones. A saber: a) no está claro que las cuentas de Trump sean no ya reales, sino verosímiles. Y, por otra parte, hay algo nuevo, un imprevisto: b) la cosa Sputnik. Lo que nos lleva a hablar de la cosa Sputnik. Musk pretende quedarse solo con funcionarios que sean fieles al presi y a la cosa MAGA 16- Un Sputnik es un satélite soviético que nadie esperaba y que, de pronto, en octubre de 1957, surcó el espacio, dejando a todo el mundo, especialmente a los EEUU, con cara de tonto. Pues bien. Eso es lo que ha vuelto a pasar. Esta semana, de pronto, nos despertamos con un nuevo objeto –como el Sputnik, también oriental– que lo cambia todo y que deja a todo el mundo, especialmente a EEUU, con cara de tonto. Se trata de DeepSeek, una propuesta de IA emitida desde China y radicalmente novedosa: es sencilla, sorprendente, potente, parte de componentes sencillos y baratos, y es espectacularmente competitiva, sino superior, a la IA de la norteamericana NVIDIA. Vamos, con un alambre y una caña, China ha puesto en órbita algo que no solo compite, sino que deja atrás la millonaria propuesta norteamericana. Por lo que los accionistas han abandonado el proyecto de IA norteamericano. En masa. En el trance de hacerlo, y en menos de 24h, la estampida ha ocasionado una descapitalización de NVIDIA por cerca de 600.000 M$ –un récord histórico–. Esa cantidad supera, por mucho, la bicoca de los 500.000 M$ prometidos por Trump a –todas, no solo a NVIDIA– las grandes tecnológicas. 17- DeepSeek, lo que ha hecho, lo que hará, es, por sí solo, un Sputnik. Un hito. Un antes y un después. El inicio de una carrera. Que EEUU, en una semana y pico de Trump 2.0, empieza perdiendo, lo que tendrá serias consecuencias en su programa. 18- El trumpismo, por ahora, un enfrentamiento con el judicial, una dramatización del racismo, un recorte descomunal del Estado y un aumento de los aranceles, que garantiza el pago de dividendos a los políticos-ejecutivos-de-empresas y la entrega de una cantidad de dinero espectacular a las empresas-Estado, ha recibido un duro golpe en la mandíbula. Ahora mismo, está noqueado. La leche se la ha proporcionado DeepSeek, un satélite Sputnik chino, inesperado. EEUU no podrá responder a ese reto tan fácilmente. Lo hizo, con dificultades, cuando la carrera espacial, aquella vinculación de la inteligencia con el Estado. Es poco probable que esa vinculación ocurra ahora en un Estado adelgazado, sin inteligencia, que penaliza la inteligencia en su seno. 19- Si se asoman a la ventana verán un Sputnik. Aunque no lo vean, Trump lo ve. Y sabe que eso lo cambia todo. Autor > Guillem Martínez Es autor de 'CT o la cultura de la Transición. Crítica a 35 años de cultura española' (Debolsillo), de '57 días en Piolín' de la colección Contextos (CTXT/Lengua de Trapo), de 'Caja de brujas', de la misma colección y de 'Los Domingos', una selección de sus artículos dominicales (Anagrama). Su último libro es 'Como los griegos' (Escritos contextatarios). Ver más artículos @guillemmartnez
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