domingo, 30 de julio de 2023

Esperando ansiosos...

La gestión de la resaca electoral voto_urna_elecciones Nuevatribuna HORMIGAS ROJAS | VARIOS AUTORES 30 de julio de 2023, 8:03 Las pasadas elecciones del 23-J han puesto a prueba, una vez más, con éxito, a nuestra propia democracia. Sin duda, las mencionadas elecciones ─consideradas por algunos como históricas─ han transcurrida sin grandes problemas y han contado con una notable participación, a pesar del calor y de que una buena parte de los ciudadanos están de vacaciones (el eficaz y bien administrado voto por correo ha sido determinante: lo han utilizado casi dos millones y medio de electores). Dicho esto, no debemos olvidar que la campaña ha sido particularmente bronca (“que te vote Txapote”, el “Falcon”, la “derogación del sanchismo” y demás lindezas programadas por las derechas), llena de mentiras y falsedades, sin contenido sobre ideas y programas ilusionantes y con un escaso protagonismo de los partidos políticos, muy desmovilizados, ante el auge del marketing político contratado en el mercado publicitario y audiovisual con el fin de remover emociones desde la visceralidad y al margen de la realidad social. Ni siquiera Pedro Sánchez y Yolanda Díaz han tenido oportunidad de rendir cuentas de la gestión realizada al frente del Gobierno de coalición. Lo más grave de todo ha sido que el reparto y la gestión de los fondos recibidos de la Unión Europea (UE), los ERTE, la reforma laboral, el incremento del SMI, el ingreso mínimo vital, el incremento de las pensiones, los servicios públicos, el cambio climático, las políticas de igualdad y el crecimiento de la economía en general (PIB) ─en un contexto de crisis sin precedentes conocidos─ han pasado desapercibidos en la campaña, al margen de que tampoco se han debatido las propuestas y alternativas programáticas de los partidos políticos para los próximos cuatro años. En este sentido, es muy significativo que no se dieran a conocer las propuestas económicas y sociales del PP y que Núñez Feijóo fuera remiso a participar en debates electorales. Reequilibrios en la izquierda transformadora El PP ha ganado las elecciones en votos y escaños (137) ─sin cubrir en absoluto sus expectativas─, a costa de Vox y de la influencia del llamado voto útil, aunque no alcanza la mayoría absoluta, ni siquiera con Vox, y tampoco consigue sumar más escaños que el PSOE (121) y Sumar (31). Por eso tendrá serios problemas para gobernar, a pesar de ser la lista más votada. La consecuencia de todo ello resulta evidente: nos espera un debate intenso, una dura negociación y, finalmente, concitar acuerdos en el parlamento de la nación para lograr la investidura; dando por hecho que el PP intentará su nominación a la investidura en una primera instancia. El PSOE pierde las elecciones, pero sortea los peores pronósticos, obtiene casi un millón de votos más que hace cuatro años y mantiene intactas sus expectativas de poder gobernar con el apoyo de Sumar y de la mayoría de los partidos del arco parlamentario, al amparo de los excelentes resultados obtenidos en Cataluña y el País Vasco. En este contexto electoral nadie quiere repetir las elecciones, sobre todo cuando España preside la UE; incluso, el PP apela al voto de la lista más votada ─para evitar la repetición de elecciones─ sin tener en cuenta que ello no garantiza la gobernabilidad futura, y que nuestro sistema es parlamentario y no presidencial, como se ha demostrado recientemente en Extremadura y Canarias. Tampoco se vislumbra en la actualidad un gobierno de concentración entre el PP y el PSOE ─que preconizan la CEOE y algunos poderes fácticos y mediáticos─, sobre todo cuando muchos electores han rechazado, con su voto responsable, las políticas reaccionarias y aprobado mayoritariamente la gestión del Gobierno de coalición. No triunfaron la derecha extrema con la extrema derecha Otros resultados relevantes son dignos de mención: el desplome de los partidos independentistas en Cataluña; la consolidación de EH Bildu, superando al PNV en el País Vasco; el fracaso sin paliativos de Vox (ha perdido más de 600.000 votos), condenado a una escasa relevancia política en esta legislatura; y la escasa presencia del PP en Cataluña y el País Vasco, al margen de su corrosiva dependencia de Vox para gobernar en el conjunto del Estado. Como consecuencia, los grandes retos políticos, económicos y sociales deberán esperar a que se aborden por el futuro gobierno: consolidar el protagonismo de España en la Unión Europea (seguir gestionando los fondos de la UE) y en el concierto internacional (OTAN, Marruecos, invasión de Ucrania…); fomentar el empleo y mejorar el mercado de trabajo; abordar a fondo la protección social (sistema público de pensiones, dependencia, desempleo e ingreso mínimo vital); los servicios públicos (fortalecer la sanidad y la educación públicas); la vivienda y el alquiler social; el cambio climático (sequía y transición energética); la digitalización de nuestra economía; el fenómeno de las migraciones; la reforma fiscal en profundidad (fraude y evasión fiscal, incremento de los ingresos de las rentas altas y del capital…); el respeto a las libertades individuales; el alza de los precios; y, finalmente, el debate territorial (Cataluña y el País Vasco, además de los problemas derivados de la “España vacía” y de la financiación autonómica). El futuro gobierno debería contar con la colaboración responsable de la oposición, el poder de las CCAA, los sindicatos y empresarios y, desde luego, con el conjunto de la sociedad civil En esta descomunal tarea, el futuro gobierno debería contar con la colaboración responsable de la oposición, el poder de las CCAA, los sindicatos y empresarios y, desde luego, con el conjunto de la sociedad civil para no repetir lo ocurrido en la pasada legislatura, ante la nula visión de Estado y la radical intransigencia del PP (lo sucedido con la renovación del Consejo General del Poder Judicial resulta intolerable). Por otra parte, la gestión del Gobierno debe ser transparente y la información debe garantizar la participación y el debate sobre las grandes decisiones políticas que aquel deba tomar en asuntos particularmente relevantes. En este sentido, el PP, por una parte, y el PSOE y Sumar por otra, deberían presentar sendas propuestas políticas de mínimos (para comenzar a dialogar con la intención de concitar apoyos para la investidura), que tengan en cuenta nuestra situación económica y, más en concreto, nuestras necesidades de inversión pública, la financiación de las políticas sociales, la recaudación fiscal y, por lo tanto, el déficit y la deuda pública, entre otras grandes medidas. Sin olvidar nunca que los ciudadanos exigen a cualquier gobierno que garantice el funcionamiento eficaz de las administraciones y de los servicios públicos, la igualdad de oportunidades y la justicia social en un marco respetuoso con las libertades. España debe rechazar la cultura de la crispación y, sobre todo, las políticas de austeridad que algunos están proponiendo en la UE En todo caso, España debe rechazar la cultura de la crispación y, sobre todo, las políticas de austeridad que algunos están proponiendo en la UE, y también en nuestro país, por sus efectos perniciosos en el empleo, la inversión y las políticas sociales. La UE, y en particular España, tiene sobrada experiencia de los cuantiosos destrozos que podrían causar de nuevo las políticas de austeridad en el crecimiento de la economía y, lo que es más grave, en el bienestar de los ciudadanos. En definitiva, el futuro gobierno deberá ser previsible en la defensa de la Constitución Española; proteger a los más vulnerables y respetar el Estado de bienestar social; introducir también certidumbre y seguridad en los ciudadanos; y, desde luego, ser rotundo y creíble a la hora de defender la libertad y la democracia. En este marco, la oposición política debe actuar con sentido de Estado y los jóvenes deberían incorporarse con urgencia al debate político, simplemente porque representan el futuro y la modernidad en la lucha permanente contra las desigualdades sociales. En cualquier caso, debemos seguir avanzando ─sobre todo en materia educativa y cultura democrática ─ en función de lo visto en la reciente campaña electoral. Esperar y ver. Asumir España pactos investidura gobierno coalición elecciones 23J resaca electoral by Taboola Promoted Links You May Like

sábado, 29 de julio de 2023

Censura,Censura,Censura....

Cancelan El Ágora, el único programa estatal con una voz de Podemos 28 de julio Queridas compañeras, queridos compañeros: Hoy hemos sabido que El Ágora de la Cadena SER, uno de los programas más exitosos de la radio con más de 1 millón de oyentes, ha sido cancelado. Se trataba del único programa de radio o televisión de ámbito estatal en el que había una voz de Podemos; la de Pablo Iglesias. En estos años hemos aprendido de la importancia política de los medios. Resulta evidente que la invisibilización en los medios de las voces con ideas afines a las nuestras es una decisión tomada por quienes tienen el poder, desde hace tiempo. Por eso, queremos recordaros que es muy importante que todas apoyemos los pocos digitales de izquierdas que existen y también la única televisión de izquierdas que existe y que han sido capaces de poner en marcha Pablo Iglesias y su equipo: Canal Red. Los demás partidos saben que sus ideas, sus tertulianos afines y sus portavoces estarán bien protegidos y representados en Antena 3, La Sexta, Tele Cinco, La Razón, el ABC, el grupo PRISA, etc. Nosotras solo tenemos una televisión donde nuestras ideas están representadas. Y todas sabemos cuál es. Apoya Canal Red en: https://apoya.canalred.tv/haztesocio

Adrián Barbón yá tiene Gobierno....

Barbón impulsa una amplia renovación de su Gobierno con Gimena Llamedo como vicepresidenta Barbón impulsa una amplia renovación de su Gobierno con Gimena Llamedo como vicepresidenta Un Ejecutivo con seis novedades respecto a la anterior legislatura El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha anunciado hoy una amplia renovación de su nuevo gobierno, un Ejecutivo de coalición entre el PSOE e IU, que ocupará una de las diez consejerías, y en el que habrá seis novedades respecto a la anterior legislatura en un gabinete cuya vicepresidencia ocupará la hasta ahora número dos de la FSA-PSOE, Gimena Llamedo. Así, del Gobierno seguirán formando parte la hasta ahora consejera de Educación, Lydia Espina; el de Ciencia, Borja Sánchez, -que ve ampliadas sus competencias-; la de Derechos Sociales y Bienestar, Melania Álvarez, y el hasta ahora responsable de Infraestructuras, Alejandro Calvo. Al gabinete se incorporarán la hasta ahora gerente del Servicio de Salud, Concepción Saavedra, al frente del departamento de Salud; el ex presidente de la Junta General, Marcelino Marcos, en la Consejería de Medio Rural; la hasta ahora viceconsejera de Medio Ambiente Nieves Roqueñí como titular de Transición Ecológica e Industria y Guillermo Peláez como responsable de Hacienda. PUBLICIDAD La relación de miembros de un gobierno paritario -cinco hombres y cinco mujeres, al margen de Barbón- y con dos independientes -Saavedra y Roqueñí- se completa con el coordinador de IU-Asturias Ovidio Zapico como consejero de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos. En la rueda de prensa en la que ha anunciado su nuevo gabinete, Barbón ha anunciado que las competencias de Cultura, Política Lingüística y Deportes -hasta ahora con rango de consejería junto a las de turismo- pasarán a depender directamente de Presidencia y las gestionará como viceconsejera Ana Vanesa Gutiérrez, hasta ahora jefa de gabinete del departamento que lideraba Berta Piñán. De esta forma, a las ya previstas salidas de los consejeros de Cultura, Hacienda y Sanidad, y del vicepresidente, Juan Cofiño, que dejó el Gobierno para ser nombrado presidente del parlamento autonómico, se suman las del hasta ahora responsable de Industria, Enrique Fernández, que previsiblemente será nombrado senador por designación autonómica, y de la de Presidencia, Rita Camblor. COMPARTE ESTA NOTICIA PUBLICIDAD PUBLICIDAD

Menos dá una piedra!!!!!

Asturies será la única comunidad autónoma gobernada por una coalición de izquierdas "Somos un único gobierno, no dos", ha subrayado Barbón antes de insistir en que, por el momento, no se plantea incorporar a Podemos. Por Redacción Nortes 29 julio 2023 Adrián Barbón y Ovidio Zapico. Foto: Iván G. Fernández Recomendados Arte nuevu nel antiguu Balneariu de Borines 29 julio 2023 Asturies será la única comunidad autónoma gobernada por una coalición de izquierdas 29 julio 2023 Absueltos los acusados de sobrecostes en la ampliación de El Musel 29 julio 2023 Así se gestó el aplazamiento del Convenio sobre La Vega 28 julio 2023 Redacción Nortes Redacción Nortes https://www.nortes.me Te contamos lo ocurrido centradas en la periferia. El PSOE asturiano e IU-Convocotoria por Asturies han sellado este viernes su acuerdo para conformar un gobierno conjunto “de unidad progresista” para dar estabilidad con el respaldo de 22 de los 45 diputados del parlamento regional a una comunidad que se convierte en “un oasis” en tiempos “de involución” en el mapa autonómico surgido de las elecciones del 28 de mayo. Así lo han asegurado hoy tanto el presidente del Principado y secretario general de la FSA-PSOE, Adrián Barbón, como el coordinador de IU-Asturies, Ovidio Zapico, tras firmar en la sede de la Cámara autonómica un acuerdo ratificado por amplísima mayoría por la militancia de ambas organizaciones que permitirá a la coalición de izquierdas regresar doce años después a un Ejecutivo asturiano. “Abrumado por la responsabilidad, pero ilusionado”, ha asegurado sentirse Zapico, que se hará cargo de la nueva ‘macroconsejería’ de Ordenación del Territorio, Urbanismo, Vivienda y Derechos Ciudadanos en un gabinete integrado por diez departamentos -el máximo que permite el Estatuto de Autonomía- que Barbón anunciará mañana y que será paritario en su composición. Para el dirigente de IU, la voluntad clara de ambas formaciones de dar “estabilidad” a Asturias a partir de un impulso “reformista” ha permitido, en un contexto “en el que afortunadamente parece que se está frenando la involución” en el ámbito nacional, que el Principado sea “una especie de oasis” en un marco autonómico donde, a la espera de Navarra, el PSOE gobierna solo en dos comunidades. Por su parte, Barbón, que trasladará mañana a su socio de gobierno la composición del Ejecutivo antes de hacerla pública, ha considerado que el acuerdo “traslada un mensaje potentísimo” a la sociedad asturiana que aspira a ser “un espejo de la política útil” frente “a la política tóxica del insulto”. “Somos un único gobierno, no dos”, ha subrayado antes de insistir en que, por el momento, no se plantea la posibilidad de incorporar a ese acuerdo a Podemos, que permitiría alcanzar la mayoría absoluta en la Cámara, dada la inestabilidad interna de esa formación derivada del enfrentamiento entre su única diputada y la dirección del partido, una postura que comparte también IU. En cuanto a la composición de su nuevo gabinete, Barbón ha eludido concretarla hasta mañana a la espera de cerrar “algunas cuestiones” relativas a su estructura y a los nombres que la integrarán. “Cuando veo que -en los medios de comunicación- alguna ‘quiniela’ acierta, lo cambio”, ha ironizado. Así, ha insistido que el nuevo Gobierno contará, junto al presidente, con cinco hombres -uno de ellos Zapico- y cinco mujeres -una de ellas vicepresidenta-; tendrá consejeros con un perfil más político y otros más técnico e incluirá “cambios, pero también continuidad” respecto a su anterior gabinete. La definición de la estructura del Ejecutivo, ha apuntado, busca aprender de su anterior gestión escuchando las sugerencias de diversos ámbitos de la sociedad y evitar, por ejemplo, que se creen algunas direcciones generales con unas competencias que las convierten “en ingobernables”. Se trata, según Barbón, de una cuestión “organizativa” y en ningún caso busca una reducción del gasto dado que, a su juicio, los presidentes que dicen formar sus gobiernos atendiendo a ese criterio “mienten” como lo reflejan algunos de los ejecutivos conformados por PP y Vox que, tras su mensaje de “austeridad”, ocultaban un aumento del número de asesores y de altos cargos. ETIQUETASactualidad_cabeceraAdrián BarbónGobierno de coaliciónOvidio Zapico

Interesante lectura de I.Sanchez Cuenca....

Post mortem electoral En los territorios en los que el españolismo derechista ha penetrado con mayor fuerza, el PSOE se estanca. Crece, sin embargo, en las comunidades con lengua propia, o en aquellas en las que este españolismo encuentra mayor resistencia Ignacio Sánchez-Cuenca 27/07/2023

Urna electoral. / CC

Urna electoral. / CC A diferencia de otros medios, en CTXT mantenemos todos nuestros artículos en abierto. Nuestra apuesta es recuperar el espíritu de la prensa independiente: ser un servicio público. Si puedes permitirte pagar 4 euros al mes, apoya a CTXT. ¡Suscríbete! En medio de un ciclón de nacionalismo español agresivo y excluyente, el flanco más débil del Gobierno de coalición, sobre todo de su socio mayoritario, el PSOE, ha sido la política de alianzas. Que algunas leyes y los presupuestos hayan contado con el apoyo de partidos como ERC y Bildu ha sacado de sus casillas a las derechas españolas. Lo han considerado una traición y un riesgo manifiesto para la unidad nacional. El reproche queda condensado en el “¡Que te vote Txapote!”, la frase popularizada por Chema de la Cierva, el hijo ultra del historiador franquista (y ministro de la UCD) Ricardo de la Cierva. El ruido ha sido tan atronador que la derecha fue capaz de imponer la expectativa de que la mayoría absoluta de PP y Vox era cosa hecha. No iban a quedar socialistas capaces de votar al PSOE tras el machaque continuo del “sanchismo”, esa era la convicción entre las élites políticas, económicas y periodísticas de la derecha, compartida por casi todos sus votantes. Sin embargo, las izquierdas han resistido razonablemente bien. Si nos fijamos en el bloque de izquierdas (PSOE, Unidas Podemos / Sumar, Más País), este obtuvo un 43,6% del voto en noviembre de 2019 y un 44% el pasado 23J. Teniendo en cuenta la campaña de los medios derechistas y las múltiples vicisitudes que han afectado al Gobierno durante la pasada legislatura, no es un logro despreciable. Normalmente, los gobiernos, de cualquier signo ideológico, pierden apoyos a lo largo del tiempo. Por eso resulta tan llamativo que, con todas las complicaciones de la legislatura, la coalición gobernante haya salido algo reforzada. En España esto sólo había sucedido en dos ocasiones, en 2000, cuando Aznar obtuvo la mayoría absoluta tras gobernar en minoría, y en 2008, cuando Zapatero aumentó sus apoyos a pesar del griterío sobre la ruptura de España. En todos los demás casos, los gobiernos han perdido voto. Todo un logro, pues. El PSOE solo ha perdido voto en Galicia (-1,8 puntos) y ligerísimamente en Andalucía (-0,3 puntos) No obstante, un análisis más pausado de los datos debería servir para rebajar un poco la euforia. Sumar tuvo un parto complicado, por decirlo con elegancia, y ha sufrido el poder centrípeto de la pugna entre Sánchez y Feijóo (que también ha afectado a Vox). Al polarizarse tanto la campaña en torno a los candidatos de los dos grandes partidos, los partidos pequeños han cedido una parte de sus apoyos. En realidad, el partido que ha sumado apoyos en la izquierda ha sido el PSOE. Ha pasado de 6.792.199 votos en 2019 a 7.760.970 en 2023 (sin contabilizar aún el voto en el extranjero). Se trata de una ganancia de 968.771 papeletas. En términos relativos, supone una mejora de 3,7 puntos porcentuales de voto. Pues bien, la ganancia no se ha producido en todo el territorio por igual. El PSOE solo ha perdido voto en Galicia (-1,8 puntos) y ligerísimamente en Andalucía (-0,3 puntos). En ocho CCAA, las ganancias oscilan entre cero y un punto, un crecimiento prácticamente irrelevante. Las ganancias sustantivas se registran en seis CCAA: Baleares, Canarias, Cantabria, Cataluña, Comunidad Valenciana y País Vasco. Cantabria es un caso excepcional: el aumento de 9,9 puntos se debe a que no se presentó a las elecciones el Partido Regionalista de Cantabria. Debido a esa peculiar circunstancia, en los análisis que siguen mostraré los resultados principales dejando fuera a Cantabria. Cuanto más españolista es dicha identidad en una comunidad autónoma, menor voto a la izquierda De los 968.771 votos nuevos, 418.340 corresponden a Cataluña. Cataluña, con un peso poblacional del 16%, supone un 43% de la ganancia total del PSOE. Si añadimos Baleares y la Comunidad Valenciana (los “países catalanes”), estas tres CCAA reúnen el 62% de las ganancias del PSOE. A tenor de estos datos, resulta tentador suponer que los sentimientos nacionales han desempeñado un papel crucial en estas elecciones. Por lo demás, en elecciones anteriores publiqué en CTXT artículos que mostraban la muy sólida relación entre la identidad nacional y los apoyos a la izquierda. Cuanto más españolista es dicha identidad en una comunidad autónoma, menor voto a la izquierda. Continuando en esta misma línea de trabajo, he analizado las variaciones relativas en el apoyo al PSOE entre 2023 y 2019 en función de la identidad nacional. Concretamente, he recurrido al Estudio 3409 del CIS, sobre identidades culturales, nacionales y europeas, realizado en mayo de 2023 con una muestra grande de 7.643 entrevistas. En cada comunidad autónoma (CA) he calculado el porcentaje de personas que en la pregunta clásica de identificación nacional responden que sólo se sienten de su CA (frente a quienes se sienten solo españoles, más españoles que de su CA, tan españoles como de su CA y más de su CA que españoles). El siguiente gráfico muestra el resultado principal (sin incluir Cantabria, por las razones mencionadas): Se aprecia una relación clara entre comunidades con mayor conciencia nacional y crecimiento del PSOE. Las dos CCAA en las que más crece el PSOE son Cataluña y País Vasco. La interpretación de este resultado no es que los más nacionalistas se hayan pasado en masa al PSOE, sino más bien que se trata de CCAA en las que la cultura política dominante es más refractaria al mensaje excluyente del nacionalismo español de derechas. Una forma parecida de aproximarse a este resultado consiste en comparar las ganancias en las CCAA con lengua propia frente a las que no la tienen. El gráfico siguiente muestra la gran desproporción entre ambos tipos de comunidades: el PSOE avanza cuatro veces más en las CCAA con lengua propia que en el resto (de nuevo, Cantabria no se incluye en el cómputo). Por completar el análisis, muestro también cómo ha afectado a los apoyos al PSOE el diferencial de paro entre 2023 y 2019. Esta variable económica, medida a nivel regional, no tiene ningún efecto. Aun teniendo en cuenta que se trata de un análisis con un nivel de agregación muy elevado (la comunidad autónoma), los datos confirman, una vez más, la gran relevancia que tiene la cuestión nacional en la política española. En aquellos territorios en los que el españolismo derechista ha penetrado con mayor fuerza, el PSOE se estanca. Crece, sin embargo, en las comunidades con lengua propia, o en aquellas en las que este españolismo encuentra mayor resistencia. Autor > Ignacio Sánchez-Cuenca Es profesor de Ciencia Política en la Universidad Carlos III de Madrid. Entre sus últimos libros, La desfachatez intelectual (Catarata 2016), La impotencia

Inmuebles emblemáticos...

La Seguridad Social cede al Principado varias plantas de un inmueble en Oviedo La Voz OVIEDO OVIEDO Edificio del Sespa en la calle Argüelles Edificio del Sespa en la calle Argüelles La cesión será por un plazo de 30 años 28 jul 2023 . Actualizado a las 12:23 h. Comentar · 0 El Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones ha acordado la adscripción al Servicio de Salud del Principado de Asturias de varias plantas de un inmueble de titularidad de la Tesorería General de la Seguridad Social, ubicado en la calle Argüelles, número 8, de Oviedo. En concreto, la adscripción, por un plazo de 30 años, corresponde a las plantas 4º izquierda; 5º derecha, 6º izquierda y 8º derecha de un inmueble del que el Principado ya disfrutaba del resto del edificio en virtud de la transferencia de los servicios de salud en 2001, y de una cesión formalizada en el año 2008. Las plantas que han sido objeto de la adscripción, que suman 721 metros cuadrados, estaban sin uso y se destinarán a la gestión de los servicios sanitarios del Principado de Asturias. Esta adscripción se ampara en la reforma del Real Decreto 1221/92 sobre el patrimonio de la Seguridad Social aprobada el pasado mes de enero, que simplifica y facilita la colaboración entre la Seguridad Social y otras administraciones, permitiendo el uso de inmuebles que no estén siendo utilizados para adscribirlos a fines de utilidad pública, informa Efe.

Hablando de Oppenheimer...

La verdadera historia detrás de las conexiones comunistas de ‘Oppenheimer’ 29/07/2023 Cultura Actualidad, Cine, Cultura 0 Tuitear Compartir Compartir Correo eletrónico ¿Era Oppenheimer comunista? ¿Cómo se desarrollaron sus vínculos con esta ideología? Por Jeffrey Speicher | Collider Hay un tema subyacente distinto a lo largo de la película biográfica de gran éxito de verano recién estrenada Oppenheimer sobre si el padre de la bomba atómica y el personaje principal (Cillian Murphy) fue alguna vez un miembro real del Partido Comunista. En la película se destaca en gran medida que él era, como mínimo, un simpatizante no tan sutil del movimiento que estaba ganando fuerza en la Unión Soviética al mismo tiempo durante la década de 1940. Era el inicio de la Guerra Fría, y Estados Unidos ya desconfiaba mucho de esta nueva ideología basada en la filosofía y los escritos de Karl Marx y Friedrich Engels en el Manifiesto Comunista publicado en 1848. La teoría se convirtió en realidad después de la revolución bolchevique rusa de 1917 liderada por Lenin y posteriormente por Stalin en las décadas previas a cuando se lleva a cabo el proyecto de Oppenheimer. Nunca hay un reconocimiento directo con respecto a su afiliación política, pero es bastante obvio que tenía sus opiniones sobre la viabilidad del comunismo, que era visto por Estados Unidos como el enemigo del capitalismo y el estilo de vida estadounidense. ¿Cuándo y cómo desarrolló Oppenheimer los lazos comunistas? Cuando Oppenheimer se unió a la facultad de la Universidad de California en Berkeley como profesor en 1929, rápidamente la convirtió en una de las facultades de física teórica más importantes del país. Siete años después, el brillante científico entabló una relación con Jean Tatlock, quien es interpretada por Florence Pugh en la película. Ella era una estudiante de medicina partidaria de un sistema económico que repartiera la riqueza de manera colectiva. Antes de que Oppenheimer conociera a Tatlock, en gran medida no estaba interesado en la política. Ni siquiera tenía una radio y rara vez leía una revista o un periódico. La física era su pasión y no podía distraerse con cuestiones políticas. Ella fue su introducción inicial a un sistema alternativo de izquierdas y, aunque era diez años menor que él, tenía una gran influencia sobre él. Su relación a menudo era inestable, ya que él decidió mantenerse un poco al margen de temas políticos. Pero más tarde, Tatlock presentaría a Oppenheimer a influyentes militantes comunistas. Incluso su hermano, Frank, era un miembro titular del Partido Comunista. Se cree que el propio Oppenheimer no terminó siendo un miembro más del partido debido al coste que esto habría tenido en sus futuras actividades científicas. Un factor que lo hizo distanciarse del comunismo en los años previos a la Segunda Guerra Mundial. La referencia de Katherine «Kitty» Oppenheimer al comunismo Si Oppenheimer estaba directamente relacionado con el Partido Comunista es algo que nunca se aborda específicamente en la película, pero hay una referencia puntual a la cuestión del comunismo en la película. Emily Blunt interpreta a Katherine «Kitty» Oppenheimer, quien era comunista. Después de que Oppenheimer y Tatlock se separaran en 1939, se casó con Kitty un año después. En un momento de la película, Kitty es interrogada. Ella muestra un distanciamiento respecto a esta ideología diciendo: «solía pensar que había una distinción entre el comunismo y el comunismo soviético, pero no hay tal distinción». Sim embargo, estas declaraciones se producen en un contexto en el que tanto ella como Oppenheimer están siendo presionados por el gobierno de los EE.UU y el macartismo. Lewis Strauss creía que J. Robert Oppenheimer era un «enemigo del Estado» Robert Downey Jr. interpreta a Lewis Strauss en Oppenheimer. Strauss era el jefe de la Comisión de Energía Atómica y llegó a creer que los lazos de Oppenheimer con el comunismo lo hacían peligroso para la seguridad de los Estados Unidos. Creía que el científico de tendencia izquierdista era un «enemigo del estado» y trató de revocar su autorización de seguridad. Ambos hombres tenían herencia judía, pero sus caminos tomaron una ruta muy tortuosa antes de encajar en la génesis de la bomba atómica y el Proyecto Manhattan. Ambos odiaban a los nazis por razones obvias, pero Strauss abrazó el capitalismo al máximo haciendo una fortuna en la banca de inversión en los años 20 y principios de los 30, y terminó en el lado opuesto de Oppenheimer en lo que respecta a la política. Cuando el macartismo se extendía por todo el país en los años 50, Strauss se encontró cuestionando la integridad de Oppenheimer y se le citó diciéndole al presidente Dwight D. Eisenhower que él “no podría hacer el trabajo en la Comisión de Energía Atómica si Oppenheimer estaba conectado de alguna manera”. Aunque Oppenheimer nunca fue claramente considerado comunista, Strauss y la AEC le revocaron su autorización de seguridad en 1954 debido a su asociación con miembros conocidos del partido. ¿Era Oppenheimer un espía soviético? Muchos creían que Robert Oppenheimer era en realidad un miembro del Partido Comunista de los Estados Unidos desde hace mucho tiempo y que se mantuvo en secreto a principios de los años 40. La teoría defiende que estaba siendo utilizado como un activo soviético para recopilar información por parte de la clandestinidad comunista para obtener información sobre la ciencia atómica estadounidense y el desarrollo de la bomba. Pero nada sucedió con esta supuesta asociación con lo que se llamó el Komintern, una delegación internacional de comunistas, hasta 1944. Fue el presidente Franklin D. Roosevelt quien llegó a un acuerdo con Stalin sobre el desmantelamiento del Komintern. Los rusos creían que era demasiado arriesgado tener a un estadounidense de tan alto perfil bajo la lupa y negaron su relación con Oppenheimer. Cine Oppenheimer Anterior