domingo, 29 de diciembre de 2024

Previsiones ( creo ) que acertadas....

El economista Gonzalo Bernardos predice lo que pasará con la vivienda en 2025: 'Lo vamos a ver masivamente 3 h • 1 minutos de lectura Mercados hoy IBEX ▲ ‎+0,50%‎ SXXE ▲ ‎+0,74%‎ INX Descendiendo rápidamente Gonzalo Bernardos Gonzalo Bernardos © ATRESPLAYER Gonzalo Bernardos es un profesor de economía de la Universidad de Barcelona también conocido por ser un tertuliano habitual en diferentes medios de comunicación como RAC1 o La Sexta. Ahora se ha pronunciado sobre la vivienda, y es que encontrar la adecuada es un proceso más complejo de lo que parece debido a que tanto el mercado inmobiliario como la economía viven una situación delicada. ¿Cuánto vale mi coche? Eche un vistazo aquí (quizá se sorprenda) Autos ¿Cuánto vale mi coche? Eche un vistazo aquí (quizá se sorprenda) Publicidad Desde Trioteca han preguntado a Bernardos sobre cómo será el mercado hipotecario e inmobiliario en 2025, y el economista ha explicado que hay una encuesta del CIS del año 2019 que detalla que "más del 75% quiere comprar una vivienda" y si hasta ahora estaban en alquiler, es porque no ha podido comprar. Bernardos ha asegurado que "vamos a ver masivamente que compran los menores de 40 años" y que para la mayoría será su primera vivienda, aunque puede ser que no sea la deseada, pero que una vez entren en el mercado de la vivienda, posteriormente podrán comprar una mejor. El profesor de economía ha comentado que el próximo año veremos como muchas personas que llevan intentando comprar una vivienda, por fin lo conseguirán: "Personas de clase media baja que hasta ahora no habían podido comprar porque el banco no les parecía un perfil adecuado, ahora les parecerá un perfil adecuado porque ya no tiene contrato temporal, sino fijo. Porque ya tiene una mayor antigüedad en la empresa y porque el banco si no da muchas más hipotecas no gana más dinero en 2025".

sábado, 28 de diciembre de 2024

El Rey o...Ese trasto Institucional...RECOMENDADO.

28 diciembre 2024 Enrique Del Teso Enrique Del Teso Es filólogo y profesor de la Universidad de Oviedo/Uviéu. Su último libro es "La propaganda de ultraderecha y cómo tratar con ella" (Trea, 2022). En estos lares simbolizamos el bucle de los años con el perifollo navideño, que siempre presenta los mismos componentes: emotividad, tradición, puerilidad y mal gusto. No podemos tocar, ver, ni oír el tiempo, pero, tuneando a Einstein, tenemos una intuición tenaz de él. Lo sentimos como algo que fluye y el fin de año parece algo que remansa ese flujo. Por eso se superponen recuerdos de épocas muy distintas y nos acordamos de todo el mundo. La racionalidad secuencia las cosas, mientras que la emotividad está hecha de superposición y simultaneidad. Estos días de tiempo detenido son entonces emotivos, abundan buenos deseos, brindis llenos de sobreentendidos, citas rituales y tristezas espesas por ausencias. Son, decíamos, días de tradición, es decir, días en que repetimos conductas colectivas que tienen perdido su propósito, que muchas veces ni siquiera conocemos. ¿Por qué comemos turrón solo en estas fechas? ¿Por qué el canturreo de los niños de S. Ildefonso, por qué precisamente uvas en Nochevieja, quién discurrió lo del roscón de Reyes? Ni lo sabemos ni nos importa, es tradición, una de esas conductas simbólicas en las que nos encontramos y reconocemos las generaciones. La religión o el solsticio tienen poco papel en estas celebraciones. Así son las tradiciones, la motivación original es, como mucho, un ornamento. Son, decíamos también, días de puerilidad. En ese tiempo remansado, todos esos recuerdos que flotan lo hacen suavizados y sin pinchos, en modo Disney. No solo los niños son el núcleo de estas fiestas, sino que todo el mundo tiene un punto bobalicón en sus maneras, abunda la superficialidad. En tiempos en que el odio es negocio y todos estamos alterados por los traficantes de la mala baba, en estas fechas de aniñamiento nos dejamos edulcorar hasta la banalización simplona. Y son, finalmente, días de mal gusto. Hay gente que canta bien y gente que canta mal. Si la costumbre fuera cantar desde nuestra ventana con un micro y un altavoz, nuestros oídos recibirían una bonita cacofonía, formada por la mezcla casual de la canción de cada uno y los gallos de la mayoría que somos malos cantores. No esa la costumbre, pero sí la de hacer todos, o muchos, de decoradores, diseñadores y luminotécnicos, cada uno a su bola y todos confundiendo la alegría con la estridencia. Y, sin ser poetas más que unos pocos, todo el mundo hace sus pinitos de expresión sentimental y frases trascendentes. Un buen amasijo de mal gusto. Y no lo digo como queja. Todos estuvimos en juergas o momentos de comunión colectiva en que no importa cantar mal. Que durante unos días no importe tentar la epilepsia con parpadeos de luces chillonas es parte de la distensión de estos días donde nada tiene consecuencias y, de hecho, sí que resulta alegre este parque temático kitsch. El discurso del Rey suele compartir con el resto de la Navidad el mal gusto, el topicazo y las palabras engoladas El Rey es parte la costumbre de las fechas navideñas, como Harry Potter, Love Actually o La jungla de cristal. Es verdad que este año fue de los más bajos en audiencia, pero resultaría raro que no hubiera alocución. El discurso del Rey suele compartir con el resto de la Navidad el mal gusto, el topicazo y las palabras engoladas que se dejan en el diccionario el significado y solo encadenan en las frases sus carcasas sonoras. Abunda en pensamientos como que, por encima de las divergencias legítimas, los políticos deben buscar el bien común, y chorradas manidas así. Aunque algo sí dijo y algo calló. En todo caso, el mal gusto no es una limitación de Felipe VI. La monarquía en una democracia es una institución que se agota en protocolos y conductas regladas, repetidas y rígidas. Nada debe sorprender, provocar o desafiar a nadie, y eso solo lo cumplen las palabras y gestos vacíos. Además, la figura del Rey, de cualquier Rey, no puede proyectarse como una figura anodina y vacía. A los monárquicos le gusta fingir, y llegar a creer, que el Rey merece su condición y que, si España no fuera una monarquía, sería el mejor presidente de la república. Así que, cuando el Rey encadena vaciedades, porque su función exige que sea así, tiene que haber una reacción mediática y política de asentimiento y reconocimiento, como si cada frase fuera un tesoro que deberíamos retener en nuestra mente y nuestras decisiones. Esta reacción cortesana de sublimar lo banal forma un cuadro recargado y algo chistoso, y no tiene solución. Ni es admisible en una democracia que un jefe de Estado no elegido piense, analice, proponga o decida, ni es decoroso para un país que la performance del jefe de Estado sea la de un muñeco sin criterio al que se da cuerda. Allá cada uno si quiere embelesarse, rebelarse o reírse, pero el cuadro no tiene remedio. Que el discurso del Rey encaje en el mal gusto de la Navidad, pero sin el toque divertido que tienen las luces, es una exigencia de la democracia. Pero, decíamos, el Rey sí dijo y sí calló. Su discurso deja un muestrario de palabras para que cada uno elija la que le gusta y todo el mundo sienta que el Rey le dio la razón. Al hablar de la inmigración, aparecieron expresiones como «tensiones», «erosión de la cohesión social», «civismo» y «firmeza». Esas palabras suenan, en medio del oropel, como campanillas para que los xenófobos sientan su cutrez racista elevada a sentido común por la realeza. Pero, enredadas en esas frases, aparecen expresiones como «sociedades abiertas», «integración», «dignidad», «ser humano» y «calidad de la democracia», que permiten al PSOE y prensa progresista no disruptiva perorar que la realeza está con la modernidad y la tolerancia. El Rey pone su muestrario léxico a disposición para que cada uno se sirva de lo que necesite. Por eso, hasta cierto punto, sí que dijo algo. Pero también calló. Dijo que España era un gran país y que lo repetiría las veces que hiciera falta. Una de las cosas que tiene como gran país es que, antes de la inmigración, era uno de los países más seguros y con menos criminalidad de Europa; y después de las oleadas migratorias también. No hace falta invocar la «firmeza» ni exigir «civismo» a los recién llegados, porque este gran país no mermó ni un ápice su seguridad. Popper subrayó que solo se dice en ciencia algo si se niega algo. En los discursos políticos, solo se dice algo cuando lo que se dice tiene compromiso de acción y niega lo que dicen otros y la acción que pretenden otros. Hablando en plata, en política si no dices algo que moleste a alguien no estás diciendo nada. El Rey dijo cosas como que hay que conseguir que los jóvenes accedan a la vivienda, que es un problema grave, que deben dialogar las instituciones y los agentes y llegar a un entendimiento entre todos que facilite la solución de problema tan crucial (me estoy dando sueño). Nadie puede negar nada de esto y eso significa que no se está diciendo nada. En la alusión a la dana, qué se puede decir que no sea hablar, no para decir nada, sino como contacto empático. Pero cuando se trata de democracia o dictadura, el Rey sí debe decir algo (y sí lo dijo en el discurso). Cuando se trató de una acción política que buscaba la secesión de Cataluña, el Rey dijo y habló por los codos. Cuando se trata de la gente trabaje para su casero (los alquileres se llevan salarios enteros), sí puede decir algo, lo básico, lo obvio, pero no tan obvio que no sea nada. La vivienda es un conflicto entre quienes quieren vivir del trabajo de otros y quienes quieren vivir de su trabajo. Dicen Pedro Vallín (a quien esperamos pronto en su sitio) y Javier Gomá que la democracia no da respuesta moral a los conflictos, no dice que haya un bando bueno. Pero, así como las democracias incluyen a partes en conflicto y a conflictos de intereses, son también los regímenes más firmes en el sostenimiento de los derechos. Ese es uno de los bordes en los que la Corona sí tiene que decir y no hablar sin decir. En asunto de derechos, quien no los protege los estorba y la Corona es un trasto institucional muy grueso que tiende a estorbar, a poco que se descuide.

Los playos se acercan a los 300.000.-

Con 275.720 personas inscritas en el padrón municipal se prepara Gijón para dar la bienvenida a 2025, encadenando de esta manera su tercer ejercicio consecutivo ganando población. Se supera una barrera psicológica, la de los 275.000 habitantes, y se logra por primera vez en ocho años. Hay que remontarse hasta enero de 2017 para encontrar otro dato por encima de esa cifra, entonces con 276.298 residentes en el concejo, siempre según los datos que maneja el Ayuntamiento y que suelen diferir en varios miles con los oficiales que utiliza el Instituto Nacional de Estadística (INE). Desde 2013, cuando el año arrancó con 281.774 habitantes, el límite que no se ha vuelto a superar es el de los 280.000. Un año antes, en 2012, se había alcanzado una cifra récord de 282.261 personas tras la que se encadenaron ocho ejercicios consecutivos a la baja, hasta 2019. Y aunque a lo largo de ese año, antes del estallido de la covid, se logró un ligero repunte de población, después continuó el descenso hasta situarse en enero de 2022 en un mínimo de 270.891 habitantes. Ahora, sin embargo, la tendencia es muy diferente. Y con el cambio de calendario se culmina un trienio en positivo en el que, una vez descontados a los nacimientos y a la llegada de población de otros lugares y países el número de fallecimientos y el de gijoneses que ponen rumbo a otras latitudes, se registra un incremento acumulado de 4.829 personas. De ellas, 1.976 corresponden a estos últimos doce meses, en lo que supone un incremento del 0,72% desde el pasado 1 de enero. La comparativa con los dos ejercicios precedentes muestra además una aceleración de este crecimiento, pues en 2022 el incremento de población fue del 0,41%, con la suma de 1.122 persona más, y 2023 se despidió con un 0,63% más de habitantes que cuando empezó, al aumentar el padrón en 1.731 personas. El papel de la inmigración Detrás de estas cifras están un aumento de la oferta de vivienda nueva, que atrae a población de otros concejos y regiones, y la inmigración desde otros países, que ya lleva años siendo la cabeza tractora de la demografía, amortiguando el golpe en las épocas de gran caída y liderando los datos también ahora en la de bonanza. Que impacta más la llegada de residentes desde otros lugares que el nacimiento de nuevas hornadas de gijoneses de cuna lo dejan claro los datos referentes a la distribución por edades, donde el número de niños cae en todas las franjas quinquenales situadas por debajo de los 15 años. ¡Enhorabuena, ya eres suscriptor! Mantente al día con las noticias que te importan y profundiza en el análisis de la actualidad, y muchas más ventajas. Hazte partícipe de esta experiencia única a través de nuestras páginas y desde cualquier dispositivo. Inicia sesión aquí Entre 0 y 4 años ya cumplidos hay 6.470 menores, 32 menos que hace un año. Entre 5 y 9 años la población se redujo en 330 niños, hasta los 9.044. Y adolescentes que ya hayan soplado entre 10 y 14 velas hay 11.112, que son también 195 menos. Sumados los tres grupos, los empadronados que no llegan a quinceañero son 26.526, lo que supone 557 menos en tan solo doce meses. O, lo que es lo mismo, un descenso del 2% de la población infantil. Mayor tasa de envejecimiento El extremo contrario es la población mayor, al alza en casi todas las horquillas –solo entre los 70 y los 74 años y entre 85 y 89 hubo cifras a la baja–. Los gijoneses con más de 65 años alcanzan ya las 77.847 personas, 1.373 más que en enero (1,8%). El peso de este grupo de población alcanza ya el 28,2% del total de residentes en el concejo, cuando hace un año eran el 27,9%. Si se ajusta aún más el tiro, mirando por encima de los 80 años, la tendencia es similar, pues de las 22.597 personas con más de esa edad que había hace un año se ha pasado a 23.486, un 3,9% más. El tramo que va de 80 a 84 años, de hecho, es el que ha registrado un mayor aumento de población en cifras absolutas, pasando de 9.599 a 10.732 personas (1.133 más). En lo que respecta al resto de franjas, destaca en el lado negativo la pérdida de 1.566 personas (2,6%) de entre 35 y 49 años. Las horquillas quinquenal que más crecen, mientras, son las de 20 a 24 años y de 25 a 29 años, ambas con un incremento del 4,2%. Más mujeres que hombres Por sexos, los datos del padrón reflejan un mayor número de mujeres (145.838) que de hombres (129.882), lo que supone un 52,9% de población femenina frente a un 47,1% masculina. Los datos van casi a la par hasta los 59 años –con mayoría de hombres, de hecho, en todas las franjas por debajo de los 30–, pero a partir de ahí la brecha va creciendo de manera progresiva con prevalencia de las mujeres, hasta el punto de que por encima de los 65 años representan ya un 59% de la población, frente a un 41% de hombres, y son casi dos tercios de la población (64,4%) con más de 80 años. Temas INE Tercera Edad

Claríto...Charíto.

TRIBUNA POLÍTICO JUDICIAL La democracia bajo sospecha Lo que se está dilucidando en España en estos momentos se sustancia en el antagonismo entre democracia y un autoritarismo populista. Foto de archivo Foto de archivo Juan Antonio Molina Juan Antonio Molina 27 de diciembre de 2024, 19:23 Necesitamos tu ayuda para seguir informando Colabora con Nuevatribuna En un relato de Georges Simenon un policía se cruza con un hombre que le resulta sospechoso y decide seguirlo. Cuanto más lo observa más cosas extrañas hace el sospechoso: parece deambular sin ir a ningún sitio determinado, se muestra esquivo, no se dirige a su domicilio, bien entrada la noche sigue caminando por las calles más solitarias, tiene una actitud constante de huída y por todas estas cosas el policía decide detenerlo, en la comisaria le preguntan que por qué tenía esa actitud sospechosa y el arrestado contesta: La derecha carpetovetónica española, siempre colgada del risco del godo Pelayo, es la heredera de ese patriotismo excluyente y dramáticamente represivo que considera enemigos de España a los que no comulgan con su visión ideológica - Porque me seguía un hombre. En la novela Fahrenheit 451, Ray Bradbury nos habla de una sociedad donde era delito conducir despacio y fijarse en el paisaje. Ello supone una criminalización del criterio, es decir, convertir en delincuente a quien observa y saca consecuencias de lo que ve. La derecha y el frente judicial-mediático conservador avasalla al contrincante ideológico como el comisario Scalambri de la novela “Todo modo” de Leonardo Sciascia presumía de ser capaz de doblegar al Papa y al mismo Dios metiéndoles en una sórdida comisaría y mandándoles quitarse los cordones de los zapatos y el cinturón de los pantalones. Los nazis solían presentar en sus tribunales a los acusados con pantalones muy grandes que tenían que sujetarse para que no se les cayeran y así evitar que mostraran una actitud digna y decorosa. Los ladrones son gente honrada Como en el relato de Simenon hay que perseguir y humillar a la contraparte política y social para hacerla sospechosa y culpable, el adversario en la vida pública debe convertirse en un delincuente. Son contextos en el que la democracia también es sospechosa. ¿Qué está pasando? Aspectos actuales del engagement posmoderno es la mendacidad como sucedáneo normativo. Porque, sin agotar en exceso el repertorio de conclusiones que pueden hacerse de las actuales circunstancias políticas del país, es una evidencia manifiesta, a pesar de la persistente actividad propagandística de los mass media derechistas, la existencia de un intento constante por parte conservadora de demandar y exigir, como única política posible, una suspensión punitiva del formato democrático y dialéctico de la vida pública. Durante el franquismo la política pasaba indefectiblemente por el Tribunal de Orden Público. Montesquieu era un personaje maldito ante la unidad de mando y diversidad de funciones. A partir de las vejaciones al pensamiento de Montesquieu infligidas por el franquismo, tuvo hechuras perversas la univocidad conceptual del poder que se concretaba en el precepto: unidad de mando y diversidad de funciones. Las Cortes, los tribunales, el ejecutivo tenían diferentes tareas, pero siempre mirando a la lucecita del Pardo. La misma ideología que hoy mantiene la derecha posfranquista. Definitivamente, el gran reto de la disputa desde los estratos influyentes del régimen de poder fáctico, lo que se está dilucidando en España en estos momentos se sustancia en el antagonismo entre democracia y un autoritarismo populista que tiene a los intereses de las minorías organizadas como universales en detrimento de las mayorías sociales y los intereses generales, Convertir los procesos judiciales en un show trial con la función de impedir que la representación de los intereses sociales mayoritarios modifique las políticas públicas favorables a las élites es muestra, entre otras, de una decadencia casi irreversible del régimen político incapaz de mantener la calidad de una saludable convivencia democrática. El poder judicial toma el mando. Como afirma el catedrático emérito Luis Arroyo Zapatero, cuando el juez sustituye el tenor literal de un precepto penal por conceptos de su invención o aplica construcciones doctrinales a hechos a los que no corresponde, se pone por encima de la ley y se convierte en un político ilegítimo. ¿Qué debe hacer el gobierno de Sánchez para repeler la burda y cruel forma de oposición radical a la que se enfrenta? La derecha carpetovetónica española, siempre colgada del risco del godo Pelayo, es la heredera de ese patriotismo excluyente y dramáticamente represivo que considera enemigos de España a los que no comulgan con su visión ideológica de una nación que dividen en buenos y malos españoles y donde el adversario político es criminalizado en un deterioro del debate público, solapado por una judicialización de la política y una politización impropia de los órganos neutrales del Estado que intentan convertir al adversario político en delincuente común. Todo ello en el contexto de una apelación permanente del conservadurismo al descrédito de la representatividad democrática del contrario en nombre de una supuesta superioridad moral sobre las organizaciones políticas y la ciudadanía que las vota llevando el formato polémico de la vida pública a una crispación permanente sobre el déficit democrático de la negación de la licitud del adversario político a participar en la vida pública. españa justicia política democracia historia TE RECOMENDAMOS “Elijo productos de Moeve Porque brindan el mayor rendimiento para los motores más exigentes” Cuenta NÓMINA Si no tienes nómina, también es para ti. ¡Vale con ingresos mensuales!

Atáquese yá....Porfa!!!!

El Principado adjudica por 4,3 millones de euros el derribo de sus edificios en el antiguo HUCA La Voz OVIEDO Instalaciones del viejo HUCA Instalaciones del viejo HUCA Los trabajos comienzan el año que viene y durarán 12 meses 27 dic 2024 . Actualizado a las 14:17 h. Comentar · 0 La Consejería de Hacienda y Fondos Europeos ha adjudicado las obras de derribo de los edificios de su propiedad en la parcela del antiguo Hospital Universitario de Asturias (HUCA), en el barrio ovetense de El Cristo, a la empresa Hercal Diggers por un importe de 4.353.253 euros. El consejero de Hacienda y Fondos Europeos, Guillermo Peláez, ha señalado este viernes que la adjudicación es un paso «muy relevante» para la recuperación del entorno del viejo HUCA y para la ciudad de Oviedo. Peláez ha recordado que, de manera paralela, también se están dando los últimos pasos para que la Tesorería General de la Seguridad Social ejecute de manera definitiva la adscripción de los edificios de su propiedad en la zona a la Universidad de Oviedo para el desarrollo del futuro campus universitario. Los trabajos, que comenzarán en 2025 y tendrán un plazo de ejecución de 12 meses, afectarán a las dependencias que pertenecen al Principado en el viejo complejo sanitario con la excepción del edificio de policlínicas, popularmente conocido como los hongos, que se mantendrá. El contrato recoge condiciones para que el derribo sea «ejemplar» desde el punto de vista medioambiental e incluye la retirada de residuos y el desmontaje de las escaleras metálicas y de elementos metálicos menores, como las tuberías, de manera previa a la demolición. Según el Principado, la valoración de los residuos financiará parte de la obra de deconstrucción, por lo que la actuación será ambientalmente sostenible, ya que permitirá reutilizar y recuperar materiales, con un impacto positivo en el coste, informa Efe. Azul Carbayón VERTICALES In Asturias Agora Sabe Bien Generación 3R La salud sabe bien Turismo Asturias © EDICIONES PERIÓDICAS DEL NOROESTE, S.L.U. Calle Santiago de Compostela, 14-2º C, 33012, Oviedo (Asturias) Inscrita en el Registro Mercantil de Asturias en el Tomo 4055, Folio 225, Hoja nº AS-45.949. CIF: B-52.512.464. Aviso legal Política de privacidad Política de cookies Condiciones generales Configuración de cookies

Con un Barbón menguado, servirán de algo estos Presupuestos?

Barbón suma sus sextos presupuestos sólo con los votos de la izquierda La Voz ASTURIAS El pleno del parlamento asturiano aprueba este viernes el proyecto de presupuestos del Principado para 2025 elaborado por el Gobierno de coalición del PSOE e IU, cuya cuantía global se eleva a 6.664 millones, El pleno del parlamento asturiano aprueba este viernes el proyecto de presupuestos del Principado para 2025 elaborado por el Gobierno de coalición del PSOE e IU, cuya cuantía global se eleva a 6.664 millones, Paco Paredes | EFE Foro manifiesta su rechazo en el pleno aunque el acuerdo con Tomé ya había garantizado los escaños para unas cuentas de más de 6.600 millones de euros 27 dic 2024 . Actualizado a las 13:50 h. Comentar · 7 La Junta General ha dado este viernes el visto bueno definitivo a unos presupuestos autonómicos para 2025 de 6.664 millones, un 4,5 por ciento más que el actual, que representan las sextas cuentas que el Ejecutivo de Adrián Barbón saca adelante de manera consecutiva y que, al margen del PSOE y de IU, han contado con el apoyo de la diputada del grupo mixto Covadonga Tomé y el rechazo de Foro. El pleno del parlamento asturiano ha votado este viernes de forma definitiva el documento económico, que además del anunciado voto en contra de PP y de Vox, ha suscitado el rechazo del diputado de Foro Asturias, Adrián Pumares, quien, en esta ocasión, ha expresado su oposición al no incluir, en su opinión, medidas que vayan a mejorar sustancialmente la vida de los asturianos. La Junta General ha votado las 174 enmiendas parciales que las formaciones políticas han presentado al documento, entre las que han salido adelante las dos elaboradas por el PSOE para corregir el error sobre las bonificaciones para herederos de cuarto grado en el impuesto de sucesiones y permitir, en 2026, una rebaja del 99 por ciento. Estas enmiendas que ayer no se incorporaron al dictamen final, dado que IU-Convocatoria por Asturies y Tomé se negaron a respaldarlas, han salido hoy adelante en el pleno de la parlamento con el voto a favor del socio de Gobierno y también de Foro. El portavoz de la coalición, Xabel Vegas, ha afeado que el PSOE haya tratado de solucionar un error «con más errores» al reservar de forma unilateral una enmienda que saben no es del agrado de su socio de gobierno, pero ha remarcado que su grupo no responderá «a la irresponsabilidad con más irresponsabilidad y a la deslealtad con más deslealtad». Barbón cruza el ecuador de su segundo mandato evitando las prórrogas presupuestarias F. S. La polémica comenzó en el pleno pasado cuando el PP cuestionó que no se incluyese dicha bonificación, si bien el consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, aseguró que sí estaba recogido en las cuentas, aunque se trató de un error dado que con la actual redacción la rebaja se mantendría en el 4 por ciento al no incluir la legislación estatal bonificaciones para el cuarto grado. Además de las dos enmiendas promovidas por el PSOE para corregir el error en sucesiones, del conjunto de 175 solo ha salido adelante una registrada por Pumares. PP y Vox critica la falta de rigor En el debate plenario, el PP ha criticado la falta de «rigor» del proyecto, al estar elaborado con cifras «infladas» y cuya negociación ha sido una «farsa», y ha denunciado la «incompetencia y frivolidad» del consejero de Hacienda, Guillermo Peláez, dado que desconocía sus propias cuentas. «Usted mintió y debería irse. Váyase señor Peláez; ha perdido el escaso crédito político que tenía», ha afirmado el diputado popular Luis Venta. Sobre esta cuestión también se ha pronunciado el parlamentario de Vox Gonzalo Centeno, quien, tras lamentar la falta de rigor del proyecto, ha subrayado que la oposición hubiera «disculpado galantemente» al titular de Hacienda si este hubiese empleado unas formas «más templadas y sin perder los papeles». Pumares opta por el rechazo El único que quedaba por dar a conocer el sentido de su voto era Pumares, quien finalmente ha optado por rechazar unas cuentas que no contemplan actuaciones encaminadas a mejorar la vida de los asturianos, como, a su juicio, sí ocurrió con las de este año con la reforma del impuestos de donaciones a propuesta de Foro. «Eso junto al guirigay que se ha visto en el seno del Consejo de Gobierno ha alejado el posible acuerdo con Foro», ha dicho Pumares en relación al error en torno a sucesiones. Tomé subraya la apuesta por los servicios sociales La diputada Tomé, que ya anunció su voto a favor hace unas semanas, ha señalado que presupuestos del Principado, sin ser los que ella propondría, apuestan por los servicios públicos y adelantan avances sociales. No obstante, ha precisado que «faltan y sobran algunas cosas» para la Asturias a la que aspira, y ha reivindicado asuntos como la oficialidad del asturiano y la aprobación de la «ley LGTBIQ+» El PSOE destaca la capacidad de acuerdo del Gobierno Por su parte, el grupo parlamentario del PSOE ha destacado la «voluntad de diálogo sincera» y la «capacidad de llegar a acuerdos» del gobierno de coalición frente a la visión «apocalíptica» del PP, que ha presentado «enmiendas cobardes» a las cuentas porque «no tiene proyecto» para la comunidad. El diputado socialista Luis Fernández Huerga ha asegurado que la aprobación del sexto presupuesto consecutivo del Ejecutivo de Adrián Barbón «puede parecer algo normal, pero no lo es» y es consecuencia del trabajo realizado para alcanzar consensos. 4.000 millones a gasto social El proyecto de presupuestos contempla una dotación de 4.400 millones que se destinarán a gasto social y más de 1.000 a inversiones productivas. La mayor partida presupuestaria se la sigue llevando la sanidad, que absorberá 2.641 millones de euros, mientras que los recursos destinados a educación se elevarán a 1.115 millones y los consignados a políticas sociales a más de 809 millones, lo que supone un incremento de casi el 16 por ciento. Uno de los mayores incrementos se los lleva el capítulo de vivienda que, con una subida del 60 por ciento respecto a las cuentas de este año, dispondrá de una partida de 156 millones de euros. Las cuentas avanzan en la llamada vía fiscal asturiana con nuevas deducciones de hasta 2.000 euros por gastos básicos para jóvenes de hasta 35 años con el fin de que puedan incrementar su renta disponible y emanciparse. Sextas cuentas de Barbón Desde su llegada al Gobierno asturiano, Barbón ha logrado sacar adelante todos los presupuestos que ha elaborado jugando, en cada ocasión, con una geometría variable para lograr los apoyos necesarios. Las cuentas de 2020 salieron adelante gracias al apoyo de IU y las abstención de Pumares y de una diputada de Ciudadanos, quien, posteriormente, anunció su dimisión. Las del 2021 reunieron un mayor consenso al sumar los apoyos de la formación naranja, Podemos, IU y Foro, mientras que las del año siguiente también recabaron el apoyo de la coalición de izquierdas y de Ciudadanos. El gobierno socialista sumó para el proyecto de 2023 los votos del partido morado, IU y el parlamentario diputado del grupo mixto Armando Fernández Bartolomé, expulsado de Ciudadanos. Por su parte, las cuentas de 2024, las primeras diseñadas por el Ejecutivo de coalición, contaron con el respaldo del representante de Foro y de Tomé; informó EFE. Archivado en: Adrián Barbón Adrián Pumares PSOE Política social Foro Asturias Comentar · 7

En este lodazal,cualquier celebración, nos salpicará......

El año del lodo La riada de Valencia arrambló con los precarios límites que quedaban en pie y no se permitían cruzar para ganar legítimamente la contienda política Antón Losada 27/12/2024 Bluesky Icon

Felipe VI durante su visita a Paiporta. / YouTube (casarealtv)

Felipe VI durante su visita a Paiporta. / YouTube (casarealtv) En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí Sabes que la cosa no va bien cuando es el rey Felipe VI quien tiene que explicarle, a una gente que le grita cosas tan indignadas como inconexas, que no se dejen arrastrar por el barro de los bulos y la desinformación porque hay mucha gente interesada en sembrar el caos. La riada de Valencia se llevó por delante centenares de vidas, miles de propiedades y decenas de miles de coches. Con mucho menos esfuerzo, arrambló con los precarios límites que quedaban en pie y no se permitían cruzar para ganar legítimamente la contienda política. Una cosa es inventarse chismes sobre los gustos sexuales de un político, su pasión por las monterías o los chalés a pie de pista. Otra muy distinta maliciarse que yacían centenares de muertos en parkings inundados, mientras miles de familias buscaban aún a sus desaparecidos y el Gobierno de Pedro Sánchez lo ocultaba para que nos fuéramos de puente en Difuntos y se nos olvidara. Lo poco que aprendimos como sociedad democrática después del 11M había quedado oficialmente olvidado. La mañana de ese domingo de noviembre, en Paiporta, la imagen del fango asaltando las instituciones dejó de ser una metáfora para convertirse en un clip de TikTok. Desde entonces el lodazal no ha hecho más que subir su nivel en todas y cada una de las instituciones del Estado. Si no fuera porque gente tan seria y tan formal no puede ni debe comportarse así, casi parecería que muchos en los tres poderes del Estado disfrutasen revolcándose en la antipolítica como gozan los gorrinos chapoteando en el barro. Lo más temible y paradójico es que quienes más se benefician de semejante barrizal ni siquiera tienen que molestarse en removerlo. La mayor parte del trabajo se lo hacemos los mismos que proclamamos sentirnos molestos, preocupados o indignados por tanto fango rampante echado a los pies. A fin de cuentas lo único que necesita el lodo para extenderse es que la gente buena hable de él. La ultraderecha continuará surfeando este lodo porque así ha llegado siempre hasta donde quería llegar La ultraderecha continuará surfeando este lodo porque así ha llegado siempre hasta donde quería llegar. El miedo lleva a la ira, la ira lleva al odio y el odio es el camino del autoritarismo. La derecha de orden se subirá cada día un poco más a la ola únicamente por miedo a acabar barrida por su fuerza. Eso quiere decir que le toca a la izquierda drenar el lodazal. Todos aquellos que pensamos que la política es el arte de lo posible y sirve para resolver problemas, no para inventarlos, debemos hacerlo porque podemos hacerlo y porque debemos hacerlo. Alguien debe asumir la responsabilidad de hacer todo cuanto esté en su mano para evitar que el fangal que devasta nuestra vida pública arrase con lo que queda de las instituciones que han conformado y operan nuestro sistema político y de convivencia. No se trata de hacer el panoli o ejercer de pagafantas, o iniciar un camino de cilicio y santidad, o de ofrecerse voluntario al sacrificio en la arena de X o la red que elijan. Se trata de ser coherente y no empeñarse en mantener una pelea amañada que nunca ganaremos. El lodo me da acidez, los zascas me aburren y la viralidad me parece una completa ordinariez. Se acabó. Continuar dejándose arrastrar solo conduce a la melancolía, el hartazgo y la derrota; por ese orden. Si sostenemos que se trata de ruido, seamos coherentes y no hagamos más ruido únicamente para gritar más alto. Las causas judiciales se ganan en los tribunales con los hechos y la ley, no en las ruedas de prensa con los titulares y el relato. Si creemos de verdad que, con todos sus defectos y errores, estos últimos años, España ha sido y es un país mejor, más libre, más justo y más habitable, vivamos y celebrémoslo como tal; los únicos con razones para estar cabreados y andar enfadados serán aquellos que vean en el lodo su mayor y casi única esperanza. Hagamos como aconsejaba Albert Einstein, dejemos que nuestro coraje provenga de la amabilidad, la belleza y la verdad. Año nuevo, política nueva.