viernes, 27 de septiembre de 2024
Los resquemores de una Conquista IMperial.....
El orgullo español herido por la no invitación de Sheinbaum a Felipe VI
España es el único país del mundo cuya Fiesta Nacional no alude a una gesta sino a una conquista imperial.
PLAZA DE COLON ('Columbus Square') in Madrid (Spain).
Cándido Marquesán Millán
Cándido Marquesán Millán
27 de septiembre de 2024, 9:30
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Es tema de actualidad nuestra actuación pretérita en Hispanoamérica. Sufrimos en el 2019 ya la visceralidad de algunos personajes y medios españoles ante la solicitud del presidente de la República de México, Andrés Manuel López Obrador, de que España pidiera perdón. Este Invitó al Rey a participar, en nombre del Estado español, en un acto de desagravio conjunto y en una solicitud de perdón a los pueblos originarios que fueron invadidos, saqueados, diezmados y sometidos por los conquistadores de España y, posteriormente, por la república independiente mexicana. La carta del mandatario fue respondida, en cambio, mediante una nota del Ministerio de Asuntos Exteriores, no exenta de ciertas dosis de arrogancia.
AMLO fue ridiculizado por algunos políticos como José María Áznar. “Dice que España tiene que pedir perdón, ¿y usted cómo se llama? Yo me llamo Andrés Manuel López Obrador. Andrés por parte de los Aztecas. Manuel por parte de los Mayas. López es una mezcla de aztecas y mayas”.
¿Qué celebramos el 12 de octubre?
A don José María Áznar le recuerdo algunos hechos muy significativos. Pedir perdón no es síntoma de debilidad, es un síntoma de nobleza. El papa Francisco se disculpó por los «pecados» de la Iglesia católica en México. En el 60 aniversario de la independencia de la República Democrática del Congo, el rey Felipe de Bélgica pidió perdón por los estragos del colonialismo. Alemania reconoció el «genocidio» en Namibia y pidió perdón por los hechos perpetrados entre 1904 y 1908, en los que murieron 75.000 personas. Ni los belgas ni los alemanes del 2021 son responsables de los actos de hace 100 años. Ni tampoco los españoles de hoy por hechos de hace 500 años. No obstante, la disculpa institucional puede servir para tender puentes entre países, que comparten muchas cosas en común. Y ahora la no invitación al Rey a la toma de posesión de la nueva presidente de la República de México, Claudia Sheinbaum, es consecuencia de esa no disculpa. Insisto, no requería gran esfuerzo haberla presentado.
En todas las tertulias y medios han salido en tromba contra Claudia Sheinbaum con todo tipo de argumentos
En todas las tertulias y medios han salido en tromba contra Claudia Sheinbaum con todo tipo de argumentos. Al respecto me parecen muy oportunas las reflexiones de Jairo Marcos, autor del libro Pensar desde las víctimas. La transformación pendiente. Señala que el mero hecho de pensar ya le parece subversivo. Y al mismo tiempo tiene la impresión de que nos podemos permitir muchas cosas, pero no el dejar de pensar. O pensamos o piensan por nosotros. A partir de ahí, hay que preguntarnos desde dónde pensar. Porque el pensamiento es situado. Pensamos desde una geografía, desde una clase, desde un cuerpo y un género, desde un contexto que nos condiciona. No es lo mismo juzgar la decisión de Claudia Sheinbaum desde México que desde España. Como tampoco es lo mismo juzgar el Procés en Cataluña desde Barcelona que desde Madrid. Las visiones tienen que ser muy diferentes, debido a como señala Jairo Marcos, que todo pensamiento está ubicado en un contexto determinado. Y esta reflexión cargada de sentido común, por lo menos así yo lo creo, observo que es irrelevante en los medios españoles a la hora de juzgar el hecho que estamos comentando. En ninguna tertulia española he podido escuchar a un sociólogo o historiador mejicano.
La historia prostituida
Mas, es difícil disculparse en España, y sobre todo, por el Rey, cuando se ha impuesto desde hace años en nuestro país una determinada visión de la Historia, como la expresada en 1947 en el libro Hernán Cortés de Manuel Trillo:
«Conviene recordar la calumniosa exageración en que, sobre todo a propósito de nuestra obra en América, se ha incurrido por extranjeros malignos y hasta por españoles ofuscados, pintando a España como opresora madrastra de aquellos países… Precisamente nuestra obra allá, nuestro divino obrón de redenciones, nuestro desdoblamiento abnegado y hasta la locura, es la página mayor, ¿qué digo de los anales de España?, de los anales del mundo, después del advenimiento del Redentor».
Es la misma visión de Aznar, Ayuso y Cantó. Y de muchos españoles. ¿No conocen el sermón de 1511 de Antonio Montesinos, la obra de Bartolomé de las Casas o la Controversia de Valladolid?
¿Debe España reconocer ante México los agravios por la conquista de América?
Durante el franquismo el avance español en América se enseñó como hazañas majestuosas, como señala el historiador británico experto en España y el Imperio español, Henry Kamen. Esta visión caló en muchos españoles. Pizarro y Cortés los vimos como héroes. El mismo uso de la palabra conquistador, significaba una extraordinaria valentía, capaz de alcanzar cualquier cosa. Esa visión triunfalista se remonta a los inicios de la historiografía española sobre América en el siglo XIX, que coincide precisamente con las independencias de nuestras colonias en América. Tal visión triunfalista se explica, como compensación, porque los españoles se sintieron privados de un imperio que sentían que merecían.
A los pueblos «sin historia, sin memoria y sin sueños», los vencedores impusieron una historia, su historia
Esta visión de la historia se debe a que, durante casi cinco siglos, la historia de los pueblos de América quedó en manos de los historiadores europeos (españoles) o americanos con pensamiento europeo; en manos de los vencedores. A los pueblos «sin historia, sin memoria y sin sueños», los vencedores impusieron una historia, su historia. La historia contada es solo una parte de la historia. Para Enrique Dussel, las palabras construyen discursos que jerarquizan y priorizan mensajes e ideas que plasman una manera de organizar el mundo. Quien escribe la historia tiene la capacidad de negar hechos a la vez que entroniza otros o los convierte en protagonistas de la historia. La palabra «descubrimiento» supone una mirada europea como centro del mundo que descubre o quita el velo de un continente. «Hablar del descubrimiento es partir del «yo» europeo como constituyente del acontecimiento histórico: «yo descubro», «yo conquisto», «yo evangelizo». El «yo» europeo define al primitivo habitante (amerindio) des-cubierto como cosa que, entrando al mundo del europeo, cobra «sentido».
Por eso, Eduardo Galeano nos dice con gran ironía en Los hijos de los días: «En 1492, los nativos descubrieron que eran indios, descubrieron que vivían en América, descubrieron que estaban desnudos, descubrieron que existía el pecado, descubrieron que debían obediencia a un rey y a una reina de otro mundo y a un Dios de otro cielo, y que ese Dios había inventado la culpa y el vestido y había mandado que fuera quemado vivo quien adorara al sol y a la luna y a la tierra y a la lluvia que la moja».
El 12 de octubre de 1492 no se descubrió América
Es un sinsentido seguir manteniendo esa concepción del des-cubrimiento. ¿Quién descubrió a quién? ¿Los castellanos a los amerindios, o los amerindios a los castellanos? ¿No sería un descubrimiento mutuo? No obstante, esta concepción eurocéntrica sigue vigente. La podemos ver en el artículo del escritor español, Ricardo Bada, publicado en el diario El Espectador de Bogotá el 5 de abril de 2018, de título muy sugestivo: «A 525 años del descubrimiento de Europa»:
«Una vez más se ha ignorado la efeméride del descubrimiento de Europa por los indígenas americanos, un acontecimiento que hubiera debido recordarse el 15 de este mes. Hagamos memoria: el 15 de marzo de 1493, la carabela en que regresaba Colón de su viaje a las Indias por Occidente arribó de vuelta al puerto de Palos llevando a bordo seis indígenas, de manera que, por obra y gracias de ellos seis, y aunque a la trágala, se produjo el espantable descubrimiento de Europa por los americanos. Este año se han cumplido 525 desde semejante hecho histórico al que según parece nadie le quiere dar pelota. Y me indigna, porque el fatal 15 de marzo de 1493 es una fecha por lo menos tan digna de figurar en las crónicas como el casual 12 de octubre de 1492. O más».
España es el único país del mundo cuya Fiesta Nacional no se refiere a una gesta sino a una conquista imperial
El problema de España es que pasamos de ser un imperio a una nación débil, a medio hacer y eso no hemos sabido asumirlo. Nos cuesta reconocer nuestros clarososcuros históricos –reconocerlos no es ser antipatriota– pero también resolver nuestros problemas internos. De ahí nuestra excepcionalidad. Al mantener el 12 de octubre como Fiesta Nacional, España es el único país del mundo, cuya fiesta no se refiere a una gesta como un levantamiento por la libertad (Francia), una rebelión contra la opresión extranjera (Argelia), o a la consecución de su unidad nacional (Alemania), sino a una conquista imperial y colonial, que implicó el dominio y explotación sobre otros pueblos.
Del Día de la Victoria al Día de las Fuerzas Armadas
La Historia se usa frecuentemente para fomentar el nacionalismo de los pueblos, tanto en dictaduras como en democracias. Por ello, si la Historia se subordina a la consecución de tal objetivo, presentará una visión determinada del pasado, falsificándolo u ocultándolo en parte. Por ello, una cierta dosis de humildad en España, en lugar de tanto orgullo herido, vendría muy bien en estos momentos, para normalizar las relaciones con México. País al que los españoles de bien estamos muy agradecidos por la gran acogida que hizo a los compatriotas exiliados de la Guerra Civil gracias a la iniciativa de su presidente Lázaro Cárdenas. En su primer desembarco en Veracruz fueron recibidos por una población volcada en las calles con un júbilo desbordado. Quedan muchos testimonios de este momento, en que los veracruzanos comparten con ellos alegría y esperanza pero también alimentos y techo. Así lo recuerda Juan Rejano en su emotivo libro La esfinge mestiza: Señor, le dijeron en la calle, ¿es usted español?/Sí, le respondo./¿De los que acaban de llegar?/Sí, vuelvo a responder./¿Qué no me haría usted el favor de venir a comer/con nosotros a nuestra casa?
miércoles, 25 de septiembre de 2024
Por la participación Ciudadana y unos conciertos en condiciones...CAMBIO YÁ!!!!
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PSOE e IU instan a revisar el San Mateo “macroterraza”
La oposición reclama a Canteli el regreso de los conciertos gratuitos y un mayor protagonismo de las asociaciones en las fiestas.
Por
Diego Díaz Alonso
25 septiembre 2024
Foto: Kike Gallart
PSOE e IU han coincidido este martes en valorar como fallido y agotado el modelo festivo impulsado por Alfredo Canteli y la edil Covadonga Díaz desde la pasada legislatura. Los partidos de la oposición han hecho balance de las fiestas en sendas ruedas de prensa en las que se han mostrado muy críticos, al tiempo que se han ofrecido a hacer propuestas para renovar las fiestas.
Gaspar Llamazares y Alejandro Suárez de IU, expusieron que “San Mateo ha dejado de ser una fiesta popular para convertirse en una macroterraza” y tendieron la mano al gobierno local pata redefinir un “modelo festivo que ha entrado en crisis”. Suárez señaló que no se trata de entrar en una guerra de cifras sobre la asistencia o no a los festejos, sino de mejorar la calidad cultural y estética de las fiestas o ampliar una oferta musical que definió como “escasa y elitista”, algo que para el edil pasa por desterrar la idea de que estas puedan ser unas fiestas “low cost”.
Gaspar Llamazares y Alejandro Suárez
“San Mateo ha perdido su alma” sentenció Gaspar Llamazares, partidario de ampliar la oferta de actividades gratuitas, la diversidad de los conciertos, así como el papel de la iniciativa social, en lo que definió a día de hoy como “un monopolio mercantil”. En opinión del portavoz, en San Mateo pueden convivir asociaciones y hosteleros: “se trata de reequilibrar”.
Ediles del PSOE.
En nombre del grupo socialista, Sonia Fidalgo habló de baja asistencia, sobre todo entre semana, y abogó por ampliar la participación de las asociaciones, así como los conciertos gratuitos: “La ciudad está dividida, este nuevo modelo, no funciona porque nace de una perversión. No es un modelo participativo”.
Para la edil socialista, San Mateo se ha convertido en una feria gastronómica en manos de la hostelería privada: “No estamos en contra de que los hosteleros participen, pero echamos en falta una mayor presencia de los colectivos socioculturales, vecinales”.
Al Madrid no le hace falta Negreira...su red larga se lo permite.
Luis García explica su enganchón con Ancelotti
Historia de P. Polo • 14 h • 2 minutos de lectura
Luis García charla con Ancelotti al final del partido.
© AP
El entrenador del Alavés le dejó claro al entrenador blanco, después de quejarse de las amarillas que vio su equipo, que Endrick debió de ser expulsado.
Luis García y Carlos Ancelotti tuvieron una acalorada discusión al final del partido aunque fue muy breve y cada uno se fue a su vestuario sin problemas. Luis Llopis también se acercó un momento para llevarse a su entrenador, aunque éste estaba bastante calmado. El motivo lo explicó Luis García, a quien se le veía algo más caliente que a su colega. Fue a recriminarle la patada de Endrick y le dijo que su jugador debió ser expulsado mientras que el entrenador del Real Madrid se había quejado de las tarjetas que vio su equipo por protestar, hasta tres, en un partido que tuvo 15 faltas y seis fueron del Madrid y 9 del Alavés y el equipo visitante no vio ninguna, por las cuatro del equipo blanco.
"Era expulsión, era expulsión", se pudo leer en los labios de Luis García. Después lo explicó en la sala de prensa: "Hemos opinado del asunto pero sin ningún problema ni ningún enfrentamiento. Lo de Endrick es roja, tendríamos que haber jugado los últimos 10 minutos con uno más. Es la intención de pegar de Endrick, es roja clara y nada más. Es roja, no hay más, no voy a hablar más del tema. Yo hablo de una jugada puntual y la roja es roja, ya está. Es verdad que a ellos les han sacado alguna amarilla de más, pero otra cosa es la acción de Endrick: es roja", comentó el técnico.
Carlo Ancelotti habló después en la sala de prensa de las reiteradas tarjetas por protestar que están viendo sus jugadores y lo que le dijo al árbitro en este sentido: "Le he dicho que me parecen exageradas las amarillas por protestar y le he dicho que tengo que hacer mi trabajo para evitar que los jugadores protesten".
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Vídeo relacionado: Luis García sobre el incidente con Ancelotti al final del partido (Dailymotion)
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Y Garamendi.....*La cagó *
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.
El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi.
© Getty Images
El economista Julen Bollain ha dado la respuesta más sonada a unas palabras del presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, que están trayendo mucha cola.
"A mí me gustaría que se haga lo que la Seguridad Social hace con los autónomos, que todos los meses quita la cuota de autónomos de tal manera que yo sé lo que gano y lo que la Seguridad Social me quita o recupera", ha empezado diciendo Garamendi durante su intervención en el Campus FAES 2024.
"Nosotros pensamos que los trabajadores de este país deberían recibir el sueldo bruto y luego que el Estado le recupere, porque cuando tú preguntas a alguien cuánto gana sólo piensa en lo que han visto ingresar en el banco y se está olvidando de las pagas dobles, de las retenciones, de la Seguridad Social. Y si viera que casi es el doble, tendríamos más conciencia ciudadana sin ninguna duda para reclamar en qué se está gastando el dinero", ha afirmado.
Tras eso, Bollain ha respondido sólo con una frase: "Los trabajadores deberían ver lo que producen y compararlo con lo que el empresario les paga". Y en apenas seis horas ese mensaje superaba los 4.000 'me gusta' y los 1.000 compartidos.
Por lo demás, Garamendi ha defendido la libertad de las empresas para instalarse donde quieran y ha denunciado que medidas como "los impuestos a la carta" sobre las energéticas o la banca y otras subidas de costes adoptadas por el Gobierno están generando muchos problemas a las empresas.
"No me van mucho los callos a la madrileña, pero la fiscalidad a la madrileña, sí. Creo que hay que gestionar las cosas para que las empresas vean atractivo el incorporarse a un sistema. No estoy hablando para nada de romper la educación, ni la sanidad, todo lo contrario. Se puede generar y gestionar un estado muy eficiente, muy solidario, pero siendo mucho más inteligente a la hora de aplicar la política económica. Y se demuestra ampliamente viendo sólo el mapa español, cómo gestionan unos y otros", ha afirmado.
Patochas del Lavianés.....
Empecé ayer con mucha atención la intervencón de A.Barbón, despues de la primera patochada sobre les * Escuelínes * corté y cambié de tercio.... GALIZA las tiene implatadas desde Set.2022!!!!
Asturias «duplicará casi» la deducción fiscal por hijo y ampliará el servicio del comedor escolar
La Voz
OVIEDO
ASTURIAS
El presidente del Partido Popular de Asturias, Álvaro Queipo, durante su intervención en la Junta General del Principado que acoge la segunda sesión del debate sobre el estado de la región
El presidente del Partido Popular de Asturias, Álvaro Queipo, durante su intervención en la Junta General del Principado que acoge la segunda sesión del debate sobre el estado de la región J.L.Cereijido | EFE
Barbón anuncia también que el Principado incrementará las ayudas que perciben los huérfanos de la violencia machista
25 sep 2024 . Actualizado a las 11:07 h.
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El presidente del Principado, Adrián Barbón, ha anunciado que el Gobierno regional mejorará en 2025 las deducciones fiscales por hijo y que los comedores escolares que dependen de la administración regional ampliarán su servicio a los meses de septiembre y junio.
Así lo ha avanzado el jefe del Ejecutivo asturiano durante su turno de réplica al portavoz del PP, Álvaro Queipo, en la segunda sesión del debate de orientación política. Barbón ha explicado que el proyecto de presupuestos del próximo año «duplicará casi» la deducción fiscal por primer hijo, que pasará de 300 a 500 euros. Ello, ha añadido, tendrá un impacto directo en las familias con dos hijos, cuyas deducciones se elevarán de 1.900 a 2.100 euros.
El presidente autonómico también ha avanzado que para mejorar la conciliación las cuentas regionales de 2025 incluirán que los comedores escolares que dependen del Principado «ampliarán su jornada a los meses de septiembre y junio». Entre otros anuncios, Barbón ha expresado su compromiso de que el próximo año se «dupliquen» las ayudas que perciben los huérfanos de la violencia machista.
En materia sanitaria, ha destacado el objetivo del Gobierno asturiano es poner en marcha en 2025 el plan de cobertura de puestos de difícil provisión del Servicio de Salud. Por último, ha anunciado que el Principado asumirá el coste de todas las vacunas ganaderas que sean declaradas obligatorias, informa Efe.
Alternativas en las Redes...RECOMENDADO.
Otras formas de estar en Internet
Expertos y usuarios debaten sobre los cambios en X y las alternativas descentralizadas como Mastodon o Bluesky
Elena de Sus Málaga , 24/09/2024
Alusiones a las redes sociales en el mundo offline.
Alusiones a las redes sociales en el mundo offline. KSAYER1 En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí En 2016 el programador alemán de origen ruso Eugen Rochko presentó en el foro Hackernews un proyecto de red social al estilo de Twitter, pero de software libre y descentralizada. La llamó Mastodon. Alguien reaccionó con cinismo: “¿Qué esperanza de victoria hay contra los Twitters y Facebooks del mundo? ¡Ya controlan el espacio! No va a haber una disrupción con Otro Clon de Twitter Más”. “Esto no es una start up”, respondió Rochko, “es un proyecto de software libre. Lo más probable es que los Twitters y Facebooks ganen, pero la gente debería poder elegir…”, argumentó. “Además este es un proyecto muy divertido en el que trabajar, para ser sincero”, añadió. Hoy Mastodon está muy lejos de los 500 millones de usuarios de X (antes Twitter), pero pasó de 2,7 millones en total, de los cuales unos 300.000 estaban activos; a 5,8 millones, con 2,5 activos, durante los meses siguientes a la compra de Twitter por Elon Musk en octubre de 2022. En la actualidad tiene unos 8 millones de cuentas en total. Las donaciones al proyecto, gestionado por una organización sin ánimo de lucro, también se han disparado. Bluesky, la red descentralizada alternativa impulsada por el antiguo CEO de Twitter, Jack Dorsey, ha pasado de ser un proyecto en fase de pruebas con 50.000 usuarios a alcanzar los 10 millones en dos años. Threads, la red de textos cortos lanzada por Meta, propietaria de Facebook e Instagram, aprovechando el río revuelto por Musk, ya suma unos 200 millones, entre ellos, Barack Obama, Joe Biden y la Casa Blanca. Hablar de Twitter como “el ágora” o “la plaza pública” de la era digital se había convertido en un lugar común. La red social fundada en 2006 nunca alcanzó el volumen de usuarios de las más grandes (con unos 500 millones registrados en todo el mundo, está muy por debajo de los 3.000 millones de Facebook, los 2.500 millones de Youtube o los 2.000 millones de Instagram) pero, por su facilidad para transmitir mensajes a un público amplio de forma rápida y sencilla, sirvió como herramienta de difusión de movimientos sociales como el 15M y se convirtió en un canal de comunicación prioritario de políticos, periodistas e instituciones. Se podría argumentar que, para bien o para mal, marcó la cultura política de una generación, tanto en la derecha como en la izquierda, y alumbró no pocas carreras en el periodismo y la literatura. En octubre de 2022 Elon Musk compró la red, en la que publicaba una media de 12 mensajes al día, por 44.000 millones de dólares. Dos años después, Twitter ya ni siquiera se llama Twitter, sino X (un nombre que Musk ya utilizó en el pasado para una plataforma de pagos). Los algoritmos dificultan los fenómenos de viralidad espontánea que hicieron popular la plataforma, se prioriza la difusión de las cuentas que pagan por ello y se ha creado un sistema específico para difundir al máximo los mensajes del propietario (unos 68 al día, gran parte de contenido ultraderechista y apoyo a Donald Trump). La red restringe las cuentas que utilizan la palabra “cisgénero” (Musk tiene una hija trans que no le habla) y ha estado prohibida en Brasil durante tres semanas por un enfrentamiento con las autoridades que su dueño también ha llevado a lo personal. Este conflicto se inició cuando la red social se negó a cumplir la orden del juez del Supremo Tribunal brasileño Alexandre de Moraes, que exigía la suspensión de varias cuentas vinculadas con el asalto bolsonarista a Brasilia. Musk ha tuiteado, entre otras cosas, que el juez Moraes es un “dictador” y el presidente Lula “su perrito faldero”, aunque finalmente ha cedido a las exigencias de la justicia brasileña. Si hoy en día su red social recuerda a alguna plaza es a la plaza de los Cubos en el Madrid de los noventa, como dijo el usuario de Mastodon Elías Fraguas. “Si dedicamos muchos años a construir nuestras redes, nuestra presencia online, en una plataforma sobre la que no tenemos ningún tipo de control, podemos llevarnos sorpresas desagradables. Está pasando en X y en todas”, dice Marta G. Franco, autora de Las redes son nuestras (Consonni, 2024), en conversación con CTXT por videollamada. “Lo que ha pasado en Internet en las últimas décadas es que no se ha construido espacio público”, dice Marta G. Franco “Lo que ha pasado en Internet en las últimas décadas es que no se ha construido espacio público”, continúa Franco. “Es como si estuviéramos viviendo todas nuestras vidas en centros comerciales, como si nuestros ayuntamientos no hubieran hecho calles, parques, bibliotecas… No se trata de sustituir todos los centros comerciales por asociaciones vecinales, pero necesitamos un ecosistema que permita espacios más plurales, que no esté todo concentrado en manos de cuatro o cinco magnates que nos pueden salir muy mal, como Elon Musk o bastante mal, como Mark Zuckerberg. Esto es un problema para la opinión pública, para nuestra capacidad de tener debates, para la cultura o para la diversidad”, argumenta. “Mucha gente se está dando cuenta de que hay un problema fundamental con el modelo de redes sociales que hemos tenido hasta ahora”, coincide Roberto Michán, joven ingeniero de software de Algeciras activo en Mastodon. “Elon Musk es el síntoma, el problema es que pueda haber un Elon Musk. Eso no se puede solucionar quedándote en Twitter y quejándote muy fuerte, sino construyendo redes alternativas donde, por su diseño, es imposible que esto pase”. Mastodon puede ser una de ellas. Cualquiera con los conocimientos necesarios puede abrir un servidor o instancia, establecer las normas para su comunidad, y comunicarlo a su gusto con el resto de la red. De esta forma, el poder se encuentra distribuido entre los distintos servidores. Y si alguien no está de acuerdo con las normas del suyo, no tiene por qué abandonar la red, sino que puede irse a otro o, en última instancia, crear uno propio. “Nadie puede decirte lo que no puedes publicar”, afirma Michán, “... excepto la Justicia”, añade tras sus finas gafas de sol una tarde de viernes en Málaga. Actualmente hay cerca de 10.000 servidores, de tamaños variados, entre los que se reparten los ocho millones de usuarios. Pero Mastodon forma parte de una red mayor, conocida como fediverso, que incluye otros servicios como Pixelfed (basado en fotos, parecido a Instagram) o Peertube (basado en vídeos), que también son interoperables, o sea, se pueden comunicar entre sí. Lo hacen gracias al protocolo ActivityPub, creado en 2018 por un equipo del World Wide Web Consortium, la fundación que se encarga del mantenimiento de protocolos básicos para el funcionamiento de la web tal y como la conocemos, como el HTTP. “Hay que pensar en protocolos, no en plataformas”, dice Marta G. Franco. “Internet era así, estaba pensado así, según principios como los de descentralización, interoperabilidad o neutralidad de la red. Hasta que llegaron las cuatro o cinco grandes empresas, Microsoft, Facebook, Google, Amazon, Twitter… Y levantaron sus ‘jardines amurallados’”. El ejemplo que se suele poner para explicar esto es el correo electrónico. Vemos con naturalidad que alguien que utiliza Gmail, por ejemplo, pueda enviar un mensaje a alguien que tiene una cuenta con Yahoo. Y cualquiera con suficientes conocimientos de informática puede gestionar una cuenta de correo desde su propio servidor. ActivityPub aplica ese concepto, llamado interoperabilidad, a las redes sociales. Recientemente, el agregador de medios Flipboard ha incorporado este protocolo, que también se puede utilizar en blogs de Wordpress. “Las instancias de Mastodon son pequeñas comunidades que tienen soberanía, pueden autogestionarse”, explica Marta G. Franco. “Las decisiones pasan por la persona administradora, pero hay algunas instancias más democráticas, donde se hacen asambleas y votaciones. Esa posibilidad siempre la tienes, porque la estructura está pensada para que pueda ser así. Por otro lado”, puntualiza, “si quieres usar Mastodon dejándote de líos también lo puedes hacer, claro, tú entras en mastodon.social [el servidor más grande, con dos millones de cuentas registradas, gestionado por el creador de la red, Eugen Rochko] y punto”. Michán admite que las barreras de entrada en Mastodon son un poco más altas que las de las redes comerciales, pero desde su punto de vista, merece la pena hacer el esfuerzo “para entrar en unas comunidades más libres y sanas”. Informáticos, nazis y Meta Roberto Michán es usuario de Mastodon desde 2017. Cuando Elon Musk compró Twitter, aprovechó el aumento del interés en la red para crear su propia instancia, masto.es, dirigida a la comunidad hispanoparlante. En esos primeros meses se registraron la mayoría de sus 27.000 cuentas. Hoy permanecen activas unas 2.000. Gestiona el servidor junto a un pequeño equipo y cubre los costes cómodamente con donaciones de los usuarios. Para Michán el mayor reto no es ganar usuarios (esto sucede con cada turbulencia generada por Musk u otros en las redes centralizadas) sino retenerlos. Recuerda el caso de los jóvenes seguidores del streamer mexicano Quackity, que llegaron a Mastodon en masa en abril, hartos del ambiente tóxico de otras redes. Un caso de doxxing [revelación de datos personales] a su ídolo en X fue la gota que colmó el vaso. “Estuvieron por aquí durante un tiempo. Pero el streamer no vino”, lamenta Michán. “Es lo que ocurre con las comunidades de fans, que quieren estar donde está su ídolo”. La mayor parte de la comunidad de Mastodon está en Estados Unidos, Japón y Europa La mayor parte de la comunidad de Mastodon está en Estados Unidos, Japón y Europa. Al ser un proyecto nacido en el entorno del software libre, abundan los informáticos y las cuentas más seguidas son las de periodistas de tecnología estadounidenses, como Casey Newton o Taylor Lorenz. Roberto Michán explica que, si llega a Mastodon alguien con interés en la programación, es probable que se quede, porque encontrará una comunidad. El reto es atraer a más comunidades con otros intereses. En su opinión, solo así se garantizará la permanencia del usuario recién llegado. Con solo 300.000 usuarios activos antes de 2022, Mastodon era, hasta hace poco, una comunidad muy cerrada, y sus usuarios más veteranos no siempre han reaccionado bien al caos que conlleva la llegada masiva de nuevas voces. “La comunidad hispana, aunque pequeña, es muy acogedora”, dice Michán. Cualquier persona recién llegada a Mastodon se fijará en una serie de funciones y comportamientos que no son habituales en otras redes sociales, como el uso generalizado del content warning (un aviso de que la publicación trata sobre un tema delicado, con la posibilidad de no abrirla si no quieres exponerte a él) y del texto alternativo (una descripción de las imágenes para que las personas con discapacidad visual no se pierdan la información que contienen). Si no utiliza estas funciones, es probable que aparezca alguien para recriminárselo. “Desde el principio en la construcción de Mastodon y de ActivityPub han participado minorías. Han tenido mucho peso en las decisiones y eso ha permeado en la cultura de la red”, explica Michán. Cita el ejemplo de Christine Lemmer-Weber, una de las autoras del protocolo ActivityPub, que es una mujer trans. Añade que “las comunidades que se han visto perseguidas o incómodas en otras redes han ido migrando antes al fediverso y son las que han definido la cultura previa”. Sin embargo, esto no significa que la extrema derecha o los discursos de odio no tengan presencia en el fediverso. La tienen, como en todas partes, pero la arquitectura descentralizada permite lidiar con ellos de otra forma. “Si entran en servidores que están bien moderados, se les banea [expulsa]. Si montan su propio servidor, al final lo que acaba pasando es que el resto de la red lo rechaza”, resume Michán. Cita el caso más conocido, el de Gab, una red social de ultraderechistas estadounidenses, que adoptó el código de Mastodon y se incorporó al fediverso en 2019. “Este nodo admitía abiertamente discursos de odio y el resto del fediverso empezó a bloquearlos hasta que ellos mismos decidieron desfederarse”, es decir, desvincularse de la red y continuar como espacio independiente. Truth Social, la red impulsada por Donald Trump tras ser expulsado de Twitter, nunca formó parte de Mastodon ni del fediverso, pero también adoptó su código fuente como base. La licencia de software libre que emplea Mastodon permite hacerlo, pero obliga a compartir también el código nuevo en los mismos términos. “En un principio trataron de ocultarlo, pero los programadores no tardaron en darse cuenta de que aquello era Mastodon, y les obligaron a publicar el código, como exige la licencia”, cuenta Michán. La entrada de Meta en el fediverso supone un desafío La entrada de Meta en el fediverso supone otro desafío. La nueva red social de la empresa de Zuckerberg, Threads, da la opción a sus usuarios de usar el protocolo ActivityPub para comunicarse con Mastodon y el resto del fediverso, pero muchas instancias han decidido bloquearla ante las suspicacias que genera. Esta función de Threads todavía no está disponible en Europa, pero como administrador, Michán ya ha tenido que tomar partido. “Meta es una empresa que ha hecho cosas que cuesta olvidar”, admite. Sin embargo, ellos no van a bloquear a Threads en su servidor. “Si federamos con Threads, no les vamos a dar acceso a más información de la que ya pueden tener desde fuera”, argumenta. Hay quien teme que Meta esté utilizando la estrategia “adoptar, extender y extinguir” con ActivityPub. Se trata de un plan utilizado en el pasado por Microsoft y Google para hacerse con el control de tecnologías que en principio eran libres. “Primero adoptas un protocolo abierto, luego le añades funciones que solo están disponibles en tu versión del servicio, y cuando consigues atraer así a la mayoría de los usuarios, cortas la conexión con el resto y el protocolo se extingue”, explica Michán. De todas formas, él ve difícil que Threads absorba el fediverso, debido a que gran parte de la comunidad está formada por activistas que buscan alternativas a las grandes empresas tecnológicas. Bluesky: la alternativa que nació dentro de Twitter Mastodon no es la única red descentralizada que está creciendo. La alternativa es Bluesky, un proyecto impulsado por Jack Dorsey, antiguo CEO de Twitter, que nació dentro de la misma empresa, pero se independizó en 2021. Estéticamente, la interfaz de Bluesky es prácticamente idéntica a la de Twitter hace unos años. En lugar de adoptar el protocolo ActivityPub, que es el que permite a las redes del fediverso comunicarse entre sí, Bluesky ha desarrollado el suyo propio: ATProto. Hay quien defiende la superioridad de este protocolo, más complejo, que, entre otras cosas, separa el proveedor de identidad y el de contenido. Es decir, en Mastodon, por ejemplo, si decides abandonar un servidor, al menos una parte de los datos, como los mensajes antiguos, se quedará en él, mientras que en Bluesky sería posible trasladarlo todo al nuevo. Otra diferencia es el enfoque de la moderación de contenidos. Mientras en Mastodon esta responsabilidad queda en manos de los administradores del servidor, en Bluesky cada usuario puede elegir, con la ayuda de algunos algoritmos, qué contenidos desea que se le muestren. “En informática es fundamental comprender que no existe ningún sistema perfecto, todos tienen sus ventajas y sus desventajas”, dice Roberto Michán. Respecto a la diferencia entre el protocolo ActivityPub y el de Bluesky, ATProto, explica que el segundo está compuesto por más “piezas”, por lo que, “si al usuario no le importa confiar en terceros, es un sistema más flexible, con más opciones de personalización”. Por otro lado, esta mayor complejidad hace que “si lo que quieres es controlar todas las piezas, el sistema resultante sea mucho más caro que en ActivityPub, donde cualquier particular o comunidad puede montar un servidor de forma asequible y tener el control de toda su infraestructura”. Más allá de los elementos técnicos, Marta G. Franco apunta que “la creación y el desarrollo de ActivityPub ha sido más democrática. ATProto solo lo lleva una empresa, con inversión de capital de riesgo de Silicon Valley”. Por otro lado, se pueden albergar dudas razonables respecto a que Bluesky desarrolle su potencial de descentralización. “Por ahora, la mayoría de usuarios de Bluesky se concentran en un solo servidor, el de la compañía, por lo que no sería muy difícil para ellos cambiar de opinión y cerrar la red”, advierte Michán. “En la práctica, todavía no hay mucha descentralización. Bluesky son promesas, mientras que el fediverso es un ecosistema ya maduro”. Pese a su escepticismo, Marta G. Franco deja claro que para ella “entre estar en redes centralizadas y en Bluesky, es mejor Bluesky”. Además, ya hay quien se está dedicando a crear “puentes”, sistemas que permiten comunicar Bluesky con las redes que usan ActivityPub. En la actualidad, la CEO de Bluesky es Lantian “Jay” Graber, cuyo nombre significa “cielo azul” en mandarín (una casualidad, según ella). Dorsey se ha desvinculado del proyecto y está apostando por otro protocolo descentralizado, Nostr, popular en el mundillo de las criptomonedas. Legislación y geopolítica El impulso a la descentralización de las redes no viene solo de la sociedad civil y el deseo de más democracia no es su único motivo. En los últimos años, la Comisión Europea ha impulsado un paquete legislativo que busca reducir el poder de las grandes empresas de Internet, en su mayoría estadounidenses, para mejorar la “soberanía tecnológica” de la Unión Europea y “favorecer la competencia”. El impulso a la descentralización de las redes no viene solo de la sociedad civil y el deseo de más democracia no es su único motivo La reciente Directiva de Mercados Digitales señala a una serie de grandes empresas de Internet como guardianes o gatekeepers, cuya posición dominante en el mercado obliga a consumidores y empresas a utilizar sus servicios para ejercer su actividad comercial. Son cinco empresas estadounidenses (Alphabet, propietaria de Google; Amazon; Apple; Meta, matriz de Facebook, Instagram y Whatsapp y Microsoft), una china (ByteDance, dueña de TikTok) y una holandesa (Booking). Para romper esas posiciones monopolísticas, la directiva les obliga, entre otras cosas, a hacer sus servicios interoperables. Esto significa que dentro de poco deberá ser posible enviar un mensaje desde una cuenta de WhatsApp a una de otra aplicación, quizás Telegram, por ejemplo. Este tipo de cambios legislativos están entre las razones por las que Meta ha decidido incluir el protocolo ActivityPub en su nueva red Threads. “Las instituciones tienen la función de regular, que están empezando a hacerlo, aunque de manera tímida. Y de construir infraestructura pública, que es algo que han desatendido muchísimo, y deberíamos exigírselo. Antes las universidades tenían sus propios servidores para el correo, ahora utilizan los de Google”, lamenta Marta G. Franco. Roberto Michán explica que algunos desarrollos en los que está trabajando Mastodon, como el de un motor de búsqueda, tienen financiación de la Unión Europea: “Mastodon es de origen alemán, es quizás el caso más exitoso de red social europea. Supongo que tiene sentido apostar por él. Y resulta que es software libre, pues mejor”. La Comisión Europea tiene su propia instancia en Mastodon (ec.social-network.europa.eu), al igual que el Gobierno alemán (social.bund.de) y el de Países Bajos (social.overheid.nl). Por su parte, el presidente brasileño, Lula da Silva, y el Gobierno de Brasil han optado por Bluesky tras la prohibición de X dictada por el Supremo Tribunal de Justicia del país sudamericano, al igual que unos dos millones de brasileños. Poco después de la llegada de Lula, los partidos españoles Sumar y Podemos, y algunas de sus líderes como Yolanda Díaz e Ione Belarra, también han abierto cuentas en Bluesky. “Bluesky reúne tres características que nos convencen: mucha solidez técnica, una voluntad de integración de toda la información y de facilidad a los usuarios y, sobre todo, los experimentos relacionados con la moderación distribuida de contenidos” explica Elizabeth Duval, portavoz de Sumar. “Hay una mezcla buena entre la dimensión más política de la comunicación y la dimensión de usabilidad. Y no es menor para nosotras que haya sido la red elegida por el Gobierno brasileño después del bloqueo de X. Pensamos que es una apuesta buena por una red libre y federada pero a la vez fácil de usar y global”. “Cualquier apuesta por los protocolos abiertos y las redes libres nos parece bien; de hecho, creemos que el camino va a ser (ya está avanzando en esa dirección) lógicas de interoperabilidad entre Mastodon y Bluesky y que este debate va a ir perdiendo fuelle”, añade. “No creemos que haya ninguna necesidad de competir, sino que se irán integrando”. Por su parte, el responsable de comunicación de Podemos, Ibon Uría, explica que el partido morado se encuentra “explorando alternativas” a X, tras constatar que esta red “se está viendo afectada por la deriva provocada por millonarios sin escrúpulos que se compran redes para instrumentalizarlas”, aunque no renuncian a “seguir dando la batalla” también en la plataforma de Musk. No descartan abrir cuenta en Mastodon u otras en el futuro. Incluso en Silicon Valley hay quien puede encontrar razones para apostar por la descentralización. Elon Musk toma partido abiertamente por Trump y ejerce con despreocupación de activista ultraderechista, pero otros directivos de redes sociales comerciales no parecen sentirse cómodos asumiendo responsabilidades políticas en un entorno de incertidumbre. Tanto Jack Dorsey como Mark Zuckerberg han expresado su desagrado con la moderación de contenidos que las leyes exigen cada vez más claramente a las plataformas. En este sentido, la descentralización de las redes se puede ver como una oportunidad de quitarse de encima esa gran responsabilidad, o al menos una parte de ella. Los movimientos sociales, las calles y las redes Teniendo en cuenta todo esto, ¿cómo deben estar en internet los movimientos sociales? Marta G. Franco advierte de los riesgos de la nostalgia. “Hoy en día Internet es central en la vida”, dice. “Ya no tiene sentido diferenciar entre online y offline porque todo está mezclado. No podemos deshacer la cantidad de intereses empresariales, políticos y mediáticos que hay en el entorno digital, esa gran complejidad, para volver a algo que añoramos. Y no podemos olvidar todo lo que hemos aprendido estos años en cuanto a diversidad”. Franco recomienda “buscar herramientas que no estén mediadas por el algoritmo para comunicarte con la gente más cercana. Una web, una lista de correo, un grupo de Telegram, donde el mensaje llegue de forma directa. Si quieres llegar a más gente, vas a tener que recurrir a plataformas corporativas, pero TikTok e Instagram llegan a mucha más gente que Twitter”. “Es verdad que Mastodon, o el fediverso, es un espacio de nicho” admite Franco. “Pero creo que hemos desatendido nuestros nichos. Para hacer activismo está bien contar con la posibilidad de hacernos virales y llegar a millones de personas, pero lo que más hay que cuidar son los lazos más cercanos: una asamblea de barrio bien alimentada que construye relaciones de confianza y apoyo mutuo, un sindicato con unos cuantos miles de personas afiliadas o un medio de comunicación como CTXT con unos cuantos miles de suscriptores. Las redes comerciales nos traen la promesa de que puedes llegar a millones de personas, pero no es verdad, no lo estás haciendo, y ni siquiera lo necesitas o es viable. No hay que pensar tanto en la cantidad como en la calidad de las relaciones”. Esta idea recuerda a la que ha expresado Jeff Jarvis, veterano periodista estadounidense, profesor de la City University of New York y usuario activo de Mastodon, al reflexionar sobre el descontento del público progresista con los enfoques de los grandes periódicos de referencia como el New York Times: “El valor de estudiar la historia de los medios es que podemos aprender de opciones del pasado a las que quizás volvamos: publicaciones más pequeñas, a escala humana, que sirven a sus comunidades más que a esa masa imaginada. Esta visión de unos medios post-masa espanta profundamente a las grandes organizaciones con su modelo de negocio de vender contenido a todo el mundo”.Chomsky deliberadamente....diluído.
Un Chomsky “para todos los públicos”
Los medios que determinan la agenda informativa, como ‘The New York Times’ o ‘El País’, se han hecho un cierto eco de la ausencia del pensador, uno no muy diferente del que se hicieron de su presencia
Asier Arias 12/09/2024
El filósofo estadounidense Noam Chomsky. / Luis Grañena
El filósofo estadounidense Noam Chomsky. / Luis Grañena En CTXT podemos mantener nuestra radical independencia gracias a que las suscripciones suponen el 70% de los ingresos. No aceptamos “noticias” patrocinadas y apenas tenemos publicidad. Si puedes apoyarnos desde 3 euros mensuales, suscribete aquí Hace más de un año que nos falta la voz de Noam Chomsky. No hay manera de poner en un par de frases las dimensiones de esa ausencia. Muchos la sentimos pronto, porque era raro que Chomsky tardara más de 24 horas en responder a un correo electrónico. Antes de internet, a principios de los noventa, dedicaba unas veinte horas semanales a responder cartas. Es más que probable que la rápida extensión del uso del correo electrónico presionara al alza esa cifra (y a la baja el nivel de reflexión que mostraban los mensajes, sugirió Chomsky en alguna ocasión). Con frecuencia se me escapa una sonrisa perpleja al pensar en la magnitud de la obra científica, filosófica y política que ha legado un hombre que dedicó la mayor parte de su tiempo a recorrer su país dando charlas y que no dejó de responder a una sola de las docenas de personas que le contactaban a diario. Los medios de comunicación se han hecho un cierto eco de su ausencia, aunque no uno muy diferente del que se hicieron de su presencia. “El más importante de los intelectuales vivos”, según The New York Times, era esencialmente invisible para The New York Times –por mucho que algunos sigan pretendiendo lo contrario–. En una de las escasas reverberaciones nacionales de ese eco, Sergio Fanjul publicaba una valiosa pieza en el suplemento dominical de El País. Debe agradecerse su contribución a la difusión del pensamiento de Chomsky, pero añadiendo a continuación que no hubiera estado de más que hubiera incluido al menos una tímida aproximación a sus temas centrales: la crítica del capitalismo, del imperialismo y de la propaganda. La omisión, como veremos, no puede atribuirse a la concisión impuesta por el formato periodístico. La crítica del capitalismo, base misma de la tradición política en la que se inscriben la práctica y el pensamiento de Chomsky, siquiera aparece mencionada en el texto de Fanjul. Hubiera bastado con un par de citas glosadas. Probemos. El capitalismo es, en palabras de Chomsky, un sistema socioeconómico en el que enormes “tiranías privadas” dominan la vida económica y ejercen un amplio control sobre las instituciones políticas y culturales. ¿“Tiranías privadas”? “Una corporación privada es el ejemplo más perfecto de tiranía que haya destilado la historia”: desde la cúspide de la pirámide se envían hacia abajo las órdenes y en la base de la misma puedes elegir entre obedecer al último eslabón de la cadena de mando o morirte de hambre. En tiempos menos obtusos a esto se le llamaba “esclavitud salarial: subordinación a un amo, igual que en la esclavitud, sólo que temporal”. Desde luego, tras estas frases llamativas debieran venir los detalles, pero con ellas basta para un artículo periodístico. Hemos empleado apenas cien palabras. Fanjul dispuso de más de 1.500. En cuanto a la segunda omisión, los medios de comunicación que determinan la agenda informativa, como The New York Times –o El País, en el Reino de España–, “son grandes corporaciones que forman parte de conglomerados aún mayores. Como cualquier corporación, tienen un producto que venden en un mercado. El mercado son los anunciantes, es decir, otras corporaciones (…), y el producto, audiencias relativamente privilegiadas”. Grandes corporaciones que venden audiencias privilegiadas a otras grandes corporaciones: “¿Qué imagen del mundo esperarías que surgiera de ahí?”. Nuevamente, ni cien palabras. En cuanto al imperialismo, no estamos ya ante una omisión: se le dedica toda una frase de una docena larga de palabras. Anotemos al margen que se distorsiona su legado en este ámbito si, en lugar de señalar que documentó “la doctrina de la mafia” –el Padrino atlántico no tolera la desobediencia– con una minuciosidad que nadie ha logrado desafiar, se nos dice que “el enfoque de Chomsky consiste en centrarse en principios generales relacionados con los derechos humanos o civiles y llamar la atención sobre aquellos grupos o regímenes que sufren opresión”. No es que sea mentira, sino sólo una generalidad que nada dice del tratamiento de Chomsky de los sucesivos ajustes de cuentas. Desde luego, se pasa de puntillas –con escrupulosa tibieza y críptica asepsia– por el tema que más ocupó a Chomsky durante los últimos años en este terreno: la política atlantista de confrontación con Rusia y China –como señaló en alguna ocasión, los medios europeos han sido en este punto incluso más serviles que los estadounidenses–. Para cerrar, Fanjul recopila algunas de las críticas que ha recibido Chomsky. Se nos dice en este apartado que “para Chomsky la política estadounidense estaba en el germen de los atentados contra las Torres Gemelas”. Como no se detiene a comentar nada al respecto, no puede explicarnos que se trata de un juicio histórico difícilmente cuestionable, tal y como admiten los propios arquitectos de aquella política (Brzezinski, en particular). Se nos dice también que “se consideró que minimizó la magnitud de los crímenes de los Jemeres Rojos en el genocidio de Camboya”. Nuevamente, Fanjul no encuentra espacio para explicarnos que se trata de una acusación absurda, pero muy elocuente. En colaboración con Edward Herman, Chomsky analizó el tratamiento mediático de dos masacres simultáneas: Timor Oriental y Camboya. Hubo una diferencia crucial entre ambas: la primera a) se cometió con apoyo y armas occidentales, de forma que b) hubiera sido muy sencillo detenerla, mientras que en la segunda no concurrían la circunstancia a) ni la b). El análisis de la documentación disponible arrojó un resultado incontrovertible: la prensa obvió o negó los crímenes en Timor y publicó torrentes de mentiras sobre los crímenes en Camboya. El trabajo de Chomsky y Herman sobre Timor no suscitó comentario alguno. “Lo que escribimos sobre Camboya, en cambio, provocó una enorme indignación y una oleada de mentiras (…): es muy importante suprimir nuestros propios crímenes y defender el derecho a mentir a voluntad sobre los crímenes de los enemigos. Estas son tareas importantes de las clases educadas. Es raro que un estudio no contenga errores, pero nuestro trabajo sobre Camboya parece ser una excepción. A pesar de un esfuerzo masivo, nadie ha encontrado ni una coma fuera de lugar”. Faltan pues sus temas centrales y sobra la reiteración de calumnias absurdas. Un Chomsky, en fin, “para todos los públicos”: el pensador político de cabecera tanto del subcomandante Marcos como de la activista Ana Patricia Botín. Hay homenajes que es mejor ahorrarse La semblanza de Chomsky que nos regala el suplemento dominical de El País se completa con una columna de Joaquín Estefanía. Se trata, nuevamente, de un texto con segmentos valiosos (en una fracción del espacio que dedica Fanjul a su biografía poplítica nos presenta Estefanía a un Chomsky con más puntos de contacto con el original). No obstante, cuesta evitar la impresión de que la columna en cuestión no es otra cosa que un escolio a la intersección entre la solapa de un libro de Chomsky y el título de la traducción castellana de otro –un escolio según el cual Chomsky no habría dicho nada nuevo después de esos dos textos de juventud publicados con sesenta años–. Hay homenajes que es mejor ahorrarse. Autor > Asier Arias Ver más artículos
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