ARCO, 12+1 claves
Día 12/02/2013 - 17.53h
Nuestra feria de arte más famosa y concurrida está a punto de abrir el miércoles las puertas de su 32ª edición. He aquí las las claves para no perder detalle de su crisis y de su futuro
Una obra espera a ser montanda en el estand de Christopher Grimes en una de las últimas ediciones de ARCO
«IVA» al corazón
La primera clave, o la primera en la frente, para entender ARCO este
año tiene que ver con ese asunto tan traido y tan llevado del IVA para
el arte, el 21 por ciento (a años luz del 7 por ciento siempre soñado
por el gremio y del 18 con el que ha convivido hasta hace unos meses),
que, pese a los esfuerzos desesperados de unos y otros, nadie ha
conseguido mover ni un punto. Por eso la crisis se hace más crisis, y la
situación crítica de este mercado, más crítica. Primer dato que no
conviene obviar desde el minuto uno: ARCO’13 –o 12+1 para los
supersticiosos– nace herido de muerte, aunque esperemos que una vez más
se sobreponga a la crisis, pese a que esta que vivimos sea la madre de
todas las crisis y los cuidados necesarios sean paliativos.
Crisis en los genes
Sí, nuestra feria está más que acostumbrada a sobrevivir en
la adversidad. Nació en la adversidad, hace ya 32 años, y ha sufrido
cataclismos una edición sí y otra, también. Algunos, a todas luces,
surrealistas (por los chillout,
por la moqueta, por una escalera mecánica, por un quítame allá esas
pajas... que se dice). Aunque, tal y como está el patio, cualquier
tiempo (o crisis) pasado fue mejor. De risa floja. Nunca la situación ha
sido tan grave como la actual. Ahora sí que hablamos de dinero de
verdad, de sí se venderá o no se venderá y no de «egos revueltos».
Ausencias sonadas
No deja de sorprendernos que las ferias de pequeño formato hayan proliferado
Los novísimos
Unos se van y otros llegan. Así es la vida. Nada nuevo bajo
el sol de ARCO. La única diferencia con otras ediciones radica en que
todo se vive con mayor intensidad, con la sensación de que cualquier
minuto puede ser el último, pero ¿por qué no el primero? Todo depende de
cómo se vea la botella: medio llena o medio vacía. Sin duda, en el lado
de los ilusionados están los primerizos o novísimos The Goma, José
Robles e Inés Barrenechea. Buena suerte y que nos veamos el año que
viene en ARCO, por supuesto.
ARCO «on line»
Antes de que se abran físicamente las puertas de los
pabellones, la compra-venta, el comercio puro y duro, dará sus primeros
pasos en lo que se ha llamado ARCO «on line»: una plataforma virtual
donde se podrá ver una selección de obras de algunas galerías
participantes, cuyo precio no sobrepasará los 5.000 euros. Cuando esto
lean, ya estarán abiertas las «líneas» y así hasta el día 24. Una
novedad acorde con los tiempos que corren y que se suma a la inclusión
de códigos BiDi en algunos artistas destacados.
Todos los bolsillos
Nuestra feria está más que acostumbrada a sobrevivir a la adversidad
Colecciones de pro
El anterior punto sobre coleccionismo se remata con más
coleccionismo y mejor que es el que llega siempre de la mano de la
exhibición de grandes colecciones internacionales traidas por estas
fechas a la capital. Este año le toca el turno a Patricia Phelps
Cisneros en el Museo Reina Sofía y a la Cranford Collection en las salas
de la Fundación Banco Santander. Dos buenísimos ejemplos para ver cómo
se pueden hacer las cosas con criterio y con dinero (mucho), claro.
Delicias turcas
El país invitado es otro clásico que, pese a clásico, nadie
entiende por qué sigue año tras otro cuando no aporta gran cosa y casi
siempre defrauda. Esta edición le ha tocado a Turquía hacer nuestras
delicias, pero ARCO ha dado la vuelta al mundo ya varias veces.
Hora de encuentro
ARCO nunca ha sido una feria de altísimo «standing»
Arte en un blog
La crítica y los asuntos del arte van y vienen, cada vez
más, entre las líneas cruzadas de los blogs. Por eso, el programa ARCO
Bloggers (www.ARCObloggers.com) se abre camino este año como experiencia innovadora, participativa y con visos de consolidarse.
Madrid tomada
La agenda expositiva de la capital gira en torno al arte,
contemporáneo o no tanto. Los museos sacan sus mejores galas
expositivas. Madrid es centro y el centro del arte. Este año destaca la
apuesta impresionista en el Museo Thyssen y en la Fundación Mapfre. El
Reina Sofía se ha traido a Cristina Iglesias; la Casa Encendida a Albert
Oehlen; Tabacalera a José Manuel Ballester... Amén de las ya citadas
colecciones de arte privadas.
Madrid «la nuit»
ARCO siempre ha sido nocturno y noctámbulo. Así nació (de
hecho es hijo bien legítimo de La Movida y de una de sus musas
artísticas, Juana de Aizpuru, la primera directora de la feria) y así
morirá. Ahora se llama AfterARCO y mezcla las copas con el arte en
distintos espacios de la ciudad.
De feria en feria
Pese a que el mercado del arte no está demasiado boyante
por estos lares, sí que es cierto –y no deja sorprendernos– que las
ferias de pequeño e innovador formato han proliferado en los últimos
meses. En estos días son tres las que coinciden con ARCO. ¡Que Dios
reparta suerte y dinero para todos!
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