sábado, 11 de mayo de 2013

Rafa....un tarríto priviligiado....


El increíble retorno de Nadal dice mucho de él


En primer lugar, es un jugador excepcional, al igual que Kim Clijsters y Justin Henin. Están a un nivel distinto, poseen un margen sobre los demás que les da la capacidad de ganarles nada más volver a jugar.
Hay que añadir también que tienen el hábito de ganar, y una enorme experiencia que saben aprovechar. Por ello, retoman su juego con más facilidad que otros jugadores de nivel inferior, que tienen más dudas sobre sus capacidades. Los grandes campeones son mucho más seguros de sí mismos, lo que les lleva a recuperar su nivel más rápido.
En realidad me divierte que el tenis femenino haya sido criticado por esto. Hemos visto a jugadoras retiradas como Henin y Clijsters volver casi de inmediato a lo alto. Tanto jugadores como periodistas lo achacaron a la debilidad del tenis femenino, asegurando que la vuelta a la cima es más fácil para las féminas.
Sin embargo, en los hombres observamos el mismo fenómeno. Esto para mí confirma que no tiene nada que ver con el nivel del tenis masculino o femenino, sino con la capacidad de algunos jugadores excepcionales para volver al más alto nivel.
Cuando sucedieron las remontadas del dúo belga, señalé que el gran éxito de su retorno se debía a que ya habían sido grandes campeonas. Ya habían dominado previamente, y eso les permitió recuperar su nivel.
Lo mismo puede decirse de Nadal tras sus ocho meses de ausencia, en los que ni siquiera ha practicado tenis ni ningún otro deporte. Desde su regreso solo ha perdido dos partidos, y ha alcanzado seis finales en dos superficies diferentes y ante los mejores jugadores.
La explicación es simple: hay que admitir que Nadal es un jugador excepcional en una generación excepcional. Antes de la llegada de Novak Djokovic y Andy Murray, Roger Federer y Nadal se llevaban todos los grandes títulos del circuito sin apenas excepción. Es algo que rara vez pasó antes, ya que incluso en la era de predominio de Pete Sampras y André Agassi su superioridad no fue tanta como la de Federer y Nadal. Estos dos se salían de la norma.
El serbio y el escocés han acabado con ese duopolio. Dominan un 'top 8' bastante inamovible , ya que Tomas Berdych, David Ferrer, Juan Martín del Potro y Jo-Wilfried Tsonga permanecen estables detrás de ellos, aunque apenas molestan a los cuatro grandes.
Por ello, la facilidad con la que Nadal se ha reintegrado en ese grupo dice mucho de él, como jugador y como hombre.

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