Muy facil, que pase lo de Banesto.
BBVA pide subastar las cajas débiles
14.06.2011 Santander Jaime E. Navarro 4
González cree que el supervisor no ha tenido instrumentos para lidiar con la crisis.
La solución a las cajas debe ser rápida y más contundente de lo que ha sido hasta ahora. Así lo cree el presidente de BBVA, Francisco González, quien señaló ayer que hay que finalizar “rápidamente” la reestructuración financiera. Solicitó al Banco de España que las cajas más débiles sean identificadas y subastadas en mercado en procesos competitivos y transparentes.
González dejó claro que no sirven las medias tintas: las cajas deben ser jugadores fuertes, con buenos gestores, lo que pasa por dar entrada en su capital también a inversores y bancos extranjeros. El banquero hizo estas declaraciones en el acto inaugural del curso organizado por la Asociación de Periodistas de Información Económica (APIE) en la UIMP de Santander, al que también acudió el ministro de Fomento, José Blanco.
Pese a tener una visión negativa de la reordenación de las cajas, exculpó al Banco de España de este resultado. En su opinión, el supervisor no ha tenido los “instrumentos necesarios” para lidiar con la crisis. González culpó al poder político de la falta de instrumentos jurídicos para llevar a cabo la reordenación con más rapidez. El presidente de BBVA no descartó que la entidad pueda tener interés por activos de CAM, siempre que su puesta en mercado se haga con luz y taquígrafos.
Bankia
Tanto el ministro de Fomento como el presidente de BBVA restaron importancia a un posible atraso de la salida a bolsa de Bankia, que tiene previsto saltar al mercado el 13 de julio. González puntualizó que si las condiciones de mercado no son las favorables y los inversores no están receptivos, no sucede nada por dejar para más adelante la operación. “La calidad de activo de Bankia tiene poco que ver con su salida a bolsa”, recalcó, unas palabras que fueron suscritas por el ministro Blanco.
Sobre la falta de crédito en España, González destacó que ahora “la mitad” de la banca española tiene liquidez y solvencia para concederlo, pero no encuentra demanda en el mercado. En referencia a algunas cajas, apuntó que hay otra parte del sector financiero que no tiene excesiva liquidez ni capital para hacer frente a estas peticiones de financiación.
En el campo de la macroeconomía, hizo un análisis pesimista con la gestión de la crisis realizada por el Gobierno. En su opinión, “se ha perdido un tiempo precioso en hacer reformas, y aún no hemos encontrado el camino de la recuperación”. Avisó de que la situación económica puede empeorar en cualquier momento para España y que hacen falta “líderes con altura de miras” para enfrentarse al reto de la recuperación y despejar las preocupaciones de los inversores. Diferenció claramente entre España y el resto de economías periféricas, como Grecia, Portugal e Irlanda. Cree que el Gobierno debe tomar medidas rápidas para estar entre los mejores de la economía mundial.
El ministro de Fomento entonó el mea culpa y señaló que el Gobierno debería haber impulsado reformas en la primera legislatura, cuando aún había bonanza. Sin embargo, atacó de forma velada al PP y su falta de medidas para atajar la crisis inmobiliaria que ha provocado, en parte, la crisis durante la segunda legislatura de José María Aznar (2000-2004).
Blanco destacó que el problema de la actual normativa laboral no es su incapacidad para crear empleo, como sí lo cree el presidente de BBVA, sino que se caracteriza por su capacidad de destruirlo en cuanto empeora el entorno económico. El ministro descartó que haya alguna Comunidad con una contabilidad B. “España no es un país de chichinabo, es un país serio”, apuntó en directivo.
El alto coste del riesgo país
El presidente de BBVA, Francisco González, destacó ayer que cada 100 puntos básicos que la prima de la deuda española supera la alemana, el Estado gasta 13.000 millones más en financiarse y pierde la posibilidad de crear 160.000 empleos. El diferencial con el bono español estaba ayer a 253 puntos por encima del alemán. En su opinión, un nivel aceptable sería situarlo sólo 30 puntos por encima. González destacó que este sobrecoste en la financiación estatal, que afecta al crédito y a las empresas que se financian en los mercados mayoristas, “limita nuestro crecimiento y bloquea la creación de empleo”. Apuntó que las reformas emprendidas hasta ahora nos han separado del grupo de las economías europeas más débiles, aunque advirtió de que aún sigue existiendo preocupación sobre la solvencia de España entre los inversores
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