Oviedo, urbano y terciario
Estrategia 2025 sienta las bases para una capital donde solo el 7% de los 220.238 censados vive en zona rural y hay 17.728 parados
Apunta a una ciudad «desequilibrada en la dotación de servicios», con carencias fuera de la urbe y un escaso peso primario e industrial
El Oviedo de los 220.238 habitantes repartidos en 186 kilómetros cuadrados; con un 93% residiendo en la zona urbana y solo el 7% restante en los núcleos rurales; de las 123.690 viviendas, y los 124.637 vehículos. Con 15.504 plazas de aparcamiento público y 600 autobuses urbanos que circulan al día por la capital y transportan al año más de once millones de viajeros. Con un alto peso del sector terciario -el 87,3% de la población, un tercio por la presencia de organismos públicos-, poca industria -hay parcelas libres en Ferreros, Olloniego y San Claudio-, un sector primario mínimo, y 17.728 parados.
Sobre esta base -los datos figuran en su mayoría en el documento, otros han sido actualizados-, el Ayuntamiento ya tiene sobre la mesa el Plan Estrategia Oviedo 2025, que sienta los ejes en materia urbanística, económica, social y cultural, y para lo que hace falta una inversión de más de 140 millones de euros. Una ciudad que, dicen los redactores del documento (el Centro de Organización y Teledetección Espacial, una empresa de Valladolid dedicada al diseño y desarrollo de sistemas de información geográfica), adolece de problemas: las infraestructuras «ocupan gran espacio y penetran hasta el límite del centro histórico» de una ciudad cada vez menos residencial, hay un gran número de desplazamientos por automóvil y una «escasa integración de transporte metropolitano con el público», desaparecen las actividades industriales y se abandonan áreas como La Vega, El Cristo y Almacenes Industriales.
Detectan también índices de alerta en contaminación atmosférica, acústica y energética, en parte porque la mitad de las viviendas y equipamientos son anteriores a la década de los ochenta del siglo pasado.
En el apartado de lo social, la radiografía concluye que existe un «crecimiento vegetativo negativo» y una población envejecida, una «segregación social localizada» en Ventanielles y su entorno, y limitaciones en la accesibilidad. También, con un núcleo urbano envuelto en autovías, con una zona rural «desequilibrada en la dotación de servicios», donde desaparece el sector primario, y se descuida la atención que merece el monte Naranco. Y en lo económico, una fuerte competencia entre las ciudades próximas, un pequeño comercio herido por los nuevos hábitos de consumo y los centros comerciales, una oferta cultural demasiado centralizada y poco rendimiento de su patrimonio cultural e histórico.
El plan para Oviedo -la única gran ciudad que carecía de él-, señala las heridas y también indica los tratamientos para la cura: más apoyo a los emprendedores y los sectores tradicionales, como el comercio y el turismo, la apuesta por sectores de futuro como el biosanitario, la industria cultural, el asistencial y la investigación y la innovación, así como por la economía verde.
Sobre esta base -los datos figuran en su mayoría en el documento, otros han sido actualizados-, el Ayuntamiento ya tiene sobre la mesa el Plan Estrategia Oviedo 2025, que sienta los ejes en materia urbanística, económica, social y cultural, y para lo que hace falta una inversión de más de 140 millones de euros. Una ciudad que, dicen los redactores del documento (el Centro de Organización y Teledetección Espacial, una empresa de Valladolid dedicada al diseño y desarrollo de sistemas de información geográfica), adolece de problemas: las infraestructuras «ocupan gran espacio y penetran hasta el límite del centro histórico» de una ciudad cada vez menos residencial, hay un gran número de desplazamientos por automóvil y una «escasa integración de transporte metropolitano con el público», desaparecen las actividades industriales y se abandonan áreas como La Vega, El Cristo y Almacenes Industriales.
Detectan también índices de alerta en contaminación atmosférica, acústica y energética, en parte porque la mitad de las viviendas y equipamientos son anteriores a la década de los ochenta del siglo pasado.
El plan para Oviedo -la única gran ciudad que carecía de él-, señala las heridas y también indica los tratamientos para la cura: más apoyo a los emprendedores y los sectores tradicionales, como el comercio y el turismo, la apuesta por sectores de futuro como el biosanitario, la industria cultural, el asistencial y la investigación y la innovación, así como por la economía verde.
No hay comentarios:
Publicar un comentario