Políticas económicas dispares....malo.
¿Por qué Estados Unidos y Europa emprenden caminos distintos en la crisis?
Las razones por las que imponen gasto público frente al control del déficit
08/09/2010 - 07:54 - CRISTINA CASILLAS
Este semana, el presidente de Estados Unidos ha vuelto a colocar sobre la mesa un nuevo plan de estímulo fiscal. El temor a que la economía de la primera potencia se estanque ha tenido más peso que el agujero del déficit.
Desde la primera mitad del año, Estados Unidos y Europa han optado por políticas económicas distintas para afianzar la recuperación. Así, en el Viejo Continente se ha entrado en una carrera, plagada de obstáculos y dificultades, para sanear las cuentas públicas, maltrechas desde la aprobación de los planes de estímulo. Mientras, en Estados Unidos recelan de una recuperación a medio gas y siguen dando apoyos a la economía.
La Comisión Europea ha pedido un esfuerzo adicional a los países para reducir el agujero de sus cuentas públicas y que cumplan, de esta forma, con el límite del 3% establecido en el Pacto de Estabilidad y empleo. Y todo ello para 2013 como fecha tope.
Para ello, media Europa se ha centrado en la subida de impuestos, la ampliación de la edad de jubilación y en la rebaja de sueldos y funcionarios. Así, Reino Unido recortará 300.000 empleos dentro del sector público, mientras que en Grecia y en España se ha optado por la rebaja de los salarios. Alemania también prescindirá de 10.000 funcionarios y rebajará un 2,5% el salario de resto.
Por otro lado, la subida de impuestos será otra de las patas centrales para reducir el déficit. El 1 de julio, el IVA pasó del 16% al 18% en el general y del 7% al 8% para productos gravados con el reducido. Esta decisión ya ha tenido los primeros efectos y el déficit español se ha reducido a la mitad hasta julio. Concretamente al 2,44% del PIB.
Portugal también ha aprobado el incremento de un punto de este impuesto indirecto. Así, habrá tres tramos: el 21%, el 13% y el 6% y Reino Unido prepara una nueva subida, tras haberlo hecho a finales de 2009. En este caso se pasaría del 17,5% al 20%. Por su parte, Grecia subió los gravámenes sobre alcohol, tabaco y gasolina un 10% y se incrementará el impuesto del IVA dos puntos, hasta el 23%, en la que es la segunda subida de este gravamen este año.
Asimismo, la locomotora germana ha elaborado un estricto plan, con el que pretende ahorrar 80.000 millones hasta 2014 a través del recorte de ayudas sociales, eliminación de subvenciones a empresas e incremento de tasas destinadas a las entidades financieras, centrales nucleares y aerolíneas.
Por último, las pensiones también se someterán a una profunda reforma. En España, de momento, se han congelado para el próximo año, aunque de terminar la inflación por encima del 1% (previsión del Gobierno) los pensionistas cobrarían la compensación en febrero. Y el Gobierno prepara ampliar la edad de jubilación, de 65 a 67 años y aumentar el periodo de cálculo, pasando de los 15 actuales hasta los 20.
En Grecia y desde 2011 se equiparará la edad de jubilación para hombres y mujeres, que hasta ahora se jubilaban a los 60 años, con un ajuste de tres años. En Francia también se elevará la edad mínima para el retiro, dos años, hasta los 62.
Por su parte, el presidente estadounidense Barak Obama ha preparado nuevas medidas de estímulo económico. Entre las que baraja una rebaja de impuestos a las clases medidas.
Las últimas han sido anunciadas esta semana. Así, Estados Unidos se prepara para poner en marcha un generoso programa de infraestructuras dotado con 50.000 millones de dólares (38.800 millones de euros) y que se prolongará durante los próximos seis años.
Según los extractos adelantados por la Casa Blanca esta inversión permitirá construir 241.401 kilómetros de carreteras, 6.437 de ferrocarril y cerca de 300 kilómetros de pistas de aterrizaje, además de un nuevo sistema NextGen que mejorará el control de salidas y aterrizajes y contribuirá a reducir los tiempos de espera.
¿Qué ha motivado estas políticas tan distintas?
Cuando estalló la crisis económica los estados aprobaron ingentes planes de estímulo con el fin de frenar la economía del PIB y la destrucción de puestos de trabajo.
En el segundo trimestre, la economía de Estados Unidos creció un 1,6%, ocho décimas menos que el cálculo inicial, mientras que en Europa el PIB subió un 1% auspiciado por Alemania, que creció un 2,2%, el mejor dato trimestral desde su reunificación. Esto hizo que el presidente del BCE, Jean Claude Trichet, haya revisado al alza sus estimaciones de crecimiento.
José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi, no cree que esta disparidad de decisiones se deba a que las economías de Europa y Estados Unidos sean distintas. Las decisiones de la Eurozona obedecen a “las presiones creadas por la crisis de deuda soberana”. Esto ha hecho que los países “hayan optado por ponerle fecha y concretar la retirada de estímulos o aplicar directamente las medidas restrictivas”
En Estados Unidos, prosigue Martínez, el planteamiento de la reducción del déficit se ha hecho a medio plazo, pero sin concretarlo.
De igual opinión es Gregorio Izquierdo, director del Servicio de Estudios del IEE. “Gran parte del ajuste de Europa es motivado por la crisis de deuda, dificultado sus necesidades de financiación y que ha puesto en duda la viabilidad de la unión. En cambio, Estados Unidos no tiene este problema, ya que el dólar sigue siendo reserva mundial, con lo que puede financiar sus gastos a precios reducidos.
El director del Observatorio de Coyuntura del Instituto Juan de Mariana y profesor de Macroeconomía de la Universidad Rey Juan Carlos, Juan Ramón Rayo, discrepa totalmente. En su opinión, salvo Alemania, que sí que ha aprobado un plan de reducción del déficit, el resto de países, especialmente en los periféricos el gasto público sigue siendo elevado. Las últimas cifras lo confirman, ya que el déficit se debe en parte a un maquillaje de cifras tales como traspasar la deuda del Estado a las Comunidades Autónomas y a ingresos adelantados por IVA.
Durante estos dos años, se ha comparado la actual crisis con la de 1929. En este sentido, el nobel de Economía, Paul Krugman, escribía esta semana un artículo en defensa de los estímulos fiscales, comparando la situación con los años precedentes a la SGM. “Lo que sacó a Estados Unidos de la Gran Depresión fue el gasto que se realizó durante la contienda y aunque generó un enorme endeudamiento, ese gasto sentó las bases para un boom económico”. En su artículo, el economista pide que Obama que no se quede ‘corto’ con sus planes de estímulo fiscal.
Lo cierto, es que la debilidad económica es más acusada en Estados Unidos ahora que en Europa, gracias al fuerte repunte de la economía alemana. Pero la locomotora europea adolece de consumo privado y su sector financiero sigue estando cuestionado, prosigue el estratega de Citi.
Por otro lado, Izquierdo apunta que el plan de Obama puede pasar por un debilitamiento de su moneda como resultado de un déficit abultado y persistente en el tiempo. “Aún así, beneficiaría a la economía (de Estados Unidos) especialmente al sector exterior y al mismo tiempo los tipos subirían, con una moneda depreciada”.
Según Martínez, “en general, los europeos están enfocados en la necesidad de mantener la credibilidad del mercado”. Ante esta situación, considera que hubiera sido mejor mantener los estímulos fiscales durante más tiempo. A medio plazo habrá que ver si finalmente esta política limitó el crecimiento en los próximos años, aunque, como recuerda Martínez, también dependerá de la evolución de la economía internacional.
Gregorio Izquierdo no cree que se hipoteque la recuperación europea. “La mejor siembra para una recuperación es la reducción del gasto, y los efectos contractivos a corto plazo se pueden ver compensados por los efectos expansivos. La reducción del gasto público permitiría corregir los desequilibrios”.
Sin embargo, Rayo cree que la política económica de Estados Unidos es errónea y también lo aplica para España. Así, para salir de la crisis hay que reducir el endeudamiento público y organizar una estructura productiva. Además, en nuestro país hay que dejar de producir bienes que no tienen salida en el mercado, como vivienda y automóviles, eliminar los estímulos artificiales y aprobar nuevos ajustes de gasto y reformar las pensiones y el mercado laboral en profundidad. De lo contrario, “no podremos afrontar la nueva crisis de deuda que se prepara y que afectará a España cuando Grecia pida ayuda del fondo europeo”.
Asimismo, el profesor de Macroeconomía de la Univerdad Rey Juan Carlos cree que el plan de Obama de infraestructuras es erróneo ya que no va a generar riqueza y su efecto va a ser muy limitado. “El propio presidente ha reconocido que su objetivo es la creación de empleo, pero no son necesarias estas obras. En mi opinión, si el sector privado está reduciendo la deuda, el Estado lo debería hacer con mayor razón. Lo que está haciendo es retrasar el momento del ajuste, que será más profundo del que hubiera sido necesario si se hubiera adelantado”.
En cambio, el director del Servicio de Estudios del IEE cree que el Plan de Infraestructuras es necesario debido a que Estados Unidos tiene un retraso con respecto a Europa y España, pero señala “que no sólo es suficiente el desarrollo de infraestructuras sino también una rebaja de impuestos”.
1 comentario:
No sé cómo aún le dan algo de credibilidad a ese Juan Ramón Rallo y a los del Instituto Juan de Mariana
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