Accionistas, el dividendo no es un regalo
Amparo Estrada
Endesa repartirá el 100% de sus beneficios ordinarios en dividendos los próximos años. Una decisión que tiene más que ver con que Enel detente el 70% de la empresa que con una nueva estrategia de remuneración al accionista que pudiera extenderse a otras compañías. El dividendo ha sido uno de los elementos que más han manejado las empresas durante la crisis, especialmente con el 'scrip dividend' (forma alternativa de retribuir mediante la entrega gartuita de acciones), y ahora intentan recuperar la normalidad.
La media de 'pay-out' de las empresas cotizadas españolas (reparto que de los beneficios destina la empresa a los dividendos) oscila entre el 50% y el 75%. Las firmas que mejor retribuyen al accionista a través del dividendo son las de los llamados sectores defensivos, que tienen ingresos recurrentes: eléctricas, autopistas, farmacéuticas. Por ejemplo, Enagás tiene un 'pay-out' por encima del 75% y, junto con Red Eléctrica, lleva más de diez años incrementando el dividendo de forma ininterrumpida. Gas Natural aumentará gradualmente hasta el 70% la distribución de beneficio. Abertis se ha comprometido a incrementar un 10% anual la retribución por dividendo hasta 2017.
En general, las empresas cotizadas españolas han ofrecido una rentabilidad por dividendo superior a la de las alemanas o americanas. «Se estaban pagando cosas anormales para como estaban los tipos de interés. Los inversores no querían arriesgar en bolsa y para atraerles se les ofrecían mayores dividendos», explica el profesor del Instituto de Estudios Bursátiles José María Manzanares, que cree que en estos momentos una rentabilidad por dividendo del 4% es la «adecuada». La media del EuroStoxx es del 3,8%. También Víctor Peiro, analista de Beka Finance, considera que, con unos tipos de interés próximos a cero «es suficiente ofrecer una rentabilidad por dividendo del 4% o 5%».
Más que la deuda pública
La rentabilidad media por dividendo de las cotizadas del Ibex está por encima de la deuda pública (el bono a 10 años está en el 1,7%). Claro que la rentabilidad fluctúa al compás de la cotización, ya que es un porcentaje de lo que representa el pago del dividendo respecto a la cotización. Si cae la cotización, sube la rentabilidad. Esa es la explicación de que fuera precisamente Abengoa, que está a un paso del concurso de acreedores y cuya cotización se ha hundido, la que mostraba una mayor rentabilidad. Dejando a un lado situaciones excepcionales, las compañías que muestran mayor rentabilidad por dividendo son Repsol (8,3%) y Banco Santander (8%). Pero también son de las empresas cuya cotización más ha caído en lo que va de año: un 25,8% la primera y un 29% la segunda. Telefónica, que desde las famosas 'matildes' es buscada por la retribución al accionista, tiene en la actualidad una rentabilidad por dividendo del 6,7%, y su cotización ha bajado el 6% en el año.
«El dividendo es una parte de tu acción que te coges. No te están regalando nada», subraya Víctor Peiro. El dividendo no repartido se queda en la empresa y crea valor. Cada inversor deberá elegir sus acciones en función de si prefiere ser remunerado en dividendo o materializando plusvalías.
La fiscalidad también ha de ser tenida en cuenta. Antes de la reforma que entró en vigor el 1 de enero, los primeros 1.500 euros estaban exentos en el IRPF, ahora tributan todos por la tarifa sobre las rentas de capital, como las plusvalías. Esa tarifa oscila entre el 20% y el 24% en función del importe (en 2016 la horquilla se quedará entre el 19% y el 23%).
En 2014, las empresas del Ibex repartieron más de 42.000 millones de euros en dividendos y en los diez primeros meses de este ejercicio han distribuido cerca de 22.000 millones, incluyendo en ambos casos el pago a través del 'scrip dividend' (pago en acciones). El 'scrip dividend' es una fórmula que durante los años de la crisis, las empresas utilizaron con profusión porque les permitía retribuir al accionista sin necesidad de utilizar efectivo y sin que hubiera salidas de caja que muchas no se podían permitir. Pero para el accionista en muchos casos se trataba más de una ilusión que otra cosa, porque obliga a realizar ampliaciones de capital que diluyen el valor de la acción (el accionista tiene más acciones pero valen menos), salvo que se hagan recompras o amortizaciones por parte de la empresa.
El año pasado se abonaron en 'scrip dividend' 11.600 millones de euros, y desde 2010 suman más de 30.000 millones. Sin embargo, la fórmula está decayendo y las empresas comienzan a volver al pago en efectivo. Santander, que fue el primero en usarlo, anunció en enero cuando recortó un 66% el dividendo, que haría tres pagos en efectivo y un solo 'scrip dividend'.
Endesa repartirá el 100% de sus beneficios ordinarios en dividendos los próximos años. Una decisión que tiene más que ver con que Enel detente el 70% de la empresa que con una nueva estrategia de remuneración al accionista que pudiera extenderse a otras compañías. El dividendo ha sido uno de los elementos que más han manejado las empresas durante la crisis, especialmente con el 'scrip dividend' (forma alternativa de retribuir mediante la entrega gartuita de acciones), y ahora intentan recuperar la normalidad.
La media de 'pay-out' de las empresas cotizadas españolas (reparto que de los beneficios destina la empresa a los dividendos) oscila entre el 50% y el 75%. Las firmas que mejor retribuyen al accionista a través del dividendo son las de los llamados sectores defensivos, que tienen ingresos recurrentes: eléctricas, autopistas, farmacéuticas. Por ejemplo, Enagás tiene un 'pay-out' por encima del 75% y, junto con Red Eléctrica, lleva más de diez años incrementando el dividendo de forma ininterrumpida. Gas Natural aumentará gradualmente hasta el 70% la distribución de beneficio. Abertis se ha comprometido a incrementar un 10% anual la retribución por dividendo hasta 2017.
En general, las empresas cotizadas españolas han ofrecido una rentabilidad por dividendo superior a la de las alemanas o americanas. «Se estaban pagando cosas anormales para como estaban los tipos de interés. Los inversores no querían arriesgar en bolsa y para atraerles se les ofrecían mayores dividendos», explica el profesor del Instituto de Estudios Bursátiles José María Manzanares, que cree que en estos momentos una rentabilidad por dividendo del 4% es la «adecuada». La media del EuroStoxx es del 3,8%. También Víctor Peiro, analista de Beka Finance, considera que, con unos tipos de interés próximos a cero «es suficiente ofrecer una rentabilidad por dividendo del 4% o 5%».
Más que la deuda pública
La rentabilidad media por dividendo de las cotizadas del Ibex está por encima de la deuda pública (el bono a 10 años está en el 1,7%). Claro que la rentabilidad fluctúa al compás de la cotización, ya que es un porcentaje de lo que representa el pago del dividendo respecto a la cotización. Si cae la cotización, sube la rentabilidad. Esa es la explicación de que fuera precisamente Abengoa, que está a un paso del concurso de acreedores y cuya cotización se ha hundido, la que mostraba una mayor rentabilidad. Dejando a un lado situaciones excepcionales, las compañías que muestran mayor rentabilidad por dividendo son Repsol (8,3%) y Banco Santander (8%). Pero también son de las empresas cuya cotización más ha caído en lo que va de año: un 25,8% la primera y un 29% la segunda. Telefónica, que desde las famosas 'matildes' es buscada por la retribución al accionista, tiene en la actualidad una rentabilidad por dividendo del 6,7%, y su cotización ha bajado el 6% en el año.
«El dividendo es una parte de tu acción que te coges. No te están regalando nada», subraya Víctor Peiro. El dividendo no repartido se queda en la empresa y crea valor. Cada inversor deberá elegir sus acciones en función de si prefiere ser remunerado en dividendo o materializando plusvalías.
La fiscalidad también ha de ser tenida en cuenta. Antes de la reforma que entró en vigor el 1 de enero, los primeros 1.500 euros estaban exentos en el IRPF, ahora tributan todos por la tarifa sobre las rentas de capital, como las plusvalías. Esa tarifa oscila entre el 20% y el 24% en función del importe (en 2016 la horquilla se quedará entre el 19% y el 23%).
En 2014, las empresas del Ibex repartieron más de 42.000 millones de euros en dividendos y en los diez primeros meses de este ejercicio han distribuido cerca de 22.000 millones, incluyendo en ambos casos el pago a través del 'scrip dividend' (pago en acciones). El 'scrip dividend' es una fórmula que durante los años de la crisis, las empresas utilizaron con profusión porque les permitía retribuir al accionista sin necesidad de utilizar efectivo y sin que hubiera salidas de caja que muchas no se podían permitir. Pero para el accionista en muchos casos se trataba más de una ilusión que otra cosa, porque obliga a realizar ampliaciones de capital que diluyen el valor de la acción (el accionista tiene más acciones pero valen menos), salvo que se hagan recompras o amortizaciones por parte de la empresa.
El año pasado se abonaron en 'scrip dividend' 11.600 millones de euros, y desde 2010 suman más de 30.000 millones. Sin embargo, la fórmula está decayendo y las empresas comienzan a volver al pago en efectivo. Santander, que fue el primero en usarlo, anunció en enero cuando recortó un 66% el dividendo, que haría tres pagos en efectivo y un solo 'scrip dividend'.
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