lunes, 13 de junio de 2011

Las Cajas quedarán en.....

Cuadríto, no las conocerá casi nadie....

Las Cajas recelan de las exigencias
de la CNMV para salir a Bolsa

Las entidades consideran desproporcionado colocar el 40% entre inversores institucionales

La salida a Bolsa de las Cajas anima el mercado inversor. Aunque, en opinión de los expertos, hay "más sombras que luces en todo el proceso". Para el presidente de la CNMV, lo ideal sería que la salida a Bolsa de estas entidades contara desde el inicio con al menos 200 inversores cualificados. Y las Cajas tienen enormes dificultades dificultades para ello. No en vano, las gestoras españolas, uno de los principales clientes potenciales en estos procesos al contar la mayor parte de ellas con fondos centrados sólo en el mercado de renta variable española, no lo tienen claro. Y las propias Cajas luchan por capitalizar sus bancos "fondo a fondo y gestor a gestor".

■ M. Tortajada

Los gestores de los principales fondos de inversión españoles desconfían bastante del resultado de las salidas a bolsa de las Cajas de Ahorros y consideran que van a tener problemas a la hora de captar capital privado, a no ser que apliquen grandes descuentos en sus valoraciones.
A su juicio, las principales debilidades de las Cajas son, entre otras: la falta de visibilidad y transparencia de su negocio; su escasa o nula presencia internacional; y el momento elegido (julio) por las tres entidades que han anunciado planes para capitalizarse por esta vía . Coinciden en esta crítica con Julio Segura, presidente de la CNMV, quien aseguró estos días que julio es un mes muy volátil.
Además de esta cuestión, el regulador tiene otras advertencias en su cartera. Así, Segura considera que las Cajas de Ahorros que vayan a salir a Bolsa deberán colocar una parte "sustancial" del capital emitido a negociación entre inversores institucionales y recomienda que este porcentaje se eleve al 40%. En operaciones normales de salida a los mercados, el porcentaje obligatorio para el tramo institucional es del 25%.
Una circunstancia que no ha gustado a los responsables de las entidades financieras que, como dicen los expertos, "bastante tienen con lograr capitalizar toda la oferta necesaria".
Para el presidente de la CNMV, lo ideal sería que la salida a Bolsa de estas entidades contara desde el inicio con al menos 200 inversores cualificados (sólo en España hay cerca de 3.000 inversores de este tipo, entre bancos de inversión, fondos de pensiones, etcétera).
Sinembargo, estos inversores institucionales no están por la labor, salva que los precios "caigan por los suelos". En su opinión, las Cajas "van a tener difícil captar capital del inversor institucional. Las cajas van a tener que aclarar tres cuestiones clave: que la sensación de falta de transparencia no está fundamentada; cuáles son sus motores de crecimiento, actualmente en duda; y adelantar el calendario de ampliaciones de capital futuras, ya que los inversores pedirán ventajas por acudir ahora". Además, sostuvo que deben ser estos inversores quienes fijen el precio de salida a Bolsa, de tal manera que ese sea después el precio ofrecido al tramo minorista.
Todos los gestores coinciden en que el descuento será la clave del éxito o el fracaso de las incursiones bursátiles de las cajas. Alfonso de Gregorio, director de gestión de Gesconsult, apunta que los bancos españoles cotizan de media a 0,7 veces su valor en libros, por lo que "no sería muy lógico que las cajas, con una situación más complicada, salieran a niveles iguales".
Por su parte, el supervisor pretende que, a diferencia de otras ocasiones, el precio de la colocación se fije mediante el cruce de oferta y demanda entre la propia entidad y los inversores institucionales, en vez de recurrir a asesores independientes que en ocasiones presentan rangos de precios tan altos que "no garantizan que una vez empiece a cotizar ese precio se venga abajo".
Segura considera "crucial" que las entidades salgan a Bolsa para completar la reestructuración del sector financiero y recuperar parte de la confianza perdida, aunque reconoció que deberán ofrecer un descuento significativo. Además advirtió de que el organismo que él preside se va a echar encima de estas entidades para garantizar su transparencia.
Batalla contrarreloj De esta manera, las Cajas van a tener que trabajar mucho si quieren convencer a estos inversores de que acudan a sus salidas a bolsa. Las gestoras españolas son uno de los principales clientes potenciales en estos procesos, al contar la mayor parte de ellas con fondos centrados sólo en el mercado de renta variable española.
Mueven más de 171.000 millones de euros en fondos y sicav, según datos de Inverco, de los que 7.000 millones, un cuatro por ciento, están invertidos en títulos de renta variable española.
Los representantes de las principales firmas de inversión españolas creen que Bankia tendrá que recurrir a un gran descuento de su valoración para salir al parqué. Lardiés y Guillermo Escribano, de Metagestión, estiman que el grupo de siete cajas liderado por Caja Madrid y Bancaja tendrá que estrenarse en bolsa con un precio de 0,5 veces su valor en libros.
Bankia prevé destinar la mitad de su beneficio a retribuir al accionista, con lo que ofrecerá un 'pay out' del 50%. El banco que preside Rodrigo Rato prevé destinar la mitad de su colocación en Bolsa a clientes minoristas, tramo en el que reservará una porción para los 21.000 empleados del grupo, quienes también deberán invertir al menos 1.000 euros para convertirse en accionistas.
El objetivo de Bankia es colocar en Bolsa un mínimo de 3.000 millones de euros, aunque en función de la demanda, la colocación
podría alcanzar los 4.000 millones.
Así, podría obtener entre 1.500 y 2.000 millones de euros de la oferta a los inversores minoristas.
Para los expertos, el estreno en el parqué del grupo que une a Caja Navarra, Cajasol, Caja Canarias y Caja Burgos estará marcado por lo que ocurra en el de Bankia, que se producirá unas semanas antes. Si la salida a bolsa de Bankia es un éxito, será un efecto imán para Cívica, y viceversa. "Las cajas pequeñas como Cívica lo van a tener más difícil por su menor liquidez y falta de visibilidad", afirma Alfonso de Gregorio.

De cliente... a inversor

Aunque aún no están aprobados los folletos para las salidas a Bolsa de Bankia y Banca Cívica, ambas entidades ya han comenzado a utilizar la potente maquinaria de su red comercial para asegurarse inversores del tramo minorista entre su clientela.
Así, Bankia habría iniciado una "labor de premarketing" en la que se sondea a los clientes que mejor se ajustan al perfil que busca para colocar sus acciones. La entidad que preside Rodrigo Rato no busca tanto a clientes con una situación económica más holgada, como a aquellos que ya realizan inversiones en valores a través de la entidad.
Una vez que se apruebe el folleto para la salida a Bolsa, los interesados en participar en el grupo podrían disfrutar de determinadas ventajas, como la exención de comisiones en transferencias, tarjetas de crédito, etc. aunque se requerirá en principio la compra al menos de un paquete de 1.000 acciones.
Banca Cívica, que pugna con Bankia por ser el primer grupo de cajas en salir a Bolsa no se queda atrás a la hora de utilizar su red comercial para asegurarse el éxito.
Según se hacía eco hace unos días Expansión, el grupo liderado por Caja Navarra y Cajasol ha comenzando a comercializar entre sus clientes productos ligados a las acciones del nuevo banco, como un depósito que renta al 4% TAE hasta el momento del debut bursátil, cuando la inversión se convertirá en acciones.
Banca Cívica, que reservará un tramo de la salida a Bolsa para sus más de 9.500 empleados, espera colocar un 40% de su capital por un importe de unos 800 millones de euros.

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