La rápida contracción del núcleo de Europa
Por RICHARD BARLEY
El núcleo de la eurozona no es lo que solía ser, al menos en lo que respecta a los mercados de bonos. La crisis de deuda ha comenzado a carcomer la periferia a través de Grecia, Irlanda, Portugal, España e Italia. Ahora el diferencial entre los rendimientos de los bonos de los gobiernos de Francia y Alemania se está ampliando. Ello augura problemas para Francia, y para toda la eurozona.Los diferenciales de deuda franco-alemanes se encuentran en niveles no vistos desde comienzos de la década de los 90. Las notas a 10 años de Francia rindieron el jueves 1,71 puntos porcentuales más que sus similares de Alemania, antes de que se redujera la brecha el viernes. Los rendimientos de la deuda francesa se movieron en dirección opuesta a los de la alemana durante tres días de esta semana. El jueves subieron en 0,25 puntos porcentuales, mientras los rendimientos en Alemania avanzaban apenas 0,05 puntos. Francia ya no está siendo tratada como un refugio. En los días de aversión al riesgo Francia pierde, en los de apetito por el riesgo gana, pero no lo suficiente como para revertir la tendencia de ampliación en los márgenes.
Aquí hay dos factores en juego. Por sí misma, Francia parece ser vulnerable, si bien se ha apresurado a implementar políticas destinadas a proteger su calificación crediticia. Su economía se está desacelerando. Tiene la mayor deuda entre las naciones con calificación "AAA", con el 87% del PIB. Francia tiene más trabajo fiscal por hacer que Italia para equilibrar los libros, destaca RBS. Para hacer que la deuda vuelva a representar el 60% del PIB para el 2030 Francia requiere un ajuste fiscal del 6,3% del PIB para 2020, frente al 3,1% que se necesita en Italia, según el FMI. La exposición de la banca francesa a la deuda del sur de Europa es alta.
El segundo factor es el euro, que facilita los rápidos flujos transfronterizos de inversión, y de desinversión. Las opciones de seguridad para los inversionistas se están reduciendo. En 2007, siete de los principales emisores de bonos de la eurozona tenían una calificación "AAA", lo que correspondía al 73,7% del PIB del bloque comercial. Cinco de ellos siguen contando con dicha calificación, pero a criterio de los inversionistas solamente Alemania, Finlandia y Holanda son seguros ahora, los que representan apenas el 35,6% del PIB. Francia tiene una calificación "AAA" solo de nombre, al igual que Austria, donde las preocupaciones sobre la exposición a Europa Oriental han hecho que aumenten los diferenciales de rendimiento.
El riesgo es que la ampliación de la brecha de rendimientos comience a influir sobre la posición de Francia frente a la crisis. Eso representa una amenaza para la alianza política entre Francia y Alemania que ha estado en el centro del proyecto europeo, lo que dificulta aún más la solución de la crisis. En términos económicos, esto crea la amenaza de un nueva contracción del financiamiento transfronterizo, lo que daña el crecimiento. El mercado de bonos, en efecto, está dañando al euro. Ya no se puede estar seguro de que Francia se encuentra en el núcleo del club.
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