viernes, 11 de noviembre de 2011

Manualillos para una crísis ( 3 )


Una sola o....


“Una eurozona a dos velocidades sería un tremendo error con graves perjuicios”


11.11.2011MADRIDJ.J.Garrido3
Al ex secretario de Estado de Economía y candidato preferente en todas las quinielas para ocupar el Ministerio de Economía tras las elecciones del 20N, Luis de Guindos, le parecería un tremendo error promover una eurozona a dos velocidades por los graves efectos contraproducentes que traería consigo.
Más aún, pese a que estos días parece haberse roto el tabú de que ningún país del euro podría abandonar la unión monetaria, subraya que el euro se constituyó bajo el principio básico de la irreversibilidad –“es un edificio con puerta de entrada pero no de salida” – . Por ello, advierte de que la salida de cualquier miembro sería una tremenda equivocación con consecuencias económicas muy graves para la eurozona en su conjunto, incluida la propia Alemania.
¿Es una eurozona a dos velocidades, como parece que tienen en mente Merkel y Sarkozy, la solución para la enfermedad que aqueja a la Unión Monetaria?
Más que una unión monetaria a dos velocidades, lo que hay que hacer es modificar todo el sistema de gobierno económico en la unión. No es compatible una unión monetaria con la situación actual de falta de coordinación en las políticas fiscales y en otros ámbitos de política económica como es el caso de la supervisión bancaria, sobre todo si vas a tener que rescatar entidades financieras con dinero comunitario.
Vas a necesitar una supervisión mucho más estricta en el ámbito de la coordinación fiscal y de la supervisión bancaria, y después incluso en políticas que afectan al ámbito de la competitividad, como la laboral, la negociación colectiva, la tributaria, etc. Lo del euro a dos velocidades que suena muy llamativo tiene importantes connotaciones negativas. La Unión Monetaria se basó en un principio básico, que es la irreversibilidad. Se construyó un edificio que tenía puerta de entrada pero no de salida.
¿Ese diagnóstico también vale para Grecia?
Grecia no debería haber entrado nunca en el euro, pero ahora su salida, aparte de que sería terrorífica para la propia Grecia, rompería este principio básico de la irreversibilidad. Si alguien considera que se puede sacar a algún miembro de la unión monetaria, más allá de todas las dificultades técnicas que ello conlleva, y que eso sería neutro para el resto de economías del área se equivoca absolutamente.
Sin embargo, ese es un tabú que se está rompiendo precisamente por la calamitosa situación de Grecia.
Estoy de acuerdo en que se está rompiendo, pero no somos todavía conscientes de los costes que tendría ahora la salida de un país del euro. Insisto que sería terrorífico y muy costoso incluso para la propia Alemania. El euro está sometido a enormes tensiones, y hemos perdido demasiado tiempo bloqueados entre el inevitable ajuste de la deuda griega y las consecuencias de eso. Pero creo que la peor solución sería la opción del núcleo duro, o las dos velocidades o dejar que algunos países salieran… Los miembros actuales de al eurozona están mucho más interconectados de lo que nos creemos.
¿Hay atajos para solucionar el problema de la deuda soberana? ¿Hay que ponerse una vez colorado en vez de cien amarillo y habilitar quitas que devuelvan la credibilidad a la deuda como defienden algunos?
Aplicar quitas no sería la solución. El único alivio que puedes tener a corto plazo son las compras importantes de deuda pública por parte del BCE durante un periodo suficiente de tiempo como para volver a estabilizar los mercados. Ése es el único atajo a corto plazo. Ahora bien, el BCE no puede estar comprando deuda indefinidamente. Hay que hacer las reformas para generar crecimiento económico y llevar a cabo el ajuste fiscal. La respiración asistida del BCE no puede ser para siempre.
Por si fuera poco, y para complicar las cosas, menudo mazazo ayer las previsiones de la Comisión Europea, que vaticinan un parón económico el próximo año, en particular para España.
Sin tener en cuenta que la desaceleración en Europa está siendo muy intensa desde el segundo trimestre no se puede entender nada de lo que está pasando. No me extrañaría nada que la eurozona entrara en contracción en el cuarto trimestre. La desaceleración es mucho más profunda de lo que nos creíamos hace sólo unos meses. Y sin crecimiento no hay capacidad para devolver la deuda.
A diferencia de lo que ocurre en Europa, en España se da la circunstancia de que después de la recesión no se produjo prácticamente ninguna recuperación, mientras que Alemania y Francia sí que que volvieron a crecer rápido. Este nuevo estancamiento nos pilla sin haber experimentado una recuperación más allá del 1%, con el agravante diferencial deparo.
En el caso de España ¿Cuáles son las reformas inmediatas más necesarias?
La reforma básica y prioritaria es la de la negociación colectiva, para que realmente las empresas en sentido genérico puedan determinar sus condiciones laborales; es decir, funcionar con mayor flexibilidad en el ámbito de la empresa. En segundo lugar, hay que establecer un contrato único de carácter indefinido con indemnización creciente en el tiempo que permita reducir el uso de los contratos temporales.
La reestructuración financiera sigue inconclusa
Efectivamente, tenemos otra vez la percepción de que la reestructuración del sector financiero no está terminada y que nos volvemos a quedar por detrás de los acontecimientos. Es necesario introducir transparencia en los balances de manera muy clara y empezar a recoger valoraciones ajustadas para que se pueda llevar a cabo una recapitalización y atacar los problemas que realmente tiene el sector. Además, el proceso de saneamiento tiene que ir ligado a una reducción de capacidad del sector, a mejoras de eficiencia y reducciones de costes y a otra ronda de consolidación. Eso lo veo ineludible.
Ese saneamiento abrupto de los balances generaría un tremendo agujero. ¿Con qué dinero se recapitaliza?
Primero con dinero privado. Las entidades que lo puedan hacer son lógicamente las que lo tienen más sencillo, y por tanto las que menos deberían preocupar. Si no se puede obtener dinero privado, entonces deberá ser el tesoro nacional o en su caso la facilidad financiera europea los que proporcionen los recursos.
¿Habría que dejar caer a las entidades insolventes que no sean viables?
Las tesis liquidacionistas en banca son extremadamente peligrosas. Los accionistas lo pueden perder todo, el equipo gestor se puede llegar a ir a su casa, pero los ahorradores y los depositantes tienen que tener garantizados sus ahorros porque si no el efecto dominó de desconfianza es tremendo. Si quiebra el principio de confianza que preside el sistema bancario se va todo al garete.
¿Ve a España en zona de rescate?
España es muy grande para ser rescatada. Nuestra gran ventaja es que el peso de la deuda pública es muy inferior a la italiana. El riesgo de España es que el próximo año con la dimensión de la deuda pública a medio y largo plazo, la bancaria y la de las empresas del Ibex no financieras, más el déficit público tendremos que apelar a los mercados por valor de 330.000 millones de euros, el 30% del PIB.
Evidentemente para que nos renueven esas cantidades se hace imprescindible una mejora del entorno y de los problemas de al zona euro junto con que la política del nuevo gobierno genere confianza y credibilidad. De lo contrario, el credit crunch –ajuste crediticio– que se produciría en España será mucho más intenso de lo que ya estamos viviendo.
¿2012 será peor que 2011?
Vamos a entrar en 2012 con una economía en contracción, con aceleración del deterioro laboral, con un sistema bancario que necesita una nueva ronda de reestructuración, un déficit público que, como ha dicho la Comisión, estará por encima del 6% y con unas autonomías y ayuntamientos con enormes problemas de liquidez. No obstante, si se buscan soluciones razonables al problema de la deuda periférica y el Gobierno aplica una política económica basada en la austeridad y en las reformas, la esperanza es que después de un primer semestre muy duro, podamos acabar el año con un ritmo de crecimiento en el entorno del 1.5%.
¿Qué camino le queda por recorrer a Italia?
A Italia le ha penalizado su inestabilidad política y sobre todo la percepción de que no hacía las reformas. No puedes prometer cosas que después no cumples, porque te toman nota y después pasan revista de lo que has hecho. Es imprescindible que Italia tenga un Gobierno con credibilidad para ejecutar las reformas. Eso nos quitaría bastante presión en la prima de riesgo.
Italia, por su tamaño, no es rescatable; habría que ir a otro tipo de soluciones más basadas en programas de ajuste supervisados por el FMI. La gran ventaja de Italia es que es un país grande, diversificado y rico. En ese sentido se diferencia muchísimo de la situación de Grecia, Portugal o Irlanda.

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