Me gusta tanto como Lisboa...
VIAJES CON SENTIDO
Oporto a los pies del vino
La ciudad portuguesa es la cuna de la denominación de origen más antigua del mundo.
El casco antiguo es pequeño, por eso lo mejor es embriagarse de la ciudad a pie. Sus estrechas callejuelas y edificios históricos convencieron a la Unesco para convertirla en Patrimonio de la Humanidad. Mucho han tenido que ver en esta designación la Catedral de la Sé -imponente cuando se contempla a la luz del atardecer-, la Torre de los Clérigos- con una de las mejores vistas de la ciudad- o el Mercado do Bolhao para comprar carne, pescado fresco o flores.
Una parada imprescindible es la Librería Lello, una de las más bellas del mundo. Para cualquier visitante, esta mansión literaria es un entramado de escaleras y estanterías de madera repletas de libros que invitan a descansar la mente. Además, para los que buscan sentirse parte de una película, Lello tiene el aliciente de haber sido el lugar donde se rodaron algunas secuencias de 'Harry Potter'.
Hora de comer y reponer fuerzas. Existen suculentas pistas gourmet en Oporto como el restaurante Shis. Sus mesas junto al ventanal, donde las olas parecen invadir el salón (aquí está la desembocadura del río Duero), son el mejor escenario para probar el variado de sushi o el 'rissotto' de vieiras. No olvide tampoco reservar en el local Cafeína o cruzar el río y cenar en el restaurante del hotel The Yeatman, bajo la batuta de Ricardo Costa con una estrella Michelin.
Una vez que ha cruzado a Vila Nova de Gaia, al otro lado del Douro (como llaman en Portugal al río), aproveche para visitar algunas de las bodegas que producen el vino de la región. En Taylor's, una de las más emblemáticas, por sólo tres euros se puede ver la bodega y catar alguno de sus vinos dulces para saborear la historia de Oporto.
The Yeatman, el primer hotel vinícola de Portugal, es un altar que rinde pleitesía al mundo del vino. Como no podía ser menos, una escultura del dios Baco da la bienvenida a los visitantes de este complejo de lujo, miembro de la cadena Relais & Chateaux. La estructura del edificio, formada por bancales a distintas alturas, recuerda a los viñedos de la Ribera del Duero. El hotel cuenta con 82 habitaciones, cada una de ellas bajo el nombre de un productor de vino de la región y con detalles tan curiosos como una cama insertada en un gran barril. La habitación 'gran reserva' es la suite Baco con una cama giratoria y una tina como bañera. Soñar es gratis, pero hacerlo literalmente aquí cuesta 890 euros.
El huésped se sentirá en todo momento como el mismísimo Baco. En parte porque gozará desde las terrazas del hotel de las mismas vistas de Oporto que la escultura que mira desafiante hacia la otra orilla del río. Para instantánea, la que regala la espectacular piscina junto al Vinothérapie Spa by Caudalie, donde seguirá sintiéndose un dios mientras recibe un tratamiento de vinoterapia.
La oferta gastronómica está firmada por Ricardo Costa, chef portugués con 1 estrella Michelin.
Si se aloja en The Yeatman, no pierda la oportunidad de visitar la bodega del hotel formada por 25.000 botellas junto a la directora de vinos y elegir las referencias que tomará durante la cena o detener el tiempo en la biblioteca, donde se pueden intercambiar libros. Precio: La habitación doble superior, desde 200 euros.
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