sábado, 12 de enero de 2013

Manualillos para una crísis ( 2 )


Retroceso a los 50.....

El BCE quiere adelgazar la banca española a toda costa

La limitación por parte del Banco de España de la retribución que los bancos españoles dan a sus clientes a través de cuentas, depósitos, pagarés o bonos no ha sido la primera, ni será la última decisión adoptada


La limitación por parte del Banco de España de la retribución que los bancos españoles dan a sus clientes a través de cuentas, depósitos, pagarés o bonos no ha sido la primera, ni será la última decisión adoptada por el Banco Central Europeo (BCE) a través del organismo supervisor español.
Ya el BCE impuso fuertes limitaciones a su desarrollo futuro a las entidades financieras españolas que hubieran necesitado de ayudas públicas. Las ha obligado a desarrollar su actividad en el corralito de la comunidad autónoma en la que se constituyeron y estableció un férreo control sobre las actividades y productos con los que podía negociar. Los esfuerzos de Bankia para superar tales limitaciones parecen baldíos a la luz de la dimensión que va tomando su negocio.
No afecta a la banca extranjera
La más reciente limitación de los intereses que los bancos españoles pueden pagar por sus productos no afectará a los bancos extranjeros instalados en España, como es el caso de ING o Espíritu Santo. El objetivo son los bancos españoles y se aplica de forma general a todo el sector, cualquiera que sea el tamaño de los bancos o haya recibido o no ayudas públicas. El BCE quiere asegurarse que la banca española no planteará problemas de solvencia en mucho tiempo y estará en condiciones de ir devolviendo los créditos que se le han concedido para hacer frente a sus necesidades de capitalización. Un mal menor de esta estrategia es que no pueden devolver el dinero en el tiempo acordado y se contempla una renegociación de los plazos.
La supervisión bancaria europea se asegurará de que las entidades cumplen a rajatabla con los requisitos impuestos. Ya no existirá un Banco de España muy comprensivo con la situación que ha actuado en algunos caos como un auténtico padre consentidor. El mal funcionamiento del banco de España en los últimos años es la justificación del BCE para adoptar un papel protagonista a la hora de fijar las directrices que tienen que seguir los bancos españoles y que vacía prácticamente de contenido el quehacer de los responsables de las entidades financieras españolas.
Malo para accionistas y ahorradores
La actitud del BCE no sólo impide una mayor competencia en el sector financiero sino que supone un duro palo para los ahorradores españoles: se limita la retribución que puede percibir por su dinero en un momento en el que la inflación hace estragos en los patrimonios financieros.De otra parte, la estrategia de adelgazamiento afecta igualmente a los accionistas del sector bancario español pues, a las dificultades de un negocio en franca caída, hay que añadir el propósito de la entidad reguladora de no facilitar la más mínima perspectiva de crecimiento.Click here to find out more!

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