lunes, 18 de marzo de 2013

Manualillos para una crísis ( 1 )


Alemania crrea situaciones ridículas....



El inexplicable riesgo asumido con el 'corralito' de Chipre


Alberto Moro Suárez
Con 7.000 millones de euros más se habría podido evitar la quita a los depositantes de Chipre. ¿Merece la pena exponer a Europa a un pánico bancario por esta cantidad?l inexplicable riesgo asumido con el 'corralito' de Chipre

La pasada madrugada se dieron a conocer los acuerdos alcanzados por el Eurogrupo con respecto a la forma de abordar la difícil situación por la que atraviesa Chipre. De entre todos ellos, y por lo que representa, llama especialmente la atención el hecho de imponer quitas a los tenedores de depósitos en los bancos chipriotas, que se han cifrado en el 6,75% para los depósitos inferiores a 100,000 Euros y del 9,90% para los que superen dicha cantidad. Al parecer, ha sido una reunión compleja y tensa en donde, una vez más, los países del norte de Europa (con Alemania a la cabeza) han impuesto su criterio, con la oposición de algunos países del sur, España entre ellos.
Si. Han leído bien. En el párrafo anterior hablo de quita, pues de eso se trata. Esto no es un "corralito" pues, en principio, los depositantes pueden acceder a una parte de sus depósitos, concretamente a aquella no afectada por la quita: el 93,25% del importe depositado para aquellos depósitos inferiores a 100.000 Euros y el 90,10% para los restantes. Otra cosa es que, a raíz de esta decisión, y ante las dudas que esta genera, los depositantes chipriotas decidan retirar en masa sus depósitos y, entonces si, el gobierno se vea en la obligación de imponer restricciones a las disposiciones de efectivo, lo que se ha denominado coloquialmente como "corralito" [conviene en este punto recordar que el concepto de "corralito" procede de las restricciones impuestas allá por 2001 en Argentina, cuando el país se vio abocado a un default tras la polémica decisión del FMI de suspender su apoyo].
Tampoco es un impuesto one-off, aunque intente disfrazarse de tal cosa por parte del Eurogrupo. Y no es un impuesto porque su objetivo es sanear a las entidades bancarias chipriotas con cargo parcialmente a sus depositantes. Es, por tanto, una quita en toda regla, pero que afecta a los depósitos y no a otros pasivos.
El problema de Chipre, concentrado principalmente en su sistema bancario como consecuencia del default griego, se ha cifrado en unos 17.000 millones de Euros,prácticamente el equivalente a su PIB, que fue de 17.887 millones al cierre del ejercicio 2012. Realmente no es un problema grave en el contexto europeo, especialmente si se tiene en cuenta el consumo de recursos que supuso la asistencia a Grecia, Irlanda, Portugal o España. Por ello, es incomprensible que el Eurogrupo imponga una asunción de pérdidas por parte de los depositantes en tanto en cuanto esta solución echa por tierra un concepto fundamental para la estabilidad del Euro: "los depósitos bancarios son totalmente seguros, entre otras cosas porque los gobiernos han promulgado leyes que así lo establecen".
A pesar de que en su comparecencia, los diferentes miembros del Eurogrupo se afanaron en transmitir que la decisión es absolutamente excepcional y "no extrapolable" a otras economías del área Euro, que es consecuencia de la sobredimensión del sistema bancario chipriota, que afectará en gran medida a los oligarcas rusos con depósitos en Chipre, etc., la realidad es que la decisión adoptada es incomprensible, pues pone en duda el principio básico de la seguridad de los depósitos. Si los depositantes entienden y aceptan esta medida como realmente excepcional no habrá problema. Pero ¿que ocurriría si no es así?. Pues si los depositantes chipriotas entienden que esta medida podría repetirse (¿y por que no?, si ya se ha ejecutado una vez podría producirse una segunda), entonces procederán a retirar los fondos de forma masiva de sus bancos, llevando al sistema a la bancarrota, salvo que, entonces si, el gobierno lo impida mediante la instauración de un "corralito". Adicionalmente, y más importante todavía, cabe preguntarse cual será la reacción de los depositantes de otros países europeos, especialmente de aquellos que están experimentando dificultades. En el caso de que consideren que ese esquema de ajuste podría practicarse en su país, entoncesprocederán a retirar sus depósitos o transferirlos a "zonas seguras", lo que provocaría un corrimiento bancario de consecuencias impredecibles.
Al margen de lo que pueda ocurrir en Chipre, no creo que se produzca un corrimiento de depósitos en los otros países europeos con problemas. No se ha producido hasta ahora, por lo menos de forma significativa, y realmente hemos pasado momentos mucho más difíciles que los actuales. Sin embargo, es inexplicable que se asuma gratuitamente un riesgo de esta envergadura, especialmente porque existían otras opciones factibles, como:
Asumir la totalidad del coste del ajuste, cifrado en 17.000 millones de Euros. Con respecto a la decisión tomada de aportar solo 10.000 millones, hubiera supuesto añadir 7.000 millones de Euros. La cuestión es, ¿vale 7.000 millones el mantener indemne la creencia de que los depósitos bancarios son invulnerables?. En mi opinión, rotundamente si.
Una solución intermedia, pero válida, hubiera sido mantener indemnes a aquellos depósitos que se encuentren dentro del umbral de garantía de 100.000 Euros, haciendo soportar una quita de mayor dimensión a los depósitos de importe superior. Ello hubiese permitido 
1.- mantener la sensación de inviolabilidad por los menos para aquella parte de los depósitos "garantizados" por el gobierno y 
2.- hacer caer el coste del ajuste sobre los que más tienen, descritos como "oligarcas rusos con depósitos en Chipre" por alguno de los miembros del Eurogrupo.
Hacer recaer una parte del ajuste sobre otros pasivos, como se producirá en breve en España, reduciendo o incluso eliminando el impacto en los depósitos.
El Eurogrupo ha cruzado una línea muy peligrosa, asumiendo riesgos inexplicables. Sinceramente, deseo que no se equivoquen esta vez.

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