domingo, 19 de octubre de 2014

Rifkin revuelve el cotarro...

Una revolución económica, con Jeremy Rifkin


 Daniel Méndez - XL Semanal
Nacido en Denver, Colorado, en 1943. Economista que asesora a Angela Merkel, Matteo Renzi y el Gobierno chino, entre otros. Publica en España 'La sociedad de coste marginal cero' (Ediciones Paidós).primir
XLSemanal. Me dicen que ha descubierto una paradoja en el corazón del capitalismo que nadie hasta ahora había detectado. ¿Cuál es?
Jeremy Rifkin. Que el propio éxito del capitalismo es lo que ahora lo amenaza.La revolución tecnológica ha sido tan extrema que ha reducido el coste marginal de algunos productos hasta cero.
XL. Vaya, empezamos bien. ¿Qué es el 'coste marginal'?
J.R. El coste de producir una unidad adicional de cualquier producto una vez que has pagado los costes fijos: las instalaciones, la maquinaria, el transporte...
XL. Pues no suena mal eso de que el coste sea cero...
J.R. Al reducirse hasta cero, algunos productos pasan a ser gratuitos y no generan beneficio en el mercado. ¡Y eso ha permitido que aparezca la economía colaborativa!
XL. ¿Y la economía colaborativa es importante?
J.R. ¡Es el primer sistema económico que entra en escena desde el capitalismo y el socialismo a principios del siglo XIX!
XL. ¿En qué consiste?
J.R. Hasta ahora pensábamos que la revolución de Internet se limitaba al mundo de la comunicación. ¡Pero no! Va mucho más allá. Ha cruzado la frontera virtual y está alcanzando a otros dos sectores: el transporte y la energía. Todos ellos conviven en el Internet de las cosas.
XL. ¿El 'Internet de las cosas'?
J.R. Piense en un coche con GPS, Internet, motor eléctrico y que se desplaza, sin conductor, por una smart road. Y, además, este coche se ha creado con una impresora en 3D. Ya es posible: ¡ya se ha hecho! El coche fue el gran impulsor de la industria en el siglo XX. Todos querían tener uno. ¡Los jóvenes de hoy, no! Quieren movilidad, pero no tienen interés en contar con un coche propio.
XL. Lo comparten.
J.R. Millones de chicos usan el car sharing (coche compartido). En China acaban de poner a la venta un smartphone por 25 dólares. Hoy, el 50 por ciento de la población está conectada a Internet. Pronto, lo estarán todos. Y todos tendrán acceso a estos servicios: no necesitarán una plataforma como Uber. ¡La crearán ellos mismos localmente!
XL. Pero Uber levanta ampollas allá donde va.
J.R. Habrá que regularlo. No puede crecer por libre. Pero hay un estudio en Míchigan que demostró que, compartiendo los coches, se podía prescindir del 80 por ciento de los automóviles de la ciudad. Esto es la economía colaborativa, que coge lo mejor del capitalismo y del socialismo y deja fuera lo peor de cada uno. Y también puede salvar el planeta.
XL. ¿El planeta?
J.R. Construiremos menos: cada coche que se comparte implica la fabricación de quince coches menos. Lo haremos con material reciclado y usaremos energías eólica y solar. ¡El Sol no manda facturas y el viento, tampoco! Y cada casa, cada coche, el campo, todo estará dotado de sensores que permiten optimizar el consumo y la producción en tiempo real.
XL. ¿Fin del capitalismo?
J.R. Yo diría que habrá un sistema híbrido. De aquí a 2050 convivirán ambos, el capitalismo sobrevivirá en la medida en que aprenda a convivir con la economía colaborativa. ¡Estamos viviendo la tercera Revolución Industrial!
XL. Todo esto implica muchos datos en la Red. ¿Quién controlará que no haya desmanes?
J.R. Es uno de los grandes peligros de todo esto. Google, Facebook, Twitter... no pueden ganar la batalla del control de los datos.
XL. ¿Y cómo se impedirá?
J.R. Habrá alguna forma de control global. Además, los ciudadanos se unirán para reclamar algo así como una carta de derechos digitales.
Pregunta a bocajarro
¿No es un poco naíf creer tanto en las bondades de la economía colaborativa?
¡En absoluto! Yo pregunto a quien me critica: ¿cómo vas a evitar el calentamiento global? ¿Cómo impulsarás la economía? ¡Cuéntame tu plan! Lo que es naíf es pensar que esto no ocurrirá. Ya está en marcha.

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