martes, 7 de julio de 2009

Discriminaciones.

y no positivas precisamente.

Con la nueva ley y las fusiones, aflorará la otra mitad de los activos deteriorados que escondían cajas y bancos, según los expertos

Los bancos extranjeros intervenidos hacen la competencia desleal
a la banca española

La banca se ha puesto enferma en todo el mundo por una epidemia de confianza y productos tóxicos, por lo que lleva dos años recibiendo inyecciones de capital por parte del mercado, sus accionistas y, sobre todo, de los gobiernos (nacionalizaciones o no). Las entidades financieras españolas compiten en desventaja por ello, ya que han de endeudarse a altos tipos de interés para obtener por recursos ajenos, lo que otros obtuvieron por recursos propios con capital público. Además, ¿quién puede capitalizar una entidad sin acciones, ni accionistas? Son las cajas de ahorros y representan la mitad del sistema financiero. Hasta ahora padecieron esta enfermedad crónica que puede llevar a la tumba a varias entidades. El Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) intentará equilibrar este déficit español que llega para algunos con un año de demora.

Debemos recordar que los bancos estaban al borde del colapso en otoño y que gracias a los Gobiernos, por ejemplo en España, no hemos tenido ninguna quiebra de ningún gran banco", explicaba el presidente del Gobierno el pasado jueves en RNE.

En el gráfico adjunto puede comprobarse las fuertes dotaciones de capital aportadas por el Erario Público de distintos países que ha llegado a superar el 5% del PIB nacional de países como Austria e Irlanda; pero que están por encima del 3% del PIB en países tan importantes en la economía mundial como Estados Unidos, Reino Unido, Alemania y el Benelux.

En España, la gráfica ha estado absolutamente plana, porque los grandes bancos han tirado de sus accionistas, los clientes y del mercado para recapitalizarse. El Banco Santander, por ejemplo, amplió una cuarta parte su capital en plena crisis, a caballo entre los meses de noviembre y diciembre del 2008.

Mientras, las cajas de ahorros, que carecen de propiedad y acciones, han abonado la rumorología con su pasividad. En fin, qué como el Gobierno de España no inyectó dinero público a las entidades financieras (la única intervención ha sido en Caja Castilla-La Mancha), el presidente Rodríguez Zapatero podía decir y mantener en todos los foros económicos a los que acudió aquello de que "nuestro sistema financiero es un modelo mundial".

Sin embargo, no parece que sea oro todo lo que reluce. Los expertos consultados por esta publicación mantienen que aún queda por aflorar otro 50% del deterioro de activos derivado de la crisis y del cambio de ciclo económico. José Ignacio Rivero, presidente de Tatum, distingue entre el deterioro de activo existente y aflorado, del deterioro latente. He indica que el deterioro latente va a depender de la evolución de la economía; “pero en mi opinión es tan fuerte como el reconocido”. Quizá por ello, PricewaterhouseCoopers calcula que aún sea necesario invertir entre el 2% (escenario más optimista) y el 6% del PIB (escenario más pesimista) para recapitalizar el sector financiero español en 2009. Esto en dinero contante y sonante supone entre 25.000 y 70.000 millones de euros, según estima. José Igancio Rivero reconoce que “nadie esperaba que la crisis iba a durar tanto, ni que iba a tener una profundidad tan grande”.

Pues bien, el Gobierno ya ha respondido. Dos años después del estallido de la crisis y más de un año después de que otros Estados tomaran medidas en la capitalización de sus entidades, el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) sale ahora al quite.

Arranca con 9.000 millones de euros que pueden ser 27.000 millones más antes de fin de año, y en total podría llegar hasta 99.000 millones en cinco años. Moody’s dice que este monto en cinco años es más que suficientes.

Respecto al coste del plan, el Gobierno prevé recuperar los fondos públicos que se presten. Además, puntualiza Zapatero, "quiero recordar que en este tipo de operaciones, en las que parece que son cifras muy altas del Estado, del dinero público, del dinero de los ciudadanos, normalmente no pierde el Estado. Nadie recuerda que con la operación de intervención de Banesto no sólo no perdió dinero, sino que ganó dinero".

Los analistas explican que capitalizarse no es necesario sólo para cumplir con las normas del Banco Internacional de Pagos (BIS) de Basilea. Manuel Romera, director del Sector Financiero del Instituto de Empresa, explica que en relación con el lote BIS, en España se sigue estando muy por encima de la media mundial. Los últimos datos dicen que se está en el 11,3%, cuando el mínimo exigido es del 8%.

No es cuestión de medias, lo importante son los casos individuales, especialmente de las más opacas. Dice Manuel Romera que mientras que hay cajas vascas sobrecapitalizadas; hay también cajas en Castilla, en Andalucia o en Levante con déficits de caja muy claros.

La necesidad de mantener unos ratios de capital mínimos está ligado también a la solvencia, ya que el negocio bancario está enormemente apalancado y de ahí su peligro. La relación capital-crédito es muy fuerte. Con sólo 214.000 millones de capital en todo el sistema financiero se está manteniendo un saldo vivo de crédito de 2,2 billones. "El nivel de apalancamiento es brutal", exclama Manuel Romera, que explica cómo de cada euro prestado por un banco, hay 90 céntimos de deuda.

A ello, hay que asumir la enorme reconversión industrial. Dice PwC que el sector financiero español está sobredimensionado por su exceso de capacidad, por lo que deberá afrontar un proceso de reestructuración, así como la búsqueda de nuevas fórmulas para incrementar el margen de intermediación. La reducción de los índices de endeudamiento de familias y empresas significará una menor concesión de crédito y una sobrecapacidad del 30%, tal y como indicaba un informe de Tatum que anticipó este semanario hace más de un año.

¿Quién puede ampliar capital en las cajas?

"¿Quién recapitaliza lo que no es de nadie?" -se pregunta gráficamente el analista Jesús Rueda, presidente de Intertell-, porque las cajas de ahorros no tienen dueños actuales, ni futuros que puedan ampliar sus fondos, ni siquiera el Estado desplazando a su legítimo propietario puede hacerlo, como se hicieron en las nacionalizaciones de entidades extranjeras. ¿Quién es el dueño de las cajas? ¿Cómo puede ampliar su capital? Es la esencia del debate y de la tardía resolución de las inyecciones de capital público en España, que ahora llegan de la mano del nuevo "Real Decreto-Ley sobre Reestructuración Bancaria y Reforzamiento de los Recursos Propios de las Entidades de Crédito".

"En España tenemos un pequeño problema y es que la mitad del sistema financiero español, compuesto por las cajas de ahorros, es público y no pertenece a accionistas, y por lo tanto los perdedores son los contribuyentes. Pero el problema está ahí y no podemos mirar para otro lado", explica el consejero delegado de la firma de capital riesgo OnetoOne, Enrique Quemada Clariana.

Los expertos diferencian claramente entre bancos y cajas. Explican que los grandes bancos sí pudieron poner en marcha mecanismos de capitalización por generación interna de capital y por ampliaciones, ya fueran con emisiones de acciones nuevas o de preferentes. Sin embargo, las cajas de ahorros se quedaron en un terreno de nadie por su especial situación jurídica. Dicen los analistas bursátiles, que mientras las entidades bancarias cotizadas se exponen a una transparencia permanente que cotiza sus acciones y las pone en valor; las cajas de ahorros por razones ajenas al negocio (políticas y regionales) se hicieron fuertes en su mayor opacidad y no fueron capaces de sanearse vía capital, porque además no es posible hacerlo y la CAM que lo intentó vía emisión de cuotas participativas, fracasó en este modelo pionero. Tratamos aquí sólo del problema de la capitalización de la banca y no de la liquidez, el crédito y otras cuestiones que si han sido abordadas por el ejecutivo de Rodríguez Zapatero durante este tiempo de crisis y que el mismo explica: "¿Qué ha hecho el Gobierno? Aparte de avalarles para que no se hundieran y aparte de mantener la actividad, ha puesto 40.000 millones de euros a través del ICO para financiar empresas y familias. De esos 40.000 millones se han dispuesto 10.000 millones en lo que va de año. Seguramente es necesario más, seguramente hay que agilizar el funcionamiento del ICO y hay que mejorar las Líneas. En eso estamos trabajando".

Salvador Molina

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