Las imágenes no dejaban lugar a dudas, aunque hubiera otra historia de fondo que en ellas no se recogían. Jean Todt se disponía a saludar a los pilotos, alineados en la parrilla de salida para el homenaje a Jules Bianchi. El primero era Fernando Alonso, que levantó la mano para recibir la del presidente de laFIA, pero este se fue directamente a saludar a Jean Eric Vergne. El piloto español bajó rápidamente la suya, y luego se quedó mirando a Todt mientras este seguía avanzando hacia el resto de los pilotos.
A bote pronto y sin contexto, quien vea las imágenes sacará las mismas conclusiones. Sobre todo  si se piensa en su relación del pasado y los desencuentros entre ambos. El video circuló como un relámpago por las redes sociales, y el portavoz de la FIA, Matteo Bonciani, tuvo que salir el mismo domingo al paso de los rumores. ¿Hubo o no desaire de Jean Todt a Fernando Alonso?
"Abracé a Alonso justo antes de que todos se alinearan"
A Todt no le gustó nada que se insinuara algo así. “Cuando alguien está luchando por su vida, es muy triste que se pueda pensar algo así”, explicaba el francés a la revista Autosport, para luego recordar que ya momentos antes había tenido contacto con el propio Alonso. “Antes de la carrera, fui del final al principio de la parrilla y ya había saludado a algunos pilotos, abracé a Alonso justo antes de que todos se alinearan, así que no había necesidad de darle la mano”.
Según Todt, nunca ha estado tan cerca de Fernando en este momento. "Pensamos en nuestro amigo en el hospital”. Todt, lógicamente, se refería a Bianchi, encuadrado en Ferrari,  cuya carrera es gestionada por su hijo Nicolas, y a quien conoce "desde que tiene dieciséis años”.
Alonso dió calabazas a Jean Todt al principio de su carrera
La interpretación podría haberse visto en clave de sus desencuentros del pasado, que se remontan a los primeros momentos de Alonso en la élite del automovilismo. Porque quien en su día gestionaba los designios de Ferrari quiso hacerse con los servicios del español cuando este era solo un gran promesa. Y recibió calabazas, algo que durante mucho tiempo no le perdonó al jovencísimo piloto de entonces.
En 1999, Alonso firmó un contrato con Gian Carlo Minardi para competir en la Fórmula 1. Se convirtió en una pieza codiciada tras su impresionante victoria en Spa, su palmarés previo y su potencial dada su juventud. Todt entró en juego y ofreció  al español entrar en la órbita de Ferrari, situándole en un equipo satélite para ir ganando experiencia. Pero el francés se encontró con un obstáculo: el propio Alonso.
Todt fue nombrado presidente de la FIA en el 2009 (Reuters)Todt fue nombrado presidente de la FIA en el 2009 (Reuters)
Todt quería que el piloto español rompiera directa y unilateralmente su contrato con Minardi, sin compensaciones económicas. Pero el joven piloto español se negó. “Yo no rompo mi contrato ni le hago esto a quien me está dando la oportunidad de debutar en la Fórmula 1, y encima sin traer patrocinadores”, fue la postura del piloto español. Y así fue.
El francés no le perdonó aquello, con el agravante que fue Flavio Briatore -sus relaciones nunca fueron buenas- quien finalmente sí compró los derechos del contrato de Alonso a Minardi, se lo cedió durante un año al equipo italiano para competir en la temporada 2001, para luego convertirle en probador previo a su paso a Renault en 2003. Desde entonces, Todt se negó categóricamente a que Alonso corriera para Ferrari mientras él estuviera al frente del equipo italiano, como así fue hasta que el español llegó en 2010, cuando el hoy presidente de la FIA había abandonado el equipo.
"Ferrari hace trampas"
Posiblemente Alonso añadiera más leña al fuego de la enemistad personal cuando  en mayo de 2005, días previos al Gran Premio de España, soltó una bomba inusual para los estándares de la Fórmula 1. “Ferrari y BAR-Hondahacen trampas. Hay dos equipos que hacen trampas. Uno es BAR-Honda y se demostró en Imola. Lástima de que el año pasado nos quitase el segundo puesto por equipos. Otro es Ferrari, que se entrena más de lo acordado entre todos los equipos". Acabáramos…
BAR había sido efectivamente sancionado por la FIA con una carrera y eliminado de la clasificación del Gran Premio de San Marino al encontrarse un oculto depósito de gasolina complementario. En cuanto a Ferrari, Alonso denunciaba que el equipo italiano no cumplía con el pacto de caballeros acordado entre los equipos para reducir el número de días para entrenamientos privados con el fin de ahorrar costes.
"Todos nos entrenamos seis días y Ferrari lo hizo 20, por tanto su mejora es más rápida", declaraba en su día el piloto español, cuyas palabras corrieron como la pólvora en la prensa internacional. Pero también era cierto que el equipo italiano siempre se había negado a secundar dicho acuerdo, entre otras razones, por las facilidades que le proporcionaba para rodar sin límite su pista privada de Fiorano, una ventaja que la Scuderia no estaba dispuesta a perder. Seguro que Jean Todt no quedó muy impresionado con las palabras del español.


Todt, en el museo de Fernando Alonso
Solo los protagonistas saben hasta qué punto el episodio de Sochi fue real o una mera anécdota sacada ampliamente de contexto. El tiempo pasa, Todt ocupa un cargo institucional y se debe al mismo con todas las responsabilidades que ello implica. 
Pero si las imágenes de Sochi hablan, también lo hace otra foto reciente de ambos. El pasado 20 de diciembre, Alonso tuiteaba una foto en la que se le veía flanqueado por Jean Todt a su derecha, y Carlos Gracia a su izquierda. “Visita de lujo hoy en ‪@alo_collection. Presidentes de la federación internacional y nacional”. Jean Todt visitaba el Museo de Fernando Alonso en Madrid.