miércoles, 5 de diciembre de 2012

A Guindos le gustan los Bancos....


De Guindos quiere que las cajas pierdan el control de sus bancos en varios años

C. P. / E. C.
cajas.JPG
Las cajas con participaciones de control en sus bancos filiales, como La Caixa, Ibercaja, Unicaja y las cajas de KutxaBank, podrían ganar tiempo para diluir su propiedad sin malvender ni precipitar fusiones si Bruselas acepta la propuesta del Gobierno.

El esbozo de regulación remitido a Europa por el Ejecutivo fija una fórmula que incentiva la desinversión progresiva en varios años, desveló ayer el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos. "Que a nadie se le obligue a vender rápidamente. En estas cuestiones siempre se establecen plazos suficientemente dilatados, de años", explicó el ministro en Bruselas, donde asistió al Consejo Ecofin.
El Memorando de Entendimiento impuesto por Europa para ayudar a recapitalizar la banca exige la pérdida de control en los bancos por parte de las cajas, condición que cayó como un jarro de agua fría, al forzar la desinversión en entidades que mantienen la propiedad de sus bancos gracias a que no han tenido que solicitar ayudas y que peleaban por impedir la fijación de un calendario específico de ventas.

Penalizar las grandes cuotas

El Gobierno ha encontrado un camino intermedio y propone a las autoridades europeas un plan para alentar dicha desinversión. Fijará varios tramos de participación y establecerá un abanico de exigencias superior a medida que la propiedadad de las cajas en sus bancos es superior. En cada tramo, se impondrá a las cajas condiciones de capital, de planes financieros o reglas de profesionalidad en sus órganos de gobierno, entre otras condiciones.
La idea es penalizar la mayor propiedad con una presión regulatoria superior o, a la inversa, incentivar la desinversión, porque una participación inferior en el banco filial supone un alivio regulatorio, indicaron fuentes oficiales.
Se trata, en todo caso, de una propuesta abierta y que Economía negocia aún con la Comisión Europea, el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI). El texto definitivo debería estar cerrado antes de fin de año y la entrada en vigor podría dilarse hasta la próxima primavera y tras superar la correspondiente tramitación parlamentatria.
La futura regulación supondrá casi la extinción del centenario modelo jurídico de cajas. Sólo podrán conservar esa figura jurídica las que mantengan negocio financiero, circunscrito a una área limitada -las minúsculas Pollença y Ontinyent-. Las demás están obligadas a convertirse en fundaciones bancarias si mantienen propiedades significativas de sus bancos -La Caixa, las vascas, Ibercaja, Unicaja...-, o fundaciones de carácter especial, si han perdido la mayoría en el banco.
De Guindos reconoció que las fundaciones conservarán en una primera instancia el control de los bancos que engendraron. El ministro planteó que el principio básico es que no tiene sentido que una caja, "que ha transferido todo su negocio bancario a un banco, sea la que controle el banco". "La actividad bancaria tiene que estar centralizada en una entidad que tiene que ser el banco", subrayó.

No hay comentarios: