Vías verdes, la mejor red de rutas para amantes de las bicis
María Gómez Silva
Se trata de un conjunto de itinerarios que discurren sobre 2.000 km de antiguas infraestructuras ferroviarias en desuso. Una opción ideal para personas sin demasiada forma física que desean pedalear por España
La bicicleta está de moda. Se abren tiendas y cafeterías relacionadas con esta afición en los barrios más céntricos de las ciudades, aparecen como «atrezzo» en las publicidades de las marcas de lujo y hasta el Ayuntamiento de Madrid ha inaugurado un servicio de alquiler que, pese a las polémicas iniciales relacionadas con el sistema de funcionamiento, está siendo un éxito. Fuera del ámbito urbano, también proliferan los fanáticos «bikers», capaces de recorrer distancias kilométricas y escalar escarpadas pendientes a lomos de su bicicleta. Sin embargo, antes de embarcarse en rutas de gran exigencia física, es conveniente iniciarse en este deporte por caminos menos dificultosos. En ese sentido, las Vías Verdesson una excelente opción para principiantes, personas con menor formación física o cicloturistas sin más pretensión que pedalear entre los hermosos parajes de la geografía española.
Esta red de 2.000 kilómetros de infraestructuras ferroviarias en desuso cuenta con la ventaja de que las rutas suelen estar muy bien señalizadas y acondicionadas, además de discurrir sin demasiadas pendientes y alejadas del molesto (y peligroso) tráfico rodado de las carreteras. Entre el centenar de itinerarios disponibles en su página web, hay paseos de un día o de varias jornadas, en función de los intereses y la capacidad de los cicloturistas. Para principiantes, lo más conveniente es huir de las vías transitables sin acondicionar y optar por las acondicionadas, según los expertos. Aquí describimos algunas de las rutas:
1.- LA VÍA VERDE DEL UROLA. El antiguo ferrocarril de vía estrecha del Urola seguía el recorrido marcado por el río del mismo nombre, partiendo desde la villa de Zumarraga hasta llegar al pueblo pesquero de Zumaia, ya en la costa cantábrica. El actual itinerario cicloturista discurre por la misma ruta, entre los verdes valles de la comarca, pero únicamente entre los 22,5 kilómetros que separan Legazpi de Azpeitia. El recorrido permite visitar la ermita de La Antigua o la casa de Miguel López de Legazpi, en Zumarraga; el santuario de Loiola; y los cascos viejos de Azcoitia y Azpeitia, entre otras atracciones.
2.- LA VÍA VERDE. DE LA SIERRA. El Ferrocarril de la Sierra, que iba a discurrir entre Jerez de la Frontera y Almargen, nunca llegó a terminarse pero constituye una de las vías verdes más hermosas. Su trazado de 36 kilómetros se sitúa al pie de las sierras más meridionales de la península ibérica, entre los pueblos gaditanos de Puerto Serrano y Olvera, pasando por lugares tan espectaculares como el peñón de Zaframagón, una de las reservas de buitres más pobladas de Europa. Además, las antiguas estaciones han sido acondicionadas para que funcionen como hoteles-restaurante y un centro de interpretación.
3.- LA VÍA VERDE DE LA JARA. Al igual que la ruta de la Sierra, el trazado de la Vía Verde de la Jara discurre por un proyecto ferroviario que no terminó de materializarse, entre la ciudad toledana de Talavera de la Reina y las Vegas Altas del Guadiana, en Extremadura. Pese a las ingentes inversiones realizadas en su momento, la guerra, la posguerra, la popularización del automóvil y la orografía de la zona terminaron de dar carpetazo al proyecto. Ahora, reconvertida en ruta cicloturística, constituye una de las vías más espectaculares, gracias a su discurrir por un terreno casi virgen de bosque mediterráneo en las estribaciones de los montes de Toledo y la sierra de las Villuercas.
4.- LA VÍA VERDE DE LA SIERRA DE LA DEMANDA. Siguiendo la estela de un tren minero, esta vía discurre a lo largo de los 52 kilómetros que van desde Arlanzón a Monterrubio de la Demanda. Entre los atractivos de esta ruta destaca el yacimiento de Atapuerca, declarado Patrimonio de la Humanidad, así como pedalear a través de los hayedos y robledales de la zona.
5.- LA VÍA VERDE DE OJOS NEGROS. Con sus 160 kilómetros de longitud, es la más larga de España, al unir la costa valenciana con Teruel. Por eso, está dividida en dos tramos. Su historia también está relacionada con la minería. En concreto, las minas de Ojos Negros (Teruel), desde donde este tren transportaba el mineral de hierro hacia el puerto de Sagunto. Conviene saber que si se parte de Teruel camino hacia la playa, el camino es cuesta abajo.
CONSEJOS PARA PRINCIPIANTES
1.- Empieza por un recorrido fácil y de uso exclusivo para bicicletas, evitando las carreteras, donde el tráfico es un peligro.
2. Si optas por una Vía Verde, escoge una que sea calificada de «acondicionada». Las otras pueden resultar demasiado duras.
3.- Comienza por paseos de una jornada, antes de lanzarte a un plan de varios días.
4.- Lleva una linterna para atravesar los túneles de las vías del tren, pues algunos de ellos no tienen iluminación.
5.- El Camino de Santiago no tiene por qué ser el itinerario más idóneo para iniciarse en la bicicleta, aunque muchos peregrinos han optado por la bici.
6.- Evita las rutas recomendadas en las webs de «bikers», aficionados con muy buena forma física. Lo suyo es buscar itinerarios de cicloturismo.
7.- Infórmate de los transportes para situarte en el punto de partida y regresar a casa. Muchos no aceptan transportar bicicletas.
8.- El cicluturismo requiere de cierto nivel de preparativos. Adelántate.
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