viernes, 11 de octubre de 2013

Manualillos de Inversión ( 2 )


No lo vemos de otra manera ....


¿Seguirá ganándole la partida BBVA al Santander?




El análisis técnico y el fundamental favorecen al banco que preside Francisco Gonzálezprimir

BBVA gana más de un 25 por ciento este año. En cambio, Santander apenas se apunta un 10 por ciento. No es esto lo único sorprendente del comportamiento de estos dos tradicionales competidores que durante un tiempo nos acostumbraron a un movimiento en paralelo. Eduardo Faus, analista técnico de Renta 4, ha descubierto aún más pautas de la diferente evolución de estos dos bancos: «Cuando sube el mercado,
BBVA siempre lo hace mejor, aunque cuando hay caídas consistentes, también baja con más fuerza que el Santander». Quizás es lógico: la tentación de recoger beneficios siempre es mayor en el caso de los valores que más suben.
Esta pauta, como exlica Faus, lleva desarrollándose desde los mínimos de junio del año pasado, cuando el Ibex-35 estuvo a punto de perder los 6.000 puntos. Ahora, el banco que preside Francisco González se encuentra un 9 por ciento por encima de los máximos previos de este año, mientras que el que preside Emilio Botín se sitúa un 2,5 por ciento por debajo.
Pero esto no es algo nuevo. Según describe Faus, en los tres últimos mercados alcistas, BBVA lo ha hecho mejor que el Santander. Por aportar algo más de perspectiva: la entidad que preside Francisco González sólo ha fallado en la recuperación vivida en el año 2009. De hecho, entre 2006 y 2010, BBVA se comportó mucho mejor que el Santander. Y entre 2010 y 2012 tuvieron una evolución muy parecida. Fue en ese periodo en el que nos malacostumbraron.
¿Qué dice el análisis técnico?
¿Y qué se espera a partir de ahora? ¿Seguirá dando más rentabilidad el banco de FG que el de Emilio Botín? Según Faus, BBVA no se enfrenta a resistencias hasta los 10,40 euros por acción, lo que supone una rentabilidad del 25 por ciento. Además, tiene un soporte muy sólido en los 7,50 euros, lo que supone que puede caer un 9 por ciento. En definitiva, BBVA tiene más recorrido al alza que a la baja. El Santander, con permiso de los máximos anuales situados en los 6,20 euros, no tiene grandes resistencias hasta los 7,85 euros, lo que le da un potencial también de alrededor de un 25 por ciento. El soporte más sólido se encuentra en los 5,5 euros, lo que también supone un riesgo de caída del 9 por ciento.
De todas maneras, a Eduardo Faus le gusta más BBVA que el Santander. Y, además, según sus perspectivas, no se cerrará el diferencial de rentabilidad existente entre ambos hasta la fecha.
El analista independiente Roberto Moro no ve el camino tan allanado para ninguna de las dos entidades. Coincide en que BBVA tiene un soporte importante en el nivel de los 7,50-7,60 euros, pero ve una resistencia importante entre los 8,55 y los 8,85 euros. «No lo veo yendo más allá, porque ello supondría un Ibex-35 superando la barrera de los 9.350 puntos, y no creo que haya motivos para que suceda», argumenta Moro.
Santander, según Roberto Moro, tiene demasiadas resistencias por el camino: «Entre los 6,20 y los 6,50 euros tiene todas las resistencias del mundo». Eso significa que será difícil que sobrepase esa referencia. Por abajo, tiene un soporte importante en los 5,80 euros, aunque apunta que sería una malísima señal que cerrara por debajo de los 5,87 euros, dado que cerraría el último hueco alcista.
Es posible, pues, que por análisis técnico, la situación favorezca más a BBVA que al Santander. ¿Y qué dicen el análisis fundamental?
El análisis fundamental favorece a BBVA
Santander cotiza con un per (precio entre beneficio) de 12 veces con vistas a los resultados de los próximos doce meses, prácticamente los mismos niveles de BBVA.
El consenso de analistas de Reuters establece el precio objetivo de BBVA en los 7,71 euros, algo por debajo de los niveles actuales, pero los analistas que han emitido sus informes desde el 14 de junio sitúan, todos ellos, su precio objetivo por encima de los 8 euros. La mayoría de los expertos reparten sus recomendaciones entre «comprar» y «mantener».
En el caso de Santander, de media, los analistas sitúan su precio objetivo en los 5,64 euros y la inmensa mayoría de los expertos recomiendan «mantener».
Isabel Mera, directora de análisis de Norbolsa, comenta que son dos los factores que explican que BBVA lo haya hecho mejor que Santander. En primer lugar, la importante exposición que tiene BBVA a un país tan próspero como México, que se está aprovechando del tirón de la economía estadounidense. Además, también BBVA está expuesto directamente al mercado de EE.UU. En concreto, a la banca comercial, con Compass. Santander tiene exposición preferente a Brasil, un país que durante todo este año ha estado en entredicho y que ha sufrido una importante depreciación en su moneda, lo que, necesariamente, tiene que hacer daño a la cuenta de resultados del banco español en el país.
Según Mera, también influye el peso que España tiene en cada una de las entidades. Así, para el Santander, el mercado doméstico sólo pesa un 8 por ciento en sus cuentas, mientras que en BBVA el peso de España es de un 29 por ciento de su margen bruto. De este modo, BBVA se ha podido beneficiar del mejor ambiente que se respira en España. En este sentido, las subidas que ha registrado la entidad que preside Francisco González son equiparables a las que ha registrado la banca mediana, que este año también lo llevan haciendo muy bien.
Los expertos de Norbolsa tienen tanto a Santander como a BBVA con recomendación de compra, pero siguen algo más positivos con el segundo. De todas maneras, no descarta que se produzcan sorpresas positivas en el Santander. Por ejemplo, que de repente la economía brasileña comience a mejorar. O que lo haga la del Reino Unido, de la que también dependen en gran medida sus resultados.
De hecho, Jesús de Blas, de Crédit Agricole-Mercagentes, comenta que está percibiendo en el mercado cómo hay inversores que están vendiendo uno para comprar otro. Este experto incorpora otro elemento para el análisis: cómo uno y otro se han planteado su estrategia de operaciones corporativas. En realidad, no es muy diferente. Mientras BBVA ha intentado ganar tamaño con la adquisición de Unnim, el Santander, con la compra de las participaciones de los minoritarios de Banesto, está reduciendo su capacidad instalada.
La importancia de la actividad corporativa
Pero Nuria Álvarez, de Renta 4, sí le da importancia a la gestión de las operaciones corporativas: la adquisición realizada por BBVA, sobre todo en los términos en los que la ha realizado, con un esquema de protección de activos que absorbe gran parte de las pérdidas que pueda acumular Unnim, proporciona margen de mejora a sus cuentas. En cambio, Santander, con la absorción de Banesto, no consigue nada: ya consolidaba antes en sus resultados y, además, se ha aprovechado la operación para reestructurar el grupo, para reducir capacidad instalada, lo que no da muy buena imagen de su situación en el mercado doméstico.
Hablando de operaciones corporativas, Álvarez también saca a colación el tema de las salidas a bolsa de las divisiones de Santander. «Es una herramienta para poner en valor sus negocios en el extranjero y en bolsa le ha sacado partido, pero ahora el mercado puede percibir que la entidad ya ha gastado una bala, mientras que BBVA aún la tiene en la recámara, aún cuenta con un colchón para mejorar sus ratios de capital si es que vienen mal dadas», comenta.
Pero existe discrepancia respecto a la salida a bolsa del negocio estadounidense de Santander. Por un lado, Mera considera que es algo que puede venirle bien a su cotización. Pero, por otro, dice Álvarez que le restaría potencial de mejora a sus resultados.
¿Invertir en BBVA o en Santander? Según Álvarez, depende del horizonte temporal de la inversión. A corto plazo considera que el mercado continúa apostando por el primero. Y, a largo, apunta que también es BBVA el que más potencial de revalorización tiene.
El dividendo: la otra piedra en el zapato del Santander
Uno de los riesgos a los que se enfrenta el Santander es al de la sostenibilidad de su dividendo. Según comenta Nuria Álvarez, analista del sector financiero dentro de Renta 4, podría no ser capaz de pagarlo en metálico si se empeña en mantenerlo en los 0,60 euros por acción. En ello ha influido, sin duda, como explica Jesús de Blas, de Crédit Agricole-Mercagentes, que haya estado remunerándolo en «scrip dividend», lo que ha provocado que se haya multiplicado el número de acciones en circulación. A razón de 0,6 euros por título, su número habría podido aumentar hasta en un 10 por ciento anual.

Según los cálculos de Nuria Álvarez, Santander, para poder pagar 0,60 euros por acción, debería obtener un beneficio de 6.000 millones de euros anuales, cuando, en los mejores tiempos, sólo llegó a ganar 8.000 millones. «No puede pasar a un 'pay-out' (porcentaje del beneficio que se reparte entre los accionistas en forma de dividendo) del 80 por ciento», comenta. La media del sector siempre ha estado entre el 50 y el 60 por ciento. Quizás, el gran error del Santander fue comprometerse a pagar un dividendo de 0,60 euros por acción y es posible, además, que se le haya vuelto en contra dar la posibilidad de cobrarlo en acciones.

La política de BBVA, en cambio, ha sido mucho más cauta. En primer lugar, no se ha marcado un compromiso tan fuerte de remuneración. De hecho, lo bajó en los primeros compases de la crisis. Y, además, el efecto dilutivo de su forma de remunerarlo es menor, puesto que ha pagado dos en metálico y los otros dos en «scrip».

Así pues, una de las razones que esgrime Nuria Álvarez para argumentar su apuesta por BBVA antes que por Santander es el riesgo de que el banco de Botín se vea obligado a reducir el dividendo que reparte cuando el inversor comience a exigirlo en metálico. Para Jesús de Blas, el dilema al que se enfrenta la entidad es, bien empapelar el mercado con acciones, bien reducirlo. Y ya vimos cómo se tomaron los inversores cuando Telefónica se vio obligado a suprimirlo por haber sido excesivamente generoso.

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