El Confi
Son decenas de compañías que están en nuestro día a día. Cientos de números de teléfono a los que alguna vez hay que recurrir para hacer cualquier tipo de gestión. Llamar al banco, renovar el seguro del coche, contratar o dar parte de una incidencia en la línea de teléfono, reclamar la última factura de la luz… Detrás de cualquiera de estas acciones hay unnúmero de atención al cliente que suele comenzar por 902. Tres dígitos que lo cambian todo. Detrás de ellos se esconden los llamados números de tarificación especial que, aunque inadvertidos en un principio, suelen dejarse notar en la factura telefónica a final de mes.
Llamadas de hasta 50 céntimos de euro por minuto. No se trata de una línea de tarot. Tampoco de un teléfono erótico o de juegos de azar. Su uso está extendido entre multitud de empresas de todo tipo de tamaño. Muchas de ellas forman parte del Ibex 35 y buena parte mantiene estos números, que acaban cobrando más de lo normal a sus clientes por el mero hecho de ponerse en contacto con ellas. Pero, para comenzar, hay que distinguir entre la tipología de estos teléfonos.
Los llamados 901 y 902 son números de tarificación especial (no confundir con los 905, 803, 806 y 807 de tarificación adicional). Generalmente, las tarifas planas (aquellas que incluyen todas las llamadas a fijos nacionales) no recogen en su oferta las conferencias con estos números. Su coste es un misterio. Depende de si la llamada se realiza desde fijo o móvil, del operador desde el que se realiza, del número de destino e incluso de la región desde la que se llama. Un complejo galimatías que hace casi imposible saber el coste que finalmente se paga.
Repartir ganancias
Estos números llevan tiempo en el ojo del huracán. Rubén Sánchez, portavoz de Facua, insiste al señalar que son las compañías telefónicas las primeras que obtienen beneficios con estos teléfonos. “La cuestión empieza a enturbiarse desde el momento en que tenemos detectados varios casos en los que las operadoras han pactado con algunas empresas repartir estas ganancias en caso de que éstas instalen números de tarificación adicional en sus call center”, añade. Un extremo que, de confirmarse, sería objeto de delito pero que, hoy, nadie ha denunciado todavía.
Intentar conocer cuántos números son y a nombre de quién están tampoco es sencillo. No existe registro alguno de estos teléfonos en el ministerio de Industria… o más bien habría que decir en el de Sanidad, ya que este último es el que se encarga de su gestión al tratarse de una rama de consumo. El esquema más sencillo para entender su coste es el siguiente: un número 901 seguido del 1, 2 o 3 cuesta como media llamada local (se paga una parte); si le sigue un 5 el coste ya se incrementa por encima del de una llamada provincial. En el caso del 902, el cliente paga el coste íntegro de la llamada. Sirva de ejemplo que desde un fijo Movistar se cobra a cinco céntimos el minuto y desde un móvil a 49 céntimos.
Decenas de empresas…
Dentro de una selección de 33 conocidas empresas, y siempre a tenor de la información recogida en sus respectivas páginas web, se puede afirmar queun 85% de estas firmas recurre a las líneas 902 como vía para comunicarse con sus clientes, sin especificar de forma clara un número alternativo gratuito o convencional para tal cometido.
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