domingo, 13 de septiembre de 2015

Negros recuerdos...

Wall Street recuerda Lehman en su momento más bajo del ciclo alcista


La Bolsa americana, si no remonta de aquí a diciembre, cerraría su primer ejercicio en negativo desde 2008, cuando bajó casi un 40%


Estos días se cumple el séptimo aniversario de la caída de Lehman Brothers. Este acontecimiento llevó al S&P 500 a marcar mínimos en los 676 puntos el 9 de marzo de 2009. A partir de ahí, comenzó un rebote que, aunque con correcciones, ha sido ininterrumpido. El indicador, desde ese 9 de marzo, ha casi triplicado (ronda los 1.950). Desde 2008, en que bajó casi un 40%, no ha cerrado ningún año en rojo. El ejercicio en el que peor se comportó, 2011, cerró plano. Este 2015 sería, por tanto, el peor de todos desde el año 2008. Porque el S&P 500 acumula una caída cercana al 6% y algo mayor desde los máximos que marcó en mayo en los 2.130 puntos. Peor evolución registra el Dow Jones (pierde un 8%), mientras que el Nasdaq vuelve a aguantar mejor (está plano). Como recuerda Ángel Olea, de Abante, Wall Street ha soportado mejor que Europa las turbulencias provocadas por China, pero también es cierto que la subida en el ejercicio hasta máximos anuales era inferior a la de los indicadores europeos. A la tendencia de los últimos años apoya el hecho que, desde que la economía americana rebotó, a partir del tercer trimestre de 2009, su PIB apenas se ha contraído en dos ocasiones: en el primer trimestre de 2011 y en el primer trimestre de 2014, por, se dice, el frío invernal.
La reciente caída, según Eduardo Bolinches, de Bolsacash, se explica porque los indicadores americanos habían recogido una gran evolución de los resultados empresariales y éstos, en los últimos trimestres, no están siendo tan positivos. Esos descensos han provocado que el Dow Jones haya roto su tendencia alcista, porque los mínimos que va marcando ya no son crecientes. Mucho antes que el Dow Jones, rompieron su tendencia alcista los sectoriales de transportes y eléctrico, pero no, aún el S&P 500. Es una divergencia entre índices que, según Bolinches, debe resolverse. Y prevé que sea a la baja.
Como señala José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, es cierto que ha habido dudas en todos estos años respecto a la situación de la economía americana, pero con la convicción, siempre, de que el futuro iba a ser mejor. Ahora se tiene claro que el presente es bueno, pero se piensa que el momento del ciclo americano es ya muy maduro y lo que puede venir por delante puede ser peor. De ahí el cierto agotamiento que se respira en Wall Street. Porque, además, la situación no está nada clara. Según confiesa Martínez Campuzano, a ningún escenario otorga una probabilidad de más del 50%. Y esa incertidumbre, afirma, es la que pesa sobre las Bolsas. Al igual que la que existe respecto al momento en que la Reserva Federal norteamericana subirá los tipos de interés. Podría ser el próximo jueves, 17 de septiembre.
Estefanía Ponte, de BNP Paribas Personal Investors, mantiene el nivel objetivo del S&P 500 en los 2.190 puntos, incluso contando con que los tipos de interés subirán tanto en septiembre como en diciembre. Pero cree que los fundamentales económicos sostienen más subidas bursátiles. Por ejemplo, un consumo privado creciendo a tasas interanuales del 3% y el empleo, a ritmo del 2%, además, con indicadores de salarios que muestran su avance. Ello, comenta Ponte, favorecerá que las empresas puedan subir márgenes. «Las caídas del crudo cada vez se reflejan con menos fuerza en la cadena de producción, lo que implica que las empresas han ganado poder de fijar precios», añade Ponte.
También Martínez Campuzano ve potencial en el mercado americano. De aquí a junio, de un 12%. Y confía en que finalmente la Bolsa americana cierre el año en positivo. Y ello por varias razones: en primer lugar, porque no cree que la Fed vaya a subir los tipos de interés en septiembre; en segundo lugar, porque confía en que el PIB siga creciendo en torno a un 3% de aquí a final de año; además, por una cuestión de precio: ha habido mucha salida de dinero del mercado americano que debería volver; y, en cuarto lugar, porque el contexto internacional debería ayudar, sobre todo, China, con la puesta en marcha de políticas fiscales de apoyo.
La Fed y el ciclo alcista
Daniel Pingarrón, de IG, por su parte, confía en que la Reserva Federal sea un factor de apoyo para las Bolsas. Celso Otero, de Renta 4, cree que las últimas caídas son una oportunidad de compra y si la Fed sube los tipos de interés el próximo jueves y las acciones responden a la baja, la oportunidad de compra sería mayor.
Pero Pingarrón avisa de una cosa importante: éste es uno de los ciclos alcistas más largos que se recuerdan, lo que puede inducir a pensar en un cierto agotamiento de la Bolsa americana. La subida que se extendió entre marzo de 2003 y julio de 2007 fue de un 87%, menos de la mitad que la actual. La que se acumuló entre finales de 1994 y mayo del año 2000 fue de un 232%, algo superior a la actual. Por eso, Pingarrón comenta que no le extrañaría que aunque este año se cierre en positivo, en 2016 o 2017 se entre en pérdidas. ¿Será posible en un año electoral o en el primer ejercicio del próximo presidente de EE.UU.?
Olea ve problemas de valoración en la Bolsa americana. Abante ha aprovechado las últimas caídas para subir exposición a Bolsa, pero no a Wall Street. Considera que tanto Europa como Asia tienen más potencial que EE.UU. desde estos niveles. «No creo que la Bolsa americana esté agotada, pero sí creo que o bien está en precio o un poco cara», explica Olea. Pero Otero comenta que las empresas americanas siempre cotizan con prima respecto a las europeas porque tienen más calidad, son más resistentes, más rentables y están menos endeudadas. Además, según recuerda, el 75% de las compañías del S&P 500 no ha tenido pérdidas en los últimos diez años. Ahora, es verdad, concede Otero, los retornos esperados para la próxima década se reducen a tasas de entre el 9% y el 10%, frente a los de los últimos años que han sido de entre un 17% y un 18%.
En todo caso, según Olea, habrá que vigilar la evolución de los resultados: los del segundo trimestre fueron malos, tanto por la apreciación del dólar como por la caída del crudo. Ahora la comparativa va a comenzar a ser más favorable. Pero, en general, según este experto, el potencial de recuperación de beneficios es superior en Europa que en EE.UU. Pero Olea también confía en que Wall Street, por cuestiones estacionales, puede subir a partir de mediados de octubre, pero insiste en que el recorrido es mayor en Europa que en EE.UU.
Valores con atractivo
¿En qué tipo de valores recomiendan los expertos jugar el potencial que pueda tener la Bolsa americana de aquí a los próximos meses? Otero menciona un buen puñado de compañías de calidad como J&J, Coca-Cola, Pepsi, Monsanto, Altria, Abbot y el fabricante de gases industriales Ternium. Martínez Campuzano apuesta por valores cíclicos, grandes y por la banca. Pingarrón, por su parte, habla de compañías del sector de tecnología de consumo y cadenas de ventas minoristas, por una cuestión fundamentalmente estacional: se avecina la época principal de compras en EE.UU. Pingarrón señala, en concreto, los casos de Amazon o Apple.

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