domingo, 10 de julio de 2016

Raonic ante su primera final de Grand Slam.....

Tenis - Wimbledon 2016: Raonic, un talento cincelado sin presiones

Milos Raonic afronta su primera final de un Grand Slam en Wimbledon 2016, en la que se enfrentará a Andy Murray, número dos del mundo. El canadiense de origen montenegrino busca hacerse un hueco entre la élite del tenis mundial a sus 25 años y agradece a sus padres su poca intromisión en su ascenso deportivo.

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Milos Raonic - Wimbledon 2016
Milos Raonic es uno de los tenistas más particulares del circuito ATP, no sólo por su estilo inconfundible en el servicio ni porque haya sido capaz de ejecutar el saque más veloz de Wimbledon 2016 (231 kilómetros por hora que dejaron boquiabierto a Roger Federer). Mientras la mayoría de tenistas ponen su destino en mano de un único entrenador -o como mucho con un apoyo específico para potenciar una faceta de su juego en concreto-,Raonic está en manos de tres figuras diferentes: Ricardo Piatti,Carlos Moyà John McEnroe.
¡Bendito Moisés!”, exclamó McEnroe en la televisión británica para la que ejerce como comentarista durante Wimbledon cuando vio aRaonic sacar a más de 230 por hora en plena semifinal, donde la tensión empieza a hacer mella hasta en los tenistas más experimentados. Moyà, por su parte, observaba con aparente tranquilidad el duro partido de su pupilo junto a Piatti en el box del tenista canadiense, junto a sus familiares.
Raonic nunca le dolieron prendas en aceptar consejos, el ego no es una de las características que definen el carácter del jugador nacido en Podgorica pero criado y formado en OntarioCanadá. Gran parte de culpa la tienen sus padres, Dusan Vesna, que se encargaron de poner a su hijo en la senda del tenis pero en ningún momento ejercieron presión alguna sobre él. “Han jugado el rol más significativo en mi vida. Creo que lo que más agradezco es que siempre, desde el primer día, me dijeron que no saben nada de tenis. Me han puesto en las manos de gente que pensaban que podía ayudarme y se han mantenido al margen”, reconoció Raonicen declaraciones recogidas por el diario canadiense The National Post.
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Fue esa filosofía del 'dejar hacer' la que permitió que Raonicdesarrollara su talento con total tranquilidad, siguiendo siempre el ritmo que sus distintos entrenadores le iban imprimiendo. Durante su infancia hay capítulos en los que se ve que el aspecto metódico siempre ha sido muy importante. Junto a su padre buscaban siempre un hueco bien a primera hora de la mañana, bien a última hora de la noche -cuando los alquileres son más baratos- para alquilar una pista de tenis y practicar con una máquina que le lanzaba las bolas y le permitía practicar. Mientras Milos golpeaba sin parar las bolas que salían a una velocidad endiablada, su padre las recogía y volvía a meterlas en la bandeja.
Pasaban las horas y Milos no se movía del sitio, únicamente devolviendo bolas como si no hubiera un mañana -“no paraba en dos horas, no daba ni un solo paso, era muy vago. Golpeaba bolas desde la misma posición fija durante dos horas. Él simplemente recogía las bolas y rellenaba la máquina, así que no tenía que parar”, recuerda con cierta nostalgia de aquellos días en Thornhill, el municipio de Ontario en el que pasó su infancia.
Esa concentración la sigue manteniendo a día de hoy, y Raonicpiensa que fue importante durante su semifinal contra Roger Federer, en la que se puso por delante, vio cómo el suizo le remontaba y tuvo que ponerlo todo en el asador para sellar su primera presencia en una final. Sí hay algo en lo que ha cambiado su comportamiento, y es que ahora es mucho más expresivo sobre la pista que antes, una faceta en la que es inevitable pensar que ha tenido mucho que ver John McEnroe: “Hace dos años me guardaba todas las dificultades que tuve sobre la pista y nunca las expresaba. Hoy he encontrado una forma de expulsarlas y mantenerme en el partido”, apuntó el canadiense, eso sí, señalando que siempre lo hace desde un prisma positivo, nunca desde la pura provocación.
Con todos estos ingredientes, y de la mano del aún más peculiar tríoPiatti-Moyà-McEnroeRaonic espera ya la salida del túnel de vestuarios junto a Murray, al que espera amargar la que todo el mundo concibe como su gran tarde veraniega en Londres. El futuro del tenis canadiense, encarnado en los júniors Denis Shapovalov yFélix Auger-Aliassime, también presentes en Londres, no le quitará ojo, igual que Milos Raonic, el máximo exponente del país norteamericano en cuanto a tenis -junto a Eugenie Bouchard- está pendiente de su progresión. El tenis canadiense vive en constante progresión, y el domingo puede empezar a ser visto con otros ojos siRaonic levanta el título.

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