Los "nuevos" focos de tensión dentro y fuera de la zona euro
Cristina Vallejo
Italia, sin Gobierno; Grecia, con el riesgo de otra quita; EE.UU., decepcionando con los datos del paro; Corea, a punto de organizar una guerra...
El primer trimestre ha dejado muchos problemas sin resolver para el segundo. En primer lugar está Chipre. Aún no podemos dar por zanjado el problema, como dice José Luis Martínez Campuzano, estratega de Citi en España, aunque las condiciones del rescate ya se hayan perfilado. De todas maneras, en realidad, en los mercados tuvo un impacto marginal, como describe el analista financiero Juan Ignacio Crespo: «La rentabilidad del bono español se mantuvo, salvo un pequeño repunte, por debajo del 5 por ciento; el euro sólo bajó un céntimo en el peor momento; y los índices estadounidenses siguen en máximos».
Pero este analista considera que no podemos dar por cerrado el tema de la pequeña isla mediterránea: «Chipre volverá a ser un elemento desestabilizador, pero del modo en que puede serlo una economía tan pequeña». Aunque, según Javier Urones, de XTB, puede haber un riesgo y es que el rescate de Eslovenia pueda realizarse según el mismo esquema que el de Chipre, es decir, con participación de los depositantes o, en su caso, con el de los bonistas senior. En ese caso, dice Urones, puede volver a haber nerviosismo en el parqué. El problema en Eslovenia, como comenta Crespo, es que tiene un sistema bancario en parte público que financia a empresas de titularidad estatal entre las que hay una elevada morosidad que ronda el 20 por ciento. Ello le ha llevado a acumular activos tóxicos equivalentes al 20 por ciento del PIB del país. Esta cifra no se quedará ahí, puesto que se prevé que tanto este año como en 2014 la economía eslovena siga en recesión. Seguramente, como comenta Crespo, la solución del problema esloveno será un rescate por valor de entre 3.500 y 4.000 millones de euros que se realizará con una línea de crédito y, también, con una quita o una amortización de híbridos, si es que tiene suficientes. De otro modo, quizás, se tenga que «atacar» a otros activos.
Crespo le quita importancia a lo que ha sucedido en Chipre: según su visión, lo único que se ha hecho ha sido aplicar la ley concursal. Igual que en España: el rescate, la línea de crédito europea por valor de 100.000 millones de euros se concedía a cambio de que, primero los accionistas, y luego los tenedores de instrumentos híbridos (preferentes y subordinadas perpetuas) asumieran pérdidas. Lo que ocurrió en Chipre fue que sus bancos no tenían deuda emitida, por lo que se tuvo que dar un paso más y aplicar una quita a los depósitos.
Ya no habrá catástrofes
En cualquier caso, Jordi Padilla, de Popular Gestión Privada, dice que el ataque a los depósitos es una excepción, porque en Chipre, la cuantía del rescate equivalía a un 80 por ciento de su PIB, frente al 10 por ciento que suponen los 100.000 millones de euros que Bruselas presta a España. Padilla recuerda, además, que los rescates en Europa se han realizado cada uno de una manera. Y lo que se ha demostrado es que, conforme transcurre el tiempo, el contagio es cada vez más reducido. Europa ha conseguido, poco a poco, que el riesgo de quiebra de un banco o de un país ya no se lleve por delante a toda la zona euro. En definitiva, como avisaba desde hace tiempo Juan Ignacio Crespo: «Ya no habrá más catástrofes en la zona euro». No la ha producido tampoco, y es algo «inquietante», a juicio de José Luis Martínez Campuzano, de Citi, el resultado de las elecciones italianas, el peor de los posibles, ni que los partidos más votados hayan conseguido formar Gobierno, ni que la solución transitoria del presidente Giorgio Napolitano, es decir, la creación de dos grupos de sabios, haya convencido a otras fuerzas políticas que no sean la del tecnócrata Mario Monti. Todo apunta a que, finalmente, habrá nuevas elecciones. Muy posiblemente en septiembre. Como dice Javier Urones, se aplazan para que los electores se piensen muy bien a quién votar. Es posible, como dice Juan Ignacio Crespo, que reconsideren su opción quienes votaron al Movimiento Cinco Estrellas de Beppe Grillo en las elecciones pasadas, porque dejen de hacerles gracia los continuos insultos a los políticos «convencionales», sin que se vea entre sus diputados una actitud constructiva o una alternativa clara. Aunque, antes de la celebración de los comicios, es posible que «los sabios», con la aquiescencia de los principales partidos, cambien la ley electoral, para que el resultado de los siguientes comicios no sea como el de los primeros. Eso sí sentaría mal a los mercados. Aunque, en un afán relativizador del problema, Crespo dice que, desde la Segunda Guerra Mundial, Italia ha estado muchas veces sin Gobierno y con el Partido Comunista como principal fuerza de la oposición. Y al país tampoco le ha ido tan mal. Pero a Soledad Pellón, de IG Markets, le preocupa: cree que poco a poco el mercado irá haciéndole cada vez más caso. «En abril tiene los mayores vencimientos del año y el presidente ha dicho que va a agotar su mandato hasta el 15 de mayo pero, ¿qué ocurrirá después?».
Otro de los grandes países sobre los que también se pone la lupa de vez en cuando es Francia. Aunque la economía es una ciencia empírica y lo que ahora observamos es que el Cac 40 francés sigue subiendo y que su prima de riesgo es de apenas 70 puntos básicos. Pero, ¿puede llegar a ser Francia un peligro? Sí desestabilizó a los mercados hace unos meses cuando su prima de riesgo alcanzó los 150 puntos básicos. Ahora, Javier Urones dice que aunque sus datos están siendo bastante regulares, las subidas de su prima de riesgo habría que atribuirlas al aumento del apetito por el riesgo.
Más que Francia, a Campuzano le preocupa Portugal, porque su Tribunal Constitucional podría vetar el presupuesto de 2013, el más austero de su historia, porque el país no cumplió el año pasado con los objetivos de déficit establecidos por la troika. Eso puede provocar tensiones políticas, puesto que el primer ministro, Pedro Passos Coelho, ha amenazado con su dimisión si el alto tribunal decreta inconstitucionales las cuentas. Pero Padilla dice que todo puede salir bien y que este mes pueda ya emitir en los mercados, como ha ocurrido con Irlanda.
Y, por continuar con países rescatados que aún pueden dar problemas, nos encontramos con Grecia. Ya hizo una quita del 50 por ciento pero, según los analistas, descuenta otra. Según comenta Campuzano, la siguiente tendrá lugar en la deuda que está en manos de instituciones públicas, como el BCE. Pero es algo que, según este experto, no se va a plantear ahora, sino en unos meses o en unos años. Pero Grecia tiene otra visita de la troika estos días y el país no ha cumplido expectativas en cuanto a los ingresos. Pero, según apunta Javier Urones, todo lo que suceda alrededor de Grecia ya está descontado en los mercados.
De momento, «risk on»
En todo caso, como comenta Jordi Padilla, no es necesariamente malo que los mercados no respondan con descensos a las malas noticias: esa reacción nos informa de cómo está el mercado y, de momento, está en modo «risk on». ¿Cuánto durará? ¡A saber! Es imposible adivinarlo: para desconcierto de muchos analistas, Italia no ha provocado descensos, pero, como advierten desde IG, siempre pueden saltar imponderables. Y hay uno que está despuntando: las amenazas de Corea del Norte. Los riesgos geopolíticos, como recuerda Padilla, también cotizan en bolsa. Aunque, en este caso, menos que si el conflicto tuviera lugar en algún país de Oriente Medio y productor de crudo. «De momento, no hemos visto que el mercado lo haya tomado muy en consideración. Aún no hay nada real, pero cuando lo haya, el mercado sí puede sufrir», comenta Pellón.
Y puede haber imponderables positivos, por ejemplo, como señala Padilla, que finalmente se flexibilice el objetivo de déficit para España, es decir, que no se ratifique el 4,5 por ciento, sino que se deje en el 6 por ciento, como parece querer el Gobierno. De esta manera, no serían necesarios más recortes y se le daría una oportunidad al crecimiento.
La guerra y las cuentas
Entre los imponderables podemos contar una posible guerra. O cualquier otra cosa. Pero lo que está fijado con anticipación es la presentación de resultados del primer trimestre. ¿Cómo sentarán en los mercados? Victoria Torre, de Self Bank, dice que no van a apoyar, porque en 2013 no van a despuntar. Y Natalia Aguirre, de Renta 4, añade que las cuentas del primer trimestre pueden ser flojos, como lo fueron en el cuarto trimestre del año pasado. Y Soledad Pellón concluye que el mercado ya ha descontado las previsiones y que la realidad se suele adecuar más o menos a ellas. Por lo tanto, espera una campaña de rendición de cuentas bastante tranquila.
Los peligros que vienen del otro lado del Atlántico
Los mercados, ante los riesgos europeos, no se han despeñado, sólo han corregido. Entonces, ¿qué es lo que puede desencadenar una corrección más importante? El analista financiero Juan Ignacio Crespo dice que los mercados se desestabilizarán cuando Wall Street comience a caer por la pura marcha del ciclo. Esta semana se han publicado muy malos datos, sobre todo de empleo, y los indicadores bursátiles se han resentido. Este analista vaticina caídas de entre un 10 y un 20 por ciento en la bolsa de Nueva York. Pero Jordi Padilla, de Popular Gestión Privada, afirma que el buen comportamiento de la bolsa de Nueva York, incluso sus intentos por escalar más allá de máximos puede responder al inicio de un cambio estructural de su economía, que podría comenzar a reindustrializarse.
Pero tampoco hay que desestimar los riesgos que se ciernen sobre la primera economía del mundo y que, como apunta Soledad Pellón, de IG, tienen que ver con la negociación del techo de deuda en mayo, y con los efectos del secuestro presupuestario, que le puede robar un 0,5 por ciento al PIB.
Pero este analista considera que no podemos dar por cerrado el tema de la pequeña isla mediterránea: «Chipre volverá a ser un elemento desestabilizador, pero del modo en que puede serlo una economía tan pequeña». Aunque, según Javier Urones, de XTB, puede haber un riesgo y es que el rescate de Eslovenia pueda realizarse según el mismo esquema que el de Chipre, es decir, con participación de los depositantes o, en su caso, con el de los bonistas senior. En ese caso, dice Urones, puede volver a haber nerviosismo en el parqué. El problema en Eslovenia, como comenta Crespo, es que tiene un sistema bancario en parte público que financia a empresas de titularidad estatal entre las que hay una elevada morosidad que ronda el 20 por ciento. Ello le ha llevado a acumular activos tóxicos equivalentes al 20 por ciento del PIB del país. Esta cifra no se quedará ahí, puesto que se prevé que tanto este año como en 2014 la economía eslovena siga en recesión. Seguramente, como comenta Crespo, la solución del problema esloveno será un rescate por valor de entre 3.500 y 4.000 millones de euros que se realizará con una línea de crédito y, también, con una quita o una amortización de híbridos, si es que tiene suficientes. De otro modo, quizás, se tenga que «atacar» a otros activos.
Crespo le quita importancia a lo que ha sucedido en Chipre: según su visión, lo único que se ha hecho ha sido aplicar la ley concursal. Igual que en España: el rescate, la línea de crédito europea por valor de 100.000 millones de euros se concedía a cambio de que, primero los accionistas, y luego los tenedores de instrumentos híbridos (preferentes y subordinadas perpetuas) asumieran pérdidas. Lo que ocurrió en Chipre fue que sus bancos no tenían deuda emitida, por lo que se tuvo que dar un paso más y aplicar una quita a los depósitos.
Ya no habrá catástrofes
En cualquier caso, Jordi Padilla, de Popular Gestión Privada, dice que el ataque a los depósitos es una excepción, porque en Chipre, la cuantía del rescate equivalía a un 80 por ciento de su PIB, frente al 10 por ciento que suponen los 100.000 millones de euros que Bruselas presta a España. Padilla recuerda, además, que los rescates en Europa se han realizado cada uno de una manera. Y lo que se ha demostrado es que, conforme transcurre el tiempo, el contagio es cada vez más reducido. Europa ha conseguido, poco a poco, que el riesgo de quiebra de un banco o de un país ya no se lleve por delante a toda la zona euro. En definitiva, como avisaba desde hace tiempo Juan Ignacio Crespo: «Ya no habrá más catástrofes en la zona euro». No la ha producido tampoco, y es algo «inquietante», a juicio de José Luis Martínez Campuzano, de Citi, el resultado de las elecciones italianas, el peor de los posibles, ni que los partidos más votados hayan conseguido formar Gobierno, ni que la solución transitoria del presidente Giorgio Napolitano, es decir, la creación de dos grupos de sabios, haya convencido a otras fuerzas políticas que no sean la del tecnócrata Mario Monti. Todo apunta a que, finalmente, habrá nuevas elecciones. Muy posiblemente en septiembre. Como dice Javier Urones, se aplazan para que los electores se piensen muy bien a quién votar. Es posible, como dice Juan Ignacio Crespo, que reconsideren su opción quienes votaron al Movimiento Cinco Estrellas de Beppe Grillo en las elecciones pasadas, porque dejen de hacerles gracia los continuos insultos a los políticos «convencionales», sin que se vea entre sus diputados una actitud constructiva o una alternativa clara. Aunque, antes de la celebración de los comicios, es posible que «los sabios», con la aquiescencia de los principales partidos, cambien la ley electoral, para que el resultado de los siguientes comicios no sea como el de los primeros. Eso sí sentaría mal a los mercados. Aunque, en un afán relativizador del problema, Crespo dice que, desde la Segunda Guerra Mundial, Italia ha estado muchas veces sin Gobierno y con el Partido Comunista como principal fuerza de la oposición. Y al país tampoco le ha ido tan mal. Pero a Soledad Pellón, de IG Markets, le preocupa: cree que poco a poco el mercado irá haciéndole cada vez más caso. «En abril tiene los mayores vencimientos del año y el presidente ha dicho que va a agotar su mandato hasta el 15 de mayo pero, ¿qué ocurrirá después?».
Otro de los grandes países sobre los que también se pone la lupa de vez en cuando es Francia. Aunque la economía es una ciencia empírica y lo que ahora observamos es que el Cac 40 francés sigue subiendo y que su prima de riesgo es de apenas 70 puntos básicos. Pero, ¿puede llegar a ser Francia un peligro? Sí desestabilizó a los mercados hace unos meses cuando su prima de riesgo alcanzó los 150 puntos básicos. Ahora, Javier Urones dice que aunque sus datos están siendo bastante regulares, las subidas de su prima de riesgo habría que atribuirlas al aumento del apetito por el riesgo.
Más que Francia, a Campuzano le preocupa Portugal, porque su Tribunal Constitucional podría vetar el presupuesto de 2013, el más austero de su historia, porque el país no cumplió el año pasado con los objetivos de déficit establecidos por la troika. Eso puede provocar tensiones políticas, puesto que el primer ministro, Pedro Passos Coelho, ha amenazado con su dimisión si el alto tribunal decreta inconstitucionales las cuentas. Pero Padilla dice que todo puede salir bien y que este mes pueda ya emitir en los mercados, como ha ocurrido con Irlanda.
Y, por continuar con países rescatados que aún pueden dar problemas, nos encontramos con Grecia. Ya hizo una quita del 50 por ciento pero, según los analistas, descuenta otra. Según comenta Campuzano, la siguiente tendrá lugar en la deuda que está en manos de instituciones públicas, como el BCE. Pero es algo que, según este experto, no se va a plantear ahora, sino en unos meses o en unos años. Pero Grecia tiene otra visita de la troika estos días y el país no ha cumplido expectativas en cuanto a los ingresos. Pero, según apunta Javier Urones, todo lo que suceda alrededor de Grecia ya está descontado en los mercados.
De momento, «risk on»
En todo caso, como comenta Jordi Padilla, no es necesariamente malo que los mercados no respondan con descensos a las malas noticias: esa reacción nos informa de cómo está el mercado y, de momento, está en modo «risk on». ¿Cuánto durará? ¡A saber! Es imposible adivinarlo: para desconcierto de muchos analistas, Italia no ha provocado descensos, pero, como advierten desde IG, siempre pueden saltar imponderables. Y hay uno que está despuntando: las amenazas de Corea del Norte. Los riesgos geopolíticos, como recuerda Padilla, también cotizan en bolsa. Aunque, en este caso, menos que si el conflicto tuviera lugar en algún país de Oriente Medio y productor de crudo. «De momento, no hemos visto que el mercado lo haya tomado muy en consideración. Aún no hay nada real, pero cuando lo haya, el mercado sí puede sufrir», comenta Pellón.
Y puede haber imponderables positivos, por ejemplo, como señala Padilla, que finalmente se flexibilice el objetivo de déficit para España, es decir, que no se ratifique el 4,5 por ciento, sino que se deje en el 6 por ciento, como parece querer el Gobierno. De esta manera, no serían necesarios más recortes y se le daría una oportunidad al crecimiento.
La guerra y las cuentas
Entre los imponderables podemos contar una posible guerra. O cualquier otra cosa. Pero lo que está fijado con anticipación es la presentación de resultados del primer trimestre. ¿Cómo sentarán en los mercados? Victoria Torre, de Self Bank, dice que no van a apoyar, porque en 2013 no van a despuntar. Y Natalia Aguirre, de Renta 4, añade que las cuentas del primer trimestre pueden ser flojos, como lo fueron en el cuarto trimestre del año pasado. Y Soledad Pellón concluye que el mercado ya ha descontado las previsiones y que la realidad se suele adecuar más o menos a ellas. Por lo tanto, espera una campaña de rendición de cuentas bastante tranquila.
Los peligros que vienen del otro lado del Atlántico
Los mercados, ante los riesgos europeos, no se han despeñado, sólo han corregido. Entonces, ¿qué es lo que puede desencadenar una corrección más importante? El analista financiero Juan Ignacio Crespo dice que los mercados se desestabilizarán cuando Wall Street comience a caer por la pura marcha del ciclo. Esta semana se han publicado muy malos datos, sobre todo de empleo, y los indicadores bursátiles se han resentido. Este analista vaticina caídas de entre un 10 y un 20 por ciento en la bolsa de Nueva York. Pero Jordi Padilla, de Popular Gestión Privada, afirma que el buen comportamiento de la bolsa de Nueva York, incluso sus intentos por escalar más allá de máximos puede responder al inicio de un cambio estructural de su economía, que podría comenzar a reindustrializarse.
Pero tampoco hay que desestimar los riesgos que se ciernen sobre la primera economía del mundo y que, como apunta Soledad Pellón, de IG, tienen que ver con la negociación del techo de deuda en mayo, y con los efectos del secuestro presupuestario, que le puede robar un 0,5 por ciento al PIB.
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