PSOE y PP recuperan los senadores designados por la Junta que perdieron en 2011
Los escaños ocupados por IU y Foro Asturias quedan libres con el cambio de la legislatura autonómica // Los minoritarios piden otro modelo de elección para los representantes del Parlamento en la cámara alta
SÁBADO 08 DE AGOSTO DE 2015
Entre las medidas para mejorar la calidad democrática que demanda la oposición en la nueva legislatura autonómica está la eliminación del antiguo pacto no escrito que asigna los dos senadores de designación autonómica que escoge el Parlamento asturiano a los dos grupos con mayor representación en la cámara por una verdadera elección. El asunto está sobre la mesa porque, después de cuatro años excepcionales, los dos escaños recaerán de nuevo en el PSOE y el PP, que aún no han desvelado sus opciones para ocuparlos. Desde 2011 hasta ahora, sin embargo, la Junta General había hallado una vía de escape al bipartidismo. Por su condición de segunda fuerza más votada hace cuatro años, Foro Asturias ha podido contar todo este tiempo con Isidro Fernández Oblanca en la cámara alta. El PSOE, por su parte, cedió su elección a IU para compensarla por su exclusión de la mesa de la Junta tras el pacto que dio la presidencia de la institución a Fernando Goñi, lo que permitió a Jesús Iglesias, ahora de salida de la primera línea de la política, convertirse en parlamentario en Madrid.
En el paquete de reformas institucionales que reclaman IU y los recién llegados, Podemos y Ciudadanos, está otra forma de designar a esos senadores del cupo reservado por la Constitución a los parlamentos autonómicos. La reforma, en todo caso, no va a llegar a tiempo para esta ocasión. En un escenario tan dividido como el que se prevé para las elecciones generales del otoño, cada escaño cuenta y ni el PP ni el PSOE se plantean hacer concesiones. En el voto ciudadano, los populares lograron tres senadores por Asturias en noviembre de 2011, mientras que los socialistas solo consiguieron uno, el del expresidente Vicente Álvarez Areces.
Nuevas previsiones
El aumento de las opciones disponibles para los electores hace más difícil prever los resultados de esta convocatoria. Podemos, por ejemplo, maneja la previsión de repetir un respaldo similar al que reunió en las autonómicas de mayo, que, trasladado al Congreso, le daría dos de los ochos diputados que se eligen en Asturias. IU confía en retener el escaño que en 2011 ganó Gaspar Llamazares y ahora, en estos últimos meses de la legislatura, tras el regreso del excoordinador a la política regional, ocupa Ana Castaño. Y Ciudadanos aspira a llevar a Ignacio Prendes a la cámara.
En el Senado, sin embargo, las predicciones son más difíciles de hacer. Las listas para la cámara alta son abiertas, aunque están bloqueadas, y eso aumenta las combinaciones. Tradicionalmente, sin embargo, los electores votan en bloque todos los nombres propuestos por un partido. De esa manera, la candidatura más votada suele llevarse tres de los cuatro escaños y la que llega en segundo lugar se lleva el último. Lo que falta por probar es si ese esquema se repite en esta nueva época de la política asturiana, más plural, con seis partidos presentes en la Junta General.
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