El MIT incluye a dos investigadores asturianos entre los 10 jóvenes científicos españoles con más proyección
La prestigiosa universidad norteamericana destaca los trabajos de Leticia Fernández Velasco y Miguel Luengo
LUNES 09 DE NOVIEMBRE DE 2015
El prestigioso MIT ha incluido a dos investigadores asturianos en el grupo de los diez jóvenes científicos españoles con más proyección en 2015. Leticia Fernández Velasco y Miguel Luengo forman parte de este ránking elaborado por la revista que edita el Instituto Tecnológico de Massachusetts. Fernández Velasco, de 34 años, ha descubierto cómo el uso de filtros de carbón activo y de luz solar puede eliminar contaminantes del agua. Luengo, también de 34 años, ha conseguido acelerar el diagnóstico de la malaria a través de un videojuego colaborativo.
Sus descubrimientos les han permitido ahora ser distinguidos por la revista del MIT, en su edición en castellano, entre los diez innovadores menores de 35 años de España 2015. Son dos mujeres y ocho hombres que han sido elegidos entre las más de cien candidaturas presentadas por un panel internacional de expertos en distintas áreas.
Leticia Fernández Velasco, Premio Extraordinario de Doctorado de la Universidad de Oviedo, trabaja actualmente en la Real Academia Militar de Bruselas. Fernández ya avanzó las conclusiones de sus trabajos en su tesis doctoral leída en la Universidad de Oviedo. El origen de sus estudios parte de la necesidad de depurar nuevos contaminantes vertidos al agua por productos cosméticos o farmacológicos. Con este propósito, Leticia Fernández ideó una técnica de bajo coste que degrada estos compuestos en tiempo real usando filtros de carbón activo y luz solar.
Materiales
El descubrimiento de que algunos materiales de carbono nanoporosos poseen actividad fotocatalítica, es decir, que cuando reciben radiación solar generan reacciones químicas capaces de degradar a otros compuestos, fue el primer paso que dio Fernández Velasco. La revista del MIT señala que la fotocatálisis ya había sido propuesta como método para limpiar los filtros de carbón activo in situ, pero hasta ahora "solo podía hacerse con materiales semiconductores, que son caros, y bajo el espectro de luz ultravioleta", explica la joven a la publicación. La nueva técnica es mucho más económica y no necesita de grandes costes adicionales.
Por su parte, el ingeniero asturiano Miguel Luengo trabaja como investigador en el grupo de Tecnologías de Imagen Biomética de la Universidad Politécnica de Madrid y además es jefe científico de datos de la United Nations Global Pulse, perteneciente a la ONU. Luengo ha desarrollado el proyecto MalariaSpot, que transforma en un juego el diagnóstico de esta enfermedad. El funcionamiento, según explica la revista del MIT es relativamente sencillo: con la cámara de un teléfono móvil se hace una fotografía a una gota de sangre vista al microscopio que se envía a la red de jugadores, y estos compiten por detectar la presencia de parásitos en la foto. "Cuanta más gente esté jugando, más rápido será el diagnóstico", explica Luengo, "pero el tiempo siempre es menor de lo que tarda un especialista".
Videojuegos
Según Luengo, 20 personas jugando a MalariaSpot pueden diagnosticar la presencia de parásitos en sangre “con la misma eficacia que un técnico", explica el científico. La idea surgió tras la lectura de un libro de Jane McGonigal. En él, Luengo descubrió la cantidad de horas que la humanidad dedica a jugar a videojuegos y comenzó a pensar en la manera de unir esta actividad con el crowdsourcing y el diagnóstico de enfermedades. "El primer prototipo funcionó mejor de lo esperado, más de 10.000 personas jugaron en tan solo un mes", recuerda el investigador. Este año se realizó una prueba piloto en Mozambique para comprobar su funcionamiento en tiempo real. Los siguientes pasos serán la fabricación de un dispositivo que incorpore un microscopio y pueda acoplarse al teléfono móvil y la obtención de la validación médica del método.
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