domingo, 24 de marzo de 2024

Genial Paisaje y Paisanaje de un Bar-Rest.Mítico....

Manuel Maurin Alvarez Sootrdepsn63728c7l0uh9u1mu72h0ml095mu 261ag61hha27h80hlmh5i6 · ANGELÓN EL DEL MANOLO HACIENDO DE LAS SUYAS Angelón desollaba un jabalí de tamaño considerable en una mesa del bar y, como estaba decapitado (Angelón no, el jabalí), un cliente forastero le preguntó de qué animal se trataba, a lo que respondió, con gran seriedad y blandiendo el cuchillo ensangrentado, que era un oso abatido por él mismo en el Naranco tras una lucha feroz cuerpo a cuerpo. No le extrañó al ingenuo visitante, viendo la decoración de las paredes, en la que no faltaban urogallos y avutardas disecadas junto con otros trofeos de fauna ibérica y de piezas obtenidas en safaris africanos. Cada una de las salidas de madre de Angelón -y ese día estaba inspirado- era replicada por Manolín, el pequeño y gruñón camarero, con una sonrisa de perro pulgoso, y por Cesar, su ágil compañero, con una pirueta y dos toques de corcho con el talón y la puntera de la zapatilla que no los igualaba Pelé. Aunque El Manolo estaba especializado en la cocina de caza, del comedor y los fogones se encargaban su mujer y el propio Manolín, atendiendo a la gente de posibles y selecto paladar, mientras Angelón disfrutaba tomando prieto picudo y haciendo de las suyas en la barra, sin preocuparse de los sindicalistas y grupúsculos clandestinos que se reunían en la estancia trasera, bajo las descomunales vértebras de ballena y la cabeza de jirafa con una buena porción de pescuezo moteado y donde se conservaba el alto corredor desde el que, hasta hacía pocos años, se seguían las peleas de gallos para las que se había diseñado el curioso reservado. En el bar, con el suelo alfombrado de serrín, servían tapas y raciones de andaricas, oricios, bígaros y pinchos de tortilla de setas o de angulas, que por entonces resultaban mucho más baratas que las arceas o el solomillo de ciervo del comedor. También tenían pimientos del Padrón y al forastero, al que las otras ofertas le resultaban desconcertantes, se le ocurrió preguntar si los pimientos, cuyo tamaño también desconocía, los servían rellenos. Angelón, muy serio, le dijo que, hasta el día, los pimientos del Padrón y las angulas no los rellenaban pero que tenían unos bollinos preñaos de criadillas afrodisíacas y muy solicitadas. Mientras el hombre (un vendedor de biblias, enciclopedias y pornografía camuflada) se ahogaba con el chile jalapeño que también acompañaba a las criadillas, emitiendo extraños sonidos guturales -aggghhhdgg, agghhagg, agghhg- y Angelón lo observaba con un gesto socarrón, Cesar dejó caer el corcho de la sidra de Coro que estaba escanciando, levantándolo con el empeine antes de que tocase el suelo y rematando de cabeza para acertar entre los cuernos de un trofeo de rebeco colgado de la columna central del bar. Manolín, que salía del comedor, se encogió de hombros riendo de espaldas al pobre incauto y guiñando un ojo a los de la tertulia, que abandonaban ya el local para seguir la ronda y el debate político por los chigres de Altamirano y de Porlier. Juan Carlos Suárez Que recuerdos! ... Y la perdiz con verduras 2 h Responder Manuel Perez Villarino Como siempre guapos relatos ,compañero y tocayo . Buen domingo . SyR 2 h Responder Enemerito Alvarez Miranda Muy buenu Maurin. 2 h Responder Manuel Maurin Alvarez Enemerito Alvarez Miranda Gracias 32 min Responder Manuel Maurin Alvarez Gracias, Alberto 32 min Responder Mapi Campuzano Tomé Tal cual!!! Qué gran chigre!!! 2 h Responder Maria Celia Alfonso Me encantan las anécdotas que cuentas del Manolo. 2 h Responder Roberto Villar Diaz 2 h Responder Alberto Alonso Gutiérrez Muy buen y completo relato, muy buena persona Angelón y muy buen chigre El Manolo, donde uno se encontraba muy bien. 1 h Responder Editado Manuel Lopez Lopez Estupendo, como siempre. 1 h Responder Manuel Maurin Alvarez Manuel Lopez Lopez Gracias 32 min Responder Javier Suárez Castrosín Otro domingo sin ir a misa, pero estos relatos como el padre nuestro dominical 🙏. Salud y feliz finde 1 h Responder Manuel Maurin Alvarez Javier Suárez Castrosín Como sigas así, vas a acabar en el infierno😂😂 31 min Responder Francisco Izquierdo Vallina Coses de anantes 1 h Responder Ver traducción Amador Garcia Fernadez 👍 muy buenu Maurin 1 h Responder Manuel Maurin Alvarez Amador Garcia Fernadez Gracias 30 min Responder Celso Miranda Buenísimo. Memoria popular 1 h Responder Manuel Maurin Alvarez Celso Miranda Gracias 29 min Responder Yolanda Rodriguez Martin Cuantos buenos recuerdos tengo del Manolo. Angelón siempre iba en madreñes😂 1 h Responder Manuel Maurin Alvarez Yolanda Rodriguez Martin Exacto 33 min Responder Vicente Gonzalez Bernaldo Quiros En El Manolo mucha sidra y más de una reunión clandestina 58 min Responder Alejandro Álvarez López Qué bueno! Qué buena memoria y buena prisa para retratar aquel tiempo del Manolo, Manolo. 53 min Responder Manuel Maurin Alvarez Alejandro Álvarez López Gracias, Alex 33 min Responder Alejandro Álvarez López Manuel Maurin Alvarez, veo que pone prisa donde debería decir prosa 31 min Responder Leopoldo Tolivar Alas Soberbio! 37 min Responder Manuel Maurin Alvarez Leopoldo Tolivar Alas ¡Gracias! 24 min Responder Amalia Morcin Cuántas horas vividas en El Manolo y cuántos recuerdos despertaste con ese precioso relato . Mil gracias. 3 min Responder Caye Rodriguez Buenos recuerdos y muy bien contado, como siempre 1 min Responder

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