lunes, 23 de septiembre de 2019

El Naufragio de un Gigante....



Thomas Cook va a la bancarrota y deja en el aire siete millones de viajes anuales a España


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Reino Unido empieza la mayor operación de repatriación desde la II Guerra Mundial

Los gobiernos británico y alemán deberán repatriar a 600.000 turistas del grupo de destinos como Canarias .
El consejo de administración de Thomas Cook, el grupo turístico más antiguo de Reino Unido, ha decidido iniciar un proceso de administración concursal de la compañía con vistas a su liquidación, al no poder afrontar las demandas de sus acreedores para reforzar su liquidez de manera urgente.
La compañía informó esta madrugada de su entrada en insolvencia, y del nombramiento de la firma Alix Partners como administradora del grupo durante el proceso de liquidación. De manera inmediata, la empresa ha cancelado sus reservas, sus tiendas han sido cerradas y sus aviones han quedado aparcados.
"Pese a un esfuerzo considerable", dijo la empresa, "no queda otro remedio que ir a una liquidación voluntaria con efecto inmediato".
La insolvencia de la compañía obligará a los reguladores de Reino Unido, Alemania y otros países a organizar la repatriación de unos 600.000 clientes que Thomas Cook tiene en diferentes destinos turísticos, entre ellos las islas Canarias. Además, salvo que algún inversor decida comprar los activos del grupo durante el concurso, quedan en el aire unos siete millones de viajes que el grupo organiza cada año a España desde el norte de Europa, a través de su agencia de viajes y su aerolínea. Cientos de hoteles españoles en las costas mediterráneas, Canarias y Baleares venden cada año parte de su capacidad a Thomas Cook.
Fuentes del sector indican que la mayoría de los contratos para el verano de 2020 no están firmados, con lo que los hoteleros tendrán tiempo para encontrar otras alternativas. Muchos de los clientes de Thomas Cook optarán por competidores como TUI, o bien por organizar sus viajes a través de Internet. El impacto a más corto plazo, en la temporada invernal, lo pueden notar los alojamientos en Canarias que sí tienen ya reservadas habitaciones para Thomas Cook. La empresa británica también gestiona de forma directa algunos hoteles en España
La bancarrota se produce después de que la empresa no encontrara los 200 millones de libras (226 millones de euros) de liquidez que le pedían sus acreedores para suscribir un plan de reestructuración del grupo. Esos 200 millones se sumaban a los 900 millones de libras que ya había aceptado aportar Fosun, primer accionista de Thomas Cook, junto a otros acreedores. A cambio, Fosun iba a quedarse con el control del touroperador del grupo y un 25% de la aerolínea, con el resto del capital pasando a manos de los bancos y bonistas.
Fosun, igual que los bancos y algunos fondos de inversión, no han querido poner esos 200 millones adicionales, y tras una reunión celebrada durante la jornada de ayer domingo en Londres, en las oficinas del bufete Latham & Watkins, la empresa ha optado por ir al concurso de acreedores, que hizo oficial en la madrugada del lunes.
El Gobierno británico tampoco quiso rescatar al grupo, al entender que se trata de un negocio privado. En todo caso, el coste de la repatriación de los 150.000 clientes británicos que ahora están de vacaciones puede exceder esos 200 millones de libras, que según algunos medios podría incluir pagos pendientes a hoteles. El regulador aéreo de Reino Unido está en alerta para organizar el regreso de los viajeros, en un plan que ha sido bautizado como Operación Matterhorn.
Se espera que los accionistas de Thomas Cook pierdan toda su inversión. Los acreedores podrán recuperar parte de su deuda con los posibles ingresos por la venta de activos. La aerolínea alemana Condor especialmente podría interesar a algunos competidores.
El Brexit y la depreciación de la libra, el auge de las reservas de viajes por Internet y la fuerte competencia en destinos como España ha hecho tambalearse el negocio tradicional de Thomas Cook, que arrastra 1.700 millones de libras de deuda y tiene 563 agencias en las calles británicas. La empresa fue fundada hace 178 años emplea a unos 22.000 trabajadores.
Entre los principales acreedores figuran los bancos británicos RBS y Lloyds. A principios de este año, CaixaBank acordó prestar 51 millones de euros a Thomas Cook para invertir en hoteles en E






TRANSPORTE Y TURISMO

ANÁLISIS

¿Quién mató a Thomas Cook: Booking o el Brexit?



ARMANDO BABANIEFE

La combinación de un menor gasto de los británicos en vacaciones y el auge del bajo coste y las plataformas online han resultado letales para el grupo.
Reino Unido se ha levantado esta mañana con la noticia de que Thomas Cook, la empresa más antigua del país del sector de viajes, ha entrado en proceso de liquidación al no poder lograr este fin de semana la financiación necesaria para seguir operando.
La gran pregunta que se hacen los analistas es si el Brexit y la incertidumbre política y económica han matado a la empresa, o si este proceso ha sido solamente un complemento letal a su decadente modelo de negocio, acechado por el bajo coste y nuevas empresas como Booking o Airbnb.
"Thomas Cook sobrevivió a dos guerras mundiales, pero no al Brexit", decían esta mañana los analistas de Bersntein, al recordar los 180 años de historia de la empresa.
El pasado mes de mayo, la compañía ya alertó de que los clientes británicos estaban retrasando la contratación de sus paquetes turísticos debido a la incertidumbre creada por la salida de Reino Unido de la Unión Europea, un proceso que, tres años después del referéndum que dio la victoria a los partidarios del Brexit, todavía no se ha consumado.
La desaceleración económica y la falta de claridad política han hecho que los británicos contengan el gasto en actividades como viajar. A esto se suma la caída de la libra esterlina, que hace más caras las vacaciones de los británicos en Europa continental y también reduce los ingresos de Thomas Cook y de otros touroperadores.
Esto se debe a que el menor valor de la divisa británica estrecha los márgenes de Thomas Cook, ya que la mayor parte de sus costes (pagos a hoteles españoles o compra de combustible para sus aviones) se realiza en otras monedas.
Sin embargo, el Brexit no ha sido la única razón en la caída de la compañía. El crecimiento imparable de las aerolíneas de bajo coste y la popularización de plataformas que permiten contratar directamente los hoteles y apartamentos han hecho que miles de viajeros dejen de utilizar los paquetes tradicionales y confeccionen directamente sus estancias
Los nuevos hábitos de los consumidores, que ahora contratan sus vacaciones a través de plataformas online como Booking o Airbnb, han puesto en jaque a su potente red de agencias de viaje tradicionales, que no ha sabido amoldarse con rapidez a los nuevos tiempos. Thomas Cook tiene más de 500 agencias de viaje en las calles británicas.
Además, su relación con los hoteleros también había quedado desfasada. El grupo, que pagaba por adelanto sus reservas en hoteles para asegurarse buenos precios, ha visto como otras empresas como On the beach o Jet2 ofrecían un modelo más flexible que se amoldaba mejor a los cambios de los clientes. Más de 6.000 hoteleros dependían de las reservas de Thomas Cook en diferentes partes del mundo. Su presencia en Baleares y Canarias es muy potente, donde cerca de 30.000 turistas permanecen ahora mismo sin poder volver a sus lugares de destino.
Thomas Cook arrastra 1.700 millones de libras de deuda. Mientras las labores de rescate de 150.000 turistas británicos y 350.000 de otras nacionalidades han empezado ya este lunes, el coste de la repatriación de todas las personas afectadas por la quiebra ascenderá a unos 100 millones de libras. Algunos en Reino Unido se preguntan si el Gobierno debería haber intentado un rescate del grupo, que tenía 22.000 empleados que ahora están en la calle.

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