Miquel Roca utilizó a dos abogados de su bufete para trocear la presunta comisión que abonó a Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) por una adjudicación que recibió de la Generalitat en noviembre de 2011. Los movimientos de la cuenta bancaria que abrió el tesorero de CDC, Andreu Viloca, para camuflar la entrada de donativos ilegales en el partido han revelado que, tras un ingreso de 10.000 euros realizado
por el propio Roca, dos letrados de su despacho también efectuaron en
los días siguientes otras dos aportaciones por un valor conjunto de 10.000 euros.

En
total, Roca y sus empleados habrían retornado a Convergència 20.000
euros de una licitación que le supuso unos ingresos de 45.000 euros más
IVA, es decir, el 44,4% del importe adjudicado, un porcentaje que
supera de forma holgada las cifras que manejaban hasta ahora los
investigadores en otros concursos presuntamente amañados por la red de
financiación ilegal de CDC.
Como reveló El Confidencial este viernes, la Guardia Civil y la Fiscalía Anticorrupción han descubierto que el padre de la Constitución y abogado de la infanta Cristina en el caso Nóos
transfirió 10.000 euros a una entidad satélite de CDC, la Fundación
CatDem, solo 24 horas después de que el Diario Oficial de la Generalitat
(DOGC) publicara que su despacho, Roca Junyent SLP, se había llevado junto con la consultora Jones Lang Lasalle uno de los lotes de un contrato “para la prestación del servicio
de gestión comercial, de asesoramiento y mediación en la alienación y
arrendamiento simultáneo de determinados inmuebles propiedad de la
Generalitat de Catalunya”.

Miquel Roca pagó una 'mordida' del 11% a CDC a las 24h de recibir una adjudicación
El importe del contrato que se dividieron a partes iguales Roca Junyent SLP y Jones Lang Lasalle ascendió a 90.000 euros más IVA
(106.200 euros). La adjudicación fue anunciada formalmente el 17 de
noviembre de 2011. Y, solo 24 horas después, la cuenta de Caixabank
número 2100 0419 95 0200464820, perceptora de la mayoría de las
donaciones ilegales detectadas en la llamada operación Petrum,
recibió la transferencia de 10.000 euros de Roca. El histórico dirigente
de Convergència no ocultó su nombre en la transferencia. Al contrario,
lo dejó anotado en el documento bancario para que el partido supiera que
era él quien la había realizado.

Los
investigadores no han localizado más donativos de Roca en las cuentas
de la formación pero, en los días posteriores a ese pago de 10.000 euros
completado el 18 de noviembre, el depósito de las mordidas de CatDem
registró dos nuevos donativos de personas estrechamente vinculadas al
padre de la Carta Magna. Según recoge el informe 220/2015 de la Guardia
Civil, incorporado al sumario del caso, tan solo cinco días después del
pago de Roca, un letrado de su despacho, Francesc Segura Roda, efectuó otra donación a Convergència por importe de 5.000 euros. La propia página web de Roca Junyent SLP confirma la vinculación de Segura con la firma.
Pero
Roca habría recurrido a una persona todavía más cercana para efectuar
el tercer donativo detectado por los investigadores. Se produjo el 16 de
noviembre, tres semanas después del efectuado por Segura, y su autor
fue el propio hijo de Roca, Joan Roca Sagarra,
empleado también del bufete. Según consta en las actuaciones, Roca
Sagarra fue el autor de una transferencia a la fundación de CDC de otros
5.000 euros. Es decir, que en los 29 días siguientes a que la
firma Roca Junyent SLP se llevara una adjudicación de la Generalitat que
le supuso unos ingresos mínimos de 45.000 euros más IVA, tres
trabajadores del mismo despacho metieron 20.000 euros en la cuenta de
las comisiones ilegales de Convergència.

El
sumario deja a Roca en una situación complicada. Pero el estrecho
vínculo temporal entre el anuncio de la licitación que recibió de la
Generalitat y las donaciones que efectuó -una secuencia idéntica a
la que empleó Viloca en una veintena de adjudicaciones amañadas- no es
el único indicio que implica al abogado de la infanta en el caso del 3%.
Como ya desveló El Confidencial, documentos de la adjudicación
bajo sospecha fueron encontrados por la Guardia Civil y la Fiscalía
Anticorrupción en el despacho que tenía el tesorero en la tercera planta
de la antigua sede de Convergència en la calle Córcega de Barcelona. Viloca los guardaba,
a pesar de no tener cargo en ninguna administración pública ni sentarse
en ninguna mesa de contratación, junto a otras licitaciones que
presuntamente manipuló a cambio de comisones para el partido. Así consta
en otro informe de la Guardia Civil recogido también por el sumario.
Roca emitió un comunicado este viernes para negar que su transferencia de 10.000 euros tenga relación con la trama del 3%. “Desmiento rotundamente que
esta donación esté vinculada a ninguna de mis actividades
profesionales. Nunca, ni directa ni indirectamente, he realizado
donaciones a partidos políticos como contraprestaciones a contratos
públicos. Cualquier afirmación en sentido contrario es falsa”,
manifestó. “Se trata de una donación realizada a título personal al partido político del que he sido cofundador y líder durante décadas. Es una donación legal, declarada fiscalmente y completamente transparente”.
La
información que manejan los agentes dice lo contrario. Ni Roca, ni su
hijo, ni tampoco el tercer abogado del bufete aparecen como autores de
otros donativos entre 2010 y 2015, el periodo analizado por la
Guardia Civil y la Fiscalía Anticorrupción. Es decir, que los tres
esperaron a que Roca Junyent SLP se llevara el contrato de asesoramiento
legal del Departamento de Economía y Conocimiento para convertirse en
donantes repentinos del partido. Y a los 29 días de que se anunciara esa
licitación, sus nombres volvieron a desaparecer de los movimientos de la cuenta de los donativos de la fundación de Convergència.
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