sábado, 11 de agosto de 2018

Uno más de menos...un gran rapaz.


En la noche del jueves, 9 de agosto, falleció en La Fresneda el empresario ovetense Íñigo Tartiere Goyenechea, a los 53 años de edad, víctima de una agresiva bacteria producida en la herida de una pierna. Íñigo, casado y con dos hijos, era el responsable del concesionario Audi de Tartiere Auto en Lugones, empresa que fundó su padre Víctor Tartiere hace poco más de 30 años.
Vecino de la Fresneda, el malogrado empresario era asiduo practicante del pádel, deporte con el que colaboraba además en los distintos campeonatos que se organizan en la pistas deportivas de esta urbanización. Sus más íntimos amigos estaban consternados por este fatal e inesperado desenlace. Destacaban de él su amabilidad con la gente, su campechanía, su humildad y su discreción. Los directivos y trabajadores del grupo Tariere Auto estaban también desolados por la muerte de Íñigo un trabajador incansable, afable, cariñoso y «una grandísima persona», como reconoció a La Voz, uno de sus compañeros en el concesionario. Muchas fueran también las personas que están acudiendo al Tanotorio  Ciudad de Oviedo, muchas de ellas relacionadas con

El sector del automóvil y del deporte, para mostrar sus condolencias a su viuda y sus dos hijos y al resto de familiares. Mañana a las 12 horas tendrá lugar el sepelio en la iglesia de San Juan El Real, en Oviedo.

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