En liquidación....por derribo.
Crisis de los agentes inmobiliarios (II): "Este negocio no estaba preparado para las vacas flacas"Agentes inmobiliarios, crisis inmobiliaria, vivienda, paro, desempleo
@E. Sanz - 16/02/2010
Publicábamos ayer cómo el estallido de la burbuja inmobiliaria ha dejado tras de sí un reguero de parados vinculados con este sector. Renovarse o morir, la crisis se lleva por delante a los agentes inmobiliarios (I). D.F. contó a Cotizalia.com cómo intenta sobrevivir y cómo sigue adelante con su franquicia, mientras que G.N. explicaba que además de su trabajo en la agencia había optado por diversificar su actividad hacia las energías renovables.
Hoy, este portal se ha eco del testimonio de otro agente de la propiedad, J.L., que procedía de la empresa privada y que, antes incluso del boom inmobiliario decidió pasar del paraguas de una multinacional a montar su propio negocio.
"Nosotros fuimos los primeros en caer, en el primer trimestre de 2007. Fue un año terrible, hubo una criba tremenda. No estábamos bien preparados para una época de crisis. Este negocio no estaba pensado para un periodo de vacas flacas. Después, todas las áreas vinculadas al inmobiliario han ido sufriendo. También en las multinacionales. Entre los tres primeros millones de parados había gente con poca calificación, comerciales... En el último millón ya han entrado directivos medios, gente con mucha calificación se ha ido a la calle".
Antes de que todo esto sucediera, en el año 2002, J.L. ponía en marcha su agencia inmobiliaria. Escogió entonces una franquicia de reputación nacional Don Piso, propiedad en aquel momento de la constructora Ferrovial. Hace dos sólo años montaba su segunda franquicia. “Decidí abrirla en marzo de 2007 y cinco meses más tarde, en agosto, echaba el cierre”, recuerda con amargura. Aunque peor fue el trago cuando se vio obligado a cerrar la primera. "Llevaba con ella desde hacía siete años. La cerré en marzo de 2009 y por ser la primera fue bastante traumático. El coste personal y económico fue muy grande".
J.L. aguantó lo que pudo. “Cuando la actividad comenzó a decaer decidí recortar la estructura de personal. Me quedé con el servicio mínimo de subsistencia para ahorrar en costes”, recuerda. En total, cuatro empleados por cada tienda: agentes comerciales y secretarias. “Cuando el local y el negocio son tuyos, cuando no dependes de una franquicia ni de un alquiler, es más fácil aguantar. Yo tenía unos costes estructurales insostenibles. Intenté mantener el tipo lo que pude hasta que la deuda fue inasumible. Tuve que ponerme un stop loss de pérdidas, y cuando lo alcancé, decidí cerrar”.
Cambio de rumbo
¿Cuál fue el camino a seguir? "Intenté reubicarme, y en este sector es muy complicado. Detrás hay constructoras, promotores, comercializadores de suelo. En mi caso, mi destino profesional se reorientó hacia el que actualmente es el mayor tenedor de inmuebles en España: los bancos. A diferencia de lo que hacía como API en mi franquicia, en lugar de buscar inmuebles de particulares, he entrado en la estructura de los bancos como asesor independiente. Las entidades financieras están tratando de ordenar la cartera inmobiliaria y tienen que dar salida a pisos de muy baja calidad -los 'subprime'-, que fueron financiados a precios estratosféricos y cuyo quebranto, los bancos siguen sin querer reconocer. Ahora me dedico fundamentalmente a vender viviendas 'subprime' que sólo están dispuestas a comprar gente con poca solvencia".
"Ahora, soy un puro comercializador. No me compete ninguna área de gestión en la venta del inmueble. Toda la parte jurídica de la operación recae en el banco".
¿Cómo ve el futuro? "Si el mercado se recupera, no volvería montar una franquicia. No hay ninguna de renombre y por la formación que he adquirido en todos estos años, ya no me aportaría nada. Mi futuro a corto plazo es seguir colaborando con bancos y por mi cuenta pero sin el paraguas de una franquicia".
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