Las participadas de las cajas en el alero
16/03/2012 | 07:59
La reordenación del sistema financiero español sigue su curso. Las entidades se han puestos manos a la obra para reducir su elevado apalancamiento. La obligada reducción del sobreendeudamiento de las entidades financieras sólo se puede realizar de tres maneras:- Vendiendo activos
- Reduciendo pasivos, es decir, devolviendo deudas
- Aumentando recursos propios
En este contexto de venta de activos se enmarca la colocación del 4,2% de BME en bolsa por parte de BANKIA. Es inevitable que los bancos herederos de las cajas de ahorros se deshagan de la mayor parte de sus participaciones en empresas cotizadas. En la época de bonanza las cajas de ahorros se prodigaron en inversiones en empresas cotizadas, habitualmente adquiriendo paquetes superiores al 5% lo que les permitía disfrutar de ventajas fiscales. Pese al sentido estratégico que pudieran tener las participaciones en empresas cotizadas en el momento de la inversión, serán pocas las posiciones que no acaben liquidándose. Las prioridades mandan, y ahora la liquidez es un buen escaso y las participaciones financieras en empresas consumen capital. Es decir, mantener las inversiones en empresas cotizadas les obliga a tener más capital que si se materializara dicha participación.
Son numerosas las empresas del IBEX con entidades financieras en su accionariado que podrían sufrir la presión de la posible colocación en mercado de dichos paquetes. Entre otras: BME; Iberdrola; IAG; Indra; Sacyr o Telefónica. Dieciséis empresas del IBEX 35 cuentan con entidades financieras en su accionariado. La operación de colocación entre inversores institucionales del 4,2% de BME en escasas horas pone de manifiesto la bondad de la bolsa como vehículo para proporcionar liquidez a los tenedores de acciones cotizadas, al menos a las acciones de empresas pertenecientes al Ibex.
La participación de las antiguas cajas de ahorros en empresas no pertenecientes al Ibex es incluso más relevante y más difícil de colocar en el mercado de forma acelerada. Las participaciones de las antiguas cajas abarcan empresas como Inmobiliaria Colonial; Corporación Dermoestética; Ence; Europac; Fluidra; Galq; Metrovacesa; NH Hoteles: Pescanova; Tubacex o Deoleo. En la mayoría de los casos los precios actuales generarían grandes minusvalías, lo que dificulta la liquidación de dichas posiciones. Mientras las entidades financieras no vendan las participaciones, no se computan las pérdidas latentes, lo que impide que muchas de estas acciones se vendan en el mercado.
Existe un caldo de cultivo propenso para que determinados inversores o empresas extranjeras que deseen tomar posiciones en algunas de las principales empresas nacionales saquen provecho de la necesidad de determinadas entidades de materializar sus participaciones industriales.
Difícilmente se repetirá en determinadas empresas la voluntad de accionistas relevantes de vender paquetes significativos que aunque no otorguen el control de la sociedad sí permite tomar posiciones destacadas en el accionariado. Sin duda habrá inversores internacionales y empresas multinacionales muy pendientes del proceso.
Merece la pena recordar que en la reciente venta del 21% de EDP (Electricidad de Portugal), el comprador ha sido un inversor chino. No tardaremos en asistir a operaciones similares en España.
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