PSOE e IU cierran un acuerdo sobre rescate ciudadano y dejan para el final economía y corrupción
El pacto incluye medidas contra la pobreza y los desahucios a implantar en otoño y una Ley de Derechos Vitales Básicos para 2016 // Los socialistas convocan a Podemos a una segunda ronda
JUEVES 09 DE JULIO DE 2015
"Se comienza a negociar por los puntos en los que hay más coincidencia para que se genere una inercia de negociación positiva". Esa máxima, citada por el candidato socialista a la Presidencia del Principado, Javier Fernández, es la que está guiando las conversaciones para el pacto entre Izquierda Unida (IU) y PSOE, que acaban de cerrar un acuerdo en el apartado de rescate ciudadano y servicios públicos, lo que representa un tercio de todas las medidas que han incluido en agenda. Dejarán para el final asuntos con más aristas. Esos dos tercios restantes corresponden a la regeneración democrática y la lucha contra la corrupción y a la reactivación económica. Las conversaciones van por buen camino y ya hay prevista una reunión más para el próximo martes. Ambas partes tienen, además, los ojos puestos en el tercer actor en danza. El portavoz de IU, Gaspar Llamazares, ha reconocido que mantiene puntualmente informados a los responsables de Podemos de los avances y Javier Fernández les ha remitido un mensaje para convocar una segunda ronda el viernes, o el sábado. El lunes, le tocará a Ciudadanos. Fernández se resiste aún a descartar la posibilidad de que el pleno de investidura se celebre a finales de la próxima semana, aunque las hojas del calendario caen con rapidez.
Rescate en otoño y Ley en 2016
El acuerdo en rescate ciudadano y servicios públicos tiene dos partes diferenciadas. La primera es la urgente, la que pretende atajar problemas acuciantes. Incluye medidas contra la pobreza energética e infantil y contra los desahucios y la falta de una vivienda digna que comenzarán a desarrollarse en otoño. También han acordado fortalecer los servicios públicos, rechazar cualquier tipo de privatización y mejorar la calidad de las prestaciones, incluyendo una adecuación de las condiciones laborales de los trabajadores. Pero el objetivo es más ambicioso. Ambos partidos han decidido convertir esas acciones en derechos y se han comprometido a aprobar en el primer periodo de sesiones de 2016 una Ley de Derechos Vitales Básicos. Ni IU ni PSOE lo han cuantificado en euros, aunque tanto Gaspar Llamazares como Javier Fernández han asegurado que hay presupuestos. No quieren dar cifras porque han dicho que aún hay flecos que tratar y que los balances pueden modificarse.
También han avanzado terreno en todo lo que tiene que ver con la reversión de los recortes del Gobierno de Mariano Rajoy y con la oposición a leyes que han supuesto fuertes retrocesos en los derechos sociales. Aunque el Principado no tiene competencias, sí puede ejercer presión sobre el Ejecutivo central actual y sobre el que salga de las próximas elecciones generales. Algunos ejemplos son el Real Decreto 16/2012, que excluye a parte de la ciudadanía de la atención sanitaria, el copago en las jubilaciones o la aplicación de la Ley Wert. Con respecto a la reforma educativa, la intención es aplicarla con un espíritu de mínimos hasta que pueda suprimirse.
El coordinador de IU, Manuel González Orviz, ha destacado la importancia de comenzar a buscar puntos en común "en cuestiones que afectan a los ciudadanos y que son una prioridad". En palabras de Llamazares, han comenzado "por lo que afecta a la gente". Javier Fernández, en una línea muy similar, ha señalado que los temas sociales son "los que más importaban a los dos partidos, porque son los que afectan a las personas". Los tres volverán a verse las caras el martes. Hasta entonces, toman el relevo los equipos técnicos, para comenzar a avanzar las partes de regeneración democrática y lucha contra la corrupción y la de reactivación económica.
Prudencia y expectación
Con toda la expectación que todo este proceso ha levantado, ambas partes se muestran prudentes. Orviz y Llamazares han repetido en numerosas ocasiones que su intención es formar un gobierno de izquierdas fuerte, lo que pasa por un tripartito con PSOE y Podemos. Solo descarta entrar en un gobierno a dos solo con los socialistas. Pero deja abierto un amplio abanico de posibilidades, desde el apoyo puntual para la investidura a una alianza de legislatura sin entrar en el Ejecutivo. Las combinaciones son aún muy amplias.
Javier Fernández ha valorado los avances conseguidos en los últimos días. Ha hablado de prudencia pero se encuentra satisfecho y, en apariencia, tranquilo. Ha insistido en que su intención es hablar el tiempo que sea necesario para "conseguir un gobierno lo más estable posible" pero se escabulle cuando alguien intenta enfrentarle a diferentes combinaciones de siglas. "Cualquier fórmula que nos dé estabilidad es válida", ha argumentado.



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