"España debe salir sola del hoyo", dice el Deutsche Bank
Thomas Mayer, el economista jefe del Deutsche Bank, asegura que "España juega en una división diferente" a la de Grecia
RAFAEL POCH | Corresponsal BERLÍN | 16/02/2010 | Actualizada a las 01:00h | Economía
"Alemania tendría que ponerse de rodillas para ayudar a España". Un titular efectista para una declaración en el fondo tranquilizadora, la que el diario económico alemán "Handesblatt" eligió para presentar su entrevista con Thomas Mayer, el economista jefe del Deutsche Bank. Preguntado por el peligro de un "efecto dominó" para el euro a partir de la crisis griega, Mayer expresa por igual preocupación y esperanza. "Lo realmente importante es España", dice, a causa del mayor tamaño de su economía, pero, "España juega en una división diferente" a la de Grecia, y saldrá del hoyo por sí sola, afirma.
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"Los portugueses llevan luchando desde hace años. Lo realmente importante es España. Los españoles tienen que demostrar que pueden con su política de ajuste y tienen que transmitirlo de forma creíble a los mercados. Quizá podríamos dar garantías a Portugal a través de la Unión Europea, pero España debe demostrar que es capaz de hacerlo por sí sóla y en eso no soy en absoluto pesimista", dice el economista jefe del Deutsche Bank. La alternativa sería desastrosa, sugiere, porque, "si tuviéramos que arriesgarnos a dar garantías para España, también Alemania y Francia tendrían que ponerse de rodillas", una manera de decir que un eventual pinchazo español es inabarcable para los grandes de la UE.
Para respaldar la capacidad española por salirse sola, Mayer recuerda las tres virtudes, a saber; que, "hasta la crisis España mantuvo una política fiscal limpia", que "su endeudamiento estatal está claramente por debajo del alemán", y que la supervisión bancaria española ha sido eficaz a la hora de proteger a los bancos frente a la crisis. "España juega en una división diferente a la de Grecia o Portugal, los españoles han demostrado en el pasado que están dispuestos a mantener el rumbo hacia unos objetivos reconocidos en política económica".
La ironía de la situación es que todos esos mismos políticos, expertos, agencias de rating y medios de comunicación que pontifican en general sobre la presente crisis y en concreto sobre la situación española, son los mismos que decían que todo iba bien a las doce menos cinco del gran pinchazo de finales de 2008 en Wall Street, y, por supuesto en España.
En Pekín aun se recuerda como Rodrigo Rato, entonces Director del Fondo Monetario Internacional, glosaba el "magnífico momento" de las finanzas internacionales y la "robustez del capitalismo" en las conversaciones informales mantenidas en su última visita a China de agosto de 2007. La simple realidad es que el "España va bien", no fue sólo patrimonio común del PP y del PSOE, sino también de todos aquellos que consideran ahora "Pigs countries" a España y los demás manirrotos del sur continental. En la loa a España participó el propio Deutsche Bank, cuando sus documentos elogiaban los resultados españoles, sin reparar en la enorme y manifiesta naturaleza especulativa e ilusoria de nuestro sector ladrillo. Muy pocos de estos institutos y pontífices han expresado algún tipo de "mea culpa", con el Presidente alemán, Horst Köhler, que fue director del FMI de 2000 a 2004, como una de las raras excepciones.
Respecto a la resaca griega, Alemania se reafirma en las conclusiones a extraer. Europa necesita su propio fondo monetario, una reserva capaz no sólo de acudir en ayuda de los países que pinchen en sus cuentas y que amenazan con perjudicar al conjunto, sino también de incentivar y fiscalizar la disciplina de los más díscolos o manirrotos.
Hace dos años en Alemania se oían voces favorables a traer a Bruselas la sede del FMI para abrir ese organismo a una posición más genuinamente internacional. El euro representa algo sin precedentes, una alternativa global al dólar ante la que éste se defiende por todos los medios. Basándose en esa consideración, expertos de la "Sociedad Alemana de Política Exterior", un conocido "think tank" berlinés, barajaban en 2008 la idea del traslado a Bruselas de la sede del FMI. Preguntado por esa perspectiva, Rodrigo Rato respondió durante su visita a China, un año antes de la crisis, "¿y por qué a Bruselas y no a Brasil o a Corea?".
La diferencia de Brasil y Corea con una zona euro que tiene más de cien millones de habitantes más que Estados Unidos, cuatro veces la población de Japón, responde del 25% del PIB mundial, es la primera potencia comercial del mundo y compra más de la mitad del crudo de la OPEP, es manifiesta y la respuesta de Rato evidenció una completa ausencia de visión estratégica. La idea actual es diferente, menos ambiciosa y más factible: crear un fondo particular para Europa.
"Debemos decidir si ponemos en marcha algo parecido al Fondo Monetario Internacional para la euro zona a modo de seguro, es un tema que debemos discutir", dijo ayer el portavoz del Ministerio de Finanzas alemán, Steffen Kampeter. También el economista jefe del Deutsche Bank defiende esa misma idea en la mencionada entrevista con "Handeslsblatt". El consenso general extraído del batacazo griego es la necesidad de incrementar la coordinación económica y poner los rudimentos de un "gobierno económico" efectivo en la UE. Habrá que ver cómo se va concretando eso.
1 comentario:
The Germans aren't as strong as one thinks. Taking into account unfunded pensions, social security and costs of "unification" they'rebankrupt as almost all OECD states now facing sovereign default.
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