Geithner parece seguro de la salida.
Geithner descarta otra recaída en EE.UU.
El Tesoro intenta disipar el temor a una doble recesión | Hay una distorsión evidente entre un crecimiento de casi el 6% y un paro persistente
MARC BASSETS | Washington. Corresponsal | 07/02/2010 | Actualizada a las 00:31h | Economía
Timothy Geithner, secretario del Tesoro de EE.UU., cree que para la economía de este país lo peor ya ha pasado y se inclina por descartar otra recaída en la recesión. En una entrevista que hoy emitirá la cadena ABC, Geithner interviene en el debate entre economistas y políticos sobre si la recesión habrá sido en forma de V o de W.
Una recesión en forma de V implica que, tras la contracción, la economía vuelva a crecer durante tiempo. En forma deWsignifica que a la recuperación sigue otra contracción. Y este es el temor de algunos: EE.UU., cuyo producto interior bruto creció un 5,7% en el último trimestre del 2009, se estaría confiando demasiado y necesitaría nuevas medidas de estímulo para evitar la recaída.
"El riesgo hoy es mucho,mucho más pequeño que en cualquier momento de los últimos diez meses", responde Geithner en la entrevista cuando el periodista le pregunta por los riesgos de una recaída.
"Piensa dónde nos encontramos. Estamos en una economía que creció a una tasa de casi el 6% del PIB en el último trimestre del año pasado. Es la tasa más rápida de los últimos seis años. Así que el proceso de curación está empezando", añade el secretario del Tesoro.
El debate sobre la V o laWse desarrolla entre economistas, pero también es un debate político. Existe una distorsión en la opinión pública entre los datos oficiales –la economía crece a un ritmo formidable y el paro se ha estabilizado– y la percepción de los ciudadanos.
Los ciudadanos constatan que hay más de 15 millones de parados, que el poder adquisitivo se ha erosionado y que las perspectivas de mejora –en una sociedad cuyo combustible, históricamente, ha sido el optimismo– hoy por hoy parecen escasas.
En otras circunstancias, un crecimiento del 6% sería motivo de celebración y la Administración se colgaría medallas. Ahora sucede lo contrario: miembros de la Administración dicen que el país está en recesión y el paro ocupa los titulares: es la prioridad.
En noviembre EE.UU. celebra elecciones legislativas, y el paro amenaza con convertirse en la soga que ahorque a la mayoría demócrata. Los últimos datos, publicados el viernes, son ambiguos: en enero hubo 20.000 parados más, pero la tasa de paro bajó del 10% al 9,7%.
La contradicción se explica porque los datos proceden de dos encuestas distintas, pero en todo caso fueron interpretados como un signo "alentador" –en palabras de Christina Romer, consejera económica del presidente Obama– tras una crisis que ha costado 8,4 millones de empleos a EE.UU.
Las recientes iniciativas de la Administración Obama –ayudas a las pequeñas empresas y a las clases medias, entre otras– son medidas homeopáticas, lejos del estímulo de 787.000 millones de dólares adoptado en el 2009. Al presidente y a los demócratas les queda poco más que cruzar los dedos y esperar que, antes de las elecciones, el paro haya bajado y el PIB siga creciendo
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