domingo, 10 de agosto de 2014

Vivíitopes astures....

Sangría de sidra, el refresco veraniego que cada vez pega más

Una refrescante combinación, cada vez más extendida, que amplía las posibilidades de nuestra bebida por antonomasia
Martes05 de agosto de 2014
Asturias 24
Y es que prácticamente no queda sidrería ni terraza de verano asturiana que ya no cuente con la sangría de sidra como una de sus herramientas principales a la hora de saciar al sediento estival.
He de reconocer que no soy muy amigo de bebidas edulcoradas en demasía, pero cierto es que uno de los secretos de la buena sangría, sea de vino o de sidra, es dar con el punto justo de los azúcares, proporcionado debidamente entre los que aportan las bebidas con alcohol, los refrescos y las frutas además del azúcar añadido por el experto de turno en sangrías. Por eso, particularmente para mí, si la sangría de sidra esta poco apuntada de azúcar mejor que mejor.
Al ser una bebida de baja graduación alcohólica con un atractivo punto de acidez, la sidra mezclada únicamente con un refresco de limón, o incluso con gaseosa, ya se convierte en un refresco de trago largo excelente (hagan la prueba) que nada tiene que envidiar a claras, sandhys y demás combinados refrescantes de la cerveza.
Por eso, en ponchera o jarra ancha, con el pertinente toque de otros alcoholes, una justa adición de azúcar y un poco de fruta se transforma en bebida folixera que debemos de degustar con mesura, porque cierto es que se sube rápidamente a la mollera, pudiendo competir con la sangría de tintorro.
Cierto es que en esto de las sangrías, sean de lo que sean, cada maestrillo tiene su librillo. No obstante aquí os dejo una de las recetas de sangría de sidra más populares y degustadas en la zona centro de Asturias.
Primeramente echaríamos a la jarra o ponchera tres cucharadas de azúcar junto con un chorro de ron blanco. Batiríamos bien esta mezcla junto con una manzana troceada, para posteriormente añadir una botella de sidra y, por último, dos refrescos gaseados de limón (40 cl aproximadamente). Posteriormente añadiríamos entre diez y quince piedras de hielo… y ¡a disfrutar!

No hay comentarios: