Escocia: Cinco motivos (económicos) por los que la independencia sería un desastre
José Jiménez
Las bolsas europeas entraron ayer en modo de alarma ante la posibilidad de que triunfe el "sí" a la independencia de Escocia. Inversores y analista no contaban con esta posibilidad. Aquí tienes cinco motivos por los que la independencia sería un desastre.
Las bolsas europeas se han levantado esta mañana con unnuevo dolor de cabeza, la posible independencia de Escocia. Y es que la encuesta publicada este fin de semana que da por primera vez ganadores a los independentistas ha metido el miedo en el cuerpo a los inversores, quizás porque todos daban por sentado que aquí no habría ningún problema. Sorpresa es la palabra que más se escucha en las mesas de operaciones, y por qué no, ciertas dosis de cautela ante un problema que antes se pensaba no existía.
"No es una buena noticia que suban las opciones del sí a la independencia", apunta Iván San Félix, analista de Renta 4 Banco. "Hay muchas y es causa de cierta inestabilidad", explica. Para Oliver Harvey, estratega de divisas de Deutsche Bank, el mercado debería descontar al menos al 50% la posibilidad de que ganen las tesis independentistas. En su opinión, hay muchos riesgos abiertos, empezando por una más que probable crisis bancaria en el Reino Unido, otra de divisas y, a la postre, el descarrilamiento de una recuperación económica que ya está visiblemente avanzada. Estos son los peligros que nos acechan desde Escocia.
1.- ¿Qué pasa con los bancos?
Según explican los analistas de UBS, existe un "riesgo significativo" de que los depósitos bancarios huyan de Escocia en cuestión de días tras el resultado. Incluso podría haber problemas si triunfa el "sí" pero con un margen ajustado. En el caso de que haya un escenario similar a lo que pasó en la consulta de Québec (Canadá) en 1995 (50,5% contra la independencia y 49,5% a favor) estos analistas creen que habrá un sesgo significativo a acumular depósitos fuera de Escocia.
Desde Deutsche Bank Harvey también ve posible que haya una crisis en el sistema bancario británico; se daría la paradoja de que el Banco de Inglaterra tendría que suministrar liquidez a los bancos escoceses, mientras que el nuevo ejecutivo independentista de Alex Salmond negociaría una nueva política monetaria y fiscal teniendo la sartén por el mango. Un asunto de muy difícil encaje en las esferas financieras de la "city".
Pero sería el tema desde el punto de vista de los clientes. Después del baile de fusiones y rescates posterior a la crisis, algunos de los bancos más grandes del Reino Unido están en Escocia. El paradigma por naturaleza es el Royal Bank of Scotland, que además ha recibido de las arcas británicas un rescate de 28.000 millones de euros. ¿Con qué garantías depositarán su dinero los británicos en un banco que está domiciliado en el extranjero? Lo más plausible es que muchos bancos cambien su domicilio a Londres, aunque en este caso no está claro si la medida serviría para calmar al sector financiero londinense.
2.- ¿Y con la libra?
Otro problema que ya estamos viendo es la inestabilidad en el mercado de divisas. De momento, tras publicarse los resultados de esta encuesta, el cambio de la libra esterlina frente al dólar sufría ayer su mayor caída diaria en diez meses y se situaba en 1,6138 dólares, su cambio más débil desde noviembre. Prácticamente todos los analistas vaticinan un fuerte hundimiento de la divisa británica en caso que triunfe el "sí" a la independencia.
"Hay un amplio margen para ver más caídas", asegura Derek Halpeny, estratega de divisas en Londres de Bank of Tokio Mitshubisi UFJ. Para los analistas de Morgan Stanley, la libra se puede ir en los próximos 12 meses hasta los 1,46 dólares en caso de que triunfe el "sí". Y en Citi consideran que la libra podría irse a buscar los 1,56 dólares si Escocia deja la unión monetaria.
Incluso en el caso de que se de un escenario como en el de Québec (con victoria ajustada del no) en UBS vaticinan igualmente que la moneda británica se verá muy presionada, principalmente por los bajos tipos de interés que se vería obligado a fijar el Banco de Inglaterra.
Si ya el mercado de divisas anda muy inestable y con el euro en depresión desde que el BCE anunciara el recorte de tipos y la compra de activos ABS, un panorama de otra divisa mayor bajo presión (la libra esterlina) complicaría aún más las cosas a los inversores.
3.- ¿Y con la deuda?
Otro tema muy espinoso salta con la deuda del Reino Unido, que asciende a 1,6 billones de euros.Un resultado favorable a la independencia de Escocia se vería seguido de la apertura de negociaciones respecto al reparto de la deuda, puesto que el primer ministro escocés, Alex Salmond, ha dicho que si el país estuviera fuera de la unión monetaria a raíz de un triunfo del "sí", entonces procedería a "repudiar" su parte de la deuda nacional del Reino Unido. El problema se puede complicar hasta el infinito no ya si Escocia no paga (lo que algunos pueden ver cómo un default) sino si empieza a emitir sus propios bonos.
4.- ¿Y con las inversiones?
De momento, los inversores internacionales no se han tomado la amenaza de independencia en serio...hasta ahora. Sin embargo, la inversión extranjera directa en Reino Unido si se vería afectada en un escenario independentista, por cuanto los inversores internacionales se centrarán en cuestione relativas a la política monetaria de Escocia o su posible adhesión a la UE. Este hecho "podría desalentar" las inversiones en Escocia de las empresas extranjeras y británicas, conceden en UBS.
Para Oliver Harvey, del Deutsche Bank, el voto por el "sí" podría descarrilar "fácilmente" la recuperación económica del Reino Unido. Después de la unión europea, Escocia es el segundo socio comercial del Reino Unido y "muchos planes de inversión empresarial se suspenderán hasta que haya claridad sobre la moneda, la regulación o los impuestos", asegura este experto.
5.- ¿Hay riesgo de contagio con Cataluña?
Si la independencia triunfa, existe la posibilidad e que en muchas mesas de operaciones británicas y estadounidenses se tienda a no distinguir "el grano de la paja", lo que podría infligir un castigo inesperado al Ibex 35 por culpa de una "analogía errónea" con Cataluña. La buena noticia para nosotros es que la inestabilidad para la bolsa española debería ser muy pasajera (si es que se da el caso).
La razón la explican desde una gestora de fondos española: "El proceso de Escocia, si sale, puede afectar a España, pero más en el plano político que en el bursátil, ya que entorno al 35%-40% de los ingresos del Ibex son de fuera y no de España". Eso sí, no todo son buenas noticias y las mismas fuentes apuntan que si Cataluña se separa, el problema es doble. Primero, porque los catalanes deben entrar en el euro, y no será un proceso rápido, y segundo, porque España pierde una parte importante de la tarta europea al ser más pequeños.
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