Al parecer los aficionados al vino....semos ansí!
Esta es una sección para volcar las impresiones, sensaciones o reflexiones que se generan en nuestro día a día en el mundo del vino. De vinos que hayamos probado, encuentros a los que hemos asistido, conversaciones con elaboradores o simplemente para recopilar noticias de especial relevancia que llegan a nuestra mesa de redacción.
¿Cómo son los consumidores de vino?
Amaya Cervera, martes 5 de enero de 2010 12:28:06
Con las cifras tan preocupantes sobre el descenso del consumo de vino en España, debió ser un alivio para muchos descubrir que el 60% de los mayores de 18 años (unos 22,5 millones) se consideran consumidores de vino. Y de ellos casi 18 millones se ven como consumidores habituales.
Los datos forman parte del estudio realizado por Nielsen para el Observatorio Español del Mercado del Vino cuyo objetivo fundamental era dar con el “genoma” de los consumidores españoles, determinando cómo son y estableciendo distintas tipologías en función de sus hábitos y preferencias.
¿Sabrían decir en cuál de los siguientes grupos se sentirían más a gusto?.
Los “trendy” son los seguidores de modas y tendencias. Representan el 26,4% de los consumidores y dan gran importancia al vino, al que consideran una proyección de su imagen y capaz de representar una serie de valores. Prefieren los vinos más hechos.
Los ocasionales interesados (un 24,5%) pese a no tener un consumo frecuente muestra gran interés por el vino, valoran positivamente los blancos y se muestran abiertos a los cambios y la innovación.
Los rutinarios (21,5%) son consumidores ocasionales que delegan en terceros la elección del vino porque no se consideran entendidos y dan mucha importancia al precio. Prefieren los vinos suaves y no les van ni los blancos ni los rosados.
Los consumidores sociales representan un 13% y el vino no forma parte ni de sus hábitos de consumo ni de compra. No muestra interés por el vino, admite su desconocimiento del mismo y, por tanto, ni muestra muchas reticencias ni concede gran importancia al precio.
El urbanita inquieto (7,6%) consume con frecuencia, tiene un alto nivel de conocimiento y de interés y busca diferentes fórmulas para acceder al mercado. Es curioso, está abierto a los cambios y a la innovación y muestra cierta preferencia hacia los vinos frescos.
Por último, el considerado consumidor tradicional representa un 6,9%, consume vino con frecuencia pero está muy condicionado por el precio. Cuenta con hábitos de compra muy definidos en lo que respecta a tipo de vino, origen y marcas y tiene ideas claras sobre los distintos conceptos que se manejan en el mundo del vino.
En lo que se refiere a los tipos de vinos, se registra una polarización importante en nuestro país hacia el vino tinto (consumido por un 88%) frente al blanco (40%), el rosado (26%) y los dulces y generosos (14%).
Una de las conclusiones del estudio es que el mayor grado de interés y curiosidad por el vino está directamente relacionado con unos niveles mayores de consumo.
Los jóvenes
Según datos de Wine Intelligence a partir de su programa Vinitrac Global, los jóvenes que consumen vino en distintos países tienen bastantes más cosas en común que las generaciones que les precedieron, especialmente en los mercados occidentales. La llamada “generación Y” o la generación del “milenio” es menos individualista; a sus miembros les gusta sentir que forman parte de un grupo. Además, buscan un mejor equilibrio entre el trabajo y la vida personal.
Su acercamiento al vino, especialmente en los mercados anglosajones es notablemente entusiasta. En Estados Unidos un 67% de los jóvenes encuestados (con edades de hasta 34 años) reconoce tener un fuerte interés en el vino y el 48% además lo considera un elemento importante dentro de su estilo de vida, aunque el porcentaje baja al 37% cuando se contabiliza cuántos de ellos están dispuestos a dedicar parte de su tiempo a leer y conocer más sobre vinos y regiones vinícolas.
Probablemente, la mejor noticia para los elaboradores sea que esta generación además (sobre todo en los países no productores) está dando el salto al vino bastante antes que sus padres y consideran que es una bebida sofisticada y perfectamente diferenciada del resto de bebidas alcohólicas.
Lástima que en los países productores los planteamientos no sean tan esperanzadores. Según el estudio encargado el pasado año por el Observatorio Español del Mercado del Vino, en España sólo el 8% de los jóvenes entre 18 y 35 años reconocían beber vino regularmente y el 34% decía que no lo consumía nunca o que lo hacía en muy raras ocasiones. Parte de los encuestados además, mostraban un cierto rechazo hacia el vino al considerarlo una bebida para adultos y más difícil de entender y apreciar que otras bebidas alcohólicas.
Las mujeres
En España, la mujer es la encargada de comprar el vino en el 43% de los hogares, pero sólo aquellas con edades comprendidas entre 26 y 55 gastarían algo más en una botella para una ocasión especial, según se recoge en el estudio “La mujer y el vino en España” realizado por DataVin para el OEMV.
¿Cómo se cuantifica una ocasión especial? Un 20% de mujeres pagaría hasta 6 € por una botella de vino; el 45% entre 6 y 15 €; un 17% entre 15 y 20% y un 18% superaría esta última cifra.
Una de las conclusiones que llama poderosamente la atención y rompe tópicos es que el vino tinto es el preferido de las mujeres. Seis de cada 10 consumidoras españolas lo toman al menos una vez por semana y sólo una de cada 10 lo rechaza por completo.
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