jueves, 11 de noviembre de 2010

Datos para una Quiebra?

EL SISTEMA FINANCIERO, al borde de la quiebra

¿Están justificadas las dudas sobre las deudas públicas irlandesa y española?

11/11/2010 - 07:52
- CRISTINA CASILLAS

El ajuste adicional del Gobierno irlandés por 6.000 millones de euros ha despertado de nuevo el miedo a la deuda soberana de los países periféricos. Los diferenciales de la deuda con el bono alemán se sitúan en niveles previos a la publicación de los test de estrés.

La semana pasada las dudas sobre la deuda irlandesa llevaron al Ibex a perder un 3,55% semanal. Ayer, el Ibex volvió a registrar una sesión de pánico al dejarse más del 1,60%. El bono irlandés llegó a superar los 600 puntos, mientras que el español con respecto al alemán tocó los 200.

Lo cierto es que fue en julio cuando las agencias de calificación comenzaron a poner en el punto de mira a la deuda irlandesa. Así, Moody´s fue la primera en rebajar un escalón su rating a finales de mes y fue seguida por S&P.

Las razones son totalmente distintas a las rebajas griegas y española. Si para los bonos helenos las dudas venían motivadas al engaño por parte del Gobierno griego sobre sus cuentas públicas para entrar en la Unión Europea y, en el caso español, por su alto endeudamiento y la falta de confianza en los planes del Gobierno de Rodríguez Zapatero, para el PIG irlandés venía motivado por el alto coste de su plan de rescate bancario.

El Gobierno irlandés se ha gastado 30.000 millones de euros en salvar a sus bancos. Concretamente al Allied Irish Bank. En total se gastará 50.000 millones para evitar el derrumbamiento de su sistema financiero, algo que elevará el déficit público al 32%, el más alto de Europa. A pesar de ello, la Comisión Europea confían en que el país pueda reducir sus números rojos al 3% en 2014.

Para ello, Irlanda dio el primer paso que ha puesto de los nervios a los mercados. Así, la pasada semana anunció un ajuste adicional de 6.000 millones de euros para el próximo año, dentro de un ajuste que contempla los 15.000 millones y que permitirá reducir las cuentas públicas del 32% actual al 9 ó 9,5% para el próximo año.

Para José Luis Martínez, estratega jefe de Citi, las “tensiones de deuda están injustificadas” y descarta hablar de un recrudecimiento de la crisis de deuda. Martínez se ha visto sorprendido por “la virulencia de las caídas” ya que en su opinión “hay mecanismos europeos para evitar la crisis y tiempo por parte de los países para evitarlas”. En este sentido, Martínez apuesta por oportunidades de compra.

Por su parte, José Carlos Díez, de Intermoney, también cree que los nervios por la deuda irlandesa se deben a razones distintas que a las que motivaron la crisis griega. Así, “Grecia acumulaba una deuda pública difícil de financiar, mientras que en Irlanda se venía de una deuda pública de 25 puntos básicos. Sin embargo, el agujero viene provocado por el sistema financiero”.

En este sentido, Díez recuerda que “El Banco de España obligó a los bancos a incluir los activos dudosos dentro de balance, cosa que no ocurre en el caso irlandés. Además, Alemania es el principal acreedor, lo que ha obligado a abrir el debate sobre la reestructuración financiera de su deuda”.

Que el sistema bancario de la isla esté al borde de la quiebra ya nadie lo duda. Juan Ramón Rallo director del Observatorio de Coyuntura del Instituto Juan de Mariana y profesor de Macroeconomía de la Universidad Rey Juan Carlos comenta que se está intentando salvar a través de una capitalización pública cuando el peso del pasivo bancario es del 400% del PIB.

Rayo comenta que existen dos soluciones que no obligarían al Estado irlandés a poner en peligro su propia viabilidad.

“Por un lado las entidades con problemas podrían ampliar capital”, continúa Rallo. Otra opción pasaría por “convertir a los acreedores en accionistas de los bancos. El único problema es que los acreedores son los primeros en cobrar cuando hay una suspensión de pagos. Además, convertir la deuda en acciones permitiría poder tomar decisiones de la gestión y si a largo plazo la entidad es viable, venderlas y recuperar el dinero”. Sin embargo, lo que se está haciendo es recapitalizar a los bancos, con la consiguiente quiebra del Estado.

En cuanto al contagio con España, Martínez considera que habrá que hacer más ajustes fiscales, pero no por las tensiones de deuda, sino porque “el entorno macroeconómico que contempla el gobierno para el próximo año es demasiado optimista”

Por su parte, Díez descarta que esté justificado los temores de default sobre la deuda española. “España no va a pedir un default. Hicimos bien los deberes y estamos muy preparados para afrontar el próximo vencimiento de deuda que tendrá lugar en abril”.

Todo lo contrario, a lo que opina Rayo. El director del Observatorio de Coyuntura del Instituto Juan de Mariana cree que el contagio hacia España está justificado. “No existe un plan B en el caso de que no se recupere la economía mundial, los impuestos no recauden todo lo necesario y no se vendan todo lo que se espera a Alemania”. Insiste en que en España no se está haciendo todo lo necesario para reducir el déficit y que tras el rescate griego, vendrá el irlandés, el portugués y el español. Esto hará que Alemania se niegue a rescatar más países a partir de 2013.

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