Tiene toda la razón..
JUAN CARLOS GARCÍA CENTENO, PRESIDENTE DE SIGRUN
“No hay dinero en la banca para absorber toda la morosidad que se avecina”
“Hay compañías, como Reyal, a las que se le ha pasado el arroz"
13/10/2009 - 08:04 - AGUSTÍN MARCO
Juan Carlos García Centeno, ex presidente de RBS y presidente de Sigrun
Hemos vivido la reconversión minera, la naval y ahora llega la financiera
Si en España hay un banquero de inversión que puede hablar con conocimiento de causa de la salud de las entidades financieras, de los polémicos bonus y de la situación crítica de muchas inmobiliarias, ese es Juan Carlos García Centeno, hasta hace seis meses responsable para la Península Ibérica de Royal Bank of Scotland (RBS). Ahora, desde su modesta firma de asesoramiento recién creada, expone de forma distendida su diagnóstico, que no es precisamente muy positivo.
García Centeno, que estuvo siete años al frente en España del que fue la segunda mayor institución financiera británica por capitalización hasta su intervención por parte del Estado, se muestra crítico con las medidas del Gobierno para salvar a los bancos y cajas con problemas. “Hay bancos o grupos financieros que no se podían dejar caer y otros que perfectamente si. Por ejemplo, AIG hubiera provocado una catástrofe que nos hubiera devuelto a los años de piedra. Pero otros bancos como Northern Rock o Halifax no hubieran provocado ningún efecto dominó porque sus balances eran préstamos hipotecarios. El problema eran o son los bancos que tienen unas grandes posiciones en los mercados de derivados, como Royal Bank of Scotland”.
El fundador de Sigrun Partners, una boutique financiera en la que se han agrupado seis directivos de RBS en España, puntualiza que “tampoco van a sobrevivir todos los bancos y todas las cajas. El problema de la banca española es que todavía queda la segunda oleada de morosidad, la empresarial, que se va a extender a lo largo de todo 2010 y que remitirá en la primera mitad de 2011”. En su opinión, el sistema financiero español ha sido de los más sólidos, pero ahora está en peligro. “La estrategia hasta ahora ha sido darle una patada a seguir, pero es obvio que no hay dinero suficiente para absorber toda la morosidad que se avecina”.
Su visión es aún más contundente: “La supervisión de la banca española ha sido siempre un ejemplo, muy dura y muy rigurosa, pero estaba planteada para una crisis normal. Las provisiones anticíclicas no estaban preparadas para una recesión que se va a extender hasta 2011, cuando España empezará a registrar crecimientos del PIB. El problema de la banca van a ser las refinanciaciones de deuda de los próximos años. Hemos vivido la reconversión minera, la naval y ahora llega la financiera”.
García Centeno también rebate la polémica sobre la regulación de los bonus de los altos directivos de banca. Acostumbrado a cobrar siempre esta súper paga extra -”siempre lo destiné a ahorro”, comenta-, argumenta que nunca hizo una operación de más o de menos por llevarse una paga variable mayor. “Hubiera hecho lo mismo si me hubieran pagado un 60% menos porque lo más importa para un banquero es su prestigio. Y eso no se pone en juego por un mayor o menor bonus”.
El directivo admite que en RBS se cometieron errores graves, lo que provocó que el Estado tuviera que quedarse con el 75% para evitar su quiebra. Pero defiende que la actividad en España fue un éxito. “Aseguramos operaciones por más de 90.000 millones de euros y tan solo nos hemos quedado con un 10% de lo que financiamos”, explica en referencia principalmente a su participación forzada en Colonial.
El responsable máximo de Sigrun cree que hay inmobiliarias que se podrán salvar y otras que no. “Hay compañías, como Reyal, a las que se le ha pasado el arroz. Ya no tienen solución. No se puede intentar vender activos al último valor de tasación porque ese no es el valor de mercado” indica el banquero, con cerca de 20 años de experiencia profesional. Considera que Colonial puede sobrevivir y que Metrovacesa, a la que asesora, es la que mejor lo tiene por su participación del 27% de Gecina.
Sobre la situación económica, García Centeno asevera que “está claro que todos somos un 20% más pobres y que el paro se puede ir hasta los 5,5 millones de personas el próximo año. Hemos estado viviendo por encima de nuestras posibilidades”. Desde su punto de vista, el problema del sistema laboral español no es el despido, sino la flexibilidad para poder subir o bajar los salarios con el fin de evitar echar a más gente.
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